martes, 28 de agosto de 2018

Ginóbili y Maradona

Detesto esas posturas de señora gorda de quienes plantean una antinomia entre Ginóbili y Maradona planteando que Manu siempre fue noticia sólo por sus éxitos deportivos...
En rigor, desde lo deportivo es al cuete ponerse a buscar diferencias entre estos dos gigantes, pero el tema acá es otro y es que las señoras gordas no entendieron ni entenderán jamás que Maradona expresa, con sus vicios y virtudes, a una parte nada desdeñable de esa Argentina rea que a muchos nos encanta y estremece, entre otras cosas porque es consecuencia y no causa de los manejos turbios y apestosos de gentes de buenos modales tipo el Teniente Coronel Zavala de La Patagonia Rebelde.

miércoles, 22 de agosto de 2018

INTRATABLES FRENTE AL CONGRESO

La escena de La Plata fue previsible, gremios movilizados contra los despidos y un Estado que reprime con una intensidad pocas veces vista en los últimos tiempos. A metros de la humareda y el griterío la memoria llora en la despedida de Chicha Mariani, como si alguien se hubiera tomado el trabajo de guionar este 21 de agosto amargo en la ciudad de La Plata y que a uno le recuerda amargamente que figuras como Chicha se van yendo una a una y que dentro de poco nos quedaremos solos. A unos pocos kilómetros de ahí la Plaza de los Dos Congresos comienza a poblarse lentamente y con el paso de unas horas la concentración contra Cristina será importante, más de lo que se podía esperar y lo suficiente numerosa como para que la patria mediática instale la noción de que acá se acabó la joda porque el pueblo exige cárcel para todos los corruptos. El pedido es uniforme: desafuero inmediato para la ex jefa de Estado y que enfrente a la justicia como cualquier hijo de vecino. Socialmente la presencia más fuerte es la de la parte de abajo de la clase media aunque se percibe una fuerte movilización de clase media típica desde distritos como 25 de Mayo, Luján, etc que enaltece levemente la juntada. No es novedoso el video de esta concentración pero llama la atención su audio o si se quiere la profundización de un sonido que viene de lo profundo de ese país que movido por la aversión al pasado reciente está dispuesto a masticar el freno del ajuste, entre otras cosas, porque le quedan recursos de donde aferrarse todavía.

"La quiero ver presa, en la cárcel, lavándose los calzones como hace cualquiera" dice una vecina exaltada ¿Como hace cualquiera? se pregunta uno, televidente por un rato de A24 que pone móviles entre la multitud para amplificar el estado de ánimo preponderante que esa vecina ya instaló con una imagen irrefutable. La quieren en el patio de San Onofre al lado de Diosito..."Te queremos Feimann te queremos" explota el coro predominantemente femenino como respuesta al "Vamos Feimann, carajo" que cual grito de guerra lanza otra señora con los ojos enfurecidos por el ambiente de gesta que se siente protagonizando. El conductor agradece tanto halago, la siembra constante de odio irracional que tarde a tarde realiza recoge en jornadas como esta su cosecha de fans, seguro que mayor a la imaginada. "Ninguno tiene que quedar acá, tienen que desaparecer todos los traidores" grita otra señora y se escucha de fondo un masivo canto de repulsa al senador Pichetto. Cómo será el ambiente que al movilero le surge como reflejo ese discurso trillado referido a que senadores debe haber porque vivimos en democracia... Otro dice que llegó a la plaza para pedir por la Extinción de Dominio y recuperar la plata robada. Se percibe una fuerte presencia de audiencia movilizada a juzgar por las manifestaciones, una suerte de payada donde la rima cotidiana de Feimann es respondida por los movilizados en cada intervención. Campea la indignación porque "esta señora siga atornillada a su banca sólo por ser senadora. Si no fuera senadora estaría presa como cualquier ciudadano de a pie" dice otro movilizado mientras todos coinciden en celebrar que no hay banderas partidarias porque "todos tenemos que ponernos la celeste y blanca para decir nunca más". El mensaje es claro, estamos presenciando una movilización absolutamente unificada en contra de la senadora Cristina Fernández de Kirchner, señalada a cada rato, insultada de arriba abajo y más que nada por las mujeres. Por ahí uno saca la SUBE y todos los que están enfocados por la cámara muestran cada uno su tarjeta. Es la misma audiencia que fue taladrada años atrás con el cantito de que sería un instrumento de recontraespionaje para perseguir a los argentinos... Empuñan la SUBE al grito de "Así vinimos, sin colectivos, cada uno por la suya porque no nos arrea nadie" en un claro posicionamiento contrario a las movilizaciones convencionales((aunque luego empiecen a circular vídeos mostrando que muchos llegaron en colectivos especialmente fletados para ocasión) Es, vale repetirlo, una movilización con fortísima preeminencia de audiencia de América TV, si hubiera convocado Intratables probablemente hubieran asistido las mismas personas con exactos postulados y consignas.

