La imagen lo dice todo. Habla del odio gorila redimido y apesta a venganza cheta. De todas maneras, el gesto no hace más que describirlos. Podrán arrumbar el muñeco de Zamba pero no quitarlo del alma de una generación de pibes que gracias a él le bajan línea a sus abuelos sobre nuestra historia patria. Estos son los mismos que hablaron de “Negrópolis”, son los que hablan de ñoquis y te dicen que mentís cuando les contás que los despidos en la actividad privada superan a los de la esfera del estado. Son los que discuten el número de los desaparecidos y los que a la militancia la denominan “grasa”…
Muchos no creían que kirchnerismo fue lo más parecido a los dos primeros gobiernos de Perón. Bien, ahí, en esa imagen de Zamba destrozada tienen la ratificación de que lo fue.
