jueves, 22 de enero de 2015

Cristina a todo o nada


La presidenta de la Nación, fiel a su estilo,  ha redoblado la apuesta y lo que se impone a esta altura de los acontecimientos es poner la mirada en el núcleo del problema que no es otro que la disputa desatada entre el gobierno nacional y la estructura de servicios de inteligencia descabezada a en diciembre.

Nada puede entenderse sin este análisis.

Leyendo la carta de Cristina queda muy claro que se ha entrado en un terreno de lucha franca contra el poder más oculto y poderoso que se pueda uno imaginar: Stiusso y su estructura armada en más de 40 años en la SIDE.

Lo más probable es que la presidenta haya tomado esta decisión luego de sopesar distintas opciones y de comprobar que pese a las consecuencias nefastas que podría acarrearle -ya hay un cadáver de un fiscal federal, nada menos- era la menos mala.

Incluso hasta pierde centralidad la discusión sobre si Nisman se suicidó o fue asesinado. Sigo creyendo que viéndose fatalmente operado por los servicios y en vistas de que la denuncia presentada se caía a pedazos tomó la decisión de pegarse un tiro. Pero aunque no fuera así, el análisis político sigue siendo el mismo. Nadie necesitaba a Nisman más vivo que nunca que el mismísimo gobierno nacional, entre otras cosas porque ya había sospechas fundadas de que la denuncia estaba muy flojita de papeles, de ahí que cualquier lectura inteligente de lo sucedido en la torre Le Parc lo menos que podrá hacer es poner al gobierno como instigador del crimen. 

Y es por eso que hace tanto ruido este párrafo de la carta presidencial:

"La denuncia del Fiscal Nisman nunca fue en sí misma la verdadera operación contra el Gobierno. Se derrumbaba a poco de andar. Nisman no lo sabía y probablemente no lo supo nunca. La verdadera operación contra el Gobierno era la muerte del Fiscal después de acusar a la Presidenta, a su Canciller y al Secretario General de La Cámpora de ser encubridores de los iraníes acusados por el atentado terrorista de la AMIA."

Por eso el lunes temprano puse el acento en el regreso abrupto de Nisman, porque sólo a partir de ese hecho puede entenderse la operación.

Nadie puede asegurar cómo terminará esta confrontación, tampoco dudar en que se ha desatado una lucha de consecuencias impredecibles.

Ya llegará el tiempo de analizar porqué fue ahora y no antes. Lo urgente en estas horas es entender que quizá por primera vez en la historia nacional un presidente se anima a meter mano en esa suerte de estado paralelo que se montó en la SIDE, que esta batalla es probablemente la más ardua que le haya tocado afrontar al kirchnerismo y que de su resultado depende en buena parte el futuro de todos los argentinos, no sólo del gobierno.

A no confundirse

"La verdadera operación contra el Gobierno era la muerte del Fiscal"


"La denuncia del Fiscal Nisman nunca fue en sí misma la verdadera operación contra el Gobierno. Se derrumbaba a poco de andar. Nisman no lo sabía y probablemente no lo supo nunca. La verdadera operación contra el Gobierno era la muerte del Fiscal después de acusar a la Presidenta, a su Canciller y al Secretario General de La Cámpora de ser encubridores de los iraníes acusados por el atentado terrorista de la AMIA."

La carta completa

martes, 20 de enero de 2015

Suicidio inducido


Suicidio inducido... ¿Existen los suicidios no inducidos? ¿Por qué se suicida la gente? ¿Porque sí? En líneas generales hay suicidios por desventuras amorosas, por problemas económicos y por decenas de razones. Siempre son motivaciones de gran magnitud las que desatan un suicidio y el del fiscal Nisman no es la excepción. Estamos, entonces, ante un suicidio como tantos, sólo que a éste se lo está denominando "suicido inducido" ¿Por qué? La sutileza es que el dispositivo de medios opositor instaló la noción según la cual "suicidio inducido" quiere decir que directa o indirectamente el responsable es el gobierno.

Se sigue profundizando la alteración del sentido original de las palabras, algo muy propio de un país donde a los golpes de estado se los comunicaba como el último recurso para generar las condiciones de una democracia cualitativamente superior, donde años después a la eliminación de conquistas sindicales se las denominó "Modernización de las leyes laborales", un país en el que alguna prensa atribuyó a "la crisis" la autoría de un crimen de dos militantes populares perpetrado por hombres de la bonaerense y donde a un gobierno que hace uso de mayorías parlamentarias otorgadas por el voto popular se lo ha llegado a denominar como "dictadura".

Tenemos una grieta fulera en el lenguaje. 

Inducida.

lunes, 19 de enero de 2015

Un disparo al corazón de los argentinos


Alberto Nisman viajó a comienzos de enero a Europa con su hija que cumplió 15 años. El regreso estaba pautado para el 23 de enero pero intempestivamente volvió el 12, dejando a su hija en España, y al día siguiente hizo la denuncia que en su momento caractericé como menos sustentable que la crisis de los tampones. A partir de ese momento el paso de las horas lo fue complicando cada vez más -la refutación de Interpol fue demoledora- y quizá lo más grave era que no encontraba jugada salvadora, salvo la peor noticia, que es la que nos ha despertado abruptamente. Así las cosas, como muy bien dicen los amigos de Nestornautas "hay que preguntarse siempre quien resulta perjudicado, y a quien beneficia: el modo en el que los medios salieron rápidamente a capitalizarlo es llamativo, como si Nisman les conviniese más muerto que vivo y sosteniendo su denuncia."

