Como decíamos en @PanamaRevista apenas asumió MM: Arcanos o giles, la apuesta de Cambienos es un proyecto de derecha de masas y sustentable. pic.twitter.com/HzVPrniCtJ
El macrismo recurrió a trucos muy conocidos como la
dosificación de la entrega de datos de modo que los argentinos se fueran a la
cama con la noción de que Cristina había sido derrotada. Como dice Marcelo Zlotogwiazda en Twitter:
"Macri es futbolero. Debería saber que equipo que
remonta un 0 a 5 queda como ganador. Fueron muy torpes. Empañaron una muy buena
elección"
Dicho esto hay que recordar
que siempre los datos de los distritos chicos entran muchísimo más rápido
porque una cosa es contar un padrón de 10 mil y muy otra una mole como La
Matanza o Lomas, pero esto no implica desconocer que Cambiemos recurrió a mañas
penosas y pedorras. En 2009, Néstor Kirchner subió al escenario alrededor de
las 23 y reconoció la derrota "por dos puntitos" ante De Narváez.
Hay diferencias...
Pero este final penoso del domingo electoral en PBA -del que hay un solo responsable y es el gobierno de Cambiemos- no debe
conducirnos por caminos analíticos forzados ni a voluntarismos gastados: Anoche, cuando se paró la difusión de datos del Centro de Cómputos, Cristina Fernández de Kirchner ya estaba empatando y todo indica que terminará derrotando a
Esteban Bullrich. Pero de aquella presidenta reelegida por el 54 % de los votos, que le sacó
más de 20 puntos al segundo, quedó la imagen de anoche, contando voto a voto
para finalmente obtener -repito, casi con total seguridad- la victoria por un
hocico en el recuento definitivo. Va de suyo que no hay nada para festejar,
nada. ¿De qué sirvió irse del peronismo, de qué sirvió negarse a un proceso de
debate interno que vivificara un aparato político al que ya se le veían las
marcas del paso de los años? Perdimos en 2013, perdimos en 2015 y ahora, jugando a la
figura principal, a la figura que fue presidenta por dos períodos estamos
contando voto a voto para ver si gana por un punto... La verdad, es triste. Es
triste y da mucha bronca la creencia extendida en muchos compañeros en que la acción
política se reduce al "Sí Cristina"
Durante los meses previos he ido publicando decenas de
posteos donde seguramente de manera desordenada y probablemente poco clara
trabajé la idea de que era un error grosero "jugar a la Dama", dije
que Cristina tenía que bancar, pero sobrevolando, dije que su principal virtud
defensiva ante el acoso judicial/macrista radicaba en haberse retirado de Casa Rosada sin un solo cargo, cuando
el coro de medios opositores le había inventado miles.
Cristina se fue a su casa y ahí estuvo su principal poder simbólico, que no hizo más que robustecerse cuando fue respondiendo de manera altamente correcta a cada uno de los mandobles y piruetas del impresentable juez Bonadío.Cristina
nunca debió ser candidata, para que no sucediera la noche de anoche. Sólo la
torpeza macrista, que rebela, además, una utilización apestosa de todas las
mañas tan criticadas por los "republicanos" puede darle elementos a cierto
núcleo duro de adulones para intentar borrar con golpes de efecto la triste
evidencia que consiste en que, aún ganando por un pelito, Cristina ha sido la
gran derrotada de la jornada de ayer. Ya no es el 54 %, son 20 puntos menos...El 22 de mayo, en un post titulado "Ponele traidor a todo" dije
Cuesta entender que muchos no adviertan la gravedad de que Cristina compita en estas elecciones, que nieguen el dato ofrendado por todos los sondeos de que hay un 60% de argentinos que no la votarían ni a palos, pero más cuesta entender que en política hay escalones y que no todo es lo mismo. A ver ¿Por qué habemos compañeros que entendemos que su postulación este año sería un gran error? ¿Porque no la queremos, porque somos desagradecidos, o directamente traidores? La verdad es que creo que este pensamiento está muy extendido y me da mucha pena porque ¿Cómo es? ¿Ahora resulta que un flaco, cuyo aporte político es desconocido, pero se pone en primera fila a gritar Cris ti na, Cris ti na es un militante de la ostia y quienes planteamos que la compañera no tiene que exponerse a todo lo que el macrismo le tiene preparado somos una manga de traidores?
