jueves, 22 de agosto de 2013

Mirada polémica sobre blogueros que expresarían el nuevo conservadurismo

Escribre Damián Selci

Los blogueros se subieron al caballo de la historia por izquierda –y pretenden bajarse por derecha. Surgieron hacia 2006 y explotaron en 2008, durante la crisis de la 125. Entonces era interesante leerlos. No por el desacartonamiento en la escritura, ni (como se creyó) por la novedad de la plataforma empleada (el 2.0). Era algo más pedestre: en el medio de un intento de destitución, cuando parecía que nuevamente se imponía la Argentina hipócrita, rebosante de moralina y con Santo Biasatti entristeciendo espeluznantemente a toda la población –en el medio de todo esto, los blogueros defendían al gobierno. Cumplían función básica de la política: para el joven protokirchnerista, que descubría como un fogonazo la contradicción insalvable entre Sociedad Rural y el peronismo, y comprendía que, contra todo pronóstico, Argentina podía ser un país interesante para aquellos que tuvieran 25 años, estas páginas representaban en sí mismas un espacio de contención. Hablaban de cosas que nadie hablaba: Kirchner y la vuelta de la política, los misterios del conurbano, los grises de la administración pública, las manipulaciones de Magnetto, el poder de la Sociedad Rural... Eran novedosos, hasta contraculturales, por la independencia de su agenda y la espontaneidad de su aparición. Leer Artepolítica, o a Martín Rodríguez, a Lucas Carrasco, a Ezequiel Meler, etc., resultaba entretenido, pedagógico y hasta esperanzador; esto quiere decir que sus textos permitían imaginar un ciudadano argentino sumamente diferente al que dejaban traslucir las entumecidas, mortuorias columnas de Morales Solá. Para un joven de clase media con un mínimo de sensibilidad, lo peor es la experiencia de su condición pequeñoburguesa; en el medio del revuelo político del 2008, estas páginas volvían inteligible el fenómeno mismo de la politización, y permitían imaginar otra vida, otra juventud.

Esta otra juventud llegó pronto, demasiado pronto, y trajo un nuevo problema. La contradicción político-social entre el kirchnerismo y el conservadurismo se trasladó a la conciencia individual, dando lugar a la cuestión de hasta dónde iba a llegar cada uno en la “toma de partido” por el kirchnerismo. Como es normal, algunos se encuadraron, y otros quedaron sueltos. Unos se fueron haciendo más y más kirchneristas; otros, menos y menos. En términos extremos, unos optaron por la militancia orgánica, otros por el análisis político. La militancia orgánica era la praxis: implicaba aceptar la lógica de la organización, los roles, es decir, hacer política de modo directo, coordinado, colectivo –operar directamente sobre la realidad, siguiendo voluntariamente las directivas de la conducción. El análisis político, en cambio, suponía la persistencia en la teoría: después de haber interpretado que el kirchnerismo era algo distinto de la Sociedad Rural… seguir interpretando; la lectura de la realidad política no se ponía al servicio de la militancia, sino de una carrera en el periodismo político.

Quedaban así delineadas dos figuras: el militante y el analista. Encarnaban respectivamente, y extrapolando un poco, la praxis y la teoría. Con la salvedad de que la praxis no seguía a la teoría, sino a la conducción nacional. Los militantes no actuaban de acuerdo al análisis político de los blogs, sino al de Cristina Kirchner. Ahí empezó la alienación: según todos los comentaristas, la militancia era lo que le faltaba al kirchnerismo –pero cuando la tuvo, era lo que le sobraba. Al principio, el problema era que Kirchner no enamoraba; después, que enceguecía hasta el embrutecimiento. Para el analista, el militante resultaba exageradamente idealista, ya no tenía, para analizar la realidad, ojos distintos a los de la conducción. Contra este fervor dicotómico el analista insistía en el “sentido común” de la reflexión política argentina, que consistía en señalar continuamente la presión de la realidad por sobre las ansias de refundación o transformación: para ser claros, persistía en el hecho de que el peronismo“cambia de color según la ocasión”, y que el momento kirchnerista no era más que eso, un momento (hoy kirchnerista, ayer menemista, mañana sciolista, massista, etc). Pensar lo contrario significaba, por supuesto, caer en la ingenuidad o en el quijotismo. El peronismo es una máquina de conservar poder, tal sería el refrán básico de los analistas, enunciado madre de la realpolitik que le contraponen a la práctica concreta de los militantes kirchneristas. Sin embargo, se producía así una curiosa inversión dialéctica: la realpolitik quedaba del lado de los analistas y teóricos (quienes en principio no hacían política en ningún lugar concreto), y el “idealismo” del lado de los militantes, que estaban sumergidos en el fragor diario de la lucha política… Notemos el refinamiento hegeliano de esta paradoja; lo “lógico” sería que los analistas pidan cosas imposibles y los militantes le respondan remitiéndose a la cruda realidad, pero ocurre precisamente lo contrario: los militantes están convencidos en la necesidad y posibilidad de una transformación radical del país, mientras los analistas los reprenden escépticamente por incurrir en un voluntarismo que no magnifica la verdadera situación política argentina. Esta situación, como es obvio, presupone el lugar común del carácter a-ideológico y camaleónico del peronismo.

El peronismo como pura voluntad de poder que “huele sangre”, que “acompaña sólo hasta la puerta del cementerio”, etc., es un lugar común del análisis político. Hay obvios ejemplos en contrario (la resistencia, los desaparecidos), pero esto al parecer no importa. Lo dice Morales Solá, lo dice Sarlo y lo dice Martín Rodríguez. Conviene detenerse un poco sobre este último nombre. En efecto, Martín Rodríguez encarna el prototipo del bloguero que pasa del kirchnerismo originario a la realpolitik analítica precisamente por negarse a entrar en un esquema de militancia orgánica. Es una referencia central en el universo de los nuevos analistas políticos, y esto porque tiene algo que los demás no: una obra. En efecto, a diferencia de todos los otros nombres conocidos de los blogs, Rodríguez escribió libros. Poemas, particularmente, que fueron efectivamente leídos por jóvenes poetas argentinos y valorados como tales. Es más parecido a un intelectual clásico tal como lo podía describir Sartre: una persona que desarrolló una obra y luego opina sobre los asuntos públicos; en ese sentido, la obra funciona como un soporte permanente de legalidad para las opiniones variables de la coyuntura. Sarlo no se habilita de otra forma; pero sí Lucas Carrasco o Luciano Chiconi, quienes no tienen otro respaldo que sus propios blogs. Rodríguez es la menos evanescente de estas figuras y de algún modo marca la línea del resto. Primero, lo ya dicho, porque posee una obra; segundo y derivado, porque escribe mejor, rasgo para nada insignificante (la actual importancia de Carlos Pagni se basa en la distinción literaria de sus columnas, no en la certeza o novedad de sus reflexiones). En una palabra, Rodríguez tiene más espesor cultural. Es fácil minusvalorar la importancia del respaldo en una obra –fácil hasta que nos ponemos a examinar el funcionamiento concreto de la vida cultural.

