viernes, 25 de abril de 2008

Me parece...

Mirábamos con Ceci el especial sobre Evita que puso Crónica y justo cuando se veían las imágenes conmovedoras de la gente haciendo cola y llorando sobre su féretro apareció la noticia sobreimpresa:

“Cristina le pidió la renuncia a Lousteau”

Tragué saliva y por un instante quedé inmóvil, shockeado. El vertigo informativo no perdona y ni siquiera te da tiempo para emocionarte un rato con páginas esenciales de la historia patria. El caso es que ni el pulgar de la mano derecha atinó, como siempre, a oprimir el control remoto para ver qué decían otros canales.
Pasado ese momento me fui deslizando de señal en señal y comprobé los minutos que le lleva C5N al resto en materia de primicias gubernamentales: A las 12:04 ya anunció que entraba otro Fernández (que tampoco es pariente mío). Crónica le creyó y al toque puso la placa mientras Silvestre y Bonelli contactados telefónicamente balbuceaban obviedades, demostrando una carencia de fuentes llamativa, hasta que 10 minutos más tarde “Momento” Lapegüe anunció lo que ya casi era “noticia de ayer”.

Amanecí y me morfé todo lo que encontré. Entonces:

Me parece que si la llegada de Carlos Fernández implica una profundización de la confrontación, el oficialismo se equivoca pues batallar al mismo tiempo contra los grupos multimediáticos, la patronal rural, y la cadena de comercialización que incluye desde frigoríficos hasta molinos y súper mercados, pareciera que no es lo mas recomendable.

Me parece que no se puede enfrentar tanto poder. Por lo menos date una política para abrirle alguna grieta.

Me parece que falta pueblo en esta disputa, falta que la gente que aprueba los lineamientos básicos de esta gestión “se sienta parte de”.

Me parece que la confrontación tal como está planteada requiere de convicciones político-ideológicas que están a la izquierda del pensamiento oficial.

Me parece que entramos en una fase de transición que infunde cierta sensación de zozobra.

Me parece que Kirchner, así como leyó con gran agudeza el tablero político del 2003, está analizando equivocadamente la posición de las piezas en 2008 y recordé una máxima ajedrecística de Tartákover que me asustó:

"Los errores están en el tablero esperando a que los cometas"

Me parece que puedo estar escribiendo pavadas puesto que no manejo la información suficiente.

Me parece que si todo lo que acabo de escribir fuera desmentido por los hechos, me sentiría verdaderamente feliz.

miércoles, 23 de abril de 2008

Terrorismo periodístico


De que otra forma se puede caracterizar el contador que pusieron ayer en su programa, que se emite por la señal de Cable del grupo Clarín, Marcelo Zlotowiazda y Ernesto Tenembaum?
Este contador que va marcando los días, horas y minutos que faltan para el fin de la “tregua” de las entidades ruralistas, se anuda con la peor tradición del sensacionalismo y emite el inequívoco mensaje de que cuando finalice la tregua “se pudre todo”
Viene bien recordar la máxima de César Jarovslasky cuando refiriéndose a Clarín expresó:

"Hay que cuidarse de ese diario. Ataca como partido político y si uno le contesta, se defiende con la libertad de prensa”

sábado, 19 de abril de 2008

El humo, el Estado y el kirchnerismo

Según parece, la quema de pastizales en el Delta se debe a que tienen que llevar ganado a esa zona para destinar más tierras a la siembra de soja. Si al frenesí sojero no se le pone coto vamos a terminar teniendo un novillo en cada patio para destinar mas territorio a la soja...
La lógica de este proceso aún sin llegar a extremos como éste, va en esa dirección. Por eso es que no estaría mal ponerse a pensar por dónde se le entra al tema y cómo le ponemos una cuota de racionalidad a esta locura que parece haberse desatado en el país.
El inefable vicepresidente de la Sociedad Rural -aquél que invitó a ver el color de la piel de los piqueteros rurales- calificó ahora de “pavada” el intento gubernamental de buscar a los responsables de la quema. Biolcati dijo que lo que tiene que hacer el Ejecutivo es remitirse a “apagar los incendios”.
Esta postura delata cómo ven la realidad algunos sectores de la vida nacional y qué rol le asignan al Estado. Para ellos el Estado debe dedicarse a apagar incendios, perseguir ladronzuelos fracasados –porque los otros, los ladrones triunfadores... a esos no se los persigue en los patrulleros- ; brindar una pobre y básica educación y salud, y no mucho más. Ese es el Estado que desean. Como decíamos en el post anterior La Nación que (dice que) abomina de los controles, ahora hace encuestas donde indirectamente, mediante preguntas, responsabiliza al gobierno por la falta de controles... Además, como si pudiera controlar que no hagan fuegos en los campos ¿Se imaginan patrullas del Plan Nacional de Manejo del Fuego entrando en las “propiedades privadas” y La Nación descerrajando denuncias de intervensionismo estatal en sus Editoriales?

