martes, 8 de julio de 2014

No estoy feliz con el desastre de Brasil



Soy hincha de River y pasé la mayor parte de mi vida disfrutando más de las derrotas de Boca que de las victorias de la banda. Hasta que las propias miserias dirigenciales nos mandaron a la B. Ahí comprendí que Boca no tenía nada que ver en nuestro descenso, que las razones eran propias, internas, absolutamente riverplatenses.

En el Nacional B no estaba Boca y había que ganarlo igual. Y se lo ganó. Fui comprendiendo de a poco que hay algo defectuoso en eso de alegrarte porque le vaya mal a tu contrario, hay algo de impotencia. Y todo eso explota en esta tarde en que Brasil ha pasado una vez más a la historia por una goleada sin precedentes en su propia casa. Qué querés que te diga: en un punto hasta son envidiables por eso, porque ganaron 5 mundiales, porque le dieron al mundo jugadores majestuosos y porque hasta fueron capaces de devorarse su propia historia y perpetrar este 8 de julio de 2014.

Pero ¿Sabés qué? No me alegra esta derrota brasilera, entre otras cosas porque me hubiera gustado ganarles la final, si mañana dejamos atrás a Holanda -tarea harto complicada-

El punto es pensar hasta dónde nos daña esto de celebrar la derrota del contrario. Porque una cosa es la gastada, la cargada, algo natural, pero muy otra ese deseo de que al otro le vaya horrible, porque en un punto eso delata cierta falta de fe en la fuerza propia y eso me hace ruido.

El fútbol es una usina de generación de ideología y, la verdad, que lo que ha generado el nuestro en las últimas décadas es penoso. Nuestro mundo del fútbol llegó a darnos un relator que cuando el Santos perdió la final de una Libertadores con Boca y se aprestaba a recibir el premio dijo "Recibe su trofeo el mejor de los perdedores". Nuestro mundo del fútbol celebró aquella frase de Bilardo referida a que deseaba que se cayera el avión cuando regresaban luego de perder la final del 90. Nuestro fútbol tuvo mucho que ver en es esta concepción tan argenta de ganar como sea. Así no ha ido en los últimos 25 años...


No estoy feliz con el desastre de Brasil, para nada, entre otras cosas porque esta pesadilla de Belo Horizonte estaría insinuando que el resultadismo obtuso también infectó a una de las reservas futbolísticas más importantes de la humanidad. 

Y eso, eso tendrá implicancias que nunca son favorables.

Nada tuvo que ver Brasil en la paliza que nos dio Alemania en 2010, nada tuvo que ver Brasil en los penales del 2006, nada tuvo que ver en la vergüenza del 2002, nada tuvo que ver en la boludez del burrito Ortega en 1998, tampoco en la efedrina del 94 ni mucho menos en el penal de Codesal en el 90.

Ese costado de cierta  argentinidad me da cada vez más nauseas.

9 comentarios:

Daniel dijo...

Comparto absolutamente.
Sentí piedad, pedí reacción a los brasileños en esos quince minutos fatídicos en que sufrieran tan parados dentro de su propia área los cinco goles.

Y como nos fuimos luego de River, sentí lo mismo de haberme regodeado con las desgracias de Rácing cuando su mala pata.

Y también se me vino la imagen de aquella paliza y goleada que nos propinara Central, una noche del 2002 cuando parecía que nos íbamos a la B. Y Menotti, en ese entonces técnico de Central, sacudiendo y abrazando a nuestros jugadores para que reaccionasen al terminar el partido.

Capitán Yáñez dijo...

Nada ni nadie los obligó a jugar un Mundial en su terruño para demostrar que son los que la tienen más larga.
Lo hicieron de motu propio. O mais grande do mundo.
Mientras tanto, demoran el Banco del Sur por sus delirios globales.
Brasil Potencia.
Que se caguen. Son ellos los abanderados del resultadismo. Enterraron el "jogo bonito" después del ´82.
Cargaron a una generación de mediocres con la responsabilidad de vengar el Maracanazo. Así les fue. Delirantes.
Debieran liderar el Mercosur y Unasur... en serio. Por lo de "o mais grande do mundo" andan a los remilgos.
Me alegra que les hayan hecho siete y que, a partir de ahora, vayan a refregar grandezas a la c... de sus madres.
Tal vez el Banco del Sur adquiera un nuevo impulso.
Y, tal vez, el terror que el menotismo siente por Brasil desaparezca.
Aunque... lo dudo.
Los menotistas son perdedores por naturaleza, salvo Videla mediante.