Presenciando el espectáculo se puede ratificar una vez más lo importante que es la figura de Cristina Fernández para el macrismo mientras por esas horas en todos los medios hacen dulce con las condiciones que la senadora puso para acceder a que inspeccionen sus domicilios. Las reacciones adversas que su figura genera bastan y sobran -creen en las oficinas de Peña- para legitimar un gobierno sin gestión, salvo lo referido a la transferencia de recursos a favor de los sectores más acomodados de la sociedad. El sujeto macrista movilizado tiene algunas características para remarcar, por empezar no se reconoce como tal y en toda su expresión pública se muestra como la antítesis del manual del movilizado. Cuando un sector presiente que será tomado por una cámara de TV cambian instantáneamente los rictus y a esa señora que estaba conversando amablemente con otra de sopetón le surge la cara de "ciudadanaquepaga susimpuestosmuyindignadaconloqueserobaron"
Es un público dispuesto a llevar en andas a Patricia Bullrich con todo lo que ello implica en términos de mensaje político.

Ya llegarán las interpretaciones sesudas y el análisis sociopolítico de una jornada que seguirá teniendo ecos porque así lo impone la realidad de estas horas. Un hecho es incontrastable: en el audio de la movilización de ayer la raíz de los problemas nacionales está en "la década ganada" y es tan fuerte su volumen que tapa todas las demás consideraciones. No se piensa en ese entramado cuasi mafioso entre política y construcción, incluso algunos piden que se investigue hasta 1983, ignorando que si se lo hiciera muchos se quedarían sin boleta en el cuarto oscuro. Por supuesto han olvidado que hace ya dos años es la mismísma ex presidenta la que viene solicitando una revisión a fondo de toda la obra pública gestionada durante su propio gobierno, es que quizás no fue escuchada.

La movilización de ayer fue importante, incluso superando las estimaciones hasta de los propios organizadores. Una convocatoria que funda su apoyo al gobierno a través de la diatriba anti cristinista. Aquél concepto acuñado por Martín Rodríguez de "oposición de la oposición" campeó fuerte en la Plaza de los Dos Congresos. Hay una parte de los argentinos que sigue respirándose opositora, si hasta da la impresión que ese lugar le resulta más cómodo, porque desde ahí la culpa de todo la tiene el que se fue, aunque hayan pasado ya casi tres años.

La trama urdida por don Jaime volvió a mostrarse muy efectiva.

lunes, 20 de agosto de 2018

El Flan


Luego de muchos años Alfredo Casero ha lanzado una idea creativa muy festejada en las usinas de propagación de ideología cambiemita que contrariamente a lo que se puede sospechar a primera vista no se refuta fácilmente. Este montaje se sostiene en el "se robaron todo" y a ese slogan, muy pero muy profundamente arraigado en el sentido común de la popular, lo inteligente no es ponerlo en discusión, sino plantear que no hay una sola variable que haya mejorado desde el 10 de diciembre de 2015. 