Y acá nos metemos de lleno en el fondo de la cuestión y es donde empezamos a visualizar con claridad la ligazón que existe entre lo hecho por Martínez de Hoz en una punta y Cavallo en la otra ¿Cuál es el hilo conductor? El desguace del Estado y su eliminación como tal.
Si algo había que dinamitar en Argentina para consumar de una buena vez el despojo, era el Estado. Y se obró en consecuencia. El plan se pone en marcha con Videla y se le pone moño con Menem. Pero como la cinta era corta, para atar el moño hubo que apretar demasiado la caja que entonces reventó en el 2001 y en este contexto irrumpe Kirchner y, queriéndolo o no, despliega algunas acciones que delatan cierto retorno al Estado y esto enardece a las clases dominantes. Sin tener un proyecto claramente transformador, el kirchnerismo aparece como “estatista”: retoma el Correo y Aguas Argentinas, mantiene y profundiza las retenciones que ya las había instaurado Duhalde, y el Poder se brota.
Visto desde la izquierda o desde el mas tibio progresismo, este costado del pingüino es irrelevante. Pero desde la derecha es una herejía que merece la sanción más furiosa de los dioses.
Por eso creo que lo que está en la base del griterío y el humo de estos días es el retorno o no del Estado con todo lo que eso implica. Este humo sería impensable si hubiera un Estado sólido con un marco legal claramente establecido que sancione con la condena mas dura este tipo de practicas.
Cuando un dirigente agropecuario tiene el tupé de afirmar públicamente que el gobierno está “embarrando la cancha” al salir a buscar a los pirómanos, se está rebelando en toda su dimensión la ausencia del Estado como Entidad que está fuera de toda discusión. Esto es impensable en países con estados fuertes (que son, al fin y al cabo, a los que mejor les va)
Pero esto ocurre porque al destruir el Estado es todo un viva la pepa y cada sector hace lo que se la canta y avanza sin contemplar límites ni pensando en las consecuencias. Los piqueteros verdes cortan rutas e impiden el abastecimiento de alimentos y lo hacen desde un sentimiento de total impunidad que, sin duda, es el que ahora llevó a un centenar de estos señores a quemar pastizales, sin reparar en las consecuencias o, lo que sería aún peor, creyendo que a ellos nadie los tocará. (En este sentido es una muy buena noticia los llamados que están haciendo varios jueces a dirigentes agropecuarios. Los mismos que avalaron las citaciones a piqueteros “pobres”, son los que ahora deben estacionar sus orondas camionetas frente a los Tribunales en la provincia de Buenos Aires)
Mientras tanto, el diario La Nación que siempre recurre a frasecitas del tipo “Tus derechos terminan donde comienzan los míos” no las ha recordado en medio de esta humareda atroz. Siempre que los trabajadores lanzan un paro muchos medios hablan del Presentismo, de la gente que llega tarde al trabajo, etc, etc ¿Los has oído decir algo en ese sentido esta última semana?

Cuando los derechos son los de la derecha, parece que no importan los otros derechos...

Así las cosas está muy claro que lo que está en el ojo de la tormenta es si el Estado retorna o no. Lo que no está claro es si el kirchnerismo está dispuesto a rescatarlo del olvido. A veces da miedo pensar que el gobierno amaga con ponerse estatista pero lo hace desde una lógica pequeña, de interna chica, de pelea por los titulares del día siguiente. La ley de Radiodifusión es un claro ejemplo. Eso es retorno del Estado pero, la verdad, no está claro si quieren avanzar a fondo con su sanción o si a mitad de camino arreglan con Clarín y todo queda en la nada.

El apoyo a los trazos gruesos del kirchnerismo no quita que se pueda y deba desconfiar de muchas de sus acciones. Está claro lo que hay enfrente, incluso varios amigos largan la carcajada cuando les digo que “Mas que oficialista, soy opositor de la oposición”
Nos reímos con Barcelona cuando titula que las entidades del campo “Quieren retrotraer la situación a 1880” pero en realidad deberíamos largarnos a llorar. Porque de eso se trata. Los tipos vienen por todo ¿Está claro? Y la CARBAP va a volver a cortar rutas dentro de pocos días, no nos engañemos. Los tipos quieren su pedazo enterito y no están dispuestos a compartir absolutamente nada. Saben que se viene una década donde los alimentos se van a cotizar por las nubes y quieren hacer toda la diferencia posible. De la misma manera, los grandes multimedios quieren manejar a su manera el Triple Play; el Tetraplay y la TV Digital sin que ningún ente oficial se les cruce en el camino. Por eso han puesto toda la carne en el asador.
Día a día pareciera que el gobierno queda más encerrado y con una capacidad de respuesta famélica. Si después de una reunión con los ruralistas hay 10 dirigentes hablando por todos los medios y nadie del gobierno, el resultado es previsible.
En suma: Si el gobierno quiere volver al Estado con todo lo que ello implica en política, deberá primero que nada demostrarlo con hechos bien concretos y tendrá que darse una táctica distinta en materia de acumulación puesto que hay una ancha franja de la sociedad que aprueba los lineamientos básicos de su gestión, pero que se espanta cuando en la provincia se tiene que tragar sapos como Scioli o cuando en la capital termina siendo rehén de los horrendos armados político-electorales de Alberto Fernández.
El oficialismo está a tiempo de dar un golpe de timón en este sentido, pero los plazos se acortan...
Y lo penoso es que si esta experiencia es derrotada, lo que viene atrás está a la derecha del menemismo.

jueves, 17 de abril de 2008

Nada que decir sobre los responsables del humo?

Si se analiza la actitud de Clarín y La Nación respecto a la humareda que ya ha llegado a Montevideo se percibe cómo están ninguneando la delimitación de responsabilidades.
Como tienen pruritos en quedar pegados al gobierno están asumiendo una actitud lamentable. En otro contexto estarían con los tapones de punta contra la actitud antisocial de quienes queman pastizales, pero como ahora hay que seguir la puja con la Casa Rosada cueste lo que cueste, subordinan la gravedad de lo que está pasando a sus propios intereses, con lo que una vez más queda demostrado que no existe la “Libertad de Prensa” y sí los intereses concretos de los editores.
Es tan bajo el vuelo de estas empresas que les impide separar la paja del trigo y salir a decir con todas las letras que aquí hay responsabilidades concretas por parte de algunos productores agropecuarios y que tamaña cantidad de humo da que pensar puesto que si, como se dice, esta práctica se la realiza todos los años, nunca las ciudades de Buenos Aires y Montevideo quedaron bajo el humo como ahora.
Algo hay que decir sobre los responsables de esta locura ¿no?