Marmaduke/Eddie/Matt dijo...

GERARDO:
Absolutamente de acuerdo contigo.
Eddie

Carlos G. dijo...

Destesto utilizar el futbol como referencia política, pero olvidemos nuestro futuro como nación sin una unión sudamericana.
No me alegré ayer, y me hubiera gustado que nuestra selección se hubiera coronado campeona ganándole la final a Brasil.
Encima ahora hay que aguantar a los que, a caballo del inexplicable partido de ayer, nos vienen a contar la historia de la maquinaria perfecta, de la super organización, de la seriedad, etc. etc.
Espero que Brasil pueda recuperarse de esta catástrofe sin pasar por el vía crucis futbolero que transitamos los argentinos después del 6-1 contra Checoslovaquia en Suecia '58.

Leandro M. Socolovsky dijo...

Estoy de acuerdo con tu mirada sobre nosotros. Igual creo el sayo le cabe a Brasil, para que se vacunen de su ufanismo en todo. Un triunfo de Brasil en los penales hubiera sido suficiente para eso, pero esto fue demasiado. Me dio lástima, fue una cachetada durísima, pero de alguna forma fueron ellos solitos los que se fueron cavando la fosa. Ni jogo bonito ni preparación técnica. Nada de lo que hizo al fútbol brasileño bello y alegre, ni el juego brillante de los equipos europeos ...
Ellos siguieron con su Grondona y todas las miserias que pueblan a nuestro fútbol también. Pero en aquel espíritu "O mais grande do mundo", decidieron meterse a algo que les quedaba grande

hector dijo...

Este resultado no es solamente "saca tecnicos" para nosotros es mucho mas peligroso porque es casi seguro que sera "saca presidenta" y ahí si que chau Banco del Sur y hasta puede ser chau Mercosur.

Linus dijo...

Es muy cierto, como esta "rivalidad" pavota te nubla la razón y la lógica mas básica. De entrada el partido que NECESITABAMOS era con alargue y si era posible con penales. No me alegró para nada este desastre, y hasta me pareció "sospechoso". Puteé, porque esto no nos ayudó en nada, estratégicamente para una supuesta final.
Salió todo al reves, en vez de llegar un finalista drenado física y anímicamente, llega uno mas motivado que la mierda, y físicamente en su punto óptimo.

Y en segundo lugar, nuestra "rivalidad" futbolística con Brasil tiene condimentos diferentes en comparación con otras naciones. Sí, son los pentacampeones, eso no lo podemos discutir, pero los podemos chicanear con otras cosas que les duelen mucho y realmente se les mete bajo la piel; Paternidad, Messi, Maradona, cantidad de títulos (copas america, medallas olímpicas, etc).
La cantidad de copas mundiales es relativa en nuestra rivalidad con Brasil, hay mucho mas de lo que podemos sacar mano para pilotearla, y los brazucas se ponen de la cabeza mal.

PERO, lo que NO QUIERO es otro "pentacampeon"! No quiero otro país con cuatro copas!!! Primero lleguemos a las 3 nosotros! Si el "Nro 1" va a tener un "rival", tenemos que ser nosotros, no quiero una sola copa mas ni para Italia ni para Alemania. Es cuestión de lógica.
Que a Alemania se le haya abierto la posibilidad (casi segura) de poner la cuarta estrella en su escudo para mi fue un bajon tremendo, mucha bronca. Y nosotros todavía con dos... Que me importa cuantas tenga Brasil, a esos los manejamos con variadas cuestiones internas de nuestro folklore futbolístico.

Politico Aficionado dijo...

No fueron pocos los brasileros que se pusieron la remera naranja para ver el partido que le ganamos a Holanda, ni los que dicen que ahora son Alemania.

Es precisamente a esos que les cantamos el "Brasil, decime que se siente..."

Páez dijo...

Lo de la superioridad física de un pueblo no lo inventó Fito Hitler?
Raro que estos son los únicos muchachos que vuelven con la idea. Nadie se atreve siquiera a citarla como propia.
Yo siempre dije que eran nazis sin saberlo.

http://www.agenciapacourondo.com.ar/deportes/14941-superioridad-fisica-e-ideologica-de-un-pueblo.html

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