viernes, 29 de mayo de 2015

La debacle del massismo tiene su lógica

La crisis terminal del Frente Renovador sólo se entiende si se analizan dos factores, el primero es la capacidad que ha tenido el Frente para la Victoria de mantenerse férreamente unido en el momento de mayor adversidad, que abarca el año 2013 hasta mediados de 2014, momento en que el equipo económico logra controlar la embestida de "los mercados" y Cristina implementa una estrategia de gran inteligencia y templanza para enfrentar a los buitres. El segundo es la muy inteligente planificación que tuvieron los movimientos de Mauricio Macri, ocupando primero aquellos territorios a los que Massa pretendió llegar luego de que los garrochazos anticipados por Jorge Asís no se verificaran en la vida real. La UCR terminó arreglando con el PRO, que además le birló a una figura emblemática como Carlos Reuteman y ahí se le cerraron todos los caminos posibles a la experiencia massista.

Lo que estamos viendo por estas horas es una consecuencia cantada de un escenario donde sólo hay espacio para dos grandes bloques, expresados en continuidad o retroceso (que Macri se esmera en denominar "cambio") en medio de esta tensión, Sergio Massa quedó reducido una suerte caricatura de esos un sheriff de series de TV americanas.

En política los proyectos son centrales para sobrevivir en el tiempo y el FPV, conducido por Cristina, demostró tener objetivos claros y eso explica su unidad en momentos adversos y su capacidad para reponerse a los ataques externos tanto como a errores propios. En contraposición, el Frente Renovador no pasó de ser una liga de intendentes que, habiendo logrado un resultado electoral fabuloso, nunca tuvo capacidad para darse una discusión en base a proyectos concretos desde lo político ideológico. No vino a aportar ningún valor al pensamiento político argentino, y cuando intentó definirse siempre lo hizo sobreactuando en áreas sensibles como inseguridad. Pero sucede que para trascender en el tiempo hay que tener algo más que un buen resultado electoral. Vale tomar el ejemplo de la Alianza, sin ir más lejos: un armado electoral que más allá de plantear la derrota del menemismo no tuvo un proyecto político claro y sucumbió muchísimo antes de diciembre del 2001.

El FPV tampoco deja de sorprender por su sorprendente capacidad para mantener no sólo a su núcleo duro inamovible, sino también para repeler la última gran conspiración que se montó en torno a la muerte del fiscal Alberto Nisman

Por su parte el macrismo se mostró en todo momento como algo más creíble, más fidedigno, pero también con un valor destacable que fue demostrar capacidad para gobernar un distrito importante como la ciudad de Buenos Aires, que además es la principal vidriera del país. Si a esto le sumamos el abolengo de Mauricio Macri, nos encontramos con una fuerza y un liderazgo portadores de un ADN aristocrático que transforma al PRO en la primera expresión genuina del conservadurismo argentino con capacidad electoral propia para disputar por primera vez en la historia la presidencia de la nación y esto también explica el discurso de Mauricio de montar algo "no contaminado de peronismo", aunque Ritondo, Santilli y tantos más lo desmientan.

Por eso la polarización que se avecina no es forzada en lo más mínimo, sino el sinceramiento de nuestro debate político. La sociedad argentina tendrá que optar entre la experiencia peronista que indudablemente es lo más parecido al peronismo del 45/55 y la restauración conservadora que así como en su momento fue liderada por el radicalismo, hoy aparece hegemonizada por un NIC proveniente del riñón de la gente linda.

13 comentarios:

Daniel dijo...

Tal vez, como uno se ha propuesto superar en su vida y en lo posible, las estructuras conservadores que nos condicionan, no advierte cuanta gente adhiere a que esas estructuras donde se encuentra seguro no se modifiquen.
Estas cosas bastan verlas no más que en un grupo de padres en un colegio, o conversando con vecinos, por ejemplo.
Macri supo aglutinar a ese colectivo que por ahí no se siente conservador si se lo preguntan pero que de hecho, va directo a ese lugar donde vaya a saber por qué circunstancias (ya que si es por lo económico muy bien que digamos no les fue) se siente protegida del vértigo progre-populista.
Massa pretendió captar a ese sector suponiendo que a gran parte del nuestro lo tenía seducido y no hizo más que recrear el viejo peronismo federal duhaldista. Pasados los fuegos artificiales, ya salió el sol y hay que limpiar las calles.
En política siempre hay mucho que laburar. Hacer las fiestas pero estar siempre preparados para limpiar y volver a preparar la cosa.
Doce largos años de hacerlo, siempre en estado de alerta y movilización, no han sido en vano.

fel dijo...

Comparto totalmente el análisis. La pregunta obvia es, otra vez, la siguiente: puesto que Scioli es también un NyC, no será el caballo de Trolla del Kirchnerismo, como Menem lo fue del peronismo. ¿No será que el retroceso ya está garantizado, sea por medio del coservadurismo macrista o por el conservo-pejotismo sciolista? En serio no lo se, es lo que me asusta un poco, y el debate que debe darse el Kirchnerismo

fel dijo...

y digo que tal vez, parte de la explicación de que no haya lugar para el massismo es que el sciolismo y el massismo se parecen mucho, más de lo que se parecen el randazzismo y el sciolismo. Y esta es un opinión basada, no tanto en el discurso actual de Scioli, no en el Siocli para la victoria, sino en el Scioli anaranjado que fue hasta ayer nomás!
Saludos

Gerardo Fernández dijo...

fel: La diferencia es obvia: cualquiera de los dos que sea nuestro candidato, tendrá una serie muy densa de condicionamientos impuestos por la base y por Cristina y eso determina un rumbo que en nada se parece al de la restauración conservadora.