A ver si entendemos de una
buena vez, compañeros, que la solución sólo saldrá del debate a puertas
abiertas, a ver si entendemos que hace rato entramos en una fase donde el debate abierto y las internas son más
necesarias que nunca, para discutir todo lo que sea necesario pero de igual a
igual, sin chapeos, sin emisarios, sin cuentas truchas, sin trolleos ¿Alguien
en su sano juicio puede no darse cuenta que estamos cada vez peor? "Hasta
acá vamos bien, dijo el chancho y estaba en la puerta del horno" ¿A quién
se le ocurrió que el irse del PJ era una genialidad? ¿A quién? Seguramente a los mismos que ahora querrán culpar a Randazzo por haber querido hacer lo que ellos le negaron.
Estas líneas salen desde un dolor profundo e inmenso, fuimos muchos quienes pusimos la
cabeza y el cuerpo desde un primer momento y bancamos tanto en las buenas como en las
malas a Néstor y Cristina, hasta que empezaron a surgir diferencias
con esa forma de entender la acción política como algo cuasi religioso donde
todo se reduce a acatar lo que se decide entre muy pocos. La acción política
que se pretenda de masas es una cosa muy distinta. Y escribo con los pies
dentro del plato, con la misma convicción con que ayer voté en CABA a la Unidad
Ciudadana porque pese a las diferencias no pienso dejar de dar la pelea aún en
minoría. Resulta que ahora, para los genios de la acción política del
cristinismo porteño, Guillermo Moreno es cualquier cosa... ¿Saben cuántos
votamos a Moreno porque sin tener coincidencias absolutas con el compañero le rescatamos que expresó, a su manera, una voz revoltosa ante tanto orden
"ciudadado"?
Los resultados están a la vista. Sólo una muy profunda
revisión de lo actuado y una revalorización del movimiento nacional y popular
nos posibilitará por lo menos frenar la caída, que de por sí ya es importante.
Luego llegará el tiempo de empezar la remonta, que será cada vez más dura
porque en política los errores propios significan regalos para los que están
enfrente, y si los que están enfrente -como el macrismo- demuestran que no le
hacen asco a nada, estamos en serios problemas. Pero hay que seguir, y seguir
mirando para adelante porque la sociedad mira hacia adelante y es deber de quienes hacemos política sintonizar con ella, escucharla, entenderla. Al fin y al cabo es esta misma gente la que alguna vez nos acompañó con votaciones majestuosas. Algo ha pasado para que elección tras elección nos de más la espalda.
Anoche hubo un cruce en Intratables realmente interesante: ante un buen planteo de Brancatelli, la gobernadora reaccionó con una respuesta muy bien articulada pero que a muchos nos dejó la sensación de esos directores técnicos que de un partido a otro modifican la mitad del plantel titular. María Eugenia Vidal respondió con audacia, lo que no significa que haya dicho verdades irrefutables. Para quienes lo desconozcan, ella trabajó mucho en el área social de la CABA y logró buenos resultados, al punto tal que en las villas porteñas viene ganando el PRO sin despeinarse ¡Hasta en la 22 gana cómodo! (Lugano)
La duda que me generó este recorrido de Vidal por absolutamente todos los canales y radios de la provincia y la CABA, que agota con sólo enumerarlo, es si no jugó absolutamente todas las fichas en la primera elección, que además es una Primaria ¿Cómo llega a octubre si pese a esta sobre exposición es derrotada? Porque de ser la referente pasó a figurar en una boleta imaginaria, llegando a un nivel tal de compromiso que si sobreviene una derrota, el costo caerá exclusivamente sobre su figura. En verdad, una derrota no sería el fin del mundo para ella pues cuenta con una herramienta que nadie más tiene en la provincia: El control del gobierno, nada menos. Si lo sabe gestionar en función de las mayorías recogerá sin duda los resultados, de lo contrario quedará en el recuerdo como esos 10 que en la tercera la rompían pero en primera no pasó nada. Néstor Kirchner perdió en 2009, exactamente como le pasaría ahora a Vidal, pero perdió él y acumuló en su figura el costo de la derrota, dejando a Cristina liberada en cierta medida de recibir los balazos. No es el caso de Vidal, que no podrá transferir a nadie la derrota (si la hubiera, a no olvidar este "detalle"). Mi impresión es que se jugó todo y quedó sin resto. Es una apuesta realmente arriesgada y creo que no se debe analizar esto a nivel de su personalidad o, dicho de otra manera, nos equivocamos si pensamos que un político hace bien al jugarse todo y quedar sin fichas ¿Por qué? Porque siempre tiene que quedar una reserva en la despensa, entre otras cosas porque la gestión sigue y lo peor, siguen empeorando minuto a minuto las condiciones sociales de los millones que están desamparados. Creo que Vidal cayó presa de la falta de dirigentes con suficiente peso para hacerle sombra, creo que Carrió hubiera sido una bala de plata y que ahí radica buena parte del error de planificación cambiemita. Si el domingo Vidal gana por medio puntito será leído como una victoria pírrica , y si pierde, ni hablar el Tren Fantasma que la espera.