PATETICO
Siempre que el Estado amenaza con imponer controles, la “Tribuna de Doctrina” sale a editorializar en contra del intervensionismo estatal. Pero ahora, cuando la irresponsabilidad de algunos señores del campo a generado esta humareda atroz en la ciudad, La Nación cuelga una encuesta preguntando:

¿Quién tiene la mayor responsabilidad por la quema de pastizales y el humo?
Y como segunda opción de respuesta pone:

“Las autoridades por la falta de controles”

¿En qué quedamos? ¿No es que abominamos de los controles y de toda forma de intervencionismo estatal?
No se puede tener tanta mala leche. Y la respuesta de los lectores rebela que hay una parte de la sociedad muy pasada de rosca...

Porqué algunos periodistas maduran por derecha?

Días pasados en los comentarios a este post, el lector Rubén escribió lo siguiente:

“Hay varios periodistas que, cuando eran más jóvenes, tenían un discurso más abierto y progresista o por lo menos eso parecía, desde medios con menos "rating" o "llegada".Pero, como dice la canción, el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos. Se casan, tienen hijos, más bocas que alimentar, se compran un dpto., tienen que pagar la cuota de la prepaga y la cuota del colegio privado, y el auto y después otro más nuevo, y la casa del country, y ... así cada vez más cosas materiales.En fin, hay que cuidar lo que se consiguió con tanto esfuerzo, y empiezan las agachadas, la obediencia debida y sin darse cuenta (o si, pero que le vamos a hacer) cambia el discurso, cambia la posición, se ponen en patrones (que lo son porque tienen kiosco propio en el cable) y terminan dando vergüenza y/o pena.”

Que contundencia ¿no? Da para preguntarse si existe alternativa a esta parábola.
El envejecimiento es inevitable y si hay cría se la debe mantener.
Si se tiene posibilidad de comprar una casa no hay que dejarla pasar (“Invertí en ladrillos” dicen las tías en cada reunión familiar...)
Y el auto...qué tema! Se puede vivir tranquilamente sin auto, ahora, tenerlo es maravilloso...
Releo el párrafo de Rubén y me pregunto ¿Está mal madurar? No sólo no está mal sino que generalmente es indefectible. El tema es cómo ¿no? (¿Te acordás de eso que cantaba Fito –antes de madurar- de “Prefiero crecer a sentar cabeza”?)
Lo que habría que conversar es si el proceso de maduración conlleva como inexorabilidad el arriar banderas y en muchos casos prenderlas fuego dado que si se ausculta el ambiente del periodismo, abundan las evidencias de que la madurez viene por derecha...
¿Está prohibido cambiar? ¿Cambiar es malo? ¿Porqué siempre se cambia para la derecha y casi nunca para la izquierda?

¿Hay alguna manera de cambiar sin tranzar?
¿Hay sponsors para los que no cambian?
He aquí menudo tema ¿Cómo te bancás una producción independiente sin “tranzar”?
Si no tenés un buen contacto con “la banca solidaria” ¿Quién te arrima una pautita, eh?
En un mercado tan pequeño como el de los medios donde no solo están concentrados los canales y emisoras sino también la publicidad ¿Cómo hacés? ¿Pauta oficial, quizá?
No parece haber una respuesta superadora, por lo menos me cuesta hallarla.
Lo concreto es que los espacios se van encogiendo y pareciera que para sobrevivir en la profesión se requiere mucha cintura y tremenda capacidad de rosca y es acá donde arranca la parábola de la que nos habla Rubén.
Como en un consabido relato de Animal Planet “En este proceso de selección natural, sobreviven los más aptos” que son los que luego, cuando la sociedad discute acaloradamente, recurren a cierta equidistancia oportunista argumentando con grandilocuencia que entre tanto griterío desaforado “hay que seguir construyendo un país”...
¿Hay que seguir construyendo un país o pagando las cuotas?

