Recién en "El Cronista TV"
lunes, 30 de septiembre de 2013
Rial y Majul a propósito de la entrevista a Cristina
La parte final de La Cornisa de anoche tuvo este diálogo picante. Destaco dos latigazos de Jorge Rial:
"Hay mucho periodismo de entrevistado ausente"
"¿Le tengo que pedir permiso al consorcio de Telenoche que se reúne los lunes para hacer una entrevista?"
Y una estupidez inigualable de Majul, cuando dice:
"Creo que el nuevo público demanda que cuando alguien no te contesta vos dejés expreso: "Mire que le hice una pregunta y no me la contestó, eh"
Recemos por él...
domingo, 29 de septiembre de 2013
sábado, 28 de septiembre de 2013
Mauricio tiene razón: es el gobierno más autoritario de los últimos 50 años
Porque para él "autoritarismo" es otra cosa.
Porque este gobierno es el que les robó ese país por el que claman los cacerolos. Mauricio y muchos de los que lo votan creen que los que se llevó la dictadura en alguna medida lo tenían merecido porque no hacían lo que hace la gente común. Es que hay un pensamiento, que no casualmente afloró con fuerza esta semana, basado en que los estudiantes deben dedicarse a las cosas de los jóvenes y los trabajadores a trabajar en lugar de andar prestándole mucha atención a la cuestión gremial. La idea de que al colegio se va a estudiar y al trabajo se va a trabajar con que los argentinos fuimos formateados entre 1976 y 2001.
Esa idea de comportamiento social disciplinado en el marco de un orden dado e inmodificable fue puesta en discusión a partir de 2003 por un gobierno que tomó medidas contra ese estado de cosas y precisamente esa forma de proceder es leída por buena parte de la sociedad como "autoritaria".
Mauricio no miente, no nos regala un discurso de campaña. Él cree fervientemente que este es el gobierno más autoritario de 1963 hasta nuestros días, porque lo siente como amenaza a sus privilegios. El estado natural de las cosas en la cosmovisión de Mauricio es la década del 90 y todo embate a ese modelo lo percibirá como necesariamente violento y autoritario.
El problema está en cómo se ha modificado el sentido del lenguaje político. En el video también se lo escucha decir "no seamos tan conservadores" y eso es un escollo no menor para la discusión política cotidiana porque las palabras están teniendo más de un significado y así es complejo entenderse porque mientras para Mauricio "autoritarismo" refiere a un gobierno que ataca a su modelo de país, para nosotros esa palabra remite a estado de sitio, terrorismo de estado, cercenamiento de libertades establecidas en la Constitución e imposibilidad de elegir nuestros gobernantes en elecciones libres.
Para él y muchos como él, volver al estado es un viaje de ida al pasado y la modernización inexorablemente pasa por reinstalar el modelo privatista que de no haber sido por la impericia de De la Rúa, nos habría conducido a una realidad económica, social y política mucho mejor. En su mundo mental, vetar 8 de cada 10 leyes aprobadas por la legislatura con el voto de su bancada es un aviso de que el futuro está llegando y no un estertor feudal.
Tenemos un problema cuando para mi hijo el "ortiba" es un mala onda mientras para mi viejo era un alcachuete. Esto, trasladado a la discusión política, es preocupante porque ya no sólo tenemos dos realidades, empezamos a tener dos lenguajes.
Tenemos un problema cuando para mi hijo el "ortiba" es un mala onda mientras para mi viejo era un alcachuete. Esto, trasladado a la discusión política, es preocupante porque ya no sólo tenemos dos realidades, empezamos a tener dos lenguajes.
viernes, 27 de septiembre de 2013
Cristina entendió el mensaje de las urnas y eso es lo peor que le podía pasar a los que la odian
Se escucha que el gobierno tomó medidas y está modificando
su accionar porque perdió las PASO. La pregunta es ¿Está mal? ¿Está mal que un
gobierno escuche el mensaje de las urnas y proceda en consecuencia?
Las elecciones tienen un sentido antes que nada
plebiscitario, pero quizá por la poca gimnasia democrática que tenemos por ahí
no estamos acostumbrados a valorarlo tanto los ciudadanos como la dirigencia
política, entonces no se contempla la posibilidad de que un gobierno reaccione ante un resultado adverso. Es más, me animaría a
decir que no tenemos experiencia respecto a cómo se posicionan los gobiernos
ante la derrota y evaluamos que la administración que perdió sólo tiene un
camino: la retirada.
Cristina Fernández de Kirchner está demostrando en estas horas que ha leído mejor el resultado de las PASO que el triunfo arrollador de 2011 y está procediendo en
consecuencia, tomando medidas que tranquilamente podría haber decidido antes
-lo que de hecho es un reconociendo implícito del error- y modificando algunas
cuestiones, como el de dar reportajes, que en realidad ha sido una política que
también evalúa modificable. El primer reflejo fue convocar a un "amigo de
la casa" como Hernán Brienza y ahora conversó con Jorge Rial, un
periodista que junto a Alejandro Fantino y Reynaldo Sietecase sonó en la calle
como uno de los más indicados para entrevistarla.
Cristina nos está desafiando a procesar cómo se procede en
democracia ante la derrota y nuevamente pica en punta porque tiene condiciones
para visualizar detalles que el resto no logra divisar. Seguramente este cambio
no genere grandes alteraciones en las elecciones de octubre respecto de las PASO,
pero ella lo hace en función de su gobierno, al que le quedan 2 años y dos
meses de mandato.
Nos está demostrando que un presidente puede tarde o
temprano modificar cosas y hasta reinventarse, mientras el resto queda
encerrado en esa demonización según la cual, si no tocaba Ganancias era una
yegua, y si la toca es porque perdió las elecciones.
Y sí, hay cosas que se hacen porque se perdieron las
elecciones. Para eso se inventó la derrota como concepto. Y también es cierto
que los gobiernos generalmente gestionan para ganarlas porque están convencidos
de ser los mejores y porque para eso existen las ganas de triunfar como
proyecto de vida.
Cristina entendió el mensaje de las urnas y eso es lo peor
que le podía pasar a los que la odian.
jueves, 26 de septiembre de 2013
El corcho de Sturzenegger
miércoles, 25 de septiembre de 2013
La cría del proceso
Hoy escuché la nota que le hizo Ernesto Tenembaum al periodista Gustavo Bazzán a propósito de esta nota que publicó en Clarín en contra de las tomas de colegios. La verdad es que mientras oía las argumentaciones de Bazzán recordé aquello de "la cría del proceso", frase con la que se describía a la generación de todos aquellos a los que la dictadura nos agarró en plena adolescencia y en muchos casos dejó huellas muy marcadas.
