domingo, 18 de noviembre de 2012

Néstor Kirchner, la película




La principal virtud de "Néstor Kirchner, la película" es que los miles que nos reunimos en el Luna Park, más o menos sabíamos de qué se trataba pero salimos sorprendidos, gratamente sorprendidos. La salida fue, digamos, rara, condicionada por la pesadez emocional que nos dejó a todos. Contrariamente a la euforia que hubo en la previa, el final de la proyección nos dejó hondamente conmovidos, si se quiere apesadumbrados y muy emocionados. Es que el film te vuelve a recordar de dónde venimos, cuánto se hizo en una década y en qué contexto desfavorable tuvo que gestionar Néstor. Nunca deja de sorprender el coraje que tuvo, nunca.

El aporte de Cristina es definitorio, me refiero al video que se proyectó antes de la película donde la compañera realiza una serie de puntualizaciones vitales para tomar conciencia de algunos pasajes, por ejemplo, la forma en que Néstor estrujaba a Florencia en el ingreso al Congreso el día que fue a jurar como presidente. Cristina ayuda a mirarlo con otros ojos y descubrir la conmoción de un tipo que estaba a punto de asumir con el 22% de los votos en un país en llamas. Y así uno pone la atención detalles, como el movimiento de la mano en el discurso de la ESMA de 2004 y el impacto demoledor que le significó el asesinato de Mariano Ferreyra.

Uno entró esperando un documental largo y sale medio convencido de que vio una película. Creo que ahí hay una virtud nada menor de Paula de Luque, su directora.

Pero la gran noticia que trae "Néstor Kirchner, la película" es mostrar por primera vez a Máximo, y que se lo vea tal como es, como un pibe sencillo que nada tiene que ver con esa imagen oscura y conspirativa que algunos medios quieren inventar. Es muy bueno verlo, escuchar su voz (habla como Néstor) y con qué simpleza cuenta detalles centrales para entender a su padre, como por ejemplo cuando él era chico y lo acompañaba por Río Gallegos y ante cada bache o rareza que veía en la calle, Néstor tomaba rigurosa nota en su libretita y luego llamaba al responsable del área exigiendo soluciones, o cuando luego de los festejos del bicentenario, ya en Olivos, conversando con él y su compañera Néstor les dice "Hoy los quebramos culturalmente".

Sentí que tengo que llevar a mis hijos para que la vean, entre otras cosas para que comprendan de dónde venimos y cuánto incidió Néstor Kirchner en este presente donde, sin haber llegado a ser el país normal que él añoraba, indudablemente estamos mucho más cerca de ese sueño que del país en ruinas que lo vio asumir como el presidente que nos devolvería, antes que nada, la dignidad.

"Nestor Kirchner, la película" habla de cómo un país quebrado en todos los órdenes pudo reconstruirse y de cómo, a veces, los pueblos paren figuras que terminan siendo vitales para conducirlos en los momentos más críticos.

1 comentario:

Martín L. dijo...

Lo más impresionante respecto de Máximo es el odio desproporcionado que le tienen. Basta fijarse en los comentarios de cualquier nota de La Nación o Perfil donde lo mencionen para leer comentarios llenos de una rabia casi demencial hacia un pibe que busca mantener un bajo perfil, no ocupa cargos públicos y cuya influencia política es una construcción mediática. Incluso en ese mamarracho que es el libro sobre La Cámpora ponen en duda su verdadero poder sobre la organización. Que odien a CFK es comprensible: es una mina que se ha expuesto a la mirada del público al aceptar meterse en política. Pero a Máximo... No le encuentro explicación.

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