miércoles, 16 de abril de 2008

Leyendo mentiras en los titulares

Así arranca en la voz del Pepe Guerra el milongón “Y es así” de Jaime Roos.
La verdad que echar un vistazo por la tapas de La Nación y Clarín estos días realmente preocupa porque se está tergiversando la realidad con demasiada alevosía.
Uno tiende a tranquilizarse creyendo que buena parte de la gente no les cree. De la misma manera que así como hay una gran cantidad de televidentes que se da con Tinelli, es irrefutable que hay una mayoría que ve otros canales, tiene la tele apagada, escucha radio, lee o realiza otras actividades.
¿Se entiende adónde quiero llegar? ¿No? Bien, sigamos arrimando el bochín:
Caetano Veloso llena 6 Gran Rex cuando se lo propone. Convoca a unas 24.000 personas en 6 noches. Si uno compara esa cifra con la nula difusión que hay en Argentina del fana del Flamengo no puede menos que sorprenderse.
¿Cómo es que un artista sin difusión reúne la misma cantidad de almas que, por ejemplo, Juanes? Quizá porque hay una realidad paralela; Quizá porque esté reverdeciendo la milenaria transferencia oral de la información de una generación a otra -que creíamos extinguida-; Quizá porque el “boca a boca” crece y se robustece en consonancia con el fortalecimiento de los multimedios. Quizá porque a nuestra manera estamos viviendo una situación con ribetes que evocan a la historia de Farenheid 451, ese libro maravilloso de Ray Bradbury...
¿Adónde quiero llegar? A que hay vida por fuera de la tele o, si se quiere, que la vida real no es lo que pasa en los medios.
En la medida que avanza la concentración en materia de comunicación no cabe duda que la población va generando sus propios filtros y edificando nuevas defensas. Un ciudadano del 2008 está bastante más alertado sobre la manipulación informativa que uno de 1940. Y si bien se siguen escuchando frases del tipo “Lo escuché en la radio”, “Lo vi en la tele”, cada vez se les cree menos.
Mientras tanto la realidad virtual, la de los medios, sigue su propia lógica y por la mañana las señoras llaman a las radios con los consabidos latiguillos “Por Díos, yo no se donde vamos a ir a parar” y por la tarde la tele se regodea en su propio estiércol voyeurista, hasta que “Momento” Lapegüe los manda a dormir, y así continúa sin pausa el frenesí electrónico cotidiano.
Pero mientras tanto hay otros seres humanos que en una ronda de reconocimiento no podrían adivinar el rostro de alguna de las chicas que andan de canal de en canal y de pelea y pelea, y no lo podría adivinar, entre otras cosas, por cierta moda de fotografía anal que campea en las revistas y que hace que al mirar un kiosco desde la vereda de enfrente se vea una interminable colección de culos y en el medio el kiosquero leyendo el Olé...
Mientras tanto hay personas que no les creen a los medios y que siguen emulando a la abuelita de Kundera.
¿Seguimos sin adivinar adónde voy?
A Moreno voy!!! Al Secretario de Comercio que ha desplazado a Luis D’Elía de todos los titulares. Ahora dicen Clarín y La Nación que Moreno irrumpió con sus conocidos malos modales y que anduvo apretando a consignatarios, a frigoríficos y dirigentes ruralistas. Ninguno de los “apretados” logró dar ejemplos convincentes sobre la supuesta actitud de este funcionario, pero el tema se “instaló” y tendremos para varios días de cháchara...
Todo es virtual y las pruebas escasean, pero acordate que se viene el “Moreno Show”. Y van a mezlar esto con la metida de pata en el INDEC -un error imperdonable- y todo dentro de un contexto de victimización que es el gran hallazgo de la oposición en todas sus vertientes.
Medios, periodistas "independientes" y opositores políticos nos quieren hacer creer que viven en catacumbas para huir de la mazmorra oficialista...
Siguen sin aparecer las pruebas, pero se instala el terror.
Mientras tanto Fernando Peña, el que teme por su vida, tiene su programa de boleros en Radio Nacional sin que lo haya decapitado el sádico mandoble con que el kirchnerismo, dicen, ajusticia a los infieles....
La señora Carrió inventa fábulas que hasta el mismísimo H. P. Lovecraft hubiera querido publicar; Nelson Castro sigue cada día mas nervioso; Magdalena con su acento barrio norte opositor está cada día mas insoportable sin que nadie le llame la atención; no se le prohíbe fumar a Lanata... pero todos dicen ser víctimas de la cooptación, del apriete y de los malos modales del gobierno.
Hay al menos dos realidades o bien alguien está mintiendo.

lunes, 14 de abril de 2008

El Código Tenembaum

Ernesto Tenembaum es un tipo muy lúcido. Si alguien quiere pruebas le bastará con leer la nota que publicó ayer en Página/12 titulada “El caso D’Elía”, un texto que me dejó pensando porque al mismo tiempo que me pareció sólido y con escasos flancos para entrarle, dejaba la sensación de que esa robustez se basaba en algún truco, en algún código secreto que debía ser desencriptado para descubrir el sofisma que, sospechaba, le confería a la nota una estructura casi inexpugnable. Se trataba, a la postre, de comprobar si la nota era sólida por ser fruto de un razonamiento superior e irrefutable o por basarse en un razonamiento falso.
Luego de rascarme la cabeza por un buen rato concluí que había que hurgar por el lado del sofisma. Pero con eso no alcanzaba. La nota es tan correcta desde lo político que sólo da lugar a una réplica desde la más apestosa incorrección política, lo que significa que “políticamente” es irrefutable.
Luego de otro largo rato se me dio por pensar que lo que había que analizar es, por decirlo con palabras sencillas, la buena y mala política; La política refinada y la política del tugurio, para lo cual se deben establecer algunos criterios básicos: La política tiene una faz “prolija”, “educada” y al mismo tiempo una contracara quilombera y a veces sucia. Porque es política, ni mas ni menos. Pretender que la política sea algo transparente, cristalino e higiénico implica negar la naturaleza humana que es su nutriente. La política es algo que hacen los hombres y por lo tanto estará impregnada de las ideas y sudores de los seres humanos concretos que la hacen. Entonces nos vamos a encontrar con hombres de carne y hueso que hacen política, por ejemplo en Suecia, y otros que hacen política, por caso, en Argentina. Y es ahí donde comprobé que se empezaba a desmoronar la lógica de Tenembaum. Me pregunté entonces si, como se infiere de la nota en cuestión, es apropiado y razonable reclamar modales suecos para la práctica política de un país periférico donde existen conflictos peculiares e inherentes al subdesarrollo.
Da la impresión que ahí está el razonamiento falso, la trampita encriptada. Y al toque recordé a Jauretche cuando discutía con los que despotricaban contra la política criolla. Don Arturo les decía que naturalmente nuestra política tenía que ser criolla en tanto era hecha por criollos...
A ver: En Suecia no existen los D’Elía ni los De Ángelis como tampoco los movileros que discriminan entre “vecinos” y “Piqueteros violentos”; En Suecia no hay hacendados como el vicepresidente de la Sociedad Rural que hablan de la diferencia en el color de la piel de los que estaban cortando la ruta. Finalmente, En Suecia ¿Tendrían trabajo presentadores de noticias como el emblemático Sergio “Momento” Lapegüe?

viernes, 11 de abril de 2008

ADEPA ataca a la inteligencia

La Asociación de Entidades periodísticas Argentinas (ADEPA) emitió un previsible comunicado plagado de falacias, lugares comunes y mentiras.
Por empezar esta entidad tiene una denominación un tanto mentirosa porque ¿Qué significa “Entidades periodísticas”? En realidad los miembros de ADEPA son algo bastante concreto y palpable. Son empresas periodísticas que venden publicidad, hacen lobby, juegan en política, etc, etc.
Pero vayamos al comunicado, algunos de cuyos párrafos no tienen desperdicio. Afirma ADEPA que:

“Observamos con preocupación cómo desde la más alta responsabilidad del Gobierno se confronta con quienes no comparten sus ideas, desechando el diálogo y descalificando la labor de la prensa libre, sin advertir que la confrontación como método para avalar la acción de gobierno es generadora de conflictos y perturba la convivencia armónica en democracia"

Vayamos por parte, como dijo Jack el Destripador: ADEPA se muestra preocupada porque el Gobierno confronta con quienes no comparten sus ideas ¿Está mal que lo haga? A ver ¿Qué debería hacer el Gobierno, según ADEPA? ¿Quedarse de brazos cruzados y con la boca cerrada viendo cómo desde la prensa se lo destroza?
Que se sepa, así como los medios y la oposición tienen toda la libertad del mundo de expresar sus ideas, pues el gobierno está en la misma situación. Esto es básico ¿no?

