viernes, 1 de abril de 2016

Carta a un ajustado que sigue creyendo que la culpa del ajuste la tiene Cristina


Todo lo que mejoraste en la última década lo vas a perder en el primer semestre del gobierno del cambio, un cambio que finalmente no era otra cosa que volver a ese país donde no te cerraban las cuentas y no podías prever nada más allá del mes en curso. En una de esas era necesario que esto te suceda para que experimentes en carne propia las consecuencias de todas las ideas que te ha metido en la cabeza el ejército de gurúes que desfila a diario por los medios de comunicación.
Ahora te desayunás que el famoso “sinceramiento” era que hay fiesta para los sojeros y los buitres pero para vos sólo hay aumentos. También comprobás que sube el precio del pollo porque ahora come maíz a precio internacional, un maíz sincerado, sin retenciones, como te hicieron creer que debe ser.
Pero la seguís remando con que la culpa es de Cristina y Kicillof pues dejaron una bomba de tiempo, ya que si no aumentaron las tarifas durante 10 años era lógico que el gobierno actual tuviera que hacerlo. La remás y la remás sin darte cuenta que te metieron en la cabeza un listado de excusas que son las que le sirven a ellos para sacarte todo lo que el peronismo te ayudó a recuperar en los últimos 12 años. La remás defendiendo, cándidamente, los intereses de los que te empoman y, la verdad, da mucha pena. Da pena que no te des cuenta que defendés una serie de postulados que son, precisamente, los que te condenan a perder calidad de vida, porque no sólo les das el voto sino que les alquilás tu conciencia, para que ellos la exploten a su gusto. Entonces te quedás vacío de ciudadanía porque te hicieron creer que como los asuntos públicos son muy complicados, hay que dejárselos a ellos para que los resuelvan y cada media hora te vayan diciendo qué decir y en qué pensar con los titulares que te ponen en la tele. Te quedaste vacío porque te hicieron creer que lo importante es la selección y los amoríos de Juanita Viale o Pampita mientras transformaron tu cabeza en un campo donde siembran soja ideológica y se llevan la ganancia mientras que a vos no te dejan nada.
La mejor forma de hacer mierda a un país es lograr que al menos la mitad de los que viven de su sueldo piensen como si fueran ricos. Cuando consiguen eso ya tienen la victoria garantizada porque quienes deben enfrentarlos en defensa de sus derechos en lugar de eso los apoyan, los avalan, los justifican porque ¡pobrecitos! les alquilaron el bocho y le expropiaron la conciencia política y antes que eso el sentido de pertenencia social. Por eso hoy la patria amanece con ceños fruncidos en el transporte público, más fruncidos que nunca, porque el pijazo no termina de entrar… Flaquitas y flaquitos bien vestidos y bellos que van al trabajo pero que les hicieron olvidar que por más que estén el rubro de servicios, siguen siendo trabajadores, y aunque no se engrasen las manos, dependen de un sueldo y generan la vieja y vigente plusvalía que es la ganancia de sus patrones. Flaquitas y flaquitos que al haber sido conquistados por ideas que están en confrontación con su inserción social terminan generando una suerte de plusvalía política e ideológica a los de arriba, que es lo más grave.
¿Cuándo fue que olvidaste que vivir mejor no es una fiesta sino un derecho? ¿Cómo fue que te convencieron que lo que debe cerrar son los números y no los derechos de la gente? Para colmo ¿Cómo puede ser que no entiendas que los únicos números que siempre cierran son los de los que se la llevan en pala y nunca los del pueblo?
Un país donde los ajustados entienden y defienden los derechos de los ajustadores es un país entregado de pies y manos porque en un cambalache donde todo está patas para arriba, resulta que la víctima -el ajustado- termina justificando al victimario. Es lo mismo que sucede cuando una flaquita es violada y en el barrio se escucha “También, con las polleritas que usa”. Al repetir como loro que la culpa de los aumentos la tiene Cristina estás haciendo lo mismo que esos reaccionarios que ponen la mirada en las polleritas de la piba y no en el violador, porque estás reconociendo, sin darte cuenta, que en buena medida la culpa la tuviste vos porque te mejoró la vida y que entonces ahora tendrías que pagar por ello. ¿Y sabés cómo se llama ese pago? Se llama ajuste, que no es otra cosa que sacarte todo lo que con tu esfuerzo conseguiste gracias a políticas públicas que te permitieron progresar. Y ahí no tiene nada que ver Cristina, hermano, pero nada que ver. Ahí tenés que ver vos y por eso ahí tenés que jugar vos, si es que estás dispuesto a pelear por una vida más o menos digna como la que tenías.
Está en vos