Este colega dijo cosas como que, por ejemplo, su hijo no tiene posición tomada sobre la toma porque "está pensando en otras cosas, en las cosas que piensa un pibe de esa edad", que naturalmente no pasan por este asunto... Llegó a decir que el Pellegrini fue destruido por las tomas, lo que generó una refutación soberana del mismísimo Tenembaum, que le dijo: "mi hijo va al Pellegrini y te puedo asegurar que sigue siendo un colegio excelente"
Pero hubo mucho más en ese reportaje: razonamientos del tipo "¿Por qué los pibes que no quieren militar son obligados a hacerlo?", "¿Por qué no se respetan los derechos de los que quieren estudiar?", etc.
A Bazzán y muchos de mi generación les cuesta asimilar que nuestros hijos vienen con un piso democrático mucho más elevado que el nuestro. Es difícil de entender para quienes crecimos aprendiendo a ser "formal y cortés", por eso en situaciones como éstas en muchos de nosotros aflora esa juventud de pelo corto, donde sólo teníamos la obligación de acatar y no discutir nada porque, además, si hacíamos algo nos podía pasar como al flaco de la vuelta, que una noche se lo llevaron porque seguramente andaba en algo raro...
Es así de simple.
Y doloroso.
martes, 24 de septiembre de 2013
La "reconciliación" que busca Massa
Le dice Diego Genoud, nuevo acompañante de Maxi Montenegro en "Plan Massa" (lunes a viernes, 21 hs por Canal 26) a la Paco Urondo
La trampa está precisamente en la palabra "reconciliación", vocablo que en la jerga política argentina significa que los sectores populares se bajan los lienzos.
Yo, soy el cantante...
Hoy escuché que en el programa del Gato Sylvestre usan de cortina para los llamados de oyentes este tema de Héctor Lavoe y se me dio por contarles su historia. El compositor es Rubén Blades, que tenía pensado grabarlo luego de "Siembra", pero como Willie Colón le pidió alguna obra para que grabara Lavoe, que andaba en la mala y con serios problemas de adicción, el panameño razonó que "El cantante" hablaba más de lo que le estaba pasando al gran sonero portorro que a él y se la pasó. Finalmente Rubén grabaría su propia versión en el álbum "Doble filo", de 1987.
El tema abre el álbum "Comedia" -de los mejores de Héctor Lavoe- y tiene la particularidad de incorporar en un lugar destacado a una orquesta de cuerdas (si hasta se podría decir que acá estamos en el antepasado de ese invento de "lo sinfónico"). En 1978, escuchar el sonido soberbio de esas cuerdas fue un verdadero hallazgo que al mismo tiempo genera el clima apropiado para una descripción angustiante de alguien que abajo del escenario la está pasando verdaderamente mal.
Un temazo desde donde se lo mire con un agregado y es que en el soneo, Lavoe nombra a tres ejemplos de soneros: Ismael Rivera, Celia Cruz y Cheo Feliciano.
Y si lo dice Héctor...
lunes, 23 de septiembre de 2013
La Nacion festeja la escribanía de Merkel y en Bolivia temía una dictadura
Cuando empezaron a llegar los primeros datos de las elecciones alemanas y se veía venir un triunfo aplastante de la conservadora Angela Merkel, el diario La Nacion, exultante, no se preocupaba por hipotéticos riesgos de retorno a ese execrable autoritarismo alemán que hizo padecer a la humanidad medio siglo atrás. Muy por el contrario, festejó incluso un tercer mandato consecutivo de Merkel sin exponer el más mínimo reparo a que el parlamento teutón se transforme en una escribanía, como dicen que sucede en nuestras pampas.
Pero cuando ganó por amplio margen un candidato salido de las entrañas del pueblo en una patria hermana, este diario se hizo eco de que (no se sabe quienes) temían una dictadura...
Si se reeligen por tercera vez presidentes europeos estamos ante una prueba de solidez de las instituciones
Si se lo plantea en sudamérica se corre riesgo de caer en experiencias dictatoriales.
Está claro ¿no?
Ganó la Argentina verde y competitiva
domingo, 22 de septiembre de 2013
El Vermucito - 22 de setiembre de 2013
Además de la muy buena columna de Arnaldo Bocco y la nota con Norberto Galasso, nos visitó Eduardo Valdéz, que, como siempre, nos dejó mucha información.
Columna de Arnaldo Bocco
Nota con Norberto Galasso
Primera hora
Segunda hora
Tercera hora
viernes, 20 de septiembre de 2013
El poskirchnerismo, desde el kirchnerismo
Eduardo Blaustein, en este post subido por los amigos de Artepolítica, plantea un debate candente que de una u otra manera está instalado en el seno del kirchnerismo.
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Hay algunos datos, partículas en la historia, en las sucintas biografías políticas de Néstor Kirchner y Cristina Fernández (sucintas por faltantes o zonas grises) que a mi gusto no se charlan demasiado. Hay asuntos sobre las que a uno le gustaría saber más. Ejemplo 1: cómo formulaban exactamente la crítica que hacían ambos, de jóvenes, a la fulera radicalización montonera, más o menos para el año 74 o 75. Ejemplo 2: sus vidas en dictadura y su relación con el tema de los derechos humanos antes y durante sus gobiernos en Río Gallegos y Santa Cruz (alguna vez circuló un video en el que Néstor, a la salida de la dictadura, amaga con pedir juicio y castigo). Ejemplo 3: me interesó, de la entrevista que le hizo Hernán Brienza a Cristina, la alusión que hizo sobre su voto a la fórmula Perón-Perón desde la boleta del FIP.
Del pasado político más reciente del tándem Néstor-Cristina hay una referencia particular que hizo la Presidenta varias veces y que tiene que ver con la decisión sostenida por ambos de no romper con el PJ en los 90, como sí lo hicieron los diputados del Grupo de los 8. Cristina repitió que la idea fue resistir desde dentro del peronismo entonces oficial, incluso aunque la expulsaron del bloque parlamentario menemista. Otro elemento en potencia revelador del discurso de Cristina tiene que ver con el uso crítico de la expresión “pejotismo” versus la palabra “peronismo”. Ella subraya el énfasis sin necesariamente terminar de afinar el sentido; hay más de sobreentendidos que de explicitaciones. Volvió a hacerlo en la entrevista con Brienza (¿soy gorila si digo que me hubiera gustado escuchar también preguntas/respuestas sobre clásicos del presente: inflación, seguridad, transporte público, déficit energético, relación con diversos actores políticos y sindicales?).
