lunes, 27 de mayo de 2013

Salvando las distancias, el editorial de La Nacion es terrorista

El editorial de La Nacion de hoy intenta comparar la situación política de nuestro país con la Alemania nazi. Leemos, por ejemplo:

"El 4 de febrero obtuvo del presidente un decreto que prohibía las críticas al gobierno y suprimía la libertad de reunión y de prensa de las organizaciones de izquierda, para barrerlas de la contienda electoral."

En Argentina, mientras tanto, en 2009 se procedió a la derogación de las penas de prisión para los delitos de calumnias e injurias.


Seguimos leyendo:

"El 27 de febrero ocurrió el recordado incendio del Reichstag y la atribución de culpas al partido comunista. Hitler forzó entonces la firma de un decreto para la "protección del pueblo y del Estado" suspendiendo las libertades individuales, de expresión, prensa, asociación, reunión y comunicaciones, autorizando a la autoridad política a realizar allanamientos de domicilios, detención de personas y a confiscar bienes privados."


¿Se ha clausurado algún medio de comunicación opositor? ¿Se ha allanado algún domicilio de opositor alguno?

Seguimos con el editorial de marras:


"El decreto del incendio del Reichstag se basó en el artículo 48 de la Constitución de Weimar, que autorizaba al presidente del Reich a dictar "decretos de emergencia" invadiendo la función legislativa del Parlamento. Fue la primera herramienta que Hitler utilizó para establecer una dictadura en vida de Hindenburg. A partir de ese momento, se cerraron diarios, se arrestaron opositores, se prohibieron manifestaciones públicas y se creó un clima de persecución política."


El texto sigue enumerando medidas de Hitler intentando, naturalmente, instalar la idea de que en nuestro país se corre el riesgo de llegar a ese estado de cosas, pero lo mejor está en el párrafo final:


"Salvando, como decíamos, las enormes distancias, los argentinos deberíamos reparar en los rasgos autoritarios que, cada vez con mayor frecuencia, pone de manifiesto el Gobierno, y cobrar conciencia de que es imposible prever cómo puede terminar un proceso que comienza cercenando las libertades y la independencia de los tres poderes del Estado, al tiempo que distorsiona los valores esenciales de la República y promueve enfrentamientos dentro de la sociedad."


En sus discusiones con las izquierdas dependientes de sus centrales europeas, Jauretche decía que de lo que se trata es de amoldar el sombrero a la cabeza y no la cabeza al sombrero, como hacían los socialistas y comunistas. Bien, La Nacion está haciendo lo mismo pero por derecha. Está estrujando la historia para tratar de obtener algún rédito. El punto es que el ancho de banda de "la fuente de doctrina" verdaderamente nos deja boquiabiertos. Ora La Cámpora puede ser la semilla montonera pronta a germinar, ora puede ser una horda de fascistas violentos que salgan por las calles a ajusticiar ciudadanos independientes.

En realidad, lo sabemos, no es ni una cosa ni la otra. Más bien se está tratando de un intento de forzar la realidad con fines claramente perversos. No es casual que ayer este diario haya escrito que en el acto de  Plaza de Mayo hubo  "milicias populares". Están buscando inventar un escenario ficticio pero creíble para un sector recalcitrante de la sociedad argentina y principalmente porteña. Están buscando generar violencia; están buscando incluso que algún huevón oficialista pise el palito para así tener la coartada.

No es casual que este editorial se publique a menos de 48 horas de la demostración de vitalidad que dio el sábado el gobierno de Cristina. Comprueban que las fuerzas de oposición siguen enfrascadas en su guerra de almohadas, que se vienen las PASO y que nada indica que de las elecciones de este año el gobierno salga malherido. Por eso la agitación de fantasmas horribles para la memoria de la humanidad. Están buscando por todos lados el desbarranque violento porque al fín y al cabo es lo que a lo largo de los años le posibilitó a las minorías desarticular al movimiento popular y además aprovechar el mar revuelto para aumentar sus beneficios.


No hay peligro de nazismo. No están en riesgo las libertades públicas. Hay sí un país que sigue comprobando día a día que, con sus idas y vueltas, hay un proyecto político vivito y coleando y enfrente un archipiélago de emprendimientos personales incapaces de ofrecerle una alternativa al pueblo que no sea el retorno a las catacumbas del neoliberalismo pero con mayor control de daños.

7 comentarios:

ArielVM dijo...

El sábado estuvimos con los compañeros del Socialismo para la victoria junto a Jorge Rivas haciéndole el aguante a Cristina. Llegamos desde Villa María, Cba. y nos encontramos con la columna impresionante de La Cámpora y entendimos el porqué del ensañamiento: muchos pibes con convicciones y discutiendo de política.

Evidentemente lo del sábado les dolió, y mucho. Y en buena hora.

Un abrazo.

jpmalvinero dijo...