Y bien: Rodríguez es también el caso modelo del adecentamiento del bloguero, y marcó el paso del adecentamiento general por la vía de la reapolitik (por ejemplo, insistiendo en sus críticas contra la militancia kirchnerista, entendida en bloque como un fatigante e impráctico “comisariado semiótico”, y divulgando como contrapartida la idea de un “país normal”, desideologizado, tranquilizado y sin novedades –conducido, claro está, por un peronismo socialdemócrata). Es sencillo ver la pregnancia de estas ideas en las redes sociales. Se trata de nociones conservadoras: hay que terminar con “el bussiness del país dividido” y olvidar la batalla cultural, hay que recostarse en el “peronismo ortodoxo”,arreglar con los bancos, con Clarín, no hay que molestar a la clase media, hay que promover una “salida pacífica” en la candidatura de Massa, etc. Este conservadurismo choca con la inicial adhesión de Rodríguez al kirchnerismo, y sería poco provechoso reconducirlo a cuestiones personales o psicológicas. En realidad, es la posición misma del analista la que incluye el elemento conservador: para decirlo claro, en este momento de la historia argentina, donde se abrió después cuarenta años y treinta mil desaparecidos la posibilidad de militar “idealistamente” en política, o lo que es lo mismo: con una conducción que no va a pactar ni va a traicionar –en este momento, todo aquel que pudiendo optar entre la militancia y el análisis, opte por el análisis, es... realmente algo para lamentar, y supone una postura difícil de sostener, cuyo corolario es la adopción de una postura de realpolitik para la lectura social. En efecto, ¿qué hace falta para que "estén dadas las condiciones" para una adhesión militante, activa, a un proyecto que ha dado sobradas pruebas de enfrentar a los poderes fácticos? Lo lamentable, por cierto, no estriba en el hecho de que ciertas personas escriban en lugar de actuar, sino de que escriban abandonando la posición militante y asumiendo una postura no-kirchnerista, que definitivamente no es por la que comenzaron a ser visibles, ni a volverse legibles. La gracia era que defendían al gobierno –y no su apuesta por conformar una nueva generación de analistas políticos "sensatos".

Elegir hoy la carrera de analista político es algo sumamente extraño; sobre todo, bastante anticuado. En los 90, sin dudas, no había otra opción. Los interesados en la política, o bien se plegaban cínicamente a la traición de los sectores populares, o bien se refugiaban en el progresismo, más exactamente en los diarios (o en las cátedras de ciencias sociales). La profesión del analista político, en términos históricos, tiene sentido como táctica de repliegue: cuando no se puede actuar directamente, y por ende no es posible asumir responsabilidades respecto de ningún colectivo, entonces se publican las opiniones personales a fin de, por lo menos, sentar una posición. Pero hoy, cuando como nunca están dadas las condiciones para la praxis directa (un proyecto claro, una conducción indiscutida, organizaciones con mística, garantías democráticas), contraer el rictus del análisis político y publicar cualquier cosa que se nos venga a la mente (autocríticas, matices, objeciones al microclima, al verticalismo militante, críticas a los "ultraideologizados", etc.) para “estimular el debate interno” (¿debate “interno” publicado en redes sociales?) se explica fundamentalmente por el miedo de ingresar en un colectivo respecto del cual uno deba responder. Por esa razón, la realpolitik es temor –básicamente, temor de que, cuando el kirchnerismo termine, los idealistas sean expulsados de la vida política y cultural, y de algún modo mueran.

Por todo lo anterior, no es raro que la figura de Massa encarne el nuevo objeto de pasión de muchos blogueros, devenidos analistas políticos de profesión. En efecto, Massa es el discurso del miedo: no en el sentido de que genere miedo, sino de que el enaltecimiento desideologizado de su candidatura palia el temor de comprometerse directamente y arriesgarse a ser considerado un“impresentable” en el porvenir –porvenir que avizoran negro. Pero con esto se pierden de hacer la experiencia histórica de su generación. Lo cual resulta difícil de entender, ya que con ello (y contra lo que parecen suponer) van perdiendo interés. Lucas Carrasco era un provocador cuando estaba en el kirchnerismo; afuera, parece un periodista más. Perdió la "locura" constitutiva del kirchnerismo. Ahora es sensato. Este moderantismo generalizado termina en funcionalidad directa con Clarín. Hoy, a diferencia de lo que ocurría hace un par de años, Luciano Chiconi puede ser citado como una referencia por Clarín (su post sobre el "municipalismo"). Es difícil ver el interés provocador, rejuvenecedor y refrescante de ser utilizado por los poderes fácticos. O sin ir tan lejos, el de hacer comentarios políticos a las doce de la noche en una FM cualquiera, y publicar textos en medios opositores. En otras palabras, se desprendieron de su aspecto novedoso, contracultural, y van camino a formar parte del elenco estable de la cultura conservadora argentina –aunque sin el peso de figuras como Ricardo Roa o Mariano Grondona: un análisis político no es interesante por la lectura que presenta sino por el poder real que representa; en otras palabras, el análisis político, o bien expresa la postura de la fuerza social en la que se apoya, o bien es un juego cansador de ocurrencias. Cuando los blogueros eran kirchneristas, expresaban algo concreto, la fuerza social popular. Ahora no expresan eso, y entonces expresan una versión descafeinada y confusa de la ideología dominante. Lo cual constituye una pérdida para todos... ahora tenemos que volver a leer a Morales Solá –dado que los analistas blogueros escriben lo mismo que él: el peronismo es camaleónico, al argentino le encanta el dólar, la izquierda peronista es peligrosa, se debe terminar con la inútil confrontación, no se puede vivir mirando el pasado, Clarín en realidad es un gran diario.

47 comentarios:

Luis dijo...

Este señor es muy grosso:

http://www.lanacion.com.ar/1612828-juan-jose-sebreli-cristina-kirchner-creo-el-relato-y-la-gente-se-deja-enganar

Anónimo dijo...

buen análisis, aunque francamente veo que hay demasiada gente que se baja del barco, creo nos debemos preguntar si la cuestion es en algun caso provocar( como es el caso de LC), agotamiento con el modelo, oportunismo, etc, es cuestion de analizar, mas alla de lo que pase en octubre, donde el panorama poco y nada cambiara respecto a Agosto, que es lo que ha venido pasando desde hace 1 año a esta parte.

Gerardo Fernández dijo...

¿No se te dio por pensar que había muchos barcos?

Daniel dijo...

Casi que se entra en un laberinto, o en un pantano según como se lo considere cuando se parte de una generalidad que pretende verificarse con particularidades.
Por ejemplo; a Manolo donde lo colocamos?

Un bloguero es un bloguero. No es otra cosa.
Luego, hay periodistas que entre las herramientas que elige para expresarse utiliza un blog.

Pero al bloguero que es un tipo de a pie, que labura de cualquier cosa y se le da por tener un blog para escribir de lo que sea, cómo evaluarlo?

De los K los hay hoy afianzados, desencantados, transformados en opositores. Hay de todo en la bloguería y lo que se denomina análisis, excede al analista. Y como cualquier analista, se mueve dentro del encuadre o de un marco teórico o de parámetros que por su formación ideológica o conocimientos configuran un encuadre determinado. Parámetros esos que sin embargo se van moldeando o modificando como resultado de cualquier lógica de lo dinámico.

