martes, 17 de abril de 2012

Kicillof explica los ataques a La Cámpora


Varias veces he escrito que uno de los motivos centrales de la demonización de La Cámpora por parte del dispositivo mediático se debe a su condición de divisiones inferiores del proyecto que encabeza Cristina Fernández de Kirchner. Por si fuera poco, la presidente no sólo gana elecciones con márgenes sorprendentes sino que abre las puertas en el terreno de la gestión para que los pibes vayan formándose en esto de conocer cada intersticio del Estado, con todo lo que eso genera en términos de inversión a futuro.

La descollante exposición de hoy en el senado de Axel Kicillof es una comprobación de que hay recambio y que paulatinamente irán saliendo figuras de alta calidad en términos de formación técnica, además de experiencia política. 

Lo que más encrespa a las tribus opositoras es no tener inferiores en condiciones de competir con las diversas ramas de la juventud peronista, el no contar con figuras que puedan sostener un debate con, por ejemplo, el viceministro de economía. Por eso se sumergen en una trama tipo Terminator 1, donde el robot viene al pasado a eliminar a un niño que, de sobrevivir, derrotará en el futuro a la generación de máquinas a la que él pertenece. 

La derecha en todos sus varietales no descansa en esto de transformar a la militancia juvenil peronista en la encarnación misma del peor de los males. Por eso fungen de Terminators y quieren destrozar desde el vamos todo atisbo de militancia nueva, porque saben que en el futuro estos jóvenes, con formación, con herencia y con un ADN consustanciado con las banderas más gloriosas del pueblo argentino será un enemigo casi imposible de vencer. 

Por eso los quieren erradicar a como dé lugar ahora, antes de que sigan creciendo...
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9 comentarios:

Diego dijo...

Error. Lo que jode de la cámpora es la lógica mesiánica que vos mismo manifestás en este breve post. Limpien los resortes comunicacionales y los curros que están saliendo tipo el de Amado y los va a querer hasta Nachito Viale del Carril.

Saludos

hector dijo...

Diego, lo determinante son los intereses de los distintos resortes comunicacionales, no la higiene, Boudou, seguro se lava los dientes todas las mañanas.-

Daniel dijo...

La superación de lo viejo por lo nuevo es una ley que suena muy lindo pero que un sistema asentado en la gerontocracia (el "zorro viejo") en la cima de las pirámides corporativas, no va a aceptar fácilmente.
El joven viene a romper estructuras, a renovar.
Es como quien se conmueve en el cine y al salir a la calle desprecia a aquel personaje mismo que lo emocionó en la pantalla.
Muchos de los que arremeten contra La Cámpora son los mismos que se pasaron la vida con el discursito del -"hay que abrirle paso a la juventud".

ram dijo...

Bueno, Gerardo, va a tener que hacer algunos cambios, para empezar, se me pinta el pelo de rubio platinado, hace volar esa barba que da sombra, una túnica amplia y, si hace calor, unas sandalias franciscanas.... ahora que es un mesías, no puede andar por ahí con el viejo look plebeyo.
Una vergüenza, ciertamente, armar todo este batifondo con YPF para ocultar el no proceso, la inexistencia de pruebas y el completo disparate sobre Boudou. Un bochorno, robarle nuestro petróleo a los pobres de repsol, ¿no era mejor que el vice se declare culpable de una buena vez?, menos laburo y todos contentos?. No hay caso, siempre pagan inocentes los pecados (o curros, claro) ajenos. repsol expropiado y Boudou suelto, qué injusticia!
Y usted, en su mesianismo, que lo encubre, ¿no le da vergüenza?, la verdad me solidarizo con los pobres diegos de este país, deben sentirse muy incómodos con el sucio resorte comunicacional que llevan en e....., sí, ahí.

Diego dijo...

ram, gerardo, pueblo argentino... No, fuera de joda. Acá hay que distinguir dos asuntos. El tema económico de YPF, que entiendo que va más allá de las coyunturas de este gobierno y del de cualquier otro, y por otro, la decisión política del enfoque comunicacional que sí ha tomado este gobierno.
La nacionalización de YPF así como cualquier otra medida de política-económica que haya tomado este gobierno, acertada o no, no requiere de lo que reconocemos como "resortes comunicacionales del gobierno". No, esta es otra política, dependiente de "otras cabezas", de otros podres (si no tenés poder, no te sentás al frente de una Secretaría o de un canal de televisión).
Ya mismo, tras la muy buena exposición de Kicillof en el mercado, esos resortes comunicacionales salieron a cagarla. Esa futbolizción de la política que se expresa con manifestaciones del tipo: "Ah, ahora tienen miedo porque ya tenemos candidato para el 2015" o directamente con la desesperación de homologar la impronta de Kicillof a todo lo que es La Cámpora de modo de generar un "efecto metonímico" (la parte por el todo)cuando todos sabemos que los ministerios están plagados de "camporitas" que deambulan siendo muy poco eficientes y muy poco ocupados en cosas que excedan a la subsección del partido al cual pertenecen. Esa desesperación por chapear con Axel es tan desagradable y resta tanto en términos comunicacionales...
Cierren 678, pongan a Lanata al frente de Canal 7, entreguen 3 o 4 funcionarios a Sierra Chica y dejen todo lo demás como está. George Lucas ya terminó la serie de La Guerra de las Galaxias. Dejen de jugar ese fulbito en la cancha de David Viñas.
Cuestión de formas nada más, el fondo no jode a nadie e incluso muchos fondos tienen alto consenso como ser este de YPF. Ah, esto trasciende la versión de los medios masivos que expresan las bocas oficiales en donde los intereses salen por los noticieros así no más, derecho viejo, como si fuese hacer choripanes a demanda del dueño de la parrilla.
Es más complejo el mundo de la comunicación, operando dentro del mismo con una versión simplista se embrutece el clima social, se roza el fundamentalismo y se fomenta la creación de universos enfrentados que solo existen en determinadas cabezas pero que han quedado viejos como explicación causal hasta en los debates teóricos. Ni hablar de los preservativos que esas mismas teorías necesitarían para bajar de modo no-delirante a la lectura práctica de todos los días.
El tema es si les interesa hacer política sin esa forma. A veces me da la sensación de que la forma es más que el contenido para muchos kirchneristas. Fútbol, no importa si juega Maradona o Pochi Chávez, importa la bandera. Esto, llevado a la política se llama fundamentalismo: Quiero que flamee mi bandera, el contenido son jugadas para meter los goles que me van a permitir que la bandera flamee, nada más, lo importante es ganar el partidito que tengo en la cabeza. Así, Kicillof es un jugador más que por ahora está jugando con esa camiseta, que en esta semana metió un por de goles.
Bueno, con la mayor onda, eso es lo que el oficialismo tiene que cambiar.