Arranco con este galope de superficie sobre definiciones políticas del pasado de la Presidenta para preguntarme por la idea de un eventual poskirchnerismo… vista desde el kirchnerismo. Es decir, no sobre la idea instalada por derecha, aunque relativamente verosímil, del “fin de ciclo”, sino la pregunta acerca de qué será de la vida del kirchnerismo que hoy conocemos, Que será desde ahora mismo, que será en unas semanas tras el resultado de las próximas legislativas, que será tras las presidenciales del 2015. El “ahora mismo” refiere a algunos de los sacudones fuleros que ya estamos atravesando: de la primera declaración de Martín Insaurralde sobre la baja de la imputabilidad a la designación de Alejandro Granados como secretario de Seguridad; de las primeras o segundas fugas hacia el massismo a los dichos de Hugo Curto y la acción de gendarmes encapuchados en el conurbano. Como la toma de decisiones en el kirchnerismo no se caracterizan por ser diáfana, puede suponerse –sólo suponerse– que o bien la Presidenta “dejó hacer” a Scioli e Insaurralde otorgándoles autonomía en canje por su lealtad política; o que ambos ya se ganaron esa autonomía por pérdida de poder de la Presidenta. O, según la lectura de la derecha, que Cristina decidió abrirse de esa toma de decisiones, y acaso de la campaña, para que los costos los paguen ellos (la interpretación no parece válida: los costos de una derrota agravada en octubre los pagará el kirchnerismo en su conjunto).
Contra cierto feo aroma 1975 que emana de las figuras, prácticas y discursos de Granados o Curto, fue saludable que varios referentes kirchneristas dijeran públicamente que la idea de bajar la edad de imputabilidad no está en la agenda. O acaso mejor: no está en lo más bonito de la cultura política kirchnerista. Me pregunto si estos crujidos pueden tomarse como anticipo hipotético de lo que pudiera ser algún poskirchnerismo del kirchnerismo; la idea de un hipotético kirchnerismo futuro menos “extenso” y complejo, más breve pero transitoriamente recostado de manera más compacta en los valores y contenidos más audaces del peronismo y algunos otros venidos de otros pagos, incluyendo al (maldito) progresismo o los paquetes temáticos de los derechos humanos de tercera generación.
Completo acá
Hay algunos datos, partículas en la historia, en las sucintas biografías políticas de Néstor Kirchner y Cristina Fernández (sucintas por faltantes o zonas grises) que a mi gusto no se charlan demasiado. Hay asuntos sobre las que a uno le gustaría saber más. Ejemplo 1: cómo formulaban exactamente la crítica que hacían ambos, de jóvenes, a la fulera radicalización montonera, más o menos para el año 74 o 75. Ejemplo 2: sus vidas en dictadura y su relación con el tema de los derechos humanos antes y durante sus gobiernos en Río Gallegos y Santa Cruz (alguna vez circuló un video en el que Néstor, a la salida de la dictadura, amaga con pedir juicio y castigo). Ejemplo 3: me interesó, de la entrevista que le hizo Hernán Brienza a Cristina, la alusión que hizo sobre su voto a la fórmula Perón-Perón desde la boleta del FIP.
Del pasado político más reciente del tándem Néstor-Cristina hay una referencia particular que hizo la Presidenta varias veces y que tiene que ver con la decisión sostenida por ambos de no romper con el PJ en los 90, como sí lo hicieron los diputados del Grupo de los 8. Cristina repitió que la idea fue resistir desde dentro del peronismo entonces oficial, incluso aunque la expulsaron del bloque parlamentario menemista. Otro elemento en potencia revelador del discurso de Cristina tiene que ver con el uso crítico de la expresión “pejotismo” versus la palabra “peronismo”. Ella subraya el énfasis sin necesariamente terminar de afinar el sentido; hay más de sobreentendidos que de explicitaciones. Volvió a hacerlo en la entrevista con Brienza (¿soy gorila si digo que me hubiera gustado escuchar también preguntas/respuestas sobre clásicos del presente: inflación, seguridad, transporte público, déficit energético, relación con diversos actores políticos y sindicales?).
Arranco con este galope de superficie sobre definiciones políticas del pasado de la Presidenta para preguntarme por la idea de un eventual poskirchnerismo… vista desde el kirchnerismo. Es decir, no sobre la idea instalada por derecha, aunque relativamente verosímil, del “fin de ciclo”, sino la pregunta acerca de qué será de la vida del kirchnerismo que hoy conocemos, Que será desde ahora mismo, que será en unas semanas tras el resultado de las próximas legislativas, que será tras las presidenciales del 2015. El “ahora mismo” refiere a algunos de los sacudones fuleros que ya estamos atravesando: de la primera declaración de Martín Insaurralde sobre la baja de la imputabilidad a la designación de Alejandro Granados como secretario de Seguridad; de las primeras o segundas fugas hacia el massismo a los dichos de Hugo Curto y la acción de gendarmes encapuchados en el conurbano. Como la toma de decisiones en el kirchnerismo no se caracterizan por ser diáfana, puede suponerse –sólo suponerse– que o bien la Presidenta “dejó hacer” a Scioli e Insaurralde otorgándoles autonomía en canje por su lealtad política; o que ambos ya se ganaron esa autonomía por pérdida de poder de la Presidenta. O, según la lectura de la derecha, que Cristina decidió abrirse de esa toma de decisiones, y acaso de la campaña, para que los costos los paguen ellos (la interpretación no parece válida: los costos de una derrota agravada en octubre los pagará el kirchnerismo en su conjunto).
Contra cierto feo aroma 1975 que emana de las figuras, prácticas y discursos de Granados o Curto, fue saludable que varios referentes kirchneristas dijeran públicamente que la idea de bajar la edad de imputabilidad no está en la agenda. O acaso mejor: no está en lo más bonito de la cultura política kirchnerista. Me pregunto si estos crujidos pueden tomarse como anticipo hipotético de lo que pudiera ser algún poskirchnerismo del kirchnerismo; la idea de un hipotético kirchnerismo futuro menos “extenso” y complejo, más breve pero transitoriamente recostado de manera más compacta en los valores y contenidos más audaces del peronismo y algunos otros venidos de otros pagos, incluyendo al (maldito) progresismo o los paquetes temáticos de los derechos humanos de tercera generación.
Completo acá
jueves, 19 de septiembre de 2013
Felipe Solá "En 2009 fue un proyecto electoral ahora estamos armando un proyecto político"
Anoche, en Plan Massa, como siempre a las 21 por Canal 26, estuvieron Margarita Stolbizer y Felipe Solá componiendo un muy interesante minué para aunar palos contra el kirchnerismo evitando no sacarse los ojos entre ellos.