jueves, 31 de marzo de 2016

La defraudación


Un sentimiento cruza dolorosa y transversalmente a los miles de argentinos que se identifican con las banderas del kirchnerismo y es el de una frustración infinita, quizá sólo comparable a la de aquél domingo de Semana Santa de 1987, cuando salíamos de la Plaza enroscando las banderas, cabizbajos, cual equipo de fútbol que abandona la cancha luego de una derrota dolorosa. El peronismo de las provincias los ha estafado y de una manera horrenda: de 39 senadores sólo 16 fueron coherentes. Está todo dicho.
Seguirán los debates sobre si Cristina hizo bien o mal en guardarse. Lo concreto, lo que no admite segundas interpretaciones es que anoche, el electorado quedó por un lado y el peronismo provincial por otro, y que esto va a ser definitorio como nunca en la vida política argentina. La gente, la militancia, los miles de argentinos y argentinas que se pusieron la campaña para el ballotage al hombro, los que salieron a tocar timbres, a conversar con los vecinos, los que lo dieron todo en sus trabajos, hoy se sienten traicionados vilmente y ¡Vaya si tienen motivos!
Lo grave de la defraudación es que genera descreimiento y desmovilización, que son los componentes irremplazables para que el neoliberalismo pueda explayarse a sus anchas. Si logran que, de a poco, muchos empiecen a volverse a sus casas, a despreocuparse de lo público habrán consumado una victoria de una contundencia pocas veces vista y ahí sí tendremos sobre la patria al neoliberalismo aposentado por un par de décadas, un lapso en donde las diferencias se den entre Macri y Massa, Lanata y Rial, Angelici y Carrió…
El gran aporte del kirchnerismo fue recuperar a miles que se habían ido a sus casas, hartos de que siempre, en los momentos culminantes, los cagaran. Se había llegado a un punto donde se sentía que era imposible modificar el estado de cosas porque la política, más tarde o más temprano defraudaba, traicionaba. El gran logro fue hacer ver que la política también podía servir para otros fines. Néstor fue el que a esos miles les demostró que se podía cambiar, que se podía gobernar de manera distinta, por eso los arrancó de sus pequeños mundos privados y descreídos y los amuchó en la plaza pública junto a una pendejada hermosa, imberbe, revoltosa que vivió la reapertura del 83 a cocochoto de sus padres en los actos, en las marchas y en los recitales y ahora llegaba, quilombera, a protagonizar su tiempo.
El kirchnerismo fue, antes que nada esto. Recupero de descreídos y sumatoria del piberío.
Por eso no está dicha la última palabra Y está por verse si lograrán quebrarlo. Está por verse si conseguirán que los quebrados de los noventa regresen nuevamente cabizbajos como Pablo Pueblo a sus hogares. Está por verse si una generación de pibes que se crió convencida de que se podía transformar la sociedad se retirará sin dar la batalla.
El peronismo de las provincias anoche quizá votó el fin de su sentido histórico. La foto fue la de una fuerza para la que todo da lo mismo. La sensación que corrió por la Argentina es que estos tipos no tienen nada, pero nada que ver con sus votantes y mucho menos con Perón y Evita.
Anoche quedó el electorado por un lado y el peronismo de las provincias por otro. Y eso determina el inicio de algo nuevo en la política argentina. Quién mejor exprese el sentimiento de ese electorado que construyó el 49 % tendrá una base de sustentación sorprendentemente poderosa. Lo más probable es que sea Cristina, quien ahora tiene el tablero mucho más clarificado y al respecto hemos especulado largo y tendido acá, sólo por citar uno de los tantos posteos en donde he escrito sobre esta cuestión.
El senador Perotti dijo que arreglar con los buitres es como terminar un puente al que le falta construir el 7 %, porque de lo contrario no sirve para nada. Lo que no entendió Perotti ni tampoco Pichetto, que se manifestó encantado con esa imagen, era que por ese puente estaban marchando al suicidio político más importante en décadas.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Táctica, estrategia y futuro