"Están buscando por todos lados el desbarranque violento porque al fín y al cabo es lo que a lo largo de los años le posibilitó a las minorías desarticular al movimiento popular y además aprovechar el mar revuelto para aumentar sus beneficios".
Es así como lo decís Gerardo, buscan ensuciar a los funcionarios del gobierno en base a "pruebas" tan pero tan berretas, que ni los gorilas que las blanden y las esparcen desde los multimierdos como verdades reveladas, se la creen. Cómo el revoleo de mierda que Sanata practica a diario no les está saliendo como esperaban, porque el sargento García de Magneto viene derrapando y mal, entonces tienen que recurrir a meter miedo, a hacerle creer a la mayor parte de esa franja de la población que va para donde sopla el viento, hijaputeces como las que han escrito estos mierdas de La Nación. Porque comparar a organizaciones políticas democráticas y a militantes, como así también a los funcionarios del gobierno nacional actual, con el nazismo, es una hijaputez enorme y totalmente premeditada. No hay que entrar en el juego que proponen estos mierdas,entonces, que es el de la provocación y la agresión permanente. Hay que hacerles ver a esas franjas de la población a las que me referí antes, que la violencia represiva contra las protestas y reclamos populares, el saqueo a los sectores sociales mas vulnerables y el desmantelamiento del Estado (como por ejemplo las represiones en el Borda, en el Teatro San Martín, el descuento del 13% a los jubilados y a los estatales, leyes como la "BANELCO" o aquellas de las que se valió el menemato para entregar el patrimonio nacional y para flexibilizar derechos laborales,etc), son las cosas que harían cualquiera de los opositores mas rancios y retrógrados.
Hay que hacerles ver a esas franjas sociales, que los opositores como Macri, Bullrrich, Carrió, De Narvaez, Alfonsín jr., Binner, Solanas, son parte del neoliberalismo y que nos van a hacer retroceder no 10 años, 20 años o mas, en caso de que sean gobierno o que tengan una mayoría parlamentaria como la que tuvieron ya en el 2009.

Barullo dijo...

Sin salvar ninguna distancia, La Nación fue cómplice del genocidio.

Tincho dijo...

el editorial de la nacion, salvando las distancias, es tan ridículo como carta abierta 13, que asimila la figura del judio avaro y el chivo expiatorio de la alemania pre-nazi a la caracterización de baez x lanata.

Daniel dijo...

La Nación, un diario cuyos fundadores emergieron montados en un genocidio, habla de nazismo.

Ricardo Moura dijo...

Se equivoca, compañero Gerardo, SÍ hay peligro de nazismo, porque aún hay nazis en la Argentina. ¡Entre los lectores de La nación! ^__^
Bueno, pero no son tantos, se esconden, y jno lo pueden confesar, así que son irrelevantes.

Abrazo,

Ricardo Moura.

www.opiblog.ws

ram dijo...

En realidad, a lalalanación no se le escapó un exabrupto, no, se le escapó un deseo húmedo. A ellos les fascinaría un Reichstag (Congreso) quemado y si es con los asquerosos populistas adentro, mucho mejor.
Hagamos una cuentita, ¿a cuántos congresos ayudaron - imploraron, sugirieron, alabaron - a "quemar"?. ¿Y por qué ahora sería distinto y les "preocupa" que lo vayan a quemar?, muy simple; por la misma razón que los nazis, sí, los "buenos", los del adolfo, buscaron un preso, obviamente comunista, después de la adecuada dosis de tortura y falopa, la caja de fósforos y tenemos al culpable perfecto, la excusa perfecta para el decreto perfecto de anulación perfecta del sentido del voto popular.
Claro, como acá existe la viveza criolla, los nazis de alma le quieren cargar el difunto a los que NO SON NI SERAN NUNCA, nazis.
El adolfo armó el fueguito cuando recién llevaba UN MES en el gobierno, estos "nazis"K llevan DIEZ AÑOS, desde entonces vienen los lamentos de lalalanación y sus viejos vinagres batiendo el parche de las "juventudes hitlerianas", las SS de la Milagro, los "vatayones" de presos, las "armas sesese..." y ahora, el hit otoñal, las "milicias".
Capaz que haya llegado la hora de darles bola, hacerles caso y darles el gusto.
Volviendo a 1933, adolfo el apurao, cerca de Munich, armó su primer "campito" para conservar ahí a sus amiguitos políticos, pobres, sin Reichstag se aburrían, y ahí se entretenían en manualidades; ¿se lo imaginan al coloradito tejiendo mañanitas al crochet?, a la estenssoro pintando cerámicas o a pinedo encuadernando libretas?... también tenía lugar para los locos, sí, sería maravilloso ver a las hermanitas carrió (la barbuda y la platinada) corriendo carreras de embolsados (sí, bolsas, que no hay chalecos de su medida) y no me tengo que olvidar de aquellos que venían en falsa escuadra, como ese señor dueño del diario de nombre estridente, sí, ése, el mañeto y su garganta maltrecha y la depilación definitiva, eutaniasa para todos, los fallados, claro.
Y podría seguir un rato largo con el campito, pero el espacio es tirano.
¿Estaría bueno, no?, tanto que piden nazismo... o también piden stalinismo, pero ya sería muy salvaje, sería hacerles lo mismo que los nazis, pero a las patadas. No, mucha violencia.

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