viernes, 5 de mayo de 2017

Cristina y la interna del peronismo


Vi el discurso de Cristina de anoche, me gustó, se mostró con los brillos de siempre y volvió a dejar flotando lo que en este blog se viene repitiendo hace rato, referido a que no se presentará a candidatura alguna. Es que pocos han valorado la potencia de legitimación que le significó irse del gobierno sin ningún fuero ¿Recordamos la sarta de inventos que se lanzaron en 2015, diciendo que iría como candidata a diputada, para cubrirse ante la catarata de denuncias que recibiría? Bien, Cristina les hizo pito catalán por enésima vez y se fue sin ninguna protección, sabiendo que sabuesos como Bonadio le harían la vida imposible. ¿Y qué actitud tomó la ex presidenta? Cumplir punto a punto cada convocatoria judicial, transformando en muchos casos esas citaciones en espacios de acumulación, trocando demanda por empoderamiento, y así llegó a este momento en donde sigue siendo la principal referencia política del país. Y por eso las usinas del macrismo la quieren en la cancha para jugar el juego que ya en posteos anteriores hemos relatado, pero Cristina demuestra que sigue con el timming justo para no pisar ese palito, por eso se les escapa y por eso es cada vez más cierto que no será candidata ¿Para qué, luego de dos mandatos y de haberse retirado con Plaza de Mayo repleta? Cristina volverá a presentarse sólo cuando vea condiciones para revalidad aquella victoria de 2011 con guarismos similares y si no se guardará para quedar en la historia  no sólo con 54 % sino con lo logros de esa gestión (también con los déficit, obvio, pero lógicamente siempre se apoyará en los primeros)

Completo, acá

martes, 2 de mayo de 2017

Cómo meter todas las contradicciones en una boleta?


Facebook es una red social con muchísima penetración, quizá sea la más utilizada por los argentinos, pero su dinámica trae aparejados algunos sinsabores como, sin ir más lejos, encontrarse un buen día que uno tiene muchísimo amigos que no sólo no conoce sino que en función de la dinámica política se han ido alejando de hipotéticas coincidencias de otrora. Claro, la mayoría de esas amistades seguro que provienen de los años de kirchnerismo intenso, muchas me habrán llegado por mi trabajo en la radio, pero el tema es que hoy nos encontramos compartiendo un vínculo extraño, donde las diferencias afloran día a día y me parece que lo sabio sería encontrar mecanismos maduros para debatir, sin encasillamientos y sin ese uso tan adolescente de calificativos como “traidor” a quien no ha traicionado nada sino que por diversos motivos está reformando sus posiciones políticas en base a las modificaciones que se van operando en la realidad.
Lo más preocupante de los calificativos es que fundamentalmente son incorrectos, o al menos difusos y muy poco precisos. ¿Desde qué lugar de fidelidad a qué posición se posiciona quien califica a otro compañero de traidor? Creo que de una suerte de fanatismo irracional o si se quiere, algo muy propio a un club de fans que no tiene nada de malo, excepto que estamos hablando de política uno de los territorios donde la dinámica modifica minuto a minuto las realidad y por ende impone a los interesados en ella una adecuación permanente a las nuevas condiciones surgidas hace un rato, nomás.
Continúa en http://gerardofernandez.net/como-meter-las-contradicciones-en-una-boleta/

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