En síntesis, creo que aún ganando deja jirones en las primeras PASO que le toca afrontar, cansó con su gestito de piba buena y dejó entrever anoche lo que en el mundo de la política es conocido: que es una mujer que tras esa pose de buenita esconde un carácter muy duro ¿Es malo esto? No, en absoluto. Lo único complicado es que ya no será Cristina la única mujer caracterizada como prepotente. Qué loco, el mismo día en que la ex presidenta hizo una autocrítica por su falta de humildad, Vidal demostró que se le parece mucho más que lo imaginado y dio la impresión de no observar que su enemigo no es Cristina, su enemigo es la situación lamentable de una parte importante de los bonaerenses, su enemigo es que la gente sabe que en un año y medio no se pone patas para arriba una mole tan pesada, la gente sabe que las plantas no nacen de un día para otros. El problema es que pasó un año y medio y la gente no ve que haya brote alguno y por eso muchos empiezan a reconocer que antes, antes estaban mucho mejor, pese a todo...
Cuando creíste que lo habías leído todo y que algunas posiciones políticas trogloditas habían quedado en el pasado, salvo dinosaurios como Fernando Iglesias, te encontrás con esta columna de Jorge Ossona en Clarín que te demuestra cuán equivocado estabas. Se puede leer, por ejemplo:
"El redistribucionismo asistencial generó la ilusión abonada por la propaganda oficial de que por fin el modelo de reindustrialización estaba reintegrando a los pobres. En la vida cotidiana ello se corroboraba por el acceso a autos usados, motos, equipos celulares, mejoras habitacionales y la posibilidad de poder comprar algunos artículos en shoppings de los centros urbanos. Era apenas una mejora en medio de una economía exhausta; pero contrastante respecto a las penurias de los años del fondo del pozo entre 2001 y 2003."
Casualmente hoy por la mañana pensaba que los dos meses y medio que restan hasta las elecciones de octubre, las de verdad, las que asignan porotos, por el lado de Cambiemos muy probablemente queden conceptualmente en manos de Elisa Carrió, lo que significa casi con seguridad que la chaqueña lleve el debate a niveles de un salvajismo gorila pocas veces visto. Curiosamente este texto de Ossona viene a abonar las sospechas de que ante el temor de perder las elecciones a nivel provincial y nacional la derecha cambiemita no optará por revisar sus políticas sino que buscará profundizarlas, generando más ajuste y consecuentemente más crisis. El desafío es claro y la responsabilidad de hallar una salida a este dilema queda en manos de los sectores de oposición que alguna vez estuvieron juntos y hoy parecen irreconciliables. Hablo de generar ámbitos de construcción de Unidad, para ello el espacio parlamentario será absolutamente vital. El gobierno seguramente buscará negociar provincia por provincia, evitando por todos los medios enfrentar una liga de gobernadores que vengan con una voz unificada, como ya sucedió con los amagos por la coparticipación federal (lo que pondrá en manos de la Corte Suprema de Justicia la resolución de una puja donde la provincia tiene razón de exigir la devolución de los puntos cedidos durante el gobierno de Armendariz)
¿Es posible imaginar un gobierno que cambie los trazos nodales de su política, cuando incluso es apretado por la derecha más dura para que vaya a fondo con el ajuste? La verdad que no.