En este fragmento, se puede apreciar que ante un buen estiletazo de la diputada del GEN planteando que la experiencia del 2009 demuestra que una fuerza aislada en la PBA no garantiza ningún cambio, Felipe Solá -que de la gobernación pasó a tropa ora del colo ora de Massa, destino cruel- encontró una salida que, la verdad, dio vergüenza: dijo que en 2009 hubo un "proyecto electoral" y que ahora están construyendo "un proyecto político".
Y lo dijo sin sonrojarse...
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Elisa Carrió ¿Presidenciable o condenada a la fiscalía audiovisual del antiperonismo?
Se lanza la campaña y Elisa Carrió sale decididamente a proyectarse
para 2015. Su análisis es que si UNEN
gana la CABA, sumando victorias tanto en Santa Fe como en Mendoza y realizando una buena performance en
Córdoba, el espacio panradical podría aspirar a salir segundo en la próxima
presidencial, con chances de pelear mano a mano la segunda vuelta. Por supuesto
que entre la teoría y la práctica hay no pocos escollos: deberá salir airosa de una interna con jugadores
fuertes como Hermes Binner y Julio Cobos, pero, además, habrá de remontar muchísimo
en la PBA, donde en octubre ese espacio muy probablemente coseche un módico 15%
y es sabido que es imposible aspirar a ganar en el país si no se disputa cabeza
a cabeza en el principal distrito electoral del país.
Lo más complejo para el panradicalismo, empero, será
transmitirle a la sociedad que está en condiciones de garantizar, además de
electorabilidad, gobernabilidad.
Carrió está apoyándose en un discurso que claramente
confronta con el peronismo en su conjunto, cortando grueso y sin reparar en los
matices que el movimiento alberga en su interior. Por eso lanzó las denuncias
sobre ciertos intentos destituyentes de algunos sectores, que han venido a ser
refrendados por impresentables como Aldo Rico, pero que en definitiva le han dado
un tamiz de probabilidad. Lo que busca es introducirse en la pelea por la
sucesión de Cristina Fernández de Kirchner, intentando filtrar al colectivo no
peronista como un jugador de fuste. No se sabe si lo conseguirá, pero la
apuesta aparece como razonable. En la presentación formal de las listas
definitivas el UNEN lanzó una chicana creativa al plantear que tanto Pino como
Michetti "ya son senadores" y que la discusión pasa por ver si la
banca restante queda para "la república" o para "el pejotismo",
puesto que Santilli, de llegar a la cámara alta, según ella, se sumará al
espacio peronista. Todavía Solanas no ha superado a Filmus en intención de voto
y está por verse si tiene capacidad para conquistar a una parte de quienes en
las primarias se inclinaron por Terragno y Prat Gay, pero ella ya lo da por
hecho, y no está tan equivocada.
Naturalmente, busca instalar al panradicalismo entre las
posibilidades realmente existentes de disputar las presidenciales de 2015,
apostando, entre otras cosas, a ciertas dudas que habría en sectores del
establishment sobre la verdadera estatura política de Sergio Massa
(concretamente hay quienes hoy por hoy no lo ven con los atributos necesarios y
dudan de que en dos años esté formado como para soportar la turbulencia del
poder) y lo malherido que saldrá Daniel Scioli de las elecciones de octubre.
Por supuesto que este plan tiene algunos flancos muy
débiles, los principales son: ganar la interna del espacio y fundamentalmente comprobar
si para los argentinos es una figura presidenciable o si definitivamente está
condenada a ejercer una suerte de fiscalía audiovisual del antiperonismo.
Valga apuntar, finalmente, que esta construcción se sustenta
en el supuesto de que estemos ante el tan proclamado fin de ciclo del
kirchnerismo que repiten minuto a minuto en las usinas opositoras. Si bien hay
varios síntomas que parecerían ratificar esa hipótesis , no vendría mal
recordar que esta fuerza ha sacado lo mejor de sí en la adversidad y que por lo
tanto, sin llegar a recuperar la capacidad de juego hegemónica de otrora, tendrá
suficiente fuerza como para incidir de manera mucho más importante de lo que imaginan
muchos en el diseño de país que emergerá de las presidenciales de 2015.
Las transformaciones en la política concreta no son tan
viscerales como las imaginan en el microclima de las redacciones y los estudios de TV.
martes, 17 de septiembre de 2013
Para Gustavo Sylvestre el panradicalismo puede ganar en 2015
Gustavo Sylvestre sospecha que la reelección de Colombi en Corrientes más la experiencia del UNEN en la CABA posiciona al pan radicalismo con serias chances de ganar las presidenciales de 2015.
Me parece un delirio ¿Y a vos?
lunes, 16 de septiembre de 2013
Confrontación y normalidad
En respuesta al post anterior, Ignatius me linkea esta nota de José Natanson donde se vuelve a la idea de que el kirchnerismo habría logrado establecer las bases de "un país normal" y que desde Massa a Insaurralde, pasando por Scioli, lo que está en debate es cómo se gestiona dicha "normalidad". Me encantaría suscribir esa idea pero no hay datos que la ratifiquen, empezando porque Massa es el primero que se encarga en cada declaración de revivir el discurso del neoliberalismo, lo que significa regresar a la cosmovisión prekirchnerista. Basta ver sus guiños a la Mesa de Enlace, sus dos discursos ante los empresarios para corroborarlo. A ver: Massa no habla de un país normal, habla de volver al país que modeló el menemismo.
Observo una sobredosis de voluntarismo en cierta intelectualidad sub cuarenta que intenta mostrar a Massa como la continuidad lógica al kirchnerismo. Creo que hay algo generacional ahí, creo que cierto desprecio por la sobreideologización de sus padres arrastra a muchos treintañeros a una suerte de pragmatismo que los acerca peligrosamente a la desventura de terminar adornando con miradas "racionales" el regreso de un tipo de país que a los primeros que se va a llevar puestos es a ellos.
El punto central del error es creer que el país ha llegado a la normalidad. Claro, en relación a 2002 la realidad del 2013 puede aparecer como algo más estable y previsible, pero en la base, las mismas fuerzas que han manejado sus destinos siguen teniendo un proyecto que colisiona de plano con los esbozos centrales del kirchnerismo que pasan, básicamente, por el rol del estado.
De no ser así no se explica el asco militante que le tienen....