Sigamos: ADEPA dice que el gobierno desecha el diálogo, justo el día que la Presidenta se reúne con la dirigencia agropecuaria y a horas de haberse reunido nada menos que con el enviado de Bush y hasta con el mismísimo gobernador cordobés, Schiaretti, uno de los díscolos, según parece.
También manifiesta ADEPA que el gobierno descalifica la labor de la prensa libre. ¿Prensa libre? ¿perdón? ¿Libre de qué? ¿De Aftosa? ¿Y en qué la descalifica el gobierno? ¿Acaso decir que la cobertura que se hizo de la sedición agropecuaria fue parcial y favorable al piquete verde es “descalificar?
Están tan patas para arriba las cosas que, por ejemplo, el 27 de marzo La Nación colgó una encuesta en su edición online que preguntaba:

“Frente a la intransigencia del Gobierno, ¿qué postura debe adoptar el campo?”

Estamos todos locos ¿Cómo se puede formular esta pregunta que en rigor es toda una afirmación donde rebalsa la más rancia subjetividad?
Pero además ¿Cómo es eso de “Frente a la intransigencia del gobierno”? Una patronal corta las rutas y desabastece a las principales ciudades del país. Ejerce un poder de policía de facto determinando que un camión que transporta maderas puede circular pero uno que lleve alimentos no. La Casa Rosada ni siquiera ordena liberar las rutas por la fuerza pública y por supuesto no se dispara una sola bala. El único muerto hay que achacárselo a los piqueteros verdes ¿Y resulta que el “intransigente” es el gobierno...?

Vamos mal.


Ahora, esto que dicen los propietarios de diarios es preocupantemente grave:

“...sin advertir que la confrontación como método para avalar la acción de gobierno es generadora de conflictos y perturba la convivencia armónica en democracia”

¿Qué? ¿Cómo? ¿La confrontación la genera el gobierno? ¿El desabastecimiento lo generó el gobierno?
Es horrendo que se mienta de esta manera. Es horrendo que la asociación que nuclea a las empresas periodísticas falsee de esta manera los hechos y desvirtúe tan impunemente la realidad, porque este comunicado es el que poblará todos los editoriales del fin de semana a lo largo y ancho del país.

Sigamos leyendo:

"En los últimos años hemos asistido a situaciones de abuso de poder como interferencias en las comunicaciones; amenazas a familiares de editores (Jorge Fontevecchia); alusiones personales a periodistas (José Claudio Escribano, Joaquín Morales Solá, Claudio Savoia, Adrián Ventura o Julio Blanck) o a los medios en que trabajan, llegando a la agresión física (Carlos Furman en la Provincia de Entre Ríos); el caso del ya fallecido Sergio Poma en Salta, condenado judicialmente a no ejercer la profesión por un año, y otros episodios en la provincia de Buenos Aires. También se vivieron situaciones preocupantes en otras provincias, como en La Pampa por parte del ex intendente Juan Carlos Tierno; en Misiones contra el diario El Territorio; en Corrientes contra el matutino Epoca, o el maltrato en Formosa a periodistas de un canal de TV durante un reciente proceso electoral. Cómo no recordar que en junio del 2006 se denunció la violación de los correos electrónicos personales de Bartolomé Mitre, director de LA NACION; de Daniel Santoro, periodista de Clarín, y de Luis Majul, entre otros. O que en Santa Cruz se dejó de emitir el programa radial "Séptimo día", de los periodistas Héctor Barabino, Héctor López y Daniel Gatti, ante la amenaza de perder la pauta publicitaria oficial. Asimismo fuimos testigos críticos de hechos discriminatorios como el levantamiento del programa de Víctor Hugo Morales en el canal oficial, y el de Pepe Eliaschev cuyo contrato no fue renovado en Radio Nacional."

Es notable. La redacción de ADEPA sugiere que todas estas intimidaciones fueron perpetradas por el gobierno. Resulta que las violaciones de correros electrónicos también son obra del oficialismo. Y que la no renovación del contrato de Víctor Hugo Morales es censura ¿Pero cómo? ¿Qué dijo ADEPA cuando no le renovaron el contrato en Canal 13 a Liliana López Foresi? ¿Qué extraño virus recorre a las empresas periodísticas que hace suponer que cuando el que no renueva un contrato es un medio oficial estamos ante un caso de censura y cuando hace lo mismo una empresa privada es simplemente una renovación de programación?
Ahora que Radio Mitre renueva su tarde y le pega un puntín a Juan Carlos Del Missier no van a decir que hubo censura como tampoco con el pobre Rolón que lo mandan de 11 de la noche a 1 de la mañana.
La verdad, me doy vergüenza escribiendo estas obviedades que, lamentablemente, constituyen el núcleo del discurso pedorro de estas entidades periodísticas.

