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domingo, 19 de abril de 2009

No es un tema de guita, chicas

Las chicas de clase media tienen un especial encono con la ropa y la bijouterie de nuestra señora presidenta. Uno entiende por qué que se mueren de envidia, que el espejo de Cristina las atormenta porque saben que jamás llegarán a darse los lujos de ella. Y no nos estamos refiriendo a la ropa y las carteras, eso se consigue fácil, sólo se necesita plata. Lo que no consigue con plaata es el talento de Cristina, el sharme de Cristina, la oratoria de Cristina, el ser presidente de un país como Cristina e incluso haberle sacado la mayor diferencia de la historia al segundo en la elección que la proclamó primera mandataria.
Eso es lo que envenena a toda una caterva de minitas que a lo sumo son buenas profesionales, buenas madres y en algunos casos buenas amantes.
Debe ser horrible saber que siempre serán una más en el montón, no como Cristina que siempre está por encima de los demás.
Debe ser horrible sentir que en la vida hay cosas que no se pueden comprar con dinero y maridos –anque amantes- potentados. ¿Qué pueden obtener? Presidir Cáritas, presidir COAS, formar parte del directorio de una empresa… y no mucho más.
Entonces reenvían todo pps que cae en su bandeja de entrada, le dan y le dan y le dan pa’ que tenga, mire. Y le ponen frasesitas tipo “Avanza la redistribución de la riqueza” para sentirse piolas y dotadas de un ingenio singular.
Su mirada corta y su capacidad de análisis rasante les impide siquiera barruntar que Cristina no necesita ser presidenta para comprarse toda la ropa, todas las carteras y toda la bijou, Cristina tiene muchísima guita desde antes de ser presidenta y lo único que la desvela es la gloria.
No entienden las chicas que se juntan a tomar algo en "Café Martínez” luego de haber depositado a sus rubios herederos en colegios de cuatro lucas mensuales que no se llega a presidente para hacer plata. Lo mismo que su elogiado Mauricio, o De Narváez… No necesitan de la política para vivir cómodos y entre placeres hasta el día de su muerte. Como tampoco lo necesitaba Fidel Castro y ni hablar del Che, que era un joven buen mozo de una familia acomodada.
No chicas, ustedes no entienden que hay cosas que no pasan por la plata. Anoche mismo lo escuchaba a Víctor Laplace diciendo que si hubiera tenido un millón de dólares no le hubiera servido de nada porque el cáncer que le robó a Nélida Lobato no entendía el lenguaje de la guita.
La guita sirve para ratificar vuestra pobreza, vuestro embole, vuestra vida amarga entre saunas, gimnasios, Pilates, peluquerías, modistas y algún trabajo rutinario. La guita sirve para que se embolen dos meses en playas caras y para no mucho más.
Se los repito, Cristina va por más, por muchísimo más…
Igual, no creo que lo comprendan.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Lo que me embronca

De verdad les pido disculpas por volver otra vez sobre temas trillados, pero me superan algunas cuestiones. Me enervan y hacen que utilice este espacio para “sacar afuera como la primavera” la bronca que me da ver domingo por medio a Carrió con el trío Rozín, Montenegro y Sietecase en el canal de Francisco de Narváez (Che, por favor: échenle una miradita al “Mapa de la Inseguridad”. Háganme caso...)
Anoche no me embroncaron los dichos de esta mujer que, la verdad, ya no asombra, no impacta, no conmueve con la sarta de exageraciones que vomita diariamente (El carriotismo le está jugando una mala pasada a Carrió: Tanto bolazo y tanto exabrupto acusatorio terminan blindando los oídos de la teleaudiencia, que ya no se sorprende por tamañas denuncias y se va acostumbrando a recepcionar como algo “normal”, como parte de “lo que hay” las bestialidades orales de la chaqueña.)

Lo que me embronca es la cara de los pibes. Ponen un gestito así como que están agazapados, prestos a saltarle a la yugular, pero no es más que una pose para la tribuna.
Por momentos pienso que quieren entrarle y no lo consiguen y de ratos se me hace que en el fondo la admiran y por eso le brindan el espacio para blasfeme a gusto y placer.
Y hay un poco de las dos cosas.
Desde el punto de vista de la técnica del reportaje audiovisual cometen un error básico cual es no desestructurar al entrevistado: Todo aquél periodista que no logre llevar a “su terreno” al reporteado, deberá comerse “el cassette” y es difícil que logre sacarle algo que éste no quiera soltar.
Esto es básico.
Carrió no es fácil. Si de entrada le das dos o tres minutos para que despliegue las bases de su diatriba estás fregao, como dicen los españoles. Una vez que la tipa instaló dos o tres ejes, olvidate de moverla, es muy difícil pues toda repregunta estará dentro del contexto planteado por ella y ahí tiene respuesta (Una de las pocas veces que trastabilló fue precisamente en otra emisión de este programa cuando Rozín – lejos el más hábil de los tres – la cruzó generando aquél famoso “No me minimicen”)

Si hay bichos difíciles para reportear, los políticos deben ser los peores pues manejan una serie de recursos que las personas “comunes” no tienen. Oscar Alende, por ejemplo, tenía una capacidad fabulosa de responder lo que se le daba la gana y los periodistas sufrían tratando de retornarlo a la pregunta original. Carrió tiene lo suyo.

La pregunta es ¿No lo saben? ¿No saben cómo es Carrió?

Sí, lo saben y muy bien.

Sucede que no está en sus planes “hacerle una nota”


No está en los planes de estos periodistas hacerle decir tal o cual cosa, “sacarle” algo (anoche, sobre el final, Rozín le preguntó sobre Cobos y se fue todo al carajo cuando la colisionada exclamó “No respondo preguntas” ¿Cómo? ¿Estamos en el punto orgiástico del carriotismo más desenfrenado o, en realidad, ante un fallido para la historia? Más me da por pensar en lo segundo, dado que la doctora “no responde preguntas”. La doctora no responde, la doctora acusa... )

Lo que está en sus planes es tener garantizado que cada dos o tres domingos la chaqueña les dé unas décimas de rating. Al fin y al cabo, como los medios son de los que son y no de los que quisiéramos que fuesen, de los que se trata es de medir para que tampoco la pauta publicitaria se caiga justo ahora que abrieron el freezer...
Eso es lo que me embronca.

Olvidar por un momento que esto es un negocio.

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