De concretarse la carriotización estaríamos nada menos que ante un endurecimiento de la palabra oficial, algo que nos colocará en terrenos realmente peligrosos. La derecha nunca se caracterizó por revisar su estrategia pero con Cambiemos al menos logró mostrar un rostro de apariencia más bonachona, hasta que dejó ver, con el paso de los días y los meses cuál es su verdadero objetivo político y económico: no cumplió absolutamente ninguna de las promesas electorales, salvo arreglar con los buitres a un costo económico inimaginable. Si a esto le sumamos el endeudamiento externo creciente, que en muchos casos luego de la bicicleta se transforma en nueva fuga de capitales, tenemos un cóctel realmente explosivo. Por eso, repito, es factible que Carrió nos arrastre a un debate salvaje, mugriento, en definitiva a una lucha en el barro, porque es ahí donde ella y el sistema de medios hegemónicos se sienten más cómodos.
Ante este panorama, las pregunta sigue siendo la misma de los últimos años:
¿Estaremos lo suficientemente reflexivos, razonables y racionales como para ir previendo los escenarios postelectorales?
Habrá que ir dando los debates pendientes, fundamentalmente hay que discutir si verdaderamente pensamos en construir una mayoría que nos permita triunfar en 2019 o si nos conformamos con ser una parte, que aunque importante, esté imposibilitada de convocar todo lo que se necesita para conseguir el cincuenta más uno de los votos en 2019. De momento, se me ocurre que es imposible pensar en términos de Unidad sin por ejemplo conversar con sectores del Frente Renovador y sé que aunque esto a muchos enerve se trata de un dato de la realidad ¿Queremos sumar, unir, juntar o nos conformamos con consolidar lo que ya tenemos? La derecha cambiemita ya eligió abroquelar su clientela cautiva y que el resto lo haga la dispersión opositora. Está en nosotros seguir dándole aire con nuestras divisiones o apostarlo todo al rearmado del campo nacional y popular.
No deja de asombrar cómo ciertos climas de redacción se transforman de a poco en verdaderos bloopers conceptuales legitimados por la potencia de los grandes medios. No es la primera vez que el diario La Nacion etiqueta noticias de accidentes viales como "inseguridad vial" ¿Existe algún mecanismo para erradicar la inseguridad vial? ¿Hay algún método a través del cual se garantice a la ciudadanía de cualquier parte del mundo que no estará corriendo riesgo de sufrir un accidente? Siguiendo el criterio de etiquetado de La Nacion, una muerte en un hospital podría etiquetarse como "inseguridad hospitalaria"; el deceso de un turista en el mar "inseguridad marítima", y hasta podríamos llegar al bochorno de etiquetar como "Inseguridad sexual" la muerte de algún sacado que se mandó una sobredosis de algún vasodilatador tipo Viagra...
Cuando la ideología se pone al servicio de objetivos políticos, encubiertos dentro de ropajes como por ej "prensa independiente" se llega a desaguisados como estos. sabemos que el término "inseguridad" viene a ser lo contrario a "seguro" y uno se pregunta ¿Es posible vivir en una sociedad "segura" mientras existan diferencias sociales en aumento constante? Porque, la verdad, la inseguridad que padece una porción importante de la sociedad al no tener trabajo, comida y techo apropiado como para desplegar una vida digna es la que genera luego ataques contra la propiedad de los sectores más favorecidos. Como se ve, hay una explicación profunda que nada tiene que ver con la idea que se busca instalar respecto a la existencia de malnacidos que per se atacan al prójimo para quitarle un par de zapatillas o la bicicleta y de ahí para arriba. Es que la disputa por cómo hablamos es uno de los pilares de la formación de sentido: hay diferencias notorias entre decir "desocupado" y decir "piquetero" porque "desocupado" refiere a una persona que se ha quedado sin trabajo mientras que "piquetero" da la idea de un revoltoso. El desocupado es un víctima, el piquetero un quilombero, sería la descripción exacta.
La primera forma de influencia en los tiempos actuales es el habla. Dime cómo hablas y te diré quien eres, se podría decir, parafraseando aquél dicho ancestral. Cuarenta años atrás los niños "hacían los deberes", hoy "hacen la tarea", en esto se mejoró porque se le quitó esa cosa de mandato, de orden marcial a lo relacionado con realizar o completar en el hogar tareas de la escuela. 40 años atrás a los hogares de clase media y media alta iba a trabajar "la sirvienta", hoy ya no se usa ese término abominable, aunque surgió uno que define con precisión científica a cierta progresía que lo es sólo de palabra, me refiero a "la chica que nos ayuda"... No flaco, la piba que te limpia el inodoro no te ayuda, es una trabajadora que muy probablemente tengas en negro y con un sueldo muy inferior a lo que le corresponde. Aquí el habla desnuda una aparente corrección que en rigor encubre una mirada horrenda de la sociedad.