Si hubiéramos llegado a la normalidad, las corporaciones agropecuarias no pugnarían por la baja de las retenciones y demostrarían una vocación de integrarse al país de una manera distinta a como lo vienen haciendo desde siempre, que es desde la imposición de sus intereses a como dé lugar; si hubiéramos llegado a la normalidad, la justicia no obraría como el último gran garante de que el estado de cosas estructural no se modifique un ápice; si hubiéramos llegado a la normalidad, el dispositivo mediático no sería prensa militante de la oposición más furibunda.
Es que si algo sigue estando en debate es saber si ha llegado el momento de ponerle fin a la confrontación, si es posible construir una realidad superadora sobre otros parámetros y si los sectores dominantes están dispuestos a ceder parte de sus privilegios en pos de la normalidad. De ser así, hay que quemar todos los libros de historia y concluir que las guerras y las revoluciones a lo largo de los siglos han sido producto de miradas belicistas al garete ya que tranquilamente se podrían haber logrado los mismos cambios en la mesa de negociaciones.
Cierta tendencia del kirchnerismo a la adoración de la confrontación por la confrontación misma, algo de por sí antipolítico y por ende contraproducente, pareciera haber engendrado una camada de analistas que terminaron aborreciendo toda forma de confrontación y con ello subvaluando la sobredosis de ideología que tienen los sectores dominantes argentinos. Ello les hace imaginar una realidad donde sería factible obtener con "gestión" lo que en realidad se consigue sólo a través de la puja.
Quizás los sabio sería aprender a confrontar lo justo y necesario en cada etapa.
Massa es la restauración conservadora
La nota está en ámbito financiero y no deja lugar a dudas: Sergio Massa encabeza ya de manera incontestable la estructura política de la restauración conservadora.
Algunas de las frases que el candidato descerrajó en la Sociedad Rural de Bolívar:
La sedición de las patronales agropecuarias de 2008 habilitó la recomposición del pensamiento conservador. Las legislativas de 2009 marcaron la primera derrota del kirchnerismo pero encontraron al espectro opositor incapacitado para articular una estructura política que tradujera en política el retorno al neoliberalismo con mayor control de daños. Finalmente pasó lo que tenía que pasar y era que desde el seno del peronismo surgiera la expresión que sin culpas venga a demostrar que el menemismo no fue una infiltración sino una corriente con una representación verdaderamente importante dentro del movimiento.
Massa no se cansa de declarar que su proyecto es retomar los grandes ejes del neoliberalismo menemista, nadie podrá acusarlo de ser poco claro en su campaña.
domingo, 15 de septiembre de 2013
El Vermucito del Domingo | 15 de setiembre de 2013
Hablamos con Carlos Tomada, ministro de Trabajo, sobre las acciones que está llevando a cabo en relación al trabajo no registrado, también conversamos con el colega Werner Pertot, autor del libro "Los días sin López". Como siempre, la columna de Arnaldo Bocco y Camila García habló del bullying.
Primera hora
Segunda hora
Tercera hora
sábado, 14 de septiembre de 2013
viernes, 13 de septiembre de 2013
Nelson Castro es un canalla
Porque una cosa es disentir con la presidenta y muy otra hacer un recorte apestoso y vergonzante como el que hizo anoche el sr Castro al cerrar su programa en TN.
Sacar de contexto la frase de Cristina es mentir.
Acá está el video donde la presidenta dijo "Hay que temerle a Dios y un poquito a mí"
jueves, 12 de septiembre de 2013
Dicen que soy pesimista
Porque me cuesta entender que si una demanda es legítima
pero si la enuncia un opositor nos hacemos los desentendidos hasta que nos
llenan la cara de dedos y ahí salimos con todo y en una semana tomamos medidas que
debimos tomar mucho tiempo atrás.
Porque no celebro la confrontación permanente.
Porque sostengo que el 55% clausuró la vida política interna
del FPV y las consecuencias están a la vista.
Porque para pescar los mismos pescaditos de siempre en la misma
pecera ya está 678.
Porque para llegar a 2015 hacen falta muchas más cosas que putear
a Clarín.
Porque me da cosa la glasnot K en TN de un día para otro.
Porque veo que hacerse los boludos con boludeces como la de Echegaray nos cuesta caro.
Y fundamentalmente porque la única forma de salir de
situaciones críticas es ser descarnados en el diagnóstico, reconociendo que hay
cosas que no hicimos bien. Pero fundamentalmente porque estamos corriendo el
riesgo que pese a las cosas buenas que, aunque tarde, estamos haciendo, los resultados no estén
a la altura de nuestras espectativas.
Que la situación de miles de trabajadores mejoren con los
cambios introducidos no significa que automáticamente se refleje en la urnas.
Reconocerlo y estar preparados para ello no es ceder ni bajar los brazos. Es prever un escenario posible y elaborar las acciones pertinentes.
Porque me temo que el problema es más profundo que Ganancias, monotributo y baja de la edad de punibilidad.
En un punto los gobiernos están para hacer cosas que le
mejoren la vida a la gente y este gobierno ha sido sin dudas el que más se ha destacado en ese sentido, pero también pasa que a veces la gente empieza a sospechar que
por ahí también le puede ir igual de bien o hasta mejor con otro proyecto. Y uno cree que ahí el pueblo puede equivocarse y marchar a una nueva defraudación.
Entonces debe trabajar para revertir esa creencia.
Entonces debe investigar
porqué la gente está pensando y votando como en agosto y a partir de ahí ver en qué se puede mejorar.
Porque están
los convencidos de que les ha ido bien exclusivamente por méritos propios.
Pero ¿Y los otros?
¿Pero ese 25 % de votantes que se fue?
¿Nos conformamos con la explicación de que en las elecciones de mitad de mandato bla bla bla?
¿Qué hacemos ahí, nos
desentendemos?
¿Hicimos todo bien pero el pueblo no sabe reconocerlo o es
ingrato y nos da vuelta la cara?
Cristina acertó al estar al lado de Putin y lejos de Obama
Ahora que todo el mundo elogia el editorial de Vladimir Putin en The New York Time, me vienen a la cabeza notas de la semana pasada como ésta:
Por supuesto, no le van a reconocer a nuestra presidenta que en la reunión del G-20 ubicó al país del lado de la racionalidad y el diálogo, a la mayor distancia posible de una nueva aventura belicista de esas a las que nos tiene acostumbrado Estados Unidos.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
¡Qué bien le vino a monotributistas y asalariados la mala elección del gobierno!
Mejoras para muchos trabajadores, mejoras para los monotributistas. Medidas que no se sabe si llegan a tiempo pero que demuestran que se podían tomar antes y que sólo un gobierno llamativamente dormido no las implementó. La verdad, cuesta entender cómo se pudo llegar a un punto de tamaña ceguera como para no visualizar lo que estaba ahí, a la vista de todo el mundo.