Gerardo Fernández dijo...

fel: Tanto Scioli como Randazzo son parte de un colectivo muchísimo más basto que el que quizás tu entreveas. El frente para la Victoria es randazzo, scioli, la campora, Fellner, Urtubey, Heller, Forster, etc

Anónimo dijo...

Bien Gerardo ahi!!, desde el post hasta este ultimo comentario. Correcto, luego cada uno tendra su preferencia. Siempre dentro de esa amplia avenida construida, que es el FPV, como expresion popular, nacional y democratica con el objetivo de ampliar la igualdad y la justicia social. No es asi?

Fraternalmente
Rojo y Negro

Leandro dijo...

No es por ser pesado gerardo pero pusiste "basto" cuando quisiste decir "vasto". Basto es tosco, vasto es amplio. No lo publiques si queres, es una correccion pava nomas.

Tilo, 74 años dijo...

El blog lo expresa correctamente.
Pero también debemos reconocer que producir esa polarización y que haya alguna expresión política que logre amontonar desde el cacerolismo a ultranza hasta el piojo resucitado que come mortadela y eructa sushi, es obra del Kirchnerismo. Acorralar, amontonar contra una pared, desenmascarar, exponer publicamente, no son productos de la casualidad. Esa masa informe y envenenada que marchaba amenazante golpeando tachos sin más consignas que su egoísmo y su odio, asumió a la fuerza que debe manifestar su voluntad con un sesgo más humano y sosegado. Se limpiaron la espuma rabiosa, pensaron y se alinearon detrás de quienes prometen derrotar al populismo K. Ellos no tienen un proyecto de pais ni les interesa. Una rejita, una camarita de vigilancia, algunos dólares y listo. Misión cumplida.
Pero los que sirven de mascarón de proa para esas personas tan especiales que sólo se interesan en si mismos pero no en su propio país ni en sus semejantes, SI tienen un proyecto que no es más que reinstaurar el conservadurismo y la dependencia de los grupos de poder internos y externos. Resignar nuevamente a nuestra soberanía para volver a las relaciones íntimas que, en nuestro caso, sólo consisten en agacharse y quedar con el culo p'arriba.
Si esas circunstancias vuelven a producirse, el medio pelo que escupió al cielo verá caer sobre su cabeza las consecuencias de su mala memoria y su equivocada perspectiva.

Carlos G. dijo...

Gerardo, a mí, como a tantos, me hace mucho ruido Scioli, pero tus dos últimos comentarios me ayudan a comprender (con la falta que me hace!) el asunto dentro de una escala más general.
No es Scioli "suelto", es Scioli dentro de una estructura que lo contiene y lo condiciona.
Es arriesgado.
¿Será ésa la estrategia de Cristina?

Gerardo Fernández dijo...

Gracias Leandro

profquesada dijo...

Hay que recordar algo que no fue dicho, por lo menos en este post, que Macri esté liderando a la oposición es también -por lo menos en parte- un resultado de la estrategia de Cristina, que lo señaló para ese papel y antes que nadie en un momento en que estaba bien debajo de Massa no solo en las preferencias "del público" sino también del círculo rojo.
Cristina debe haber pensado mejor Macri que Massa (una astilla del mismo palo) como opositor con chances. Ahora nos parece muy claro, pero cuando lo dijo sonaba atrevido y hasta peligroso.
Esa movida, como todas las de Cristina, ordenan el campo propio y el del adversario. Se podrían enumerar entre otras la pelea contra los medios dominantes, contra los buitres de fuera y de dentro, contra los intentos desestabilizadores de los mercados, todas ellas continúan dándose pero también de todas ellas el proyecto kirchnerista resultó fortalecido.
Lo mismo se pretende de estas PASO. Me parece que a Scioli también lo ha encolumnado Cristina, probablemente a su pesar. De ahí los cambios evidentes que ha tenido la estrategia -por llamarla de alguna manera- naranja. De la "ola" que arrasa todo y promete continuidad con "cambios" a sumarse a la corriente de la continuidad a secas en el barco del FpV. Atrás quedaron los coqueteos reservados con Massa o las relaciones amistosas con Macri. Los condicionamientos de los que habla Gerardo ya se están dando, no son solo discursivos y nada hace suponer que puedan desaparecer si, como la mayoría espera -aunque nada es seguro- Scioli gana las PASO y se convierte en el próximo presidente constitucional.

Voces dijo...

Gerardo:
En tu post decis:
"La sociedad argentina tendrá que optar entre la experiencia peronista que indudablemente es lo más parecido al peronismo del 45/55 o ....".

Esa caracterización les cabe a los gobiernos de Nestor y Cristina.

Al de Scioli o Randazzo está por verse.

Gerardo Fernández dijo...

Voces: Cristina dijo que el futuro depende de nosotros, compañero, y no tengas dudas que es así y que si somos consecuentes, con cualquiera de los dos candidatos en Casa Rosada mantendremos la orientación actual

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