viernes, 5 de abril de 2013

El subdesarrollo que las aguas dejaron al descubierto es funcional a un modelo de país agroexportador


Uno espera que pasen las horas para tratar de abordar el drama de las inundaciones con la debida profundidad, superando la tentación de la chicana política pequeña pero, la verdad, es muy difícil. La idea a desarrollar, cuando estén las cosas más claras, le pertenece a Mario Wainfeld, quien ha dicho ayer en la radio y en DDD que se niega a suponer que el desastre en la CABA se debió a la falta de obras y a la negligencia del gobierno de Macri y el de La Plata a una mera desgracia de la naturaleza. Todo pareciera indicar que en ambos casos hay mucho de "tsunami climático" pero también de desidia por parte de las administraciones respectivas. Pero más allá de esto, en medio del dolor reaparece la certeza de que en materia de infraestructura seguimos dentro de un subdesarrollo estructural agobiante. El agua viene a cachetearnos de la peor manera porque nos exhibe en todo su esplendor nuestra precariedad pero también porque genera condiciones para que fluya un análisis histórico de las causas donde todo pareciera ser culpa de "los argentinos" y no de los proyectos políticos que formatearon deliberadamente un país sin infraestructura desde 1955 en adelante.

La falta de obras de infraestructura no son una casualidad ni consecuencia de la "argentinidad", responden a un patrón político que orientó al país en una dirección agroexportadora y de servicios donde todo lo demás importa poco, excepto los barrios privados donde se refugian los favorecidos por ese diseño que, bueno es recordarlo, nunca se inundan...

Es sabido -y ocultado por los dispositivos comunicacionales- que los grandes emprendimientos residenciales de alta gama alteran los cauces de ríos y arroyos, es sabido también que si una sociedad construye sus ciudades contradiciendo las reglas básicas de las pendientes para el escurrimiento de las aguas y no realizando obras alternativas para compensar ese desaguisado, tarde o temprano lo pagará carísimo. En La Plata, sin ir más lejos, hay quienes sospechan que la autopista que la comunica con la CABA ha funcionado como un muro de contención, lo real es que a diferencia de capital, el agua se quedó largas horas sin bajar porque, obvio es decirlo, no encontraba forma de escurrirse.

El punto es que ese subdesarrollo no es consecuencia del azar. Ha sido deliberadamente planificado por una clase dominante de rapiña, a ver si lo entendemos de una buena vez. Un país agroexportador no requiere grandes obras pero además, un modelo así dirigenciado por las visiones retrógradas de la oligarquía está condenado a lo peor, porque es precisamente la mentalidad oligarca la que desprecia el desarrollo del conjunto puesto que sólo piensa en su propio lucro de clase. Ahí la diferencia con esa burguesía paulista de la que tanto nos hablan hipócritamente las mismas usinas que históricamente defendieron la razón de ser de la oligarquía apátrida que colonizó buena parte del sentido común político argentino.

Por eso uno tiene que andar sofrenando el mancarrón para no brotarse con chicanas tales como las botas que usó Cristina cuando fue a recorrer las zonas anegadas en ambos distritos y desea que el tamaño de este drama sirva para que desde este lado del mostrador seamos capaces de analizar con justeza la etapa y no dudemos en poner el hombro mirando para el mismo lado. Estos desastres sirven para crecer y madurar, la propia Cristina lo demostró el miércoles, por suerte.

El desafío es nuestro porque somos los que estamos comprometidos con la edificación de un modelo de sociedad superador al que planificó la oligarquía y profundizó el neoliberalismo. Dura tarea la de construir y al mismo tiempo defenderse del chicaneo y el boicot de los otros, pero bueno, en esa estamos.

6 comentarios:

hector dijo...

Gerardo, Muy bueno, lo felicito, es necesario que nosotros paremos la pelota para volver a analizar el partido. Esta catástrofe nos explica porque es necesario que: "vallamos por todo" Corremos el riesgo de quedarnos con nada. Saludos

walter dijo...

La Plata fué mundialmente famosa por haber sido una ciudad planificada y diseñada con los cánones de su época,eligieron una zona con puerto para rivalizar con Bs Aa,hasta que luego de la creación de su universidad su crecimiento ha sido tan importante que empezó a regirse por el negocio inmobiliario y al carajo su planificación.En ese contexto agroexportador ,el boom inmobiliario trae aparejado la creciente desigualdad al incrementar el costo de la tierra hasta hacerla prohibitiva para muchos,desplazandolos a zonas de antiguos causes de ríos y arroyos.
Reemplantearse el uso de la tierra es casi decisivo para obtener mayor igualdad,pero ya sabemos que para eso se necesita un gran cambio cultural,que en el contexto del capitalismo yo veo difícil.

Leguar dijo...

Gerardo:
En líneas generales estoy de acuerdo con tu reflexión. Pero no olvido tampoco, los efectos del huracán Katrina en Nueva Orleans, con más de 1800 muertos en el corazón del desarrollo? hace apenas 7 u 8 años. Las catástrofes son intrínsecamente, eso. Justamente de los repentino y quizás mitigable, pero no evitables. No hay que subestimar el cambio climático. En todo caso frente al hecho consumado, prepararnos para futuros embates que sin duda vendrán. Ya sabemos cuán devastadora puede llegar a ser la naturaleza, preparémonos a convivir con ella "enojada". Hay una pulsión muy nuestra(creo) de inmediatamente cargar las culpas en el otro y buscar responsables para proyectar nuestra ira. Como si fuera un puchingball y agarramos el sulky a patadas. Probablemente, tenga que ver esto con alguna especie de efecto colateral del tutelaje al que estamos acostumbrados. Ojo! sin renegar en absoluto de las políticas de fuerte presencia del estado en todos los aspectos de la vida social y pólítica, si es que fueran escindibles una de otra. Abrazo- Eduardo (Leguar)

pd: Se que te debo un dvd. No me olvido. tengo rota la grabadora, pero mañana justamente la cambio y voy a cumplir con lo prometido.

Nando Bonatto dijo...

Estimada ,a esa mirada que es lo general, lo estrategico,sumele Ud la brutal ineficiencia de Bruera que tiene un solo objetivo político, la escalera personal

Carlos dijo...

No entiendo ¿hace cuánto años gobierna el kirchnerismo? ¿qué obras de infraestructura encararon?
Encima hablan de la oligarquía y la "Revolución Libertadora", son unos caraduras.

¿Por qué el gobierno concentró la política de subsidios en el GBA y Capital? hablo de transporte, electricidad y gas natural (del que carecen muchas provincias)
¿Eso no favorece la concentración?

Basta de mentira, le echan la culpa al país agroexportador y resulta que el grueso de la infraestructura la heredamos de la generación del 80.

Populismo e inversión de largo plazo son incompatibles, kirchnerismo y desarrollo son incompatibles.

germencachariense dijo...

El subdesarrollo estructural de un Modelo de racaudación récord en una década que ante la catástrofe apela a la solidaridad. No existen socorristas ni operativos profesionales en serio- Se le pide a los pobres que donen colchones. Chile con los mineros, Japón con el Tsunami, USA con la Torres dieron el ejemplo de cómo se hace. No se necesitan anécdotas personales de un presidente en esos momentos.
Recuerden el bleff de Tartagal hace unos años con la presidenta maquilada de barro. Todo sigue igual o pero.Es el Modelo.
En Argentina no puede producir ni un cumpleaños de quince sin el bochorno del alambre.

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