Y venir a esta altura de los acontecimientos a reflotar el tema de Eliaschev es ya la puerta de entrada al paroxismo. Nunca estas empresas publicaron que Eliaschev tenía un contrato bastante peculiar, que usaba oficinas y teléfonos de Radio Nacional para su productora. Ocultaron que hacía rato que se le había informado a Eliaschev que el contrato no se le renovaría, etc, etc. y que este señor siguió hasta el último día sin informar a su audiencia, como lo indican los buenos modales, con el fin de construir así una coartada que le permitiece utilizar el C’est finí de Mona Moncalvillo para victimizarse y montar un escenario patético de ataque a la libertad de expresión
Recuerdo que en esos días hablé con alguien de Nacional y le sugerí que Mona debía salir a los medios a contar su verdad y esta persona, desde la desesperanza me dijo:
-Quién le va a dar espacio a Mona, si ya todo aparato mediático tomó este caso para matar al gobierno...?
Tenía razón.
Para finalizar con Eliaschev, una sugerencia: ¿Porqué estos medios que tanto cacarean con la libertad de prensa no le hacen un lugarcito? Digo. ¿No podrían darle una horita a la tarde en Mitre? O ponerlo en lugar de ese bodrio que va a las 18.00 en Continental? ¿Una horita en Del Plata, quizá?
Pobre Pepe, tuvo que irse (radiofónicamente hablando) a Colonia con todo lo que eso significa. Debe haber pocos oprobios para la autoestima de un periodista que se precie como ir a esa cueva maloliente del éter.

Bueno, así estamos en materia de medios en Argentina. Cada vez más cerca del horno.
Buenas noches

jueves, 10 de abril de 2008

El tema es la propiedad de los Medios

Hoy lo escuché a Ernesto Tenembaum en Radio Mitre decir que acá no se está discutiendo de Concentración en materia de medios, sino de Control. Da pena que un periodista que con buena formación y antecedentes bastante piolas, salga a marcar de esa manera. Algo así como verlo a Riquelme metiendo un planchazo artero.
No sólo fue patético lo de Silvestre-Bonelli ante D’Elía, he aquí otra demostración de cómo logra el multimedios que sus espadas muestren su filo en la primera de cambio.
Pero bueno, es lógico que los empleados de Clarín defiendan su fuente de trabajo. Nadie puede darse por sorprendido por ello.
Lo que está por verse –y es lo central – es a qué juega el gobierno en materia de medios.
Ese famoso observatorio del que se viene hablando me parece intrascendente y operativamente poco viable ¿Qué podría hacer ese ente? ¿Decir que los medios son parciales, que se manipula? ¿Y?
De lo que se trata aquí es de sancionar una nueva Ley de Radiodifusión que establezca parámetros, regulaciones y limitaciones en todo lo referido a Radio, TV, Cable y cuestiones más nuevas como el Triple Play y Televisión Digital.
Una nueva Ley que trate concretamente la cuestión de la PROPIEDAD de los medios y que explicite quienes pueden y quienes no acceder al control de frecuencias.
No olvidemos que por ejemplo con la actual legislación una cooperativa no puede explotar una radio. Tampoco dejemos pasar por alto que se impone poner coto a la concentración. Dejar librada al “libre mercado” la comunicación es suicida.
Este es el carozo del debate, a no perderlo de vista. No se le puede exigir pluralismo a un sistema de medios concentrado en un puñado de empresas que determina que los goles del campeonato de primera que se hacen un viernes a las 7 de la tarde son “apresados” hasta el domingo a la noche, donde se los “libera” en Fútbol de Primera.
¿Vale preguntarse por la libertad de opinión en un país donde hasta los goles son encriptados, y donde el encriptador es nada menos que el multimedios que se llena la boca hablando de "periodismo independiente"?
Si se afina la puntería se podrá notar que Clarín está un poco nervioso, quizá porque en lo referido al tratamiento de una nueva ley de radiodifusión es donde más débil está. Me refiero a que el gobierno tiene tropa de sobra para aprobar leyes y se lo debe estar haciendo notar.
Por eso vuelvo al punto anterior: La pregunta del millón es a qué juega el gobierno y si piensa ir a fondo o quedarse a mitad de camino.
El resto, como diría el bueno de Pancho Muñoz, es pura cháchara.

martes, 8 de abril de 2008

Recrudece el enfrentamiento de Clarín con el gobierno


Que "El gran diario argentino" no haya puesto en tapa la foto de Cristina junto al Presidente de Francia delata que las papas queman.
Si Cristina se enojó por la caricatura de Sábat, no quiero imaginarme cómo debe estar ahora...

sábado, 5 de abril de 2008

Lanata: Cada vez mas cerca de La Nación

Leer a Jorge Lanata es un buen ejercicio para corroborar cómo un periodista que en sus tiempos mozos supo sorprendernos a fuerza de ingenio y creatividad ahora trasunta los caminos trillados de la obviedad y, como esos futbolistas con algunos kilos de más, exhibe un juego predecible y aburrido.
Quizá creyendo que inventa algo, Lanata escribe en su diario parrafadas que no son otra cosa que reiteraciones de lugares comunes propios de los editoriales de La Nación que, además, no resisten ningún archivo.
Hoy, por ejemplo, opina sobre las referencias que hizo la Presidenta a cierta tendencia de la prensa a ningunear las buenas noticias y se manda algunos párrafos que no tienen desperdicio. Por ejemplo, éste:

“Nunca, en toda mi carrera, vi esta obsesión de un gobierno por los medios. Tengo 47 años y trabajo desde los 14. A excepción hecha, claro, de la dictadura”

O Lanata vivió en otro mundo o miente descaradamente.
Cualquier persona bien informada sabe que la relación con los medios fue central en todos los gobiernos, desde 1983 a la fecha. ¿Se acuerdan cuando el alfonsinismo amagó con el “Derecho a Réplica” como mecanismo para responderle a la prensa? Cualquier persona que se tome el trabajo de revisar los diarios de la época lo puede corroborar.
¿Nos olvidamos cuando los funcionarios radicales decían que “Comunicaban mal” y que por ende, sus buenas gestiones eran destrozadas por los medios?
¿Y cuando en un acto público Alfonsín le respondió a Clarín sobre las cifras del desempleo?