Luego, hay que haber estado en una unidad básica viendo como se mueven los militantes para entender que la apreciación en este texto descrita resulta temerariamente determinista.
Los he visto estudiar, desarrollar charlas y debates. Abarcar lo político, lo histórico más allá de los marcos de su pertenencia. Nada que ver con la sumisión automática a los designios de una conducción.
Por supuesto que hay de ello y de resultante contamos con los llamados "media vida", tal su disposición y el enorme tiempo dedicado a militar.

Pero no hay entre blogueros, opinadores y militantes aquellos que estén encadenados para no saltarse jamás dado su campo perceptual a una determinada elaboración de contenidos.
Lo dinámico y los vuelcos a producirse no están en discusión. De que estamos hablando?

Estamos hablando de un fragor emotivo aplacado? Es eso? Pues la vida misma opera así. Donde está la noticia?
Las emociones se renuevan, se aplacan, exaltan y amesetan. Por allí no pasa la cosa cuando se ambiciona un cierto largo plazo para un proyecto dado.

El coso de al lao dijo...

¿Es que nadie se puede imaginar un kirchnerismo sin Kirchner? ¿Los militantes (como los de hoy, de los que no hubo nunca desde el retorno de la democracia) se van a hacer militantes de Massa?
Quien crea que el solo hecho de que Cristina no sea presidenta marca el fin del kirchnerismo como fenómeno político, no ha entendido nada de estos últimos 10 años.

Gustavo Marcelo Sala dijo...

Pequeño detalle: No es lo mismo cuestionar desde adentro que desde afuera y sobre en momnetos de crisis. Son dos sujetos distintos, dos estados de pertenencia totalmente opuestos que incluyen simbologías y pasiones discímiles. El que lo hace desde afuera desea, o en el mejor de los casos le es indistinto, la continudad del modelo, quien lo hace desde adentro siente que forma parte de un dilema a superar.

"ahora tenemos que volver a leer a Morales Solá –dado que los analistas blogueros escriben lo mismo que él: el peronismo es camaleónico, al argentino le encanta el dólar, la izquierda peronista es peligrosa, se debe terminar con la inútil confrontación, no se puede vivir mirando el pasado, Clarín en realidad es un gran diario".

Desafortunado final para una nota que se fue desarrollando de mayor a menor. Todo lo que el autor describe ya lo sabíamos, leyendo historia alcanza y sobra. Que la izquierda peronista es peligrosa es algo que leo por primera vez en estos espacios. (Debo rajar entonces, por temor a que me consideren peligroso)Acaso todo el fundamento de la nota haya sido simplemente para meter ese bocadillo macartista que le otorgue contenido y continente a su decisión de creer que Morales Solá es lo mismo que Antonio El Mayolero.

Anónimo dijo...

Yo no escribo blogs, los leo, hay interesantisimas discusiones y puntos de vista, aprendo y me nutro de una diversidad apasionante.
Me parece que aqui tenemos uno mas que se apura en saludar los funerales, como parece ser el tono dominante entre varios medios.

Jorge de Lomas

Linus dijo...

Todo lo que quieran, pero EL ASUNTO HOY, es que tanto los que eligieron la "carrera militante" como los que se decantaron por "análisis político" quedaron en el mismo brete. Hoy "ambas alas revolucionarias" sufren el mismo devenir, ambas se debaten por lo mismo: "que hacemos?", "Vamos con Scioli?", "No estuvimos con scioli todos estos años?", "Saltan del barco?", "Ahora hay varios barcos?", "Todavía hay re-re elección?", "Nos guardamos ahora y lo esperamos a Nestor Ivan?"... jajajaja. Risa. Los unos tratan de explicarse a los otros. Ambos sufren por lo mismo. Hermanados en la confusión.
¿Qué carajo fue el kirchnerismo? Un milagro? Un espejismo? Un acto de fé? O una construcción política hecha con lo que hubo a mano como lo es TODA construcción política en la historia del hombre? Es necesario resucitar a Néstor para que nos explique que carajo es hacer política? ¿Para qué? Para que nos de una patada en el orto y nos diga: "HAGAN POLÍTICA PELOTUDOS. Andá buscalo a aquél, a aquél decile que vaya a buscar al otro, y que el otro busque debajo de cada piedra lo primero que encuentre y que lo traiga también!". No. No hace falta resucitar a Néstor, ni a Perón para madurar y asumir nuestras responsabilidades y nuestra adultez social y política.

Estamos de vuelta donde nos dejó el general, frente al abismo, ante las puertas del desafío desarrollista, una vez más. No alcanza con la teoría política del peronismo para dar un paso sobre ese abismo, es necesario algo mas que no logró hacer Perón, algo que no está escrito en ningún libro. Ésa, es la página que escribió el kirchnerismo en la década pasada, hoy la TEORIA ECONÓMICA KIRCHNERISTA ya forma parte de la "enciclopedia de la conducción política peronista". El capítulo que explica como construir justicia social sin NADA y con todo y todos en contra, en una frase: cómo fumar bajo el agua. ESO aportó el kirchnerismo al peronismo. TODOS los que formaron parte de eso se tienen que abroquelar y traccionar esa fuerza como sea, traccionar A QUIEN SEA. Si es Scioli, hay que estudiarlo y militarlo, si es Urribarri lo mismo, si es Capitanich otro tanto y así. Eso es lo que transforma a una fuerza en invencible y "revolucionaria", su capacidad de tomar el poder PARA ACTUAR. Es lo que hizo Néstor. Néstor no pagó la deuda, ni salvó a la patria desde su intendencia en Santa Cruz. Lo hizo con la constitución y las reglas democráticas en la mano. Si queremos cambiar algo, lo mas chiquito o grande que sea, tenemos que tomar el poder. Y el poder lo tomamos ganando en las urnas y apoyando a NUESTRO pollo. CARAJO.
Hacer puchero en blogs ó transformarnos en troskos de cabotaje no va a "cambiar la Argentina". Dios nos libre de ser en años por venir los "lilitos de la patagonia" clamando desde una banca: "¡Nosotros hace 10 años propusimos la asignación universal por nieto! Así que esta ley de asignación universal por nieto nos la robaron a nosotros! " ¡Juaaaa!

Estas elecciones lo dejaron claro, o VAMOS TODOS ó NO VA NADIE. Y no hay políticas "revolucionarias" que logren imponerse sin un caudal de votos y apoyo popular A TODO TRAPO. Así que a laburar hermano. Pasen la voz.

Antonio (el Mayolero) dijo...

Me parece mas una expresión de deseos, que un análisis sobre la actividad bloquera.Parte de un pre-juicio, como que los militantes de este proyecto lo aceptamos a libro cerrado, y que entre nosotros no se discute, y como quien parte de una falsa premisa, inevitablemente llega a una conclusión errónea hace un guiso de liebre sin haberla cazado aún.
"Tantas veces me mataron/tantas veces me morí/ pero siempre estoy aqui/ resucitando..."

pipo dijo...

patetico va a ser cuando carrasco junte y forme a los blogueros M y tiempo mas tarde escriba un libro sobre ellos,patetico va a resultar, pero no tan alocado por lo que se puede olfatear

Juan Pablo dijo...