La clausura de la vida política interna obturó la subida de eso que se respira en la calle, de ese insumo imprescindible que todo gobernante debe tener: información.
Si quedás encerrado en la cárcel de la macro por varios meses, si en consecuencia terminás creyendo que hay que llegar a determinadas metas a como dé lugar y perdés esa vocecita tenue que te dice "guarda", "Ojito", "mirá que"... te pasa que en la curva te la das.
Lo bueno es que sea como sea, una porción de laburantes ha visto en una semana cómo su tirón de orejas dio resultado y cómo, pese a todo lo que nos quieren hacer creer, el gobierno de Frente para la Victoria escucha.
Por ahí hay que gritarle un poco, pero todavía escucha...
Debate sobre el Círculo rojo y las denuncias de golpismo
Estuvieron buenos los cruces entre el Chino Navarro y Graciela Pum Pum Camaño, en un debate donde estaban, además, Luis Juez y Alcira Argumedo.
Esto fue anoche en el programma de Luis Novaresio por A24
A 40 años del golpe a Allende el tema sigue siendo la democracia
Para Piñera "La UP quebrantó la legalidad y el Estado de Derecho en nuestro país y eso también debemos recordarlo"
"El resquebrajamiento de la democracia y las malas políticas públicas fueron generando un creciente caos político, económico y social".
"Importantes sectores de la izquierda de nuestro país proclamaban públicamente su desprecio por la democracia existente y consideraban legítimo imponer su proyecto de país mediante el uso de la fuerza y la violencia".
Seguramente el presidente chileno se refiere a que el gobierno de Allende buscó darle un sentido distinto a la democracia, algo que colisionaba con los intereses dominantes que siempre la han concebido como una mera formalidad que no debe cuestionar el estado de cosas dado.
Algo similar a lo que ocurre hoy en América latina donde corrientes de pensamiento ultraconservador, intelectuales como Vargas Llosa y los entrevistados de la CNN (¿Viste lo son esos tipos? No se sabe de dónde los sacan) dicen que no se respeta la democracia en Venezuela, en Ecuador, mucho menos en Bolivia y Argentina.
Cualquiera que intente gobernar democráticamente pero intentando transformar aspectos medulares indefectiblemente se transformará en una "amenaza" para el tipo de democracia que el poder quiere. Por eso la bandera más importante de los cacerolos es "Devuelvan el país". Quieren retornar a esos tiempos donde el poder político era sumiso y no tocaba a los poderosos, ni siquiera los nombraba, retornar a ese tiempo donde era natural que cada dos o tres años de gobiernos civiles los militares tomaban el poder, donde los ministros de economía comunicaban por cadena nacional las nuevas medidas económicas y el país verdaderamente se detenía para escucharlos. Eran ministros con poder, como el que reclama hoy en presidente de la UIA...
Si repasamos la historia del golpismo argentino y latinoamericano encontraremos que en todas las asonadas abundaron las proclamas a favor del sistema democrático, es como que las alianzas cívico-militares tenían la norma Iram de qué es la democracia. Decían que como el gobierno de turno "había entrado en un proceso de descomposición", las FFAA llegaban con el único objetivo de recuperar las instituciones, de generar las condiciones óptimas para que el pueblo pudiera disfrutar -cuando ellos lo decidieran, obvio- de una democracia plena.
La contradicción entre la democracia que quieren los poderosos y la que anhelamos los sectores populares sigue estando en la base del debate de estos tiempos. En el último año hemos visto manifestaciones donde se caratula como "dictadura" a un gobierno que cometió el desliz de triunfar con más del 50% y por ello contar con quórum propio en el Congreso...
Todo está permitido en democracia, menos ganar por mucho y querer transformar el estado de cosas preexistente.
Todo está permitido en democracia, menos ganar por mucho y querer transformar el estado de cosas preexistente.
Daniel Scioli con Maxi Montenegro
Estuvo lindo el reportaje porque fue una lucha constante de Scioli por esquivar preguntas incómodas y bajar su cassette y Maxi Montenegro que no logró encerrarlo y obligarlo a hablar de lo que él quería.
De libro, la esgrima como núcleo de toda entrevista.
martes, 10 de septiembre de 2013
Bajemos la inflación antes de bajar la edad de imputabilidad
"No voy a dejar mis convicciones en la puerta de casa Rosada", dijo Néstor Kirchner y soldó el compromiso con una identidad político-ideológica que se transformó en algo parecido a la razón de ser del kirchnerismo. Porque no todo es negociable y porque la táctica sin estrategia es un barco a la deriva.
Y es así, no hay que dejar las convicciones en la puerta, fijate si no en Martín Redrado que aparece como uno de los economistas de la "utopía municipal" y "la nueva territorialidad" pero no se cansa de izar banderas añejas como la autarquía al Banco Central. Miralo al vasco de Mendiguren quintaesencia de "lo nuevo" que no dejó por un instante de serle fiel a su razón de ser en la política argentina: la devaluación. Miralo a Mauricio, construyendo bellas rampas para discapacitados como ésta.
Y es así, no hay que dejar las convicciones en la puerta, fijate si no en Martín Redrado que aparece como uno de los economistas de la "utopía municipal" y "la nueva territorialidad" pero no se cansa de izar banderas añejas como la autarquía al Banco Central. Miralo al vasco de Mendiguren quintaesencia de "lo nuevo" que no dejó por un instante de serle fiel a su razón de ser en la política argentina: la devaluación. Miralo a Mauricio, construyendo bellas rampas para discapacitados como ésta.
Nadie deja en la puerta sus convicciones ni su forma de gestionar, por eso es que no hay que desesperarse y borrar de un plumazo lo que el Frente para la Victoria vino diciendo desde un primer momento con el tema de los menores y la baja en la edad de imputabilidad.
Hay otras cosas para bajar y que aparecen como un poco más importantes: la inflación y el dólar blue, por caso.
Sigamos en la nuestra, y si querés, perdamos con la nuestra, pero siempre por la misma. Modifiquemos todo lo que haya que modificar, pero hay cosas que no se bajan, así como hay otras que no se suben, como los cuadros de los milicos muy mal paridos en el Colegio Militar.
lunes, 9 de septiembre de 2013
Instrucciones para evitar el "massazo" o al menos esquivarlo
Exhibimos estadísticas que muestran cuánto hemos mejorado en
muchísimas áreas y lo hacemos para que
los parientes, los amigos y los compañeros de trabajo no se coman el
"mazazo" que la derecha les quiere propinar. Nos cuesta asumir que
pese a todo lo bueno que el kirchnerismo le dio al país, pareciera que ahora muchos
le estarían diciendo "hasta la vista, baby"...