El menemismo tuvo también en la primera página de su agenda la cuestión de los medios, lo que pasa es que la resolvió aliándose con ellos ¿O no fue durante los años del riojano que, por ejemplo, se modificaron artículos vitales de la Ley de Radiodifusión de la dictadura -la 22.285- para posibilitarle a Clarín la explotación de Radio Mitre y Canal 13? ¿No se acuerda Lanata que gracias a esa modificación de la 22.285 el diario La Nación adquirió en aquellos años Radio del Plata y en sociedad con Alejandro Romay lanzó Buenos Aires Cable?

Pero lo que no tiene desperdicio es el final:


“Cuando los gobiernos se pelean con los medios se están peleando, en verdad, con el espejo. No les gusta lo que se ve de ellos mismos. Y deciden romper el espejo. Creen que así se dejará de verlos.”

Si si si, el que escribe esto no es el editorialista de La Nación, es Jorge Lanata. El que agrede a la inteligencia es el director de Crítica. Porque la figura del espejo no resiste el análisis mas sencillo. Porque los medios no son un espejo. El espejo es algo fijo que proyecta una imagen pero los medios son algo vivo, con intereses, con motivaciones políticas y económicas. Esto es básico, es sentido común de primer grado.
Un ejemplo: Cuando se realizó la primera exhibición de teflón en Recoleta y Belgrano, luego de que Cristina hablara de los “Piquetes de la abundancia”, Crítica de la Argentina Tituló “Luego del discurso presindencial la ciudad estalló en un cacerolazo” ¿Eso es un espejo que está devolviendo una imagen fidedigna de la realidad o un titular que la falsea y manipula?

Al igual que Carrió en la política, Lanata ha emprendido una alocada carrera hacia posiciones cada vez más reaccionarias.
Tanto vértigo asusta.

viernes, 4 de abril de 2008

Mario Wainfeld vuelve a la radio


Mañana Sábado 5 de abril de 10 a 12 a.m debuta en Radio Nacional Mario Wainfeld. Estará acompañado por Carolina Francisco y Nora Veiras (sus secuaces en “Mario de Palermo”)
Siempre suma que Mario tenga aire. Trabajé con él en el equipo de Quique Pesoa y aprendí mucho porque a los buenos periodistas se los examina muchas veces por su capacidad de repentización, cuando estalla la noticia y el operador hacer hace la seña de “en el aire”.
Ya que estamos con Radio Nacional digamos que también es bueno volver a escuchar a Jorge Halperín, de lunes a viernes de 18: 00 a 20:00.Lo único para lamentar es el levantamiento de “A troche y moche”, un espacio nocturno conducido por Tom Lupo y Pancho Muñoz que se transformó en una especie de delirio colectivo muy entretenido

jueves, 3 de abril de 2008

La Democracia y los Medios


Como bien puede leerse en esta nota, el piquete agropecuario dejó al descubierto que los grandes medios de difusión no son victimas de cooptación o de presiones por parte del gobierno. Tomaron posición claramente a favor del paro patronal, maniobra que hubiese sido impensable si efectivamente padecieran las intimidaciones que viven denunciando.
Así las cosas, pareciera que la solución al tema de la parcialidad de los medios deberá ser abordada en una legislación como la que no casualmente la democracia no ha logrado sancionar. Sepan los desprevenidos que la Ley de Radiodifusión vigente es la 22.285, sancionada en 1979, en plena dictadura militar. Esa ley ha sido toqueteada algunas veces y, por supuesto, el toqueteo ha beneficiado a las grandes empresas como Clarín. Si algo bueno tenía la 22.285 original era que prohibía los multimedios. Naturalmente eso se modificó en tiempos de Menem y luego se han ido corrigiendo o emparchando artículos e incisos, toda vez que lo han solicitado las empresas periodísticas.
Que en un cuarto de siglo no se haya sancionado una nueva ley de radiodifusión explica mucho del actual estado de cosas en materia de medios y delata la incapacidad y fragilidad de la política ante el poder de Clarín y Cía.
Ahora bien ¿Y en el mientras tanto qué? ¿Puede el gobierno seguir vociferando contra los medios cuando objetivamente ha posibilitado con sus acciones la perduración y fortalecimiento de la concentración?
En 2005 extendió las licencias de radio y TV. Podría suponerse que en ese momento obró desde una posición de relativa debilidad y que optó por un mal acuerdo antes que una confrontación de la que podría salir muy malherido. Supongamos eso por un momento. ¿Pero la autorización a que se fusione Cablevisión con Multicanal, creándose así una red de cable que controla más de dos tercios del negocio también fue producto de la debilidad?
Esta megafusión se concretó hace un puñado de meses, nada mas ¿Cómo se la explica?
El gobierno debiera decir algo al respecto, pero sabemos que no lo hará públicamente.
Una hipótesis que se me ocurre en este momento es que quizá Clarín usó el piquete verde para demostrarle al kirchnerismo las consecuencias que le puede acarrear una decisión que no favorezca los deseos de la Señora de Noble en lo referido al “Triple Play” y al ingreso al país de la Televisión Digital.
Por el momento, lo palpable es que el gobierno no puede seguir quejándose por la manipulación de la información de los grandes medios y por debajo de la mesa prolongar concesiones y autorizar megafusiones. Seguir con esta práctica es, por sobre todas las cosas, una política suicida.