Acaba de entrar un whatsApp, es un familiar que me dice:

- "Cheee, mataron a Nisman".

- "¿Quién te dijo que lo mataron?, le pregunto

- "Nadie nadie. Lo encontraron muerto. Fue mi inconsciente que lee lo que Clarín quiere decir", me responde...

Ya está. A primeras horas de este lunes para buena parte, quizá mayoritaria, del inconsciente colectivo argento el fiscal Nisman ha sido ejecutado. Y si esto fuese verdad sólo habría un responsable, que no sería otro que el gobierno. Por eso hay que volver al viaje que emprendió con su hija con fecha de regreso el 23 de enero y detenerse a pensar en qué lo hizo volver el 12, en plena feria judicial, y hacer una presentación tan delirada. ¿Procedió por decisión propia o fue inducido? Esta pregunta puede formularse para analizar tanto las causas de la denuncia como las del tiro del final.

Quizá convenga encarar por este lado el análisis para no realizar simplificaciones y evitar, de paso, ser alcanzados por un disparo cuyo destino final es el corazón del pueblo argentino.

viernes, 16 de enero de 2015

Libertad de expresión y sentido común

Escribe Boaventura de Sousa Santos, a propósito de la libertad de expresión y sus límites:

- La libertad de expresión. Es un bien precioso pero tiene límites, y la verdad es que, en su inmensa mayoría, esos límites son impuestos por aquellos que defienden la libertad sin límites, siempre y cuando sea “su” libertad. Hay muchos ejemplos de estos límites: si en Inglaterra un manifestante dice que David Cameron tiene sangre en las manos, puede ir preso; en Francia, las mujeres islámicas no pueden usar el hiyab; en 2008, el dibujante Maurice Siné fue despedido de Charlie Hebdo por haber escrito una crónica supuestamente antisemita. Esto significa que los límites existen, pero son diferentes para diferentes grupos de interés. Por ejemplo, en América latina, los grandes medios, controlados por familias oligárquicas y por el gran capital, son los que más claman por la libertad de expresión sin límites para descalificar a los gobiernos progresistas y ocultar todo lo bueno que estos gobiernos han hecho por el bienestar de los más pobres.
Aparentemente, Charlie Hebdo no reconocía límites para descalificar a los musulmanes, incluso cuando muchos de sus dibujos fueran propaganda racista y alimentasen la ola islamofóbica y antiinmigrante que avasalla a Francia y, en general, a Europa. Además de muchos dibujos con el Profeta en poses pornográficas, uno de ellos, bien aprovechado por la extrema derecha, mostraba un conjunto de mujeres musulmanas embarazadas, presentadas como esclavas sexuales de Boko Haram que, apuntando a sus vientres, pedían que no les fuese retirado el subsidio social por embarazo. De un golpe, se estigmatizaba al Islam, a las mujeres y al Estado de bie-nestar social. Obviamente que, a lo largo de los años, la mayor comunidad islámica de Europa se fue sintiendo ofendida por esta línea editorial, aunque fue igualmente inmediato su repudio ante este crimen bárbaro. Debemos, pues, reflexionar sobre las contradicciones y asimetrías de los valores que creemos son universales.

domingo, 4 de enero de 2015

Héctor Larrea, el intruso en tiempos del "¿Da para darse?"


Hubo un tiempo donde hacer radio significaba jugar con la abstracción, con eso que se denominaba “teatro de la mente”. Se entendía que un programa debía en cierta medida montar un show donde en formato magazine entraran pastillas de todos los colores, desde el humor hasta el deporte y la nota política del día. La vieja noción de revista.
Aunque hoy parezca una rareza, hubo un tiempo donde el conductor de un programa de radio producía él mismo en su casa las secciones musicales. No se conocía el “vamos a un tema musical” porque cada canción que se emitía tenía una razón de ser, un fundamento de efemérides o artístico, no se la ponía para irse a fumar al pasillo. En esa época, el conductor se quedaba aferrado a la silla escuchando con los auriculares el aire, porque, entre otras cosas, así se mantenía en sintonía con el principal elemento de un programa de radio: el clima, ese hilo conductor que enlaza la pastilla deportiva con la columna política del día y el toquecito humorístico. Pero el clima como sonido unificador de un producto comunicacional preproducido desde las cortinas hasta los auspicios comerciales, donde se propone un formato con determinados componentes que son algo distinto a la barra de amigos que se sienta el lunes frente a los micrófonos a contarse durante cuarenta minutos cómo le fue a cada uno el fin de semana.
Hubo un tiempo donde todo esto se hacía en la Amplitud Modulada, entre otras cosas porque llega muchísimo más lejos y reúne dentro de ese clima al oyente porteño y al de 9 de Julio. La radio de masas sigue siendo la AM.


Entrada destacada

A propósito de Mundstock y ciertas giladas

A propósito del fallecimiento de Marcos Mundstock volvió a aflorar esa actitud mediocre de refutar a un artista por sus posiciones políti...