A mí el artículo me pareció brillante. Porque conozco la llamada "Era de Oro de los blogs", porque he participado de ellos activamente durante años, porque los sigo leyendo y porque me desencanté de ellos.

En ningún momento tengo la sensación de que Damián esté relatando ningún funeral de nada. El panorama que describe se vive desde hace dos años al menos. Hoy tal vez aparezcan nombres en la política, pero el sentido del artículo sería el mismo si lo hubiese escrito seis meses atrás.

El artículo pega donde me parece que había que pegar y sobre todo, es irreverente con la blogósfera. Los autores que menciona Damián son aburridos. Profundamente soporíferos. Su tono escéptico y sobrador los acerca a las columnas de La Nación pero no por su contenido anti-k, sino por cierto sabor académico, ascéptico. Inodoro, insípido.

Sucede en otros rubros como la música. Aparecen artistas que toman las ideas mas novedosas, le pulen todo lo que se sienta "áspero" y lo ofrecen con la tranquilidad de que no van a desentonar. Y desde hace unos meses nos toca presenciar lo mismo con los blogs.

El escepticismo es una carta con la que nunca perdés básicamente porque no apostás a nada, solo hay que tener paciencia para saber cuando usarla. El asunto es que para el espectador se trata de un juego que carece de todo atractivo.

Gustavo Marcelo Sala dijo...

Me sigue llamando poderosamente la atención el reduccionismo con el cual se pretende analizar un período histórico político de 10 años a partir de percepciones antojadizas, desestimado lo que éramos antes y cómo fuimos modificando determinados conceptos a favor de los cambios que evidentemente nuestra sociedad ha tenido en estos años. Los efectos se pretenden explicar sin mencionar y menos aún analizar las causas, la parte por el todo es sistematicamente la fórmula más apreciada. Cambia todo cambia. Si nos quedamos con este estribillo sin entender porque cambia llegaremos indefectiblemente a las mismas conclusiones que Selci.

Carlos Balmaceda dijo...

Daniel, no creo que el autor de la nota describa a los militantes como autómatas sometidos a la conducción política. Lo que describe es que están encuadrados políticamente, y ese encuadre ofrece (y resta) posibilidades muy distintas a las que tiene el "analista político". Por el contrario, lo que deja traslucir es que este compromiso es mucho más jugado y valioso y que, parándose en el barro de la política, son ajenos a la resignación de la "realpolitik".
Tampoco me parece, Gustavo Sala, que su conclusión sea macartysta. Más bien, si algo se destaca en la nota es pararse del lado del militante y describir (y confrontar) con el bloquero "quebrado" por darle rápidamente una denominación.
Es muy interesante cómo describe históricamente la aparición de los blogueros, y las limitaciones que afrontan en esta etapa.
Después, claro que hay que hacer distinciones, yo diría primero entre el militante bloguero y el bloguero militante. El segundo, un tipo que posiblemente privilegie la información libre, la ventaja estratégica de moverse como pez en el agua por las redes, el egocentrismo de destacar "su" análisis o "su" escritura por sobre todo. El militante bloguero es simplemente alguien que usa el blog como una extensión de su militancia en la unidad básica. Me parece a mí que un "pibe peronista" es un militante bloguero, como José Rubén Sentís, como Gerardo Fernández (que ya ocuparía una categoría a la que hay que agregar su propia actividad periodística clásica). Allí aparece la distinción que hace Selci sobre Martín Rodríguez, que pertenece a una categoría anterior, el intelectual con obra. Y luego hay otros como Diego Faur, ahora inactivo, pero que fue un militante bloguero y un bloguero militante en distintos momentos (empezó antes de la 125, mantuvo una distancia prudente con el gobierno desde Proyecto Sur, se distanció de ese proyecto, trabajó para el canal oficial, también se fue de allí y mantuvo en todo momento un equilibrio más que honesto entre sus cambios, sus funciones y su opción por la militancia).
Y después están los que oscilan entre su megalomanía alimentada por un entorno que lo sobrevaloró como un nuevo Arlt, su pequeñez burguesa de suponer que 50.000 visitas a su blog es señal de algo, y su egocentrismo que lo puede llevar a implosionar cualquier proyecto colectivo por amor a sí mismo. O sea, después está Lucas Carrasco.
También lo interesante es pensar que el blog de Faur fue el que quizás logró, desde su ecuanimidad (no confundir con un lavado de manos conveniente) la mayor participación y el mayor intercambio de ideas,o sea, pensar que un blog al servicio de la militancia y las ideas debería generar más militancia y más ideas.
Para terminar, totalmente de acuerdo con Linus, pero no desdeñaría análisis como los de Selci, que vienen a ponerle el cascabel al gato, que vienen a decirnos esto es blanco y esto es negro, en tiempos en los que una escritura medio críptica, o con referencias que se pretenden sobreentendidas para el círculo áulico de los dos o tres que puedan contestar, parece la opción más a mano para conservar un supuesto sello personal que no es más que el marketing berreta del egocentrismo.

Anónimo dijo...

Como no leo a ninguno de los blogueros que nombra (y leo muchos blogs kirchneristas) no se de que habla. A lo mejor no son tan "famosos" como el cree. Leo a Artemio, Manolo, Abel, este, el ingeniero y no los veo menos vitales, distintos si, mejores incluso.

sonaste dijo...

No hay argentino pequeño. Ocurre que una cosa es hablar del fuego y otra bastante diferente embarrarse las patas para conseguir la leña, aguantar el aguacero cuando no prende y bancarse la humareda. Es bastante más sencillo arrimarse cuando el fueguito está encendido, te hace llegar el calorcito y hasta dan ganas de cantar junto al fogón. Pero suele suceder que el fuego no es amistoso. Vienen ventarrones, vienen tipos y te tiran agua y ahí se ven los buenos. Los que se bancan la fogata y los que se acomodan, ahora que ya tuvieron su dósis de fuego la concepción de que son expertos foguistas. Y encima te dicen, mirá este palito que pusiste no va así salame. Correlo y ponelo bien. Obvio, el que está armando el fueguito no acostumbra en absoluto a ser amable con los señores comedidos que te explican, desde no llega el humo, cómo hay que hacer y suelen putearles. Ahí se ofenden, se ponen mal y pasan a integrar la banda de los bomberos, que siempre es más segura. Los desencantados ahora son como la vieja sarlo. Inútiles desde el punto de vista que Ud. prefiera. Amigo, ahora es justito el momento en bancar los asuntos. No ha cambiado nada, ni un milímetro el asunto. Seguirán los bomberos bombeando, seguiremos pretendiendo que el fuego no se apague. Elegir es cuestión de cada uno.

ruben dijo...

