Ir al contenido principal

El ricachón indignado



El pobre espera mansamente. Sabe que su sino es esperar, hacer la cola interminable para sacar un turno a dos meses y luego volver a hacer otra cola infinita para recién ser atendido por el doctor. El pobre cree que la vida es así y que no hay forma de cambiarla, por eso espera con buenos modales y hasta con buen humor porque siempre le fue así.

En cambio el ricachón o ese que llega cagando a fin de mes se indigna por todo, jetonea en la cola del banco con ese típico tonito elevado en busca de aliados. Al ricachón le bastan 5 minutos de escuchar a Magdalena o Longobardi para lograr su piso de crispación cotidiano, es como que tiene un termostato que en tiempo récord le hace levantar temperatura moral. Por su situación de relativo acomodo socioeconómico percibe la profundización de la crisis exclusivamente por los medios, por eso se convence fácilmente de que estamos al borde del precipicio como a fines del 2001.

No come pan porque la nutricionista se lo prohibió pero blasfema por su escasez, aunque no tenga una sola prueba de que haya faltado una milonguita en algún hogar de la patria. Compra tomates muy de vez en cuando pero enloquece porque Moreno dijo que va a faltar en los próximos dos meses como viene sucediendo desde siempre, tanto como que las primeras naranjas del otoño están medio secas porque vienen del año anterior o que las primeras frutillas son carísimas y  así sucesivamente. Antes el tomate subía de precio en agosto/setiembre porque así es la vida, ahora es por culpa de Moreno. Y si Moreno no decía que iba a faltar, cuando faltara y lo quisieran cobrar a precios europeos culparían al Secretario de Comercio por ni siquiera haber avisado que ello iba a suceder.

Y por supuesto que no faltan ciertos medios que conocen al dedillo el funcionamiento del indignómetro y no paran de poner fichas a ese malhumor que en buena medida abunda en las zonas más acomodadas de los grandes centros urbanos. Cuando se tiene lo imprescindible la percepción de la realidad económica social y política se da por el consumo de medios que operan como esa gran agenda que programa en qué pensar. Durante el menemismo la línea era reírse del turco y de la televisión, con el kirchnerismo llegó la hora del enfado. Antes eramos unos piolas bárbaros, ahora estamos HARTOS. Podemos viajar barato al exterior, podemos consumir con holgura y cambiar el auto todos los años pero estamos podridos de vivir en un país donde si no estás con el gobierno sos el enemigo. Es que así como el borracho cree que todos están mamados como él, el richachón indignado está convencido que todos los argentinos están enfadados como él, como ese vecino que vino a pedirme hacer algo para rajar a la murga que ensaya los sábados frente a casa y le dije amablemente que yo la bancaba. Desde ese día me retiró el saludo y cada vez que lo cruzo pone cara de malo y mira la lontananza como ciertas señoritas bonitas que como decía Dolina andan por la calle con gesto de enojo.

La imposibilidad de generar herramientas políticas que lo representen transforman al ricachón en un malhumorado social, que deambula por la vida buscando motivos para el enfado porque no encuentra otro mecanismo para procesar el encono con un gobierno que aborrece. Es que el enfado es gratis y funciona como una suerte de paco. Se necesitan por lo menos 5 manijazos diarios para renovar esa sensación sarleana del "conmigo no". Arrancan a las 5 con Nelson Castro y a las 9 están listos para salir a la calle con el pecho henchido a demostrar que ellos no son parte de esa plebe que admite y calla. Tienen el tonito levantado a flor de piel para descerrajarlo en cualquier instante, lo mismo que ese "Je" que se pronuncia con un leve movimiento ascendente de cuello y hombros que generalmente es la antesala de un latigazo oral que se referirá inevitablemente a "este país", este país al que miran por encima del hombro ya que, como es sabido, no está a la altura de sus exigencias.

Mucho menos de sus pretensiones.