El problema no es de estadísticas, es de percepción y clima.
El dilema es que, parafraseando al tango Filosofía barata,
"el voto es como la guita, parece que no se acaba, y en una vuelta de taba
te encontrás que ya no hay mas"
La gente te vota y al año siguiente te putea. Es así la política.
no le des más vueltas. Quizá sea más productivo ponerte a pensar porqué pasa
eso, evaluar en qué metiste la gamba y analizar
la paradoja de que muy probablemente algunos de tus aciertos generaron el
malestar de muchos que te retiraron el voto.
Entre las causas que nos llevaron a esta situación, la de más
peso fue la clausura de la vida política interna. Creímos que todo lo tenía que
comunicar Cristina, que todo lo tenía que hacer Cristina, que todo lo debía
decidir Cristina, que hasta las listas la tenía que digitar Cristina. Creímos que el voto popular había tenido ese sentido, pero
nos equivocamos. En este blog hemos escrito a los pocos días del triunfo de
2011 que mucha gente votó a Cristina pero "con grandes críticas al
gobierno". Es ese voto que prioriza la normalidad por sobre todas las
cosas y dice "más vale malo conocido que bueno por conocer", tipos
que te votan porque les garantizás un orden pero no te quieren nada. Gente
responsable, que ante la falta de seriedad de las propuestas opositoras prefirió
seguir con lo que había. Hasta que desde las entrañas de eso que te asegura el
orden apareció una variante que se muestra más dúctil que los opositores del
pan radicalismo para hacer creer que sabe garantizar gobierno pero que fundamentalmente sintonizó en el
momento justo el hastío de mucha gente que está cansada de vivir en la tensión cotidiana de un confrontacionismo
permanente que no distingue lo importante de lo accesorio.
Y no es que todos los que votaron a Massa le crean ese
discurso pedorro de "la ancha avenida del centro". Es que entramos en
una fase de transición donde se está buscando otra cosa que incluso no está del
todo definida. Lo que sí está claro -como en toda fase de transición- es lo que
no se quiere y creo que lo que no se quiere es ir de prepo. Me explico: No creo
que la sociedad desprecie el rol de un estado activo que controle, que ponga
marcos y límites, pero muy probablemente esté pidiendo que no se regule a los
empujones, como dijo días pasados Horacio Verbitsky; no creo que la sociedad desprecie de plano la puja por la
desdolarización del cerebelo argento, lo que seguramente reclama es otra
metodología para intervenir en ese frente extremadamente sensible.
También pasa que hay procesos cuya duración excede
largamente a una década y es factible que algunas medidas del gobierno que hoy se
ven impopulares, con el tiempo se las revalorice, pero lo que realmente define la
coyuntura es que Cristina no tiene reelección y no se vislumbra un delfín que
tenga potencia electoral y continuidad no sólo de los principales ejes sino
fundamentalmente de su estilo.
En 2009, además de que estaba Néstor, con todo lo que ello
significa, había variantes para garantizar continuidad, al punto que se discutía
cuál de los dos jugaría en 2011. Nada de eso existe hoy, por eso la sociedad,
en silencio y sin hacer mucho espamento entró en zona de reflexión porque le
interesa saber qué será de su futuro y mucho me temo que esta cavilación está muy por encima de la pelea cotidiana, de las tapas de Clarín y el combate
contra esa suerte de pasta base de la información que son los zócalos de la TV.
La sociedad está pensando porque percibe que hay un cambio
de época básicamente determinado por el fin del mandato de una figura muy
fuerte como sin dudas es Cristina Fenández de Kirchner pero también porque son
excepcionales los procesos políticos con una duración de más de una década.
Cuando la presidenta termine su mandato habrán transcurrido 12 años
ininterrumpidos de un mismo gobierno.
La sabiduría consistiría en entender la peculiaridad de la etapa y desplegar una acción política inteligente, algo sin dudas mucho más profundo que andar repetiéndole al cuñado que nunca le fue tan bien como en los últimos años.
domingo, 8 de septiembre de 2013
Audio de El Vermucito del 08-09-2013
Hoy entrevistamos a Jorge Taiana, primer candidato a legislador porteño del FPV, conversamos con el periodista Eduardo Blaustein sobre su libro "Días de Rabia" y también hablamos con Juan Cabandie, que encabeza la lista de candidatos a diputados nacionales por el Frente para la Victoria de la CABA. Camila García nos contó cómo viene el conflicto en Siria y, como siempre, la esclarecedora columna de Arnaldo Bocco.
Nota con Jorge Taiana
Primera Hora
Segunda hora
Tercera hora
sábado, 7 de septiembre de 2013
Kirchnerismo y seguridad
Cuando te va mal en una elección siendo gobierno es lógico y legítimo que intentés analizar las causas, y buscar que es lo que tenés que modificar para cambiar las cosas.
Sin embargo tampoco se trata de salir a cazar votos, a como dé lugar, con el riesgo de terminar desperfilando tu propuesta política y sin nignuna garantía incluso de que te termine dando rédito, en terminos electorales.
El caso de la inseguridad (a propósito de la cuestión de la baja de imputabilidad de los menores de la que se habla acá) provee incluso un ejemplo cercano con Blümberg; y su ascenso meteórico a la política desde las plazas llenas, hasta la caída en la insignificancia electoral.
O lo que ocurre sin ir más lejos en Santa Fe, donde la política de seguridad del socialismo es desatrosa (con los ribetes de escándalo conocidos), y sin embargo gana las elecciones.
Y eso tiene que ver con que es cierto que la inseguridad es un problema real (y no una simple sensación, aunque ésta exista entre quienes no la padecieron en carne propia, como consecuencia de los múltiples casos en que sí fue así), que preocupa a la gente común, al que el Estado debe darle respuesta; pero esa misma gente sabe íntimamente que no existen soluciones mágicas, y que si alguien se las propone, le está mintiendo.
Como es una pretendida solución mágica este asunto de la edad de imputabilidad de los menores (como bien lo puntualiza acá Artemio); máxime cuando es abordado con efectismo, y sin un apoyo real de base científica en estadísticas sobre el grado real de incidencia de los delitos cometidos por menores de edad (en muchos casos, instrumentados por los mayores para su beneficio) sobre el universo total del delito, y por ende sobre los niveles de inseguridad.
Porque es cierto que hay delitos (y algunos graves) cometidos por menores de edad, que todos los días leemos en los diarios, y que puede resultar atractivo o consolador para quien ha sido víctima de ellos, plantear que esos menores puedan ir presos, desde cada vez menos edad; y sacándolos de las calles para meterlos en una cárcel, no los vuelvan a cometer.