Al macrismo se lo debe combatir con un análisis crudo de su gestión, y se lo nockea mostrando que es un proyecto político e ideológico regresivo, que apunta a un país con un tercio satisfecho, otro peleando la diaria y un tercero definitivamente arrumbado y fuera de la sociedad.

Es que el macrismo no quiere flan para todos (y si lo quisiera es una utopía en tanto expresa una política que sólo favorece a un tercio de la sociedad) El desafío, entonces, es volver a convencer que comer flan es posible, pero para ello hay que ir por otro camino, que no precisamente debe ser el ya transitado.

martes, 14 de agosto de 2018

La caída


Un país es una suma de pactos que garantizan su funcionamiento. Los pactos no son ni buenos ni malos, existen y punto. Generalmente se establecieron hace años y son producto de acuerdos secretos, una suerte paz gansteril pero paz al fin que está siendo violada no por un actor externo, por un invasor, no. La paz está siendo alterada por la irresponsabilidad de un puñado de herederos que no tienen la más mínima conciencia de lo que hacen y para colmo alientan a una barra de comunicadores plebeyos que en su afán de lujo y placer van a las radios y los canales a vocear proclamas sin saber que están escupiendo hacia arriba. El viejo entramado que funcionó aceptablemente para administrar los negocios vuela en mil pedazos pero no hay una nueva casta pronta a ejecutar el reemplazo, una vez que se disipe el humo quedarán los restos de una alianza dominante pero no estará el vencedor erguido para hacerse cargo de la reconstrucción a su manera. Nos acercamos alegremente a un diciembre de 2001 pero peor aún pues lo que quedará para la reconstrucción será lo mejor de lo mismo, con suerte, no una revolución ni un cambio de reglas.

¿Quién gana en este derrumbe? ¿Quién?

A muchos les podrá parecer que esta explosión generada por irresponsables puede parir un nuevo tiempo popular y la verdad, enternecen. Muchos creen que ver a Roggio y a los capos de Techint desfilando ante un juez nacido de acuerdos con la política de 20 años atrás es gratis y saludable. Por cierto que no viene mal verlos olfatear el olor apestoso de los juzgados, pero creer que ello es el triunfo de las masas populares...

La observación de la realidad con la suficiente distancia indica que si es necesario hacer volar al mismísimo presidente e instalar en su reemplazo algún garante que aplaque los ánimos y genere nuevas instancias de rosca para sellar nuevos pactos no les temblará el pulso. Son sus culos los que han quedado expuestos por un puñado de irresponsables a los que se les dio por jugar a la política con cosas que no tienen repuesto.

Ahí están en un todos contra todos mientras el pueblo trabajador llora en silencio implorando un cacho de paz y una tregua para lo que siente como un saqueo cotidiano a lo más preciado que es la comida y por eso ese pueblo profundo no dudará en acompañar a quien se comprometa a garantizarle algo de pan y por ende de paz.

En estos días ¿hoy? puede pasar cualquier cosa porque se han roto todos los códigos dentro del palacio y se están tirando con munición gruesa entre ellos mismos. Parece mentira ver a los ganadores eternos en un  todos contra todos demencial y eso está sucediendo ante nuestros ojos. Si tenemos capacidad para comprender la profundidad de esta implosión y leer adecuadamente sus características estaremos un par de pasos adelantados en la senda de la recuperación de un poco de calidad de vida para el conjunto. No soñemos revoluciones ni tomas de la Bastilla, seamos precavidos, seamos  conservadores en el deseo de cambios. Ninguno de los que salgan victoriosos será aliado para siempre, más temprano que tarde nos traicionará. Lo importante o mejor dicho lo determinante es ver cómo se emprolija nuevamente el poder sabiendo que emprolijar en política significa no mucho más que sanear, curar y vendar. Se nos está cayendo una rosca de décadas ante nuestras narices y vemos a los ricachones hasta las manos delatando, admitiendo, negociando libertades ante Bonadío!!!! 

