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miércoles, 18 de julio de 2012

Agustín D'atellis, el refutador de slogans


Anoche en Palabras + Palabras - hubo un muy interesante intercambio entre Lucas Llach y Agustín D'atellis, de "La Gran Makro". Mi conclusión es que como sucede siempre que a los economistas ortodoxos se les responde con solidez, Llach terminó derivando de slogan en slogan a medida que D'atellis iba refutando uno a uno sus planteos. Escuchá el diálogo (dura 12 minutos) y contame qué te parece.

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10 comentarios:

Gerard dijo...

Gracias por publicar este diálogo. No sé si uno refuta al otro, creo que ninguno de los dos llega hasta ese punto, pero sí resumen dos ideologías, dos modos de entender el funcionamiento de la economía y la sociedad. El problema es que parten de presuposiciones distintas y de proyectos distintos. El proyecto que defiende D'Atellis está ligado a una idea de soberanía; el de Llach, no.

Algún comentarista del Blog de Abel (donde se pueden encontrar análisis de la coyuntura económica bastante lúcidos y accesibles) decía por ahí que se puede bajar la inflación con instrumentos financieros (tasa de interés, tipo de cambio, etc. etc.) pero que, en definitiva, son meramente auxiliares, porque el quid de la cuestión está en la economía real, en la productividad. En superar el cuello de botella de estar usando ya el 100% (o cerca) de la capacidad instalada. Me parece que va más por ahí la cosa.

Gerardo Fernández dijo...

Claro, es muy subjetivo. Lo puntual es que cada afirmación de llach tuvo respuesta y el pibe huía a otro tema, señal que no tenía argumentos para sostener sus afirmaciones

Barullo dijo...

Yo lo vi en vivo. Me parece que, como dice Gerard más arriba, cada uno expuso su ideología.

Yo al principio del diálogo lo vi mucho más sólido a Llach. Después medio como que se emparejaron las cosas cuando Llach pasó de la crítica hacia las "soluciones".

Creo que es válido plantear el tema de la inflación, que te puede llevar puesto todo el resto de los parámetros, sobre todo si se espiraliza.

¿Quién tiene razón? Todavía no lo sé. Yo soy bilardista y quiero ver los resultados futuros.

Flavia dijo...

Yo que no soy economista, pero sí argentina, tengo la sospecha de que esto -me refiero al tema dólar, de entre todos los que se hablaron-, de nuevo presenta las caracteristicas de TIMBA.
Hoy ya en C5N hablaban del dólar psicológico. Toda una definición...

Daniel dijo...

Con un boleto mínimo de colectivo y tren a $ 1.10. Con las tarifas domiciliarias aún bajas. Con un ratio de deuda privada del 14 %, el ejecutivo tiene un margen amplísimo, contra el fantasma agitado de que no se sabe ya de donde sacar recursos.
Contra los pronósticos de un ajuste seguro para principios de año, ya pasamos la mitad y se sostienen los subsidios que ya son enormes.
A mi me parece que los liberales perdieron las elecciones, digo, porque insisten en que se aplique su fórmula como si contaran con algún respaldo popular.
El tipo dice, fíjense: -"Lo primero que TENES que hacer". Hay que ver desde donde se habla, no?
Lo del ahorro en pequeña escala no deja de ser problemático, eso si.

Pablo Varela dijo...

Gerardo, vi el debate en vivo, y si bien no creo que haya habido un "ganador", es verdad que Llach terminó "metiendo mano" a los típicos caballitos de batalla de siempre: Venezuela, Irán, etc. como si fuesen una peste. Es notable (si has leído el blog de Llach), que este, reclama una devaluación poco menos que a los gritos desde hace tiempo, y ahora sale con que la moneda argentina es pésima porque perdió valor. Esa contradicción, hasta el mismo Tenembaum se la remarcó. Además omite un dato que es elemental, pero que pasa siempre desapercibido. La Argentina no imprime dólares, de allí, su histórica restricción externa. se podrá criticar eventualmente la forma en que se aplica trabas aduaneras, y control de cambios, pero jamás el concepto de fondo. Si la Dra. Fernández no estaría dispuesta a pagar el costo político de estas medidas, emitiría deuda a tasas elevadas, abriría importaciones, las pagaría con esos dólares y que el que venga después, se las arregle. Pero, con todas las críticas atendibles que se le pueda hacer al gobierno, cuida el saldo positivo externo, lo cual para este hermoso país, es toda una novedad.

Te dejo un saludo.
Pablo.

Barullo dijo...

Todo bien con la restricción de compra de dólares, pero hay que dar alguna opción para invertir o mantener el valor del dinero que sea sencilla para la gente común. Si no, no se va a poder cambiar. Nadie quiere perder plata.

Ricardo dijo...

Creo, como dijeron algunos, que no hubo un ganador en el debate sino que expusieron sus cosmovisiones económicos. No le falta razón a Llach en algunos diagnósticos, pero en lo que respecta a soluciones, creo que nuestra historia económica demuestra que las salidas que plantea pueden servir en el cortísimo plazo (y sobre todo a un núcleo pequeño de gente) pero, a la larga, terminan jugando en contra.
El tema es que no se si es suficiente, en este momento, con el mercado interno como motor para la inversión y superar, así, el cuello de botella que señala Gerard. Alguna solución a la dualidad cambiaria, que no sea la liberalización, habría que encontrar. La devaluación a lo bruto, como otorgadora de márgenes de rentabilidad, no puede ser la solución.

Saludos.

Daniel dijo...

En Brasil aumentó la demanda significativamente en un mes, Ricardo y eso tracciona para acá. No creo que solo sea solo el mercado interno, lo nuestro. A más del Mercosur el gobierno hace en abrir nuevos mercados.

Barullo dijo...

Por suerte siempre hay alguien que explica mejor que uno sus preocupaciones (Hola, Ricardo!).
Yo creo que hay que darle alguna salida al tema de la inflación, sobre todo. Y si algo tiene que hacerse, me parece que habría que aprovechar los momentos de desaceleración como para atacar las causas o, por lo menos, los mecanismos de propagación, como para no espiralizarla.