El sistema de medios, que se ramifica por las innumerables redes sociales es el que impone los modos de hablar de un sector de la sociedad cada vez más desenganchado del otro. Si pusiéramos a una joven de clase media de alrededor de 30 años a dialogar con un joven de la villa, las interrupciones de la mujer preguntando qué quiso decir el pibe con su terminología serían incesantes, porque la villa ha ido generando su propio lenguaje, al igual que las clases medias. Aquí es donde irrumpe el habla como verificación de la grieta social que cruza de manera horizontal a nuestra sociedad. La alimentación, la indumentaria, las zonas donde habita cada sector y el habla constituyen barreras que cada vez alejan más y más a unos de otros, por eso uno de los desafíos de una política de masas que aspire a representar a los diversos sectores sociales en pugna es la decisión para desmontar estos elementos aislantes y volver a conectar aquellos vínculos comunitarios de otrora. Porque tanto la villa como el country, como las alarmas y las custodias privadas sólo contribuyen a ensanchar más y más la grieta social y eso termina facilitando los planes de las minorías opulentas, nunca al conjunto, nunca a la mayoría.
La pregunta urgente es si realmente pensamos que nuestros descendientes podrán vivir con cierta paz si los mayores no lo damos todo para tratar de dejarles una sociedad no tan fragmentada y por ende no tan violenta.
Llegar desde donde vivo a Liniers no es tarea sencilla, requiere mucha voluntad y saber que tarde o temprano uno estará en el arranque de la marcha. Hay que llegar a Avenida Rivadavia, y al toque, cuando a 2 mil metros la cana empieza a cortar, colocar en sinfín a Javier Martínez cantando “Caminamos una calle sin hablar, Avenida Rivadavia” y se llega a tiempo. Mientras estamos entre preparativos y saludos a uno y otro compañero, en las bocinas de la camioneta que encabezará la marcha suena el Blues de la libertad, de los Redondos y la jornada va empezando a tomar color. Arranca la caminata, quince mil metros nos separan de Plaza de Mayo; una cola de desocupados en la vereda esperando les toque el turno para dejar sus datos mira con ese gesto contradictorio que por un lado delata cierta solidaridad con los caminantes, pero por otro ese dejo individualista que tanto ha penetrado en los sectores populares hace que los muchachos terminen observando el paso de la monada con cara de nada, con gesto de “yo estoy en otra”. Al fin y al cabo, caminantes y desocupados en la fila de esa vereda están en la misma: buscan trabajo, pero claro, unos están en la vereda, mejor vestidos y eso hace que se sientan un poquito más arriba de los otros.
La radio y la televisión se pegotea más y más con la melaza de María Eugenia Vidal. Asombra el nivel de cobertura del que dispone la gobernadora y su repetición mecánica de los mismos gestos, el mismo tono y la misma insustancialidad que olvida, entre otras cosas, que ya lleva un año y medio de gestión sin resultados palpalbles a la vista. En lo referido a Seguridad, al inaugurar las sesiones ordinarias de este año propuso convocar al conjunto de fuerzas políticas y sociales del distrito a fin de elaborar un programa integral de abordaje de esta cuestión realmente central pero en los hechos no fueron más que palabras de ocasión: la inseguridad crece y los vecinos de la provincia están día a día más expuestos al accionar de la delincuencia. A Vidal le hicieron creer que con purgas en la bonaerense se soluciona una peste que infecta diversos ámbitos de la sociedad que van mucho más allá de la Policía, los resultados están a la vista.
Frente a esta pose prefabricada y ultracoucheada hasta el mismísimo Macri aparece más humano cuando al menos por momentos se irrita en los discursos y expone esa indignación de primogénito acaudalado. Vidal ha debido recurrir a Elisa Carrió para ver si esa ambulancia en manos de la chaqueña logra algún efecto, aunque sea frenar el drenaje de electores que a esta altura es indisimulable.