Comentarios

Anónimo dijo…
Interesante... 2 observaciones:
1. La vida no "es" así, el capitalismo "es" así.
2. Decir "minitas" te convierte en uno de esos que mira por encima del hombro
Daniel dijo…
Han juntado tanta amargura en estos años, que cuando ya no esté Cristina, extenuados la van a jugar un tiempo de conciliadores, van a justificarle todo al que venga (siempre que no sea un K, claro) hasta que Clarín le baje el "apoyo" y otra vez a rezongar.
Podría trazarse un grupo amplio, como para que entre otros junten los 200 mil palos verdes que se fugaron y otras minucias evasoras.
Pero eso no es corrupción porque "no lo bancan con sus impuestos". Eso, digamos que lo deducen de sus impuestos.
Anónimo dijo…
Hay un tipo de persona que, por poner un ejemplo, pienza que la carne sale de alguna planta. Es decir hay otro tipo que mata y carnea para que ellos coman. Como que la ropa que compran a 800 pesos la cosen en talleres barriales o villas por 2 mangos. Me contaba un amigo que fue a instalar unas cosas a una confiteria supercheta que en el piso de arriba entre bolsas de harina rota corrian las ratas, un asco.
ram dijo…
No, Gerardo, no son los ricachos el problema, el problema es usted, que se quedó en el tiempo, no se modernizó, ahora manda el "mercado" y, para darle un ejemplo, si falta el tomate es que el mercado así lo determina, antes, cuando campeaba el atraso, había tomates en Mendoza y Orán (Salta), pero a contraestación y así se compensaban los tiempos y los faltantes no eran tan extensos ni los saltos de precios tan groseros, pero, imagínese, los tomates son mal negocio, no se exportan a China, así que, a joderse, no se plantan tomates (al menos en Orán no se ven, se ve una alfombra de un yuyo que sí se exporta)
Así que, resignación (o sea, jódase, dicho en fino) y ruéguele a dios o al diablo porque siempre haya bolivianos que los planten, a pesar del desprecio que generan esos mismos bolivianos en los ricachos y los clasemedieros con ínfulas de ricachos.
¿Vió que lindo es el mercado moderno?, renuévese, vamos...
Estimados
Me tomo el atrevimiento de escribir un link de don Spilimbergo al respecto de los que "creen ser lo que no son" y como le comen la croqueta apelando a ciertas fibras.

Saludos
Best Seller dijo…
Excelente post, Gerardo!
Saludos.
Anónimo dijo…
"junten los 200 mil palos verdes que se fugaron "

¿Qué significa eso? ¿De quiénes eran esos 200 mil palos? ¿Eran del estado y alguien "los fugó"? ¿O eran de privados que los retiraron de los bancos? Si fuera el segundo caso, ¿cuál sería el problema? ¿En qué consistiría la corrupción mencionada?
Anónimo dijo…
Tenes toda la razón Gerardo, los pobres son buenos e inocentes a los que se los ignora y desprecia. Y la gente con plata es una basura, desagradecida y que se queja por todo lo que el gobierno hace para mejorar este gran y maravilloso país.
Definitivamente las personas con plata deberían abandonar el país si tienen algún mínimo desacuerdo con el pensamiento de los gobernantes de turno, porque no hay nada peor que una persona que piense diferente.