miércoles, 2 de abril de 2008

Los Intocables


A ver, a ver ¿Qué Sabat sea un dibujante prestigioso lo transforma en intocable?
Quizá Cristina dio por el pito más de lo que el pito vale, como se dice por ahí. Pero me puse a ver el dibujo y me pregunto ¿Qué quiso decir Sabat? ¿Y si lo que quiso decir es una soberana tontería? ¿Y si el sentido es que Cristina se calle está bien? ¿Y si el sentido es que no habla Cristina sino Néstor, está bien?
Ahora es ADEPA, la entidad que nuclea a las grandes empresas periodísticas la que se rasga las vestiduras por los dichos de la Presidenta. Pero ¿Cuál es? ¿Sabat puede dibujar lo que le plazca pero la aludida no puede opinar al respecto?
No coincido con la interpretación presidencial, pero ello no quita reconocerle a la primera mandataria que tiene derecho a opinar.
Hemos llegado a un punto tal de manipulación conceptual en esto de la tan mentada como inexistente “Libertad de Prensa” que todo aquello que se responda desde ámbitos oficiales a lo que dicen las empresas periodísticas será catalogado como “Ataque al periodismo independiente”Repito: Hermenegildo Sabat es un dibujante prestigioso pero ¿Eso lo inmuniza del error? ¿Qué quiso decir con este dibujo? ¿Qué Cristina no hable? La verdad, cuesta entenderlo y más en el contexto político en que se publicó el dibujo.

martes, 1 de abril de 2008

Desordenadas elucubraciones sobre la clase media porteña


Día a día comprobamos cómo la mayoría de la clase media viene girando a la derecha. Pareciera que el asunto del peronismo la espanta y estampa junto a las expresiones más gorilas y retardatarias.
Cierto es que hay una porción importante, quizá un 30/40 % de progres venidos en su mayoría del centroizquierda, que es una masa crítica bastante silenciosa y está bancando al kirchnerismo. Gente que ronda los 50 años y que pasó por expresiones políticas tipo PI y PC que día a día se acerca más al gobierno y que lo apoya desde su izquierda.

Es muy cómodo ser opositor porque no hay que rendir cuentas a nadie ni tampoco soportar esa incomodidad que es “ser corrido por izquierda”. He aquí una de las claves: No tener compromiso ni ser visto como “parte de” un gobierno que, como todos, nunca dejará satisfecho a todo el mundo.
El punto quizá sea entender que ser “oficialista en lo general no implica serlo también en lo particular” Uno puede ser oficialista y reconocer que hay actitudes asqueantes de amigos de la pareja presidencial como Varizat y que fue repugnante el silencio de Néstor y Cristina en esa ocasión. Apoyar el trazo grueso de un gobierno no implica desentenderse de lo que se hace mal, como por ejemplo esa espantosa Ley antiterrorista, ni negar que más allá del accionar filo golpista del campo, la Casa Rosada operó con una torpeza política llamativa. Como que no percibió a tiempo que los días donde nada ni nadie osaba cuadrársele al gobierno ya pasaron y que, por ende, de esta pulseada Cristina sale bastante desplumada...
Uno puede ver los claroscuros de Canal 7 y criticar el levantamiento de programas como el de Sandra Russo, pero así y todo este canal 7 al lado del ATC de Menem y Alfonsin es de un altísimo nivel. Si duda es la mejor programación desde 1983 en adelante.
¿Y el canal Encuentro? Pese al ninguneo de que es objeto por parte de “la prensa independiente” esta propuesta es revolucionaria y va creciendo sin prisa pero sin pausa, demostrando que se puede hacer una televisión distinta y buena.
Y está el PAMI saneado, otro éxito de esta gestión que no tiene el debido eco, al igual que las miles de jubilaciones que se han otorgado, y así se pueden enumerar varios logros que redundan en beneficio del pueblo.
Pero esto no alcanza para sacar a cierta clase media de su cómodo lugar opositor. Ni siquiera las evidentes mejoras económicas que viene experimentando alcanzan para que entre en razones. O quizá es un error pretender que “entre en razones” ¿no? Si en el fondo coincide con el discurso de la derecha que habla de un viento de cola como el único responsable de la bonanza creciente. Si al fin y al cabo sus dos últimos votos en capital fueron a Macri y Carrió...
Pareciera también que experimenta una especie de retroceso político-ideológico o si se quiere de derechización. Escuchar los mensajes que envían a las radios o leer las opiniones que escriben por ejemplo en el diario de Lanata, delata una mutación muy grande. De cierta postura “políticamente correcta” que evidentemente reprimía instintos de clase muy salvajes, la clase media porteña a virado a posiciones individualistas y profundamente reaccionarias. Sus opiniones sobre el sindicalismo, sobre los piqueteros, sobre los movimientos sociales, sobre el voto electrónico y sobre el peronismo son cada vez mas preocupantemente vomitivas. No casualmente Elisa Carrió se sacó los escasos vestigios progresistas que le quedaban y se juntó con Prat Gay, Patricia Bulrich y María Eugenia Estensoro para conformar una majestuosa reunión de primates.
Escuchar a los clase media en reuniones familiares o almuerzos de trabajo resulta una tarea insalubre y esto pareciera estar ligado a la mejoría socioeconómica que viene evidenciando. Cuanto mejor está mas jodida se pone con los de abajo. Más se atemoriza y se acrecientan los miedos porque, naturalmente, hay mas cosas que perder...
Y en este viraje también juegan un rol muy importante los figurones de los medios. Muchachas y muchachos que como cobran de grandes multimedios o de “Estas empresas a las que les interesa el país” no dudan en bajar línea a cada rato y en todos los temas pero eso sí, posando de “independientes”... Viven surtiendo al gobierno hasta por las nimiedades, desinforman y manipulan, pero son “independientes”. Son una especie de impostores que la juegan de librepensadores y da la casualidad que sus pensamientos siempre, pero siempre coinciden con los de la oposición política, religiosa o empresarial.

Luego de releer estas líneas me pregunto si la clase media ha virado en lo político-ideológico o si sencillamente se sacó la careta.
Ayudame a pensar.

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