Sin embargo el abordaje del problema requiere ser un poco más serios, dejando de lado la desgastante polémica entre "garantismo" y "mano dura", por la simple y sencilla razón de que nuestro sistema constitucional (ése que los opositores se juramentaron a no modificar) es garantista; de modo que para que deje de serlo, habría que modificarlo.
Si de lo que estamos hablando, más que de la baja de imputabilidad de los menores (que se basa en otra idea fracasada, como la demagogia punitiva o inflación de las escalas penale), es de revisar en general la situación de los menores frente al delito, a lo mejor la cosa cambia.
Sin embargo tampoco se trata de salir a cazar votos, a como dé lugar, con el riesgo de terminar desperfilando tu propuesta política y sin nignuna garantía incluso de que te termine dando rédito, en terminos electorales.
El caso de la inseguridad (a propósito de la cuestión de la baja de imputabilidad de los menores de la que se habla acá) provee incluso un ejemplo cercano con Blümberg; y su ascenso meteórico a la política desde las plazas llenas, hasta la caída en la insignificancia electoral.
O lo que ocurre sin ir más lejos en Santa Fe, donde la política de seguridad del socialismo es desatrosa (con los ribetes de escándalo conocidos), y sin embargo gana las elecciones.
Y eso tiene que ver con que es cierto que la inseguridad es un problema real (y no una simple sensación, aunque ésta exista entre quienes no la padecieron en carne propia, como consecuencia de los múltiples casos en que sí fue así), que preocupa a la gente común, al que el Estado debe darle respuesta; pero esa misma gente sabe íntimamente que no existen soluciones mágicas, y que si alguien se las propone, le está mintiendo.
Como es una pretendida solución mágica este asunto de la edad de imputabilidad de los menores (como bien lo puntualiza acá Artemio); máxime cuando es abordado con efectismo, y sin un apoyo real de base científica en estadísticas sobre el grado real de incidencia de los delitos cometidos por menores de edad (en muchos casos, instrumentados por los mayores para su beneficio) sobre el universo total del delito, y por ende sobre los niveles de inseguridad.
Porque es cierto que hay delitos (y algunos graves) cometidos por menores de edad, que todos los días leemos en los diarios, y que puede resultar atractivo o consolador para quien ha sido víctima de ellos, plantear que esos menores puedan ir presos, desde cada vez menos edad; y sacándolos de las calles para meterlos en una cárcel, no los vuelvan a cometer.
Sin embargo el abordaje del problema requiere ser un poco más serios, dejando de lado la desgastante polémica entre "garantismo" y "mano dura", por la simple y sencilla razón de que nuestro sistema constitucional (ése que los opositores se juramentaron a no modificar) es garantista; de modo que para que deje de serlo, habría que modificarlo.
Si de lo que estamos hablando, más que de la baja de imputabilidad de los menores (que se basa en otra idea fracasada, como la demagogia punitiva o inflación de las escalas penale), es de revisar en general la situación de los menores frente al delito, a lo mejor la cosa cambia.
viernes, 6 de septiembre de 2013
"Cristina, al lado de Putin y lejos de Obama"...Recen por La Nacion
En realidad, la noticia que le jode dar a La Nacion es que al Obama le fue horrible en San Petesburgo y que eso es una excelente buena nueva para el mundo en su interés por evitar una nueva invasión norteamericana que, como sabemos, siempre empeora todo.
Para colmo nuestra presidenta jugó del lado de la racionalidad y bien lejos de EEUU.
Algo imperdonable para el cerebelo cipayo que no se cansará de censurar.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Massismo es más de lo mismo
El ingeniero dudaba cuando le decía que si Massa ganaba las elecciones iba a moverse con más sutileza y sin la torpeza con que lo hizo el Grupo A en el período legislativo 2010/2011.
Y tenía razón...
En la sesión de ayer quedó clarísimo que el Frente Renovador se sumará al multiforme espectro opositor, entre otras cosas porque pareciera no haber espacio para otro juego y esto explica, de paso, las dudas que tenía el propio Massa sobre si encabezar o no la lista ya que dos años de exposición en el congreso podrían esmerilar su imagen entre otras cosas por la presión que sobre él ejercería el establishment para que avance en la colisión con el FPV.
Anoche quedó expuesto en toda su dimensión que las dudas del intendente de Tigre eran fundadas. No hay espacio para libre albedrío. Hay que ametrallar como sea al kirchnerismo y todo el mundo debe subsumirse a esa estrategia. En la cámara de diputados se pudo ver al massismo acoplado al Grupo A que, como era de esperar, utilizó como coartada que no se legislaba sobre la movilidad de la suba de Ganancias para votar en contra de la financiación de parte del agujero que deja en las cuentas del estado la elevación a $ 15.000 del piso para pagar Ganancias. El proyecto del FPV busca cubrir parte de ese bache con un impuesto del 10% sobre los dividendos distribuidos y de un 15% sobre las ganancias de la compraventa de acciones que no coticen en Bolsa.
La estrategia de desfinanciar la caja volvió como en sus mejores días. Que el gobierno se las ingenie para cubrir el aumento de Ganancias mientras las diversas cepas opositoras practican el oportunismo de vuelo rasante que ya le conocemos y se cuidan de no meterle la mano en el bolsillo a los sectores que deben contribuir a financiar esa mejora de los asalariados mejor pagos.
En este marco, los diputados del Frente Renovador demostraron que no sólo van a sumarse a la estrategia Grupo A sino que hasta muy probablemente busquen competir por su liderazgo.
No se sabe cómo hará el culteranismo post kirchnerista para disfrazar esta estrategia con esa semántica de bachata a lo Juan Luis Guerra que tan bien le sale. ¿Se hablará del territorio parlamentario? ¿De la utopía legislativa? ¿Se expondrá que el drama post kirchnerista es la velocidad de la fase transicional?
Seguramente encontrarán la melodía adecuada. Lo real, empero, es que el FR ha debido mostrar más temprano que tarde muchas de sus cartas y esa imagen de "lo nuevo" se hizo añicos en el recinto de la HCD.
Poco a poco se va viendo lo obvio, lo que se tiene que ver: que la "novedad" del FR no es otra cosa que el alineamiento de las diversas expresiones del peronismo conservador, llámese Eduardo Amadeo, Luis Acuña, Felipe Solá o Juan Gariboto tras un dirigente joven de sonrisa taquillera que ha definido expresamente que llega para desandar las políticas estructurales del kirchnerismo.
País raro el nuestro, donde "lo nuevo" nace con el alarmante semblante de lo viejo.
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