Saludos...
Maria.
María, que habrás querido decir? Por qué no te expresas con más claridad y libertad, o temes ser víctima de la censura"K"?
Saludos.
Anónimo dijo…
¿Por qué comenzás el texto hablando de la resignación de los pobres? ¿Te parece bien que tengan que esperar dos meses para ser atendidos por un médico? Se merecen una buena atención médica como cualquiera, aunque a diferencia de los "ricachones", no sepan cómo reclamarla. Yo creo que la queja, si uno también pone de su parte, es beneficiosa para el país. Prefiero un pobre que reclame porque ponen guita en FPT en lugar de invertir en los hospitales, que que se le muera un hijito de Leucemia porque no le hicieron una tomografía a tiempo (ah, porque te cuento que la salud pública no depende sólo de la buena voluntad de los médicos, también hace falta guita para equipos). Vos seguí quejándote de los ricachones como un ricachón, yo prefiero seguir peleando por un país más justo. Slds, Mariana
José Pepe dijo…
Qué linda imagen la del pobre mansito agradecido! Se los puede acariciar también? No muerden?
Raton de A. dijo…
¿El ricachón no come pan? Mirá, Gerardo, independientemente de ironías como las que lanzás, ocultás (para los que te seguimos desde hace rato, no es tan secreto para ser sincero) un gran resentimiento. Y será justificado o no, pero sos un resentido.
Si tanto te molestan los ricos, empezá por aclarar quienes son esos ricos. ¿Un tipo que gana 6 lucas, otro que gana 9, una familia que tiene ingresos por 15 mil o uno que gana 50?
Tenés varios defectos y varias virtudes, pero por supuesto es más divertido remarcar lo primero. Tu resentimiento y tu falta de rigurosidad descriptiva son dos de tus principales fallas. Y eso afecta posts que podrían ser mucho más ricos (considerando como ricos una argumentación con elementos más sólidos que subjetivos; con argumentaciones no tan tipificadas, simplificadas y estereotipadas).

Un saludo

Raton de A.
Adriana dijo…
ay, pero cómo les duele cuando se ven descriptos así, y salen corriendo a ofenderse porque en este país los discriminan por ricachones... qué gracioso, jeje.
Raton de A. dijo…
Adriana, definime quién para vos es un ricachón. Decime cuánto debería ganar mínimo para considerarlo así.

Aguardo ansioso tus comentarios.
Ariel dijo…
Triste post,seguis apostando a la division,al odio
Raúl C. dijo…
Anónimo 15:06:
¿No consideró ni por un momento que al menos una parte de ese dinero que sale no esté declarado, es decir que no pagó los impuestos que pagamos todos? Esa parte de la cosa es ilegal.
Anónimo dijo…
Estimado Dr. Carlos A. Medina, la intención de mi respuesta era burlarme un poco de lo expresado por el autor al simplificar todo con el típico "pobres=buenos, ricos=malos".
Saludos...

Maria.
walter dijo…
bien!!!! pero como joden los anonimos,me tienen las pelotas por el piso
spegatino dijo…
Walter, qué horror los anónimos!!
Anónimo dijo…
disculpen por ser anónimo, pero tenía una cuenta de google y como no se usarla bien, se me venció o no recuerdo la contraseña...la cuestión que es más sencillo entrar como anónimo.
El post me parece excelente, y como bien relaciona solinoz, está muy ligado al post del fusilado sobre esa herramienta de la oligarquía llamada "moralismo".
Dentro de las paradojas de la época, la que más me irrita es la de tipos que no se privan de nada para insultar, agredir, amenazar, y cuando uno les señala que se estan yendo al carajo te tildan de fascista por tratar de censurar su odio, pedir buenos modales es coartar la libertad de expresión. Por supuesto sobre lo que decimos los que bancamos el modelo y sobre todo sobre sus protagonistas, la mirada es puntillosa, ahí no hay libertad de enojo, si levantamos apenitas el tono de voz, solo confirmamos lo autoritario que somos, y fascistas, nuevamente.
fernandobbca
Ignacio dijo…
Soy médico y trabajo en un hospital del conurbano bonaerense. Los invito a que pasen por cualquier hospital del estado y vean como "mansamente" amenazan, basurean y bastardean a los médicos, tiran abajo puertas, roban material de trabajo e innumerables situaciones de riesgo y estres que vivimos a diario.
Por otro lado comparto la idea de que las clases media y alta se quejan sin entender o razonar las políticas de estado que se vienen tomando, pero los invito a que abran un poco los ojos y vean la realidad en la que está sumida la clase baja de nuestro país: la miseria y el abandono crecen día a día, el flagelo de la droga destruye familias enteras, la salud pública se encuentra totalmente colapsada, la educación pública reduce día a día sus estándares de calidad e innumerables situaciones cotidianas de nuestro querido país. Por favor no seamos cómplices del desmanejo de los recursos estatales y de la corrupción reinante por el simple hecho de apoyar ese supuesto "modelo"

Entradas más populares de este blog

El Cadete es cosa sería, muy seria