jueves, 27 de agosto de 2015

El debate no es de sistema electoral


Saben que es imposible el cambio de sistema electoral y que no se modificará. Ya están preparando el copamiento de las plazas para la noche del 25 de octubre.


A medida que el escrutinio definitivo en Tucumán avanza se le queman los argumentos. Como dijimos ayer: El debate no es de sistema electoral. En la CABA se votó sin ningún  problema para elegir autoridades locales, con boleta electrónica y el 9 de agosto se desarrollaron las PASO en el distrito con boleta-papel y tampoco hubo inconvenientes.

Lo bueno es que se juntaron todos, para que se aclaren los tantos y a nadie le queden dudas de qué es lo que está en juego.

4 comentarios:

Facundo Jesus Gonzalez Lauillui dijo...

Cristina deja todo preparado para resistir la oleada neoliberal desde el ejecutivo o desde el congreso. Si no llegamos al 45%, no se si Scioli va a poder ganar en el ballotage.

oti dijo...

Te transcribo, Gerardo, 2 comentarios que hice en el blog de Manolo hace casi un año y medio. Vienen al caso por el tuiteo de Laurita Alonso. Hace rato que vengo insistiendo con esto y los sucesos posteriores estimo que confirman (lamentablemente) mis advertencias. Paso a los comentarios referidos.

"oti dijo...

Manolo, mi preocupación es la siguiente.

Las cosas que suceden en Ucrania o Venezuela, por ej., son indicios de lo que quieren los poderes que sustentan la globalización en bancarrota y de cómo lo quieren.

Los poderes globales necesitan actores locales pero esto no nos debe oscurecer el hecho de que es la lógica global la que tiene primacía.

Lo que percibo es que el establishment global no puede lograr los cambios que quiere sin recurrir a la acción directa. No puede cambiar el curso de los hechos sin la acción directa, es decir, con los procedimientos más o menos normales del orden instituido. Pretenden que, como resultado de la acción directa, surja la institución de un orden más permeable a sus intereses e intenciones o, en todo caso, puedan influir con ventaja en el desorden resultante.

Como la acción directa que promueven es netamente subversiva y desestabilizadora, tienen que recubrir y encubrir eso con un discurso que, por medio de las agencias de noticias globales, machaque constantemente en la legitimidad de los "reclamos" de los sectores sociales que se movilizan y protagonizan la acción directa.

Esa campaña ideológica garantizará el efecto pretendido de circunscribir las manifestaciones de la acción directa a fenómenos locales, en aparente desconexión con los globales.

Estas son cosas típicas de la naturaleza de la dominación Imperial.

Como no se puede convencer la mayor parte del tiempo a la mayoría de los pueblos del mundo a que acepten el suicidio que significa proseguir con la globalización en crisis, los ajustes, los rescates financieros externos e internos, juegan a la desestabilización geopolítica y a tratar de influir en el caos. Esto cumple la función de evitar que algunos países logren adquirir cierto poder económico, comercial o financiero que condicione la estrategia política del establishment occidental.

Lo que sucede en Eurasia está lejos geográficamente, pero muy cerca política y socialmente, puesto que los poderes globales que allí se manifiestan, pueden manifestarse acá, o en Brasil o en otros países de A. L.

Tenemos que ser muy concientes los argentinos en la actual coyuntura, porque cualquier manifestación de oposición desestabilizadora, revueltas callejeras, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, o cualquier forma que podría adoptar, va a tener la cobertura y el apoyo ideológico de los poderes del establishment global que operan en argentina por medio del control que ejercen en diversas áreas. Los protagonistas de dichas manifestaciones se sentirían seguros porque se sabrían, conciente o inconcientemente, protegidos por poderes superiores.

Esto es lo peligroso de la situación porque podría conducir al cambio de régimen.

No olvidar nunca, que si se desencadena tal proceso, revestirá la forma de enfrentamientos entre actores locales, provocados por asuntos internos locales, sea cuales fueren (económicos, financieros, inseguridad, etc., etc.).