Cada día que pasa veo como muchos blogeros están mas para carta abierta (re-cultos viste) que para comentar con humor y sarcasmo el día a día con todo el respeto a quien se comieron!!!.
Hay algunos que ratonean poniendo links de grupon déjense de joder pierden la frescura y aburren con filosofía barata y zapatillas de goma . Disculpe el tono Gerardo pero me hincha los huevos que todos quieran ser intelectuales hablen clarito y sigamos poniendo que el partido ni empezo.Gracias

Nando Bonatto dijo...

Me hincho las pelotas la nota,en principio parte de LOS BLOGUEROS SE,cuando debiera decir LOS BLOGUEROS QUE SE,
Se parte tambien del prejuicio,antes eran todos los blogueros K pagos por Anibal Fernandez,al punto que el pelotudo de Pino Solanas tomo la especie y la desparramo a lo lindo.
Seria facil decir que cuando el barco se hunde las ratitas abandonan el barco,pero tengo para mi que si bien no estamos en un lecho de rosas ,dar por muerto al kirchnrismo es una expresion de deseos, ya sea con Scioli o Monga Pichota en el gobierno como " continuidad " del kirchnerismo en el 2015 o con la contra con Massita o cualquier otro, el Kirchenrismo tendrá fuerte expresión en la vida politica nacional,pensar otra cosa es desconocer la realidad

Anónimo dijo...


-La política no empezó en 2003, mucho menos en 2008. Este pibe se levantó de la cama, vio un conflicto y se sumó. Fenómeno, pero la fiesta no empezó con vos, flaco.

-La división del trabajo que el bloguero plantea entre militantes y analistas es rígida. Los militantes de todos los colores son algo más que praxis: también emiten un discurso sobre la realidad. Andá a contar que los militantes están para obedecer y nada más a un local de cualquier organización. Especialmente, hacelo con los de La Cámpora. Son de los que más discuten hacia dónde va el barco.

-Parece que militar es un atributo del oficialismo. ¿No hay militantes de izquierda? ¿No hay praxis política en los chicos del socialismo santafesino, que conozco de cerca? ¿No hay militantes PRO? ¿Militantes son sólo los que actúan en este campo?

Miradas así le hace mal al propio kirchnerismo.

Leandro Hanc dijo...

Excelente el articulo.

En mi ultimo post use el mote "pibe para la liberación". Los blogueros "analistas" lo usan de forma de descalificadora, así que esta bueno revertir ese efecto haciéndose cargo orgullosamente del término. Como decir "putos peronistas" o "soy la mierda oficialista".


El artículo da en el blanco y por eso, viendo los comentarios, parece que molestó.

En la democracia siempre se genera conciencia libertaria. Por eso nunca la tuvimos tanto tiempo como ahora. Siempre que se juntaba una cantidad de conciencia considerable venía una dictadura y volvíamos al casillero inicial.
¿Por qué va a suceder eso ahora si no hay Videlas en el horizonte?
Esa idea está en este texto, y es muy difícil de responder si no pensamos en que está primando el "yo" por sobre el proyecto colectivo, y por eso ya lo mataron.

Saxi dijo...

Buenas Gerardo,

Gracias por el artículo. Muy valioso.

Creo que muchos blogueros que viraron de posiciones cercanas al gobierno a más críticas en la actualidad en muchos casos expresaron una necesidad de diferenciarse del resto, sea cultivando una prosa de propio cuño o mostrando su erudicción.

Por la forma en que esos "blogueros derechizados" se expresan parecería que mostraran una carencia de reconocimiento. Enganchando con lo que dije antes, me da la impresión que para muchos de ellos es más importante el lugar de analistas que ocupan y las menciones que se les hacen que su aporte como individuos a un proyecto colectivo. De ahí su necesidad de mostrar escepticismo para que los demás les reconozcan los diagnósticos negativos, como si apoyar seguido lo positivo los marcaran como ovejitas manipulables y sin personalidad.

Saludos,

Andrés

Anónimo dijo...

Le diria al redactor de esta nota BRILLANTE que no descorazone, siempre hubo mas blogueros que los que el menciona - que ademas nunca gozaron del respeto de los blogueros "menores" que no querian ser analistas de Clarin y La Nacion - y ahora bueno, escribimos como podemos en otros lados, cuando la militancia nos deja, porque ese tiempo que dedicabamos a escribir en blogger ahora esta puesto en participar. Pero de verdad. 0
Bloguero K.

DP dijo...

Ay...Nando... Si, el kirchnerismo no esta muerto, seguro!, y tiene su contnuidad en... Scioli!
Cada vez mas a la izquierda ustedes, che, que bien...

Saludos
DP

Aldo Ulises Jarma dijo...

Totalmente de acuerdo con Antonio (el mayolero). El autor de este análisis cree que ser militante es igual a ser soldado (y además idealiza esa condición de soldado). Le preguntaría: ¿te acordás cuando Cristina decía durante el menemismo que no era la recluta Fernández?
¡Quien dictaminó que no se puede militar discrepando ni discutiendo! ¡Por favor!
Para este "analista" de la militancia bloguera, todos los blogs deberían encuadrarse en el: ¡Vamos los pibes! y salgamos a full con el último hastag de 678 en twitter!
Por pensamientos como ese, justamente, es que llegamos a donde estamos.

Tita Relli dijo...

" La militancia orgánica era la praxis: implicaba aceptar la lógica de la organización, los roles, es decir, hacer política de modo directo, coordinado, colectivo –operar directamente sobre la realidad, siguiendo voluntariamente las directivas de la conducción.

¡que buena definicion!

Me hizo entender porque nunca intenté militar. Es que nunca pude ni podré asumirme como operador para llevar adelante directivas sobre las cual no tuve/ni tengo ingerencia en su determinación.

OJO dos cosas:

1 - apoyo al FpV a muerte hasta hoy dia incluso. Pero mas que por coincidencias es porque no le creo a la oposicion
2 - no menosprecio a quien es capaz de hacer lo que yo no puedo (dejarse conducir, hacer los mandados, sin tener voz ni voto)

Gerardo Fernández dijo...

Aldo Jarma: Creo que la nota interpela en todo su esplendor a la blogosfera y nos lleva a reconocer que nunca todos pensamos lo mismo ni procedimos de la misma manera. Sucede que ahora las diferencias conceptuales se profundizan y también las prácticas, como es el caso de Omix y Lucas Carrasco que levantaron de su blogroll a Tirando al Medio.
Una etapa ha llegado a su fin y seguramente vendrá otra mejor.
Un abrazo

A.C.Sanín dijo...

Gerardo: me gustaría elaborar una mejor respuesta al artículo de Selci pero quiero decir ahora que coincido en un todo con vos. Es un análisis valioso que da cuenta de la diversidad en curso y detecta un conflicto latente que ahora comienza a evidenciarse. De otra parte, no había advertido las represalias que señalás.

Daniel dijo...

Gerardo;
hace poco hice un post en tu apoyo que supiste leer donde un párrafo decía:

-"Gerardo, para el caso, ha sido durante este proceso político muy generoso. Demasiado para mi gusto.
Hay sectores de supuesta aproximación otrora, hoy resueltamente separados de este proyecto que han tenido participación en los canales que el supo abrir.
Hoy le están pagando no solo con rechazo sino con cierto grosero sarcasmo que no se merece en modo alguno."

