miércoles, 9 de diciembre de 2015

Hoy comienza una nueva etapa


La convocatoria de hoy en la plaza no será para despedir a Cristina sino para marcar el inicio del regreso, algo que no será nada fácil y probablemente más arduo de lo que sospechan muchos compañeros. Algo se irá develando con el correr del tiempo y es hasta dónde piensa avanzar el macrismo en el desmonte de mucho de lo edificado en esta década y cuál es el nivel de disposición popular para soportar las amputaciones que, se sospecha, más tarde o más temprano habrán de verificarse. Si nos guiamos por la experiencia porteña, vemos que en ocho años no se han registrado prácticamente reacciones masivas por fuera de lo actuado por el núcleo duro del kirchnerismo y su periferia. No sería raro que esto se extienda al resto de país. Será una quimera esperar que el nuevo gobierno inicie su gestión recortando programas sociales. Con el paquete de negocios que se traen entre manos, no pareciera que podrían ser tan torpes como para tirarse un tiro en los pies desde el comienzo.

Completo, acá

5 comentarios:

Daniel dijo...

La verdad, no será si será difícil; 49 + 5 = 54 %.
Que como mínimo un 5 por ciento no huya espantado por lo que habrá de operar (inevitablemente) la derecha, no es ninguna quimera.

Anónimo dijo...

Cristina tiene un un 30% , quizá un poco más de voto cautivo... No 49...
Si empezamos engañándonos entre nosotros parecemos los que siguen a la piedra de Scioli que arguyen que representa a 12 millones de votos...
La lucha va estar adentro del FPV , no es lo mismo que la reorganización la lidere Capitanich o Urtubey, ponele...
Ricardo Petruzza.-

Sísifo jubilado dijo...

Lo que me pareció más destacado del post:

"Pero si hay algo urgente de entender es que Macri no viene a enfrentar al peronismo sino a infiltrarlo y a extraer de él todo lo que necesite para un proyecto que es mucho más sólido e integral de lo que aparenta. En la medida que transcurran los días y el desierto se haga sentir, empezarán a darse, imperceptibles y sin mucha alharaca, negociaciones de diversa índole, todas enmarcadas en la cooptación."

Es que el peronismo está dispuesto a dejarse infiltrar, cada vez más, entrampado por su propia mitología. Si juega bien, Macri va a construir un peronismo a su conveniencia. Tiene los elementos para hacerlo, adentro y por fuera. Falta que él en algún momento designe quién tendrá la titularidad como para "permitirle" el uso del sello. A mi entender, el peronismo no tiene muchas opciones: el desprestigio o el aliarse a las reglas de poder que Macri dictamine, con la esperanza de, algún día, más lejano que cercano, volver pasteurizado. Ya no hay un Cafiero ni un Mazzón, y la gente joven que queda, va a optar por algo diferente.
Mi pregunta es: el resultado, la metamorfosis, ¿seguiría teniendo el nombre de peronismo?

Hugo dijo...

Gerardo: De acuerdo al fallo de Servini de Cubría, te paso la lista de los presidentes que tuvimos en algún momento y ni nos enteramos (desde la entrada en vigencia de la ley Saenz Peña hasta hoy): 1916 y 1924: Benito Villanueva. 1938: Robustiano Patrón Costas. 1952: Alberto Teissaire. 1989 y 1995: Eduardo Menem. 1999: José Genoud. 2007: José Pampuro y 2011: Beatriz Rojkes de Alperovich. ¡reparación histórica ya! ¡Mínimo, un busto en la Rosada para cada uno!

Daniel dijo...

Petruzza; que flojo lo tuyo.
Ni con el 45 %, ni con el 54 % tuvimos "todos los votos nuestros y cautivos". Así no es la cosa, así no se suman los porotos.

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