ram dijo...

Sí, Diego, muy serio lo suyo, especialmente eso de "lanata en canal 7", ¿qué más quiere?, moralito solá en relaciones exteriores?, macri en educación, del sel en defensa? - mire - pensar hoy en el 2015 es un delirio peligroso (olvidarlo también); lo que yo le diría fuera de toda joda es que no se caliente por el oficialismo, sí piense que, en términos democráticos, no hay nada a la derecha o a la izquierda de ese oficialismo, ni para el 2013, ni para la semana que viene ni, parece, nunca jamás. Más que orgasmearse soñando por un golpe, nada, nadita de nada.
Una bandera flameando, puede ser un trapo o un símbolo de cosas mayores, como YPF que, dicho sea de paso, es y siente como mucho más que un gol o un trapo.
¿No le gusta ésto?, júntese con otros Diegos y construya algo mejor, lugar hay....

Daniel dijo...

Diego;
Cómo sabés que?:
-"los ministerios están plagados de "camporitas" que deambulan siendo muy poco eficientes y muy poco ocupados"

Anticipando incluso a semejante sentencia el que "todos sabemos".
Semejante presunción mella tu argumentación.
Seguro que habría que cambiar muchas cosas en lo comunicacional. Pero desde el prejuicio te salta -y fijate si no es proyectivo- el fundamentalismo al que acudís para calificar.

Diego dijo...

Daniel, vivo en la Ciudad de Buenos Aires y tengo un título universitario. Tengo una idea de los recovecos del mercado laboral. De hecho el término "camporita" no lo inventé yo, seguro lo habrás sentido antes. Pero tranquilo, no me horrorizo por eso ni mucho menos. Lo traje al tema sólo como parte del argumento dentro de la cuestión comunicacional del gobierno.
ram, realmente es una lástima que lo que nos separe sea lo comunicacional y no lo de fondo. Habrá que seguir pensando el asunto, porque si esto se da así debe ser porque muchas cosas que son de fondo para los actores políticos de éste momento sólo saltan en las formas que necesitamos que el discurso tome y no en los contenidos. YPF estatal tiene un 80% de aceptación, como concepto está super adentro. Pero esa obsesión por meter a Lanata en la misma bolsa que Morales Solá, cuando el cuadro de la política mediática es Grondona vs Lanata. Esa es la cancha, lo otro que vos juntás es un invento obsesivo de la necesidad identitaria que tiene cierto sector del kirchnerismo. Pura bandera como fin último. Largá ese mapa y yo te doy la Asignación, los Juicios, el BC, YPF, pero no un relato controlado que asegure la redención pasada y a su vez el futuro según sea programado por los "nosotros". ¿Te sirven todas esas lindas medidas de gobierno sin el relato puntual? Porque Lanata las aplaude a todas. Lanata criticó las medidas de Menem en los 90's mucho más que las del kirchnerismo. Si tu respuesta es negativa, es que la bandera va por encima de todo. Una bandera es una identidad para consigo misma, que en la práctica va a justificar aflojar o endurecer medidas según el buen criterio que se designe como su mejor representante, y pase lo que pase en el mundo concreto ella va a seguir siendo la misma bandera siempre. Eso pasa cuando el discurso no está puesto en juego. Hasta la semana pasada el único que rompía las bolas con YPF era Pino Solanas, ahora, como vos decís, esas tres letras son una gran e importantísima bandera para el kirchnerismo. No es así, YPF no es una bandera, bandera es aquello que genera identidad a determinado grupo social. YPF es un gol que le permite al grupo político con el que vos simpatizás seguir manteniéndose en la punta de la tabla. YPF es un medio, no un fin. Es un gol para que esa bandera que aparece dibujada en tu discurso salga campeona y pueda flamearse por las calles de la ciudad.

Saludos

Daniel dijo...

No Diego, no creo seas sincero. Conocer el mercado laboral nada tiene que ver con tu afirmación.
Si nos pasamos de rosca en lo que creemos, si nos hacemos eco entonces de lo que "se anda diciendo"; habría que bajar un cambio y replantearnos que nos lleva a eso y por donde pretendemos pase el debate.

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