Específicamente se refería a la actitud que tuvo Omix cuando le comentaste la pena que te produjo la baja de Tirando al Medio de su blogroll, cristalizada en un post de respuesta de su parte francamente lamentable.
Ahora, un mes después de aquel post, sobreviene el caso de Lucas que también te baja y tal vez haya algún otro.

Entiendo que postules otra altura de actitud como respuesta al seguir sosteniéndolos por tu parte.
Pero no le veo sentido y permitime el atrevimiento de opinar.
Para que existe un blogroll?
Si, yo tengo en el mio a Levy Yeyati por ejemplo, con el que seguramente discrepo ideológicamente pero lo leo porque me parece valioso el lugar desde donde informa.
Pero me parece que aquí el caso es otro muy distinto. Nada me liga en lo afectivo con Levy, ni en el pasado ni en el presente.

En tu caso juegan emociones por todo lo que seguramente supiste compartir, incluso en el plano de la amistad lo que te pega necesariamente en el plano emocional y no muy bien, por lo que dudo que sea saludable sostenerlo.
Es una opinión nomás, disculpame si me excedí en meterme en tus cuestiones internas y haberla transformado en consejo.
Si es excesivo el aconsejar tomalo al menos como una onda que te tiro.
Nos conocemos limitadamente, pero supimos compartir reuniones y más fluidamente lo hacemos en este espacio. No es mucho pero suficiente como para haber generado cierto afecto desde donde te hablo.

Y en este espacio, soy antipático con la comunicación personal. Hago públicas estas cosas, antes de enviar un mail, cuando quiero hacerlas porque me parecen que hacen al juego de la blogósfera.
Uno en definitiva ofrece lo que siente y piensa así, abiertamente a todos con quien se relaciona en esto que es un espacio diariamente compartido al que le ponemos una dedicación especial.

Anónimo dijo...

La idea de que el encuadrado no tiene disposición de analizar también la realidad, o a la inversa, que el analista no está encuadrado, es sorprendente.

Miremos los ejemplos citados. Rodríguez fue mano derecha de Cabandié y hoy milita en la Juventud Sindical. No es precisamente un poeta.

Bojos es uno de los grandes ganadores -en estos medios 2.0- de las PASO: en Morón, el FR ganó la pulseada.

Meler fue militante del Evita -que hoy duda seguir en el oficialismo-, y trabaja con el massismo platense.

Lucas Carrasco es tal vez el único caso de alguien que no está trabajando políticamente ahora mismo, pero durante años fue asesor del PJ de Paraná, fue parte del equipo de comunicación de Busti, etc.

Ninguno de ellos es bloguero en estado puro, si es que existe tal cosa: todos analizan la realidad y trabajan políticamente además. Y les va bien: pueden combinar ambas cosas. Y todos tienen una mirada de la política infinitamente más compleja que la que vende este post.

Me parece que es muy cuadrado sostener que se es una cosa o la otra. ¿Vos qué serías, Gerardo? Abel, qué sería? ¿Y Manolo, como preguntan más arriba?

Marcelo F.

Linus dijo...

Ahh!!! Ahí me hizo acordar Lucas con su comentario. Que el otro día me calenté con la vigilanteada que se come muchas veces, cuando en mi opinión atribuirle a "UN BLOGUERO" el devenir exitoso o no,(en cualquier nivel) de un gobierno me parece una LOCURA. Y me dá bronca que se invierta esfuerzo en aleccionar a un pibe y un teclado, cuando el panel de control de una maquinaria con un PBI de 500MIL MILLONES DE DOLARES está en "otras" manos... MUY alejadas del "peligroso accionar" de una "plantilla customizada de blogger".
Al chabón lo vengo leyendo por años, no estoy de acuerdo con sus idas de mambo y especialmente cuando putea a algun funcionario apreciado por la militancia k. No tanto por la puteada sino porque prefiero que me explique porqué la puteada, en fin, son formas. El asunto es que el personaje ES UNA HERRAMIENTA DE INFORMACIÓN Y ANÁLISIS. No me importa de "que lado esta", me importa que material aporta: Encima gratis!

¿De qué sirve bardearlo al chabón? Si un Lucas Carrasco no está "alineado" al discurso K, es problema "nuestro" no "suyo". Lo tomo como una "decision política" cortar puentes o no tender puentes, hacia elementos diversos tales como Carrasco.

Un dato que relaciono ahora! Lucas apunta sus cañones a una conducción, a una dirigencia, a una estructura política, (jamás a colegas), sus colegas, apuntan sus cañones a ÉL, a su persona, a su ego... hay algo que no cuadra ahí. Quizás es lo mismo que no cuadra cuando matamos a un Lanata, a un Majul, a un Nelson Castro.... NO SÉ... PIENSO... Hay algo a lo que venimos pifiándole en estos dos años de "análisis de medios" ó "periodismo de periodistas"... ¿Será el error nuestro transformarnos en el espejo donde rebotan sus egos magnificándose aún mas junto con sus discursos?... ¿Será nuestro error no esterilizar, desmalezar, cuidar, fumigar y tener el pastito lindo en nuestro terrenito, el cual ellos usan para tirar todo tipo de semilla radioactiva, cizaña, planta carnívora, y yuyo que prende y crece de lo lindo? Pensémoslo. ¿Por qué no pensarlo? ¿Se puede decir que el kirchnerismo ganó esta "batalla cultural" de periodo electoral? NO. ¿La ganó entonces en el 2011, 678? ...SÍ..(?)... Sí?... vamos.
A la corpo no le ganó un programita de la tele pública de 6 filósofos filosofando política y medios. Por favor. Agudizemos las neuronas, porque este asunto hoy nos lleva por un camino de locura y perdición a la hora de analizar los cómos y por qués de estas PASO.
Así como 678 nunca fué el David que descabezó a la corpo en el 2011 del 54%, SINO QUE FUE LA POLÍTICA... En este escenario que analizamos no es un Lucas Carrasco el que amenaza absolutamente nada en la coyuntura K. Lucas habla de "corrupción" y nosotros hablamos de su ego... Lanata habla de "corrupción" y la bajada de línea K habla de su ego... De él. Hablamos de EL y de su mensaje. ¿No nos estamos disparando en el pié? Pregunto, porque no sé. La verdad, NO SÉ.
Sabemos que si algo tumba a un gobierno en segundos es el mas leve síntoma de virus mortal en la economía... no usan esa carta PORQUE ESA SEMILLITA NO PRENDE EN UNA COYUNTURA ECONÓMICA DE PROSPERIDAD. Si pudieran la usarían, vienen tratando hace 10 años pero sin resultados. ¿Porque lo "otro" SÍ prende? ¿Se puede laburar en esos ítems que si 'prenden'? ¿Se puede anular la chicana logrando que caiga en un terreno K cuidado y fumigado? Eso es un debate en el cual ya no participaría ni Lanata, ni Carrasco, ni Campanella, ni Majul, sería un debate al interior de la fuerza.

walter dijo...

