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martes, 23 de noviembre de 2010

La cadena nacional



En este post de Ricardo Moura sobre la comunicación oficial hay puntas para debatir en torno a una cuestión nunca discutida en su real dimensión, por eso me permito recomendarlo a modo de disparador. Se titula "6, 7, 8 Cositas sobre comunicación"

Rescato este punto sobre las cadenas nacionales:

3-    Como diría mi filósofo favorito (Perogrullo), lo mejor para comunicarse con la gente es hablándole a la gente . NO a otros, como es el caso de “En un acto con motivo x, en tal o cual parte, la Presidenta anunció”… A ver: si está hablando a otros y con un motivo específico, a esa audiencia se dirige y NO a nosotros, ¿no es verdad? Para que el mensaje llegue y sea sentido por todos, mejor de frente a cámara, como los que emite desde su despacho “mirándonos a los ojos”, ¿no? ─distinto es, valga notarlo, el caso de las conferencias de prensa —que me gustaría hubiera MUCHAS MÁS—, ya que se supone que los periodistas “nos representan” y son quienes nos informan─. Claro, si así fuerarealmente, preguntarían (y repreguntarían) lo que la sociedad quiere saber, ni más ni menos, pero valga, no pienso analizar aquí la clase de “periodistas” que supimos conseguir ¿OK?


Aquí tenemos un filón muy jugoso para analizar. Tiene razón Ricardo que esas típicas puestas en escena desde Olivos o la Casa Rosada, donde Cristina le habla no al televidente sino a los gobernadores, intendentes, ministros y demás funcionarios no comunican mucho que digamos. Cristina sola, frente a la cámara mirando a los ojos del televidente rinde muchísimo mas.

5 comentarios:

grace dijo...

Ta bien. Pero es relativo. El sábado, en San Pedro, aunque estaba allá y yo acá, ella me hablaba a mí. Te digo, me hablaba a mí que estaba en el living de mi casa sintiendo que la soberanía no es solo una linda palabra.
(che, el google es el enemigo: me acaba de poner la palabra para verificar: death)

Ricardo dijo...

Claro que si.
El canal de YouTube para subir videos desde su despacho, mirándote a vos a la cara, es un go-la-zo.

Están bien los actos, pero la comunicación debe ser más directa, como viene mostrando CFK.

Saludos.

Juan dijo...

Comunicación directa, contacto con la gente, ese es el camino del hacedor y no del hablador

Anadri dijo...

Bueno Gerardo, la verdad absoluta no existe, y este tema es cuestión de libre interpretación.
En mi caso lo que me interesa de Cristina es el CONTENIDO de sus discursos, su línea política, y, por qué no, filosófica, de vida, de sentidos, de significados.
Cuando leo un libro de Max Weber, o de Borges, no siento que me hable a mí, pero "recibo" lo que quiso transmitir: su conocimiento, su experiencia, sus razonamientos, sus intencionalidades.
De La Rúa hablaba mirando a la cámara, del mismo modo Videla, el "turco", etc. Lo que importa es el contenido.

Este análisis es uno más, como aquel de "cazar en el zoológico". Creo que a la "originalidad" de pensamiento, a veces la encuadra el "alpedismo".
Además es grandioso poder ver a Cristina en TN !!!!!!!!!!!

Más que conferencias de prensa, prefiero que hable desde el balcón de la Rosada.

Un abrazo peronista, hoy y siempre.

Carlos María dijo...

Los modos de comunicarse deben ser variados; a veces habla en la ONU, a veces publica un tweet, a veces en cadena nacional, otras sube un video a youtube... a mí me gustaría que vaya a 6-7-8, sin anuncios previos: un día empieza el programa y está allí sentada, como uno más. Esos saltos de lo formal o público a lo informal e íntimo le permitiría sacar provecho de su amplio registro: se puede enojar maravillosamente pero también sonreír con mucha ternura, puede exponer ordenadamente o tener salidas graciosas. Las conferencias de prensa permitirían su lucimiento, hay que ser comentarista opositor de La Nación o Perfil para pensar que algún periodista podría complicarla. Por supuesto que me gustaría verla con Lanata, Nelson, Joaquín , Magdalena, Majul…y todos esos infinitos y miserables fatuos. También querría verla con Mirtha y Susana, pues tienen espectadores cautivos a los que habría que moverles un poco el cráneo. Considero que tendría respuesta para todo, y basta con que antes de responder sonría y comience su explicación.