Es de no creer. Coppola se haría un festín en esta Argentina del 14 de agosto de 2018

martes, 15 de mayo de 2018

Colonizar ese espacio que media entre Cambiemos y el cristinismo.

Longobardi es poesía pura. Dice que el kirchnerismo dejó el campo minado y que el gradualisno fue caminar sigilosamente para no pisar las minas, hasta que alguien pisó una y explotó todo. A dos años y medio el discurso oficial sostiene que la culpa sigue siendo del gobierno anterior. En rigor, muchos indicadores estarían demostrando que el discurso de "la herencia recibida" ya está expirando, pero no finiquitado definitivamente. Las usinas cambiemitas siguen rasqueteando el pote del odio anticristinista que crearon y les posibilitó triunfar dos veces consecutivas y si lo siguen haciendo debe ser porque algo debe quedar, salvo que supongamos que son irremediablemente torpes. También los ayuda cierto deseo desde sectores del cristinismo para los que, más tarde o más temprano, todo el espectro opositor deberá marchar al pie de Cristina y encolumnarse tras ella o quienes ella designe.

Este juego de pinzas entre esa imagen del campo minado y el cristinismo obcecado constituye la fórmula que termina favoreciendo al macrismo, por eso se impone romperla en mil pedazos pero sabiendo que no será nada fácil porque tampoco aparece en el horizonte una dirigencia y un pensamiento superador. De mi parte me conformo con tender puentes, reconociendo que nadie en el peronismo tiene la precisa y que por ende todos tienen fragmentos positivos que habrá que recolectar como forma de construcción de algo superador. Mi modelo sigue siendo el de Néstor Kirchner cuando armó una coalición donde no todos pensaban igual pero donde había una serie de puntos básicos que posibilitaron su construcción. Mientras no se entienda que en política hay que sumar más que el otro para ganar y se siga puteando a Pichetto, Bossio y cía sin reparar en que jamás podrían haber llegado adonde llegaron sin la bendición de la presidencia se seguirán trasuntando vías muertas que por supuesto no conducen a ningún lado.

A este armado habrá sí que sumar a la economía popular que representa a un tercio de la población argentina.


El desafío político e ideológico de estos días es colonizar ese espacio que media entre Cambiemos y el cristinismo. Ahí, en ese lugar es donde puede construirse la alternativa política que se requiere para derrotar a Cambiemos y también a ciertas brigadas de la nostalgia por un tiempo que ya pasó y no volverá. Tal construcción por supuesto es harto compleja pero aparece como la única probable si es que lo que se desea verdaderamente es triunfar y lo digo porque puede suceder que haya quienes se conformen con mantener cierta pureza porque si así incluso logran capturar un tercio del electorado se dan por satisfechos. De lo que se trata es de construir el 50 más uno en la sociedad, donde están esos votos que así como se convocaron en 2011 en torno a la candidatura de Cristina Fernández, velozmente se fueron esparciendo cada vez más y más, hasta llegar al tercio, al núcleo duro. De ahí es que si tengo que sentarme a conversar con Pichetto, con Larroque. con Massa, con Solá, con Urtubey, con Mayra Mendoza, con Máximo Kirchner o con Bossio, lo hago sin el más mínimo sentimiento de culpa porque sólo se construye unidad para la mayoría sentándose con todos los que alguna vez estuvieron juntos.


¿Seremos capaces?

jueves, 19 de abril de 2018

Mateada770 | Audios del 19 de abril



Conversación con Fernando Rosso sobre el tarifazo


Lorena Pokoik sobre vacantes escolares y Unicaba


Pablo Ibañez: "Hoy la dirigencia peronista define sus posiciones más en relación a otros peronistas que a
                       Macri"


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