Está bueno,y si bien hay cosas para discutir,siento que està bueno que a algunos jactanciosos se les cascotee el rancho.
El que me da gracia es lucas,manda fruta,dice y defenestra a quien se le canta y no encuentro otra prueba que su disgusto ocasional,y hasta sospecho que se cree que se le debe algo,algo asì como ser el creador.
Igual seguirè leyendo e insistiendo en que moderen los comentarios,sino los trolls los hace imposible de leer,discutir o contestarles es perder el tiempo y cada aporta

Politico Aficionado dijo...

Mientras ella no diga lo contrario, CFK es la conducción del Movimiento Peronista.

Lo que piensen o hagan Omix o Lucas no me quita el sueño.

Ariel Mayo dijo...

Buenas. Los blogueros K nunca nos vamos a bajar de ningún "barco". No creo que nadie renuncie a sus ideas a menos que escriba por encargo. Yo no me bajaría de nada, salvo por un rato, para tomar aire, cuando veo que la posibilidad del debate brilla por su ausencia en un kirchnerismo agobiado por los jerarcas de la comunicación oficialista. Abrazo.

Abel B. dijo...

Gerardo:

No voy a comentar la nota. Varios de los comentaristas, como Jarma, Nando Bonatto, otros, dicen cosas que comparto. Pero el texto no me incluye - nunca se me ocurrió militar desde mi blog; siempre hice análisis, y esos análisis me llevan a defender muchas cosas de la experiencia K y a considerarla la expresión actual del peronismo. Y también a criticar muchas pavadas que comete la conducción. Y los alcahuetes que pululan.

Pero no veo el asunto como importante. Selci trata de hacer un manual para comisarios digitales, pero le sale una pelotudez solemne. No podés hacer stalinismo si no tenés la KGB.

Lo que me preocupa es que vos, Gerardo, parecés aprobar lo que dice. ¿Tanto te hiere que Carrasco y Omix (que ciertamente no la va de "analista"; está haciendo un blog militante massista tan poco interesante como el más aburrido de los blogs K) te sacaran de su blogroll?

Por supuesto, tenés derecho a pensar lo que quieras. Y seguramente argumentos para hacerlo. Pero te pido que reflexiones. La blogosfera política no es un lugar tan interesante como hace algunos años, y no por lo que dice Selci.
Pero sigue siendo el lugar donde se da mejor el debate político. No lo perdamos.

Abrazo

Martín dijo...

En general la nota tiene cosas muy piolas, mas allá de ciertos reduccionismos. Creo que la pifia en un aspecto, y es en que estima que los antes blogueros K eran mas K de lo que realmente eran y que ahora son conservadores por un mismo motivo. Yo creo que esos cambios efectivamente pueden haber pasado, pero posiblemente están relacionados a lo coyntural, quiero decir, es algo de la sociedad en general ésto de tirar al conservadurismo y rechazar el kirchnerismo "duro".

Esta frase es perfecta:

"El peronismo como pura voluntad de poder que “huele sangre”, que “acompaña sólo hasta la puerta del cementerio”, etc., es un lugar común del análisis político."

Salutes.

hector dijo...

Desde 1945 la política Argentina pasa por el peronismo, fuera de el, nada fue viable desde esa fecha hasta el presente. En la Argentina política no ha sucedido nada que no fuera a favor o en contra del Peronismo. Los blogueros no podian correr una suerte distinta de la que corrieron, en sus distintos mmentos, muchos militantes peronistas que no se incorporaban a un movimiento pragmáticamente vertebrada sino que cada cual, a su manera y desde su logia, pretendía darle su orientación politica. Estaban los desarrollistas que querían aportarle ideología a un movimiento que según ellos carecía de tal, también estaban los que se consideraban la izquierda del peronismo. Los que se consideraron dueños de Peron porque lo trajeron de regreso, y los peores fueron los que pactando con nuestros enemigos, (la izquierda nunca lo fue) se atrevieron a decir que estaban haciendo lo que Peron hubiera hecho si estaba vivo, o sea condenar al hambre al pueblo. Los que tenemos unos años observamos que con los blogeros no ha sucedido nada distinto a lo que ha sucedido históricamente en el peronismo. Yo no soy bloguero, solo lector de blogs y ocacional opinador en blogs ajenos, pero leyendo la nota reproducida en el post veo reflejada los casi 75 años de mi vida. Los peronistas seguimos adelante; los Lucas Carrasco y los Omix pueden apoyar a Massa tranquilamente no los vamos a llorar, porque cualquiera sea el resultado de 2015 (si 2015) nosotros vamos a seguir gravitando en la vida política Argentina, y ellos podrán engrosar la feligresía del "Florida Garden", con todo los que, tomado buen café lucubran sobre su improbable retorno a las grandes ligas de la política nacional.-

Gerardo Fernández dijo...

Abel: La verdad que me hiere esa actitud. Muy probablemente sea una tontería, pero no la oculto. Pero creo también que es una pequeña muestra de cierta imposibilidad de soportar que alguien piense distinto y eso va contra lo que vos definís como "el lugar donde se da el mejor debate político"

Predicad0r ∞(...)∞ dijo...

Los pilares fundamentales del massismo y de los blogueros independientes es la disconformidad absoluta con el "Relato", el "negocio del pais dividido", "la policia semiotica", etc.

Lo interesante es que este relato massista vibra en exacta sintonia con el relato de lo medios. El "pais dividido por el kicrhnerismo" en realidad es copyright de los mass media.

Y la cosa no queda ahì, el massismo tiene entre sus dogmas fundamentales de Fe a la "seguridad" que casualmente tambien es uno de los caballitos de batalla del poder de influencia de los mass medias (otro caballito es la "corrupcion").

Massismo y bloguerismo independiente se dicen en oposicion a la superestructura mediatica, compuesta en un todo informe por massmedias+"kirchnerismo".

Pero sucede,como decia mas arriba, que el massismo y el bloguerismo independiente se hacen con el mismo cemento del relato mass mediatico.

O sea cuando hablan o hacen DESDE ese lugar , lo hacen desde una postura capciosa.

Esquematicamente los medios, la superestructura no influye..pero hablan desde la superestructura, critican el accionar el kirchnerismo en la superestructura y casualmente van agarrados de las narices de la agenda de los mass medias.

Daniel dijo...

No es una tontería, Gerardo que te duela y es lo que vengo tratando de decirte.
Esto no es cuestión de: -"Soy macho y me la banco".
Es absolutamente lógico y saludable que te duela sino no serías humano.
Porque los afectos que jugaste con quienes hoy te bajan siguen presentes. No se pueden borrar del adentro así de una. Así no funciona. Y lo que sobreviene es necesariamente un duelo. Chico, grande, pero un duelo. Y todo lo que pegue en ese duelo, duele.

Según estimo, cundo uno tiene un amigo y corta la relación es de esperar que uno explique en honor al honor, el porqué de esa decisión.
Luego, la mayoría no suele explicar porqué se distancia y se debe generalmente a que le cuesta hacerlo. Es frecuente.
Y como vengo diciendo, en este que es un espacio de interrelación a la luz, público, es bueno que se lo haga además porque hay otras personas que han jugado en esos mismos afectos en la graduación que sea, que lo esperan. Pero bueno, la realidad suele indicar otra cosa.