Pero dichos enfrentamientos, si hacen retroceder o logran derribar al gobierno, sea este año o el año que viene, estarán al servicio, lo sepan o no sus protagonistas, del “cambio de régimen” y de una geopolítica globalista que, ante la decadencia y crisis sistémica que aqueja al sistema global, intentará preservar para los poderes globales un lugar de privilegio en el caos global resultante, tanto para manejar ese caos como para posicionarse con ventaja en el caso de que se instituya un orden mundial diferente." (1 de abril de 2014, 10:13).

oti dijo...

Continuación y finalización del comentario anterior.

"oti dijo...

"Los argentinos, sean del signo político que sean, no deben hacerle el juego a esto, porque es un juego global, no nacional. Solo favoreceríamos a intereses ajenos y perjudicaríamos los nuestros.

Nuestro propio juego político local debe, ante esta estrategia de los poderes globales, guardar compostura y oponerle un frente interno común a fin de evitar que arraigue en un sector local y, con eso, adquirir “legitimidad” o apariencias de la misma.

En este delicado equilibrio que hay que mantener, el gobierno debe seguir apostando a dar respuesta a las demandas de las clases populares y, aunque no las haya, resolver las necesidades de éstas, sobre todo, en cuanto a vivienda e infraestructura.

En resumen, van a intentar cascotear el rancho, pero de tal forma que parezca que los culpables son los propios gobernantes y que los que cascotean sientan que tienen mucha legitimidad para hacerlo.

Todo va a parecer como un asunto local, doméstico, que solo atañe a nosotros mismos. Pero, en rigor, estará implicada profundamente la estrategia globalista al servicio de poderes globalistas, que son, finalmente, los que serán en mayor medida favorecidos, si tienen éxito. (1 de abril de 2014, 10:14).

oti dijo...

Tal como están las cosas, la operación globalista oligárquica en marcha ya tiene, aparentemente, a los referentes de la oposición en su bolsillo. Por lo tanto, van a lograr movilizar a relativamente significativos sectores ciudadanos de la oposición.

Van a darle manija a la "indignación" a más no poder y, si tienen éxito, a una especie de revanchismo de lo peor, a fin de que, con el caos y desestabilización resultante, no se puedan continuar con las medidas de gobierno que el oficialismo pensaba tomar en el gobierno pos CFK.

Hay que ser inteligentes y no confrontar a la gente en la calle, hay que confrontar y tratar de doblegar a la operación oligárquica que está detrás.

Una operación Maidán en Argentina no va a dar resultado porque si bien existe la base social sobre la que se montaría, no existe la infiltración de las agencias secretas del exterior para hacerla.

Creo que CFK debe trabajar el tema muy bien con las FF.AA. y las fuerzas de seguridad, advirtiendo lo que va a pasar y que se va a poner en riesgo el orden constitucional no por culpa de la oposición sino, en todo caso, de su estupidez al hacerle el juego a intereses foráneos que no son de los Argentinos.

Ahora se necesita ser más patriotas que nunca, dándole un mensaje a la gente bien claro de que no vale la pena sucumbir ante intereses, que nada tienen que ver con nosotros, como en la tragedia de Ucrania (ése fue el resultado de lo que Laurita Alonso elogia), sólo por rencillas políticas internas.

Así como el PJ se unificó en una postura común y contundente ante lo de Nisman, debemos buscar una postura común con otros referentes políticos que le hablen claramente a los ciudadanos para que no entremos en un escenario "Maidán" que va a perjudicar a los intereses de los argentinos, cualesquiera sean sus ideas y preferencias políticas.

Disculpá, Gerardo, la seguidilla de comentarios, pero me preocupa mucho la situación, no lo que sucede puntualmente hoy, sino el proceso que ya venía advirtiéndose de hace algún tiempo.

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