Faltan pocas horas para que la Ley Cerrojo sea derogada con un caudal de votos cercano a los dos tercios del senado, con el apoyo de al menos la mitad del bloque del FPV. Naturalmente que esta decisión de una parte significativa del peronismo, avalada por muchos de sus gobernadores es quizá el tema político más significativo por sus implicancias. El politólogo Julio Burdman planteó que en realidad, esta actitud del peronismo en el senado en cierta medida lo fortalecería ya que el acompañamiento al gobierno en un tema que éste considera medular deja explicitado que Macri quedará endeudado políticamente con el PJ pero que, además, necesitará de acuerdos puntuales en cada asunto trascendente para garantizarse escribanía y gobernabilidad (Aquí el audio)
La lectura es correcta pues surge de una mirada desapasionada sobre la forma en que se ha movido históricamente el peronismo, que si algo sabe es gestionar poder. Según como se lo mire, quien quedaría condicionado por el acompañamiento en la votación a favor de los buitres sería el gobierno nacional pues ese peronismo viejo y sabio que ahora lo ayuda, mañana le empezará a exigir su parte y el presidente sabe que si no cumple, los mismos votos que le sirvieron para mostrar una victoria política fabulosa como lo es la derogación de la Ley Cerrojo, podrán ser, a la vuelta de la esquina, los que lo condenen a ser un gobierno de minoría, sin escribanía y, por ende, sumamente debilitado.
Hay otra mirada sobre la decisión que hoy toma una parte significativa del peronismo, que es la que venimos planteando aquí hace bastante y es que el peronismo está en una crisis político ideológica profunda, agravada por la pérdida de las cajas del estado nacional y de la PBA, con todo lo que ello significa. Pero la interna peronista es muy difícil de leer, casi tanto como definir al movimiento creado por Juan Perón, porque no es que de un lado esté Urtubey y del otro Cristina Fernández de Kirchner. En el medio hay un abanico de factores operando, uno de ellos es el sindicalismo, que a su modo también está procesando los términos de su reunificación y la relación con el gobierno. Otro factor primordial son los gobernadores que sin dejar de sentirse opositores deben lidiar con la realidad urticante de los agujeros financieros de sus territorios, de las obras paralizadas y por lo tanto se ven obligados a buscar soluciones, porque recordemos, ya que estamos, que gobernar es resolver problemas concretos.
Por supuesto que también dentro de los mandatarios provinciales hay matices: un cosa es el salteño enamorado, que juega abiertamente a ser el mejor macrista del peronismo y muy otra casos como los de Bordet, el entrerriano, o Pepo, gobernador del Chaco, que auspician la derogación de la ley Cerrojo pero entendiéndola como el mal menor para garantizarse los recursos que le permitan gobernar en un escenario en donde les rebajaron del 35 al 25 % el total de fondos coparticipables con las provincias, les quitaron el fondo de la soja y como consecuencia de la recesión les ha bajado sensiblemente la recaudación de impuestos. Estos son algunos de los factores que explican la actitud de muchos mandatarios provinciales que, según cómo se lo vea, en buena medida están siendo brutalmente extorsisonados por el gobierno nacional.
Otra cuestión es la de diferenciar quienes apoyan el acuerdo con los buitres por una cuestión meramente táctica y quienes en verdad juegan una estrategia de arrimarse y hasta de fundirse con el macrismo. Pichetto podría personalizar este perfil: Si fue oficialista con Menem, con Néstor y Cristina ¿Por qué no serlo con Macri?
Una de las características fundacionales del peronismo, que sigue vigente, es su anchura y la consiguiente capacidad de cobijar sectores que apriorísticamente serían incompatibles entre sí. Esto posibilitó que la misma estructura que funcionó como soporte del menemismo noventista luego le haya puesto volumen político y parlamentario al kirchnerismo y ahora muestre síntomas de convivencia con el macrismo. Esto habilita a suponer que el peronismo, como partido de poder, pragmáticamente es esto y así hay que entenderlo, o bien que esta maquinaria colosal de gestionar poder estaría ingresando en una etapa de definiciones donde ya no todo será lo mismo y por ende la divisoria de aguas quedaría cada vez más cerca.
Los factores que hoy están a la vista son los buitres y la fobia generalizada contra La Cámpora, que es la forma que adquiere la bronca de muchos nada menos que con Cristina. Pero sería erróneo creer que es sólo eso lo que se está jugando en esta interna, porque es muy probable que también estén en cuestión los términos de sobrevivencia de una fuerza política a la que las características de la derrota recibida en 2015 la ponen ante la necesidad de redefinir su rol en la política argentina.

lunes, 28 de marzo de 2016

Documento de la mesa de unidad de la CGT convocando a la movilización del 29 de abril



Dalila Pinacho, de Lago Escondido a Radio Nacional Neuquén



El jueves pasado, cuando el presidente de la nación llegó al aeropuerto de Bariloche, se subió con su familia al helicóptero del magnate británico Joe Lewis, que lo depositó en la mansión de la estancia Lago Escondido, donde pasó el fin de semana largo. La disputa por Lago Escondido es de vieja data y en este video se puede ver un cruce entre Elisa Carrió y la representante de Lewis que data de la campaña electoral de 2007
La noticia es que esta persona que se enfrentó duramente con Carrió es Dalila Pinacho y hoy asume la dirección de LRA 43 Radio Nacional Neuquén.
El mismo gobierno que retira su participación en la cadena Telesur, entrega el manejo de medios públicos a militantes íntimamente ligados a personajes como Lewis, en cuya mansión se hospeda el mismísimo presidente.
Que cada lector saque sus propias conclusiones
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sábado, 26 de marzo de 2016