En la respuesta a Abel reafirmás el porqué de tu decisión, la que sostenés en la argumentación que ya queda clara y está bien. Tenés claro porqué te vas a mover de la manera que elegís.
Solo quiero decir que estas cosas que a uno lo afectan no son tonterías de ningún modo.

Lo otro que quiero decir es que es raro -por decirlo de alguna manera- que uno pase del acordar en lo general y en mucho de lo particular, al "todo está mal".

Si ahora digo que digo todo lo que digo porque no miento, quiere decir que antes mentía. O al menos, me mentía a mi mismo.
Vi mucho de esto a lo largo de los años. Sin ir mas lejos se dio con Silvia Vázquez, una diputada despechada, que uno no puede encuadrarla como bizarra ya que siempre ha sido muy lúcida. Entonces?
Quiero decir, no es para nada su caso igual al de un Felipe Solá que es un chanta.

Toda la madurez intelectual que pueda tener alguien no se corresponde necesariamente con una madurez emocional. A veces inclusive, la brecha entre una y otra categoría llega a ser pronunciada.

Y es esto lo que asombra más allá de la caracterización política y cuando aquí algunos que opinaron pretenden remitir estas cosas a lo específicamente político, digo que se equivocan.
No es tenido en cuenta el factor emocional en las decisiones de mucho político, analista, periodista, hombre de a pie.
Suele remitirse a determinados intereses como cosa excluyente y la verdad es que las emociones nos juegan fuerte y pesan más de lo que consideramos en todo este juego.

Por ejemplo, Lucas dice: -Gerardo está enojado" cuando lo que está es "dolido", lo cual no es lo mismo en absoluto.
Nos falta una cultura de las emociones, un profundizar en ello para identificarnos mejor, por eso es que la cultura del sufrimiento sigue campeando a sus anchas en las relaciones hasta que un día lleguemos a enterarnos que no era necesario.

walter dijo...

De vez en cuando pegar una piña a un desconsiderado(por así llamarlo)no viene mal,pero si de blog se trata me hartan los que se cubren mencionando chupamedias sin dar presiciones a quén se refieren.
Alguien dijo una vez que todo aquel que denuncia (solo enunciando)corrrupción,automáticamente saca en el insconciente chapa de honesto,en el fondo es es un comportamiento rastrero e inmoral.
En lo personal noto ese comportamiento en Abel,carrasco,omix y alguno mas.

ram dijo...

Puede ser que, siendo comentarista, uno zafe de la las generales del "bloguero"; puede ser también que zafe de las etiquetas de "militante" o "analista", sí; puede ser que uno sea un poquito de todo eso pero no específico de ninguna etiqueta.
Hay, creo, en la bloguería, gente que no viene del peronismo, que no es anti pero, si algo no le gusta del peronismo es esa maleabilidad, ese caldo chirle de ser un día neoliberal, otro día nazi y otro día kirchnerista y que ese menjunje sobreviva lo más campante bajo el paraguas del rótulo de "peronista" y que las mutaciones, traslados, traiciones y reciclados sean la norma y no la excepción.
Y no me parece casual que sea el kirchnerismo una versión paulatinamente más compacta ideológica y funcionalmente la, por un lado, más "transversal" y, paralelamente, más detestada por ese, viejo?, clásico?, peronismo que no le hace asco a nada, ni siquiera a querer voltear a otros peronistas.
Es, mínimo, chocante, que una especie de prócer K, como Lucas, haga una pirueta sorpresiva y aparezca, de un día para otro, en las antípodas y los que lo seguían, empiezan a putear al traidor, mientras los que lo puteaban lo ponen de ídolo aunque sin dejar de putearlo y sin dejar de recordarle sus vicios, reales o no.
Así intentar cualquier análisis es complicado, hay un proceso politico con facetas dramáticas y con enormes intereses en juego y hay estos aparentes pasos de comedia berreta made in USA con el copyright "Porky's".
Bien por el tipo que lo intentó y bien por Gerardo que levantó el intento; matices más, matices menos, es valioso que un fenómeno como la bloguería nac and pop hable de sí misma y se remueva piojos y ladillas, pasa en las mejores familias, o no?

Anónimo dijo...

rock and roll nena

Olivia dijo...

Mi opinión como lectora y comentarista es que se nota esa división/evolución que menciona el artículo. No me parece que haga macartismo ni tampoco que diga que estar encuadrado sea perder la iniciativa ni el juicio crítico.
Para mí también se nota mucho que ahora algunos blogueros mutaron para adoptar un esceptiscismo cínico, parecido al de los '90. Critican con la sonrisa socarrona del que se cree de vuelta de todo.
Por otro lado, lo del Comisariado Ideológico me parece una infantilada. Qué pasa? No se bancan una crítica fundamentada? No se trata de que nadie los controle ni los quiera encauzar, se trata de debatir y opinar. Los blogueros que se quejan por "vigilados" acepten que se los cuestione, se los antagonice, bah... lo mismo que se hizo siempre, pero ahora parece que les molesta.

Juan Pablo dijo...

Como a Olivia, me sorprendió leer cosas como el "manual para comisarios digitales", "stalinismo" y "KGB".

¡¿Lo qué?!

Por favor, hacen el ridículo escribiendo eso. Y precisamente, por omisión, dejan en evidencia donde están las pelotudeces solemnes.

No veo en el artículo de Damián ningún rasgo autoritario, simplemente se burla de quienes en sus blogs dedican al menos una cuarta parte de sus posts a diferenciarse con arrogancia y desprecio de los que han subido uno o más niveles en su grado de compromiso con la política.

Tampoco me parece que Damián esté diciendo que el militante sea una suerte de autómata acrítico. Solo comenta una obviedad: que decide sacrificar un poquito su libertad individual en pos de un proyecto que lo trasciende (al caso, lo mismo hace un empresario responsable cuando decide iniciar un nuevo proyecto).

Los comentarios que cosechó este post son para enmarcarlos. No hacen más que confirmar la buena puntería que tuvo el autor original.

Saludos

Anónimo dijo...

Hace tiempo ya que noto esa mutación hacia el escepticismo cínico de varios blogueros, como bien dice Olivia. Y también comparto con ella y Juan Pablo la sorpresa por varias de las interpretaciones del texto de Damian Selci, con el cual acuerdo.
Saludos

Maby

Cecilia dijo...

están los blogueros que encontraron un currito pago en el Estado y están los blogueros que encontraron otro currito en los medios filo k y no tanto. En el medio, todos los demas.
Meler fue kirchnerista solo el día que se murió Nestor. Ni antes ni después podrán encontrar un post a favor.

Martín dijo...

"Para mí también se nota mucho que ahora algunos blogueros mutaron para adoptar un esceptiscismo cínico, parecido al de los '90. Critican con la sonrisa socarrona del que se cree de vuelta de todo."

Que buena definición.

Mariano T. dijo...

Ni en la iglesia, el ejército o el kirchnerismo hay lugar para los librepensadores.

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