Obama dejó aire batido


Se fue Obama y ni la eliminación de las visas dejó. Nada de nada, ni siquiera espejitos de colores. La “reinserción en el mundo” timoneada por Mauricio y sus Ceos es pura abstracción y deseos. Es la reiteración de aquel dogma oxidado que recomienda acatar ordenadamente las directivas de los que mandan en el mundo para tener nuestra parte, aunque la historia diga todo lo contrario. Es que esa inserción en el mundo auspiciada con bombos y platillos por la cadena nacional de la gente linda sólo favorece a una pequeña porción de los argentinos, que con suerte puede llegar a un tercio, pero claro, es el tercio que tiene los recursos y los medios para hacerle creer a la monada que el modelo económico y político que los beneficia a ellos también beneficiará con el tiempo al resto, por eso siempre piden paciencia y confianza, pero luego el tiempo pasa, la copa no derrama, se pudre todo y tienen que venir gobiernos populares a reparar todo lo que destrozaron los gobiernos de la elite.
La misma cadena nacional de la gente linda que hoy te quiere convencer que con Mauricio iremos de un saque a la prosperidad, en los noventa te decía “Estamos mal pero vamos bien”. La verdad es que es elogiable la capacidad que tienen para transformar en discurso de futuro un ramillete de consignas insostenibles. Vos los escuchás y sus discursos chorrean palabras y frases como confianza, equilibrio, sinceramiento, nuevas variables, precios relativos, un mundo que nos espera, etc. Jamás encontrarás palabras como consumo, derechos, dignidad, recuperación, asignación o solidaridad. Los tipos repiten los mismos ejes hasta el cansancio y crean una salida de fantasía, que no tiene reflejo en datos elementales de la realidad como sin ir más lejos, desde la devaluación de más del 50 %, las cerealeras no liquidaron ni siquiera la mitad de lo prometido ¿Te das cuenta?
Así es que ahora Macri vuelve a repetir que no hay plan B. En realidad nunca lo hubo porque su plan es el mismo que tuvo Cavallo, el mismo de Martínez de Hoz, el mismo de siempre. Lo preocupante es que si ni las cerealeras le cumplen, uno tiene derecho a preguntarse quién le creerá en el mundo y quién lo protegerá cuando luego de pagarle a los buitres aparezcan nuevas demandas. Lo que sí está claro es cómo procederán: Harán lo que hacen siempre en el PRO, que es decir que ellos no tienen la culpa, que ellos pagaron porque les dijeron que así se terminaba el tema de la deuda pero que los engañaron. Y ahí la cadena nacional de la gente linda comenzará a decir que otro de los problemas es el “gradualismo”, que deberían haber metido el cuchillo a fondo desde el primer día, como lo aconsejó Miguel Angel Broda, y la descomposición paulatina será irreversible, pero con un detalle: El campo y los grandes grupos económicos habrán recuperado todo lo que perdieron durante el kirchnerismo y mucho más aún. Y la historia volverá a repetirse, con nuevos intentos de legislar en materia de medios, con nueva legislación para recuperar derechos, y con todo lo que se hace cada vez que se vuelve a empezar.

viernes, 25 de marzo de 2016

Preguntas chotas



Martiniano Molina, intendente de Quilmes, demostró un desconocimiento notable del accionar del terrorismo de estado nada menos que en su distrito. Mauricio Macri, por su parte, desesperó en el Parque de la Memoria porque no le acercaban el discurso que debía leer. Confundir el Pozo de Quilmes con asuntos municipales ligados al bacheo y no saber qué decir si no está el papel es PRO. Pero hay una pregunta chota, que es a cuánta gente realmente le importa esto, y una sospecha más chota aún: que muy probablemente que no sean tantas como uno se imagina.

Es que existe una Argentina que toma lo del intendente de Quilmes como un descuido y el momento aciago de Macri sólo como una desconexión de equipo. No piensan, como nosotros, que no puede ser que un intendente desconozca un centro clandestino de exterminio o que el presidente se muestre incapaz de improvisar unas palabras, justo en un aniversario doloroso como los 40 años del golpe, etc, etc.

No lo registran con esa frecuencia. Es más: les importa un bledo.
Pero votan
Con lo cual tenemos un pequeño gran dilema político que resolver…

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