domingo, 27 de junio de 2010

A un año del 28 de junio/09 sobran motivos para festejar


Este domingo de un año atrás marcaba el piso más bajo de la experiencia kirchnerista. La sumatoria de casi todos los errores posibles llevó al gobierno a sufrir un castigo muy duro en las urnas. Y a partir de ahí vino la recuperación, la revisión de errores, la audacia y por sobre todo la voluntad política de salir a jugar el partido allá arriba en lugar de arrinconarse.

Los resultados están a la vista.

No ganó la oposición, perdió el oficialismo con las candidaturas testimoniales y otra serie de equivocaciones que por suerte supo revisar a tiempo para seguir demostrando que sigue habiendo sólo dos proyectos en Argentina: El kichnerista o los retazos de los noventa que sobreviven en el resto del arco político.

Pero el gobierno no logró además reponerse del golpe electoral por mera voluntad. La voluntad por si sola no te salva si estás llevando adelante un proyecto que no tiene respuestas a los requerimientos de la etapa, esto es algo que les cuesta entender a muchos obcecados de la vereda de enfrente. Es indudable que esta recuperación se afincó en una lectura muy audaz de la etapa y en esa virtud típicamente peronista que tienen los Kirchner de visualizar demandas arraigadas en el pueblo y proceder en consecuencia. Desde este punto de vista son lo más parecido a Perón que ha dado el movimiento porque si en su momento Menem tuvo también el olfato y el timming para montarse arriba de la ola, lo hizo con el indudable sustento que da el jugar del lado del establishment. Pero los Kirchner no, ellos juegan a contramano y enfrentando a Dios y María santísima de una, algo que incluso en este blog les hemos criticado, como también el haber lanzado luego de la derrota del 28 de junio el debate por la ley de medios. Pensábamos que la estaban quemando, escribíamos que el bloque del FPV era "Patitos en fuga" y para nuestra entera satisfacción nos taparon la boca y cómo... Es que ahí está la política, ahí está la grandeza del dirigente, ahí está ese plus que hace que algunos jueguen en las grandes ligas y otros estemos en el montón.

Hace un año sentíamos que todo se acercaba a su fin mientras que ahora sentimos que las elecciones del 2011 no están ganadas pero tampoco perdidas y mientras tanto Cristina lo cruza nada menos que a Sarkozy cantándole las cuarenta a los poderosos, a los pesos pesados del mundo. Esto también explica los cambios de un año a esta parte. Tener una presidenta cuyos discursos son leídos por mucha gente como cursos de formación política hace a la larga una diferencia.

Queda mucho por hacer, pero a un año de aquella noche aciaga sobran motivos para festejar.

6 comentarios:

mateyruta dijo...

Que buen texto!! Gracias por escribirlo!

Maestro Pó dijo...

Es usted demasiado ingenuo aún, pequeño saltamontes!
En cualquier momento explotan en pedazos!

Anónimo dijo...

A seguir remando, pero con esperanza.
HechoMaldito

plan quinquenal dijo...

Gerardo, en que academia usan los discursos de la presidenta como cursos de formación política? Le falto un poco de dulce de leche a la nota nomás Fernandez, mamadera!!!

Gerardo Fernández dijo...

Maestro Pó: Tiene usted razón, no llegamos a diciembre dijo alguien, que también puso a marzo como fecha tope, y ni le cuento los pronósticos de Cachanovsky en La Nación.

HUGO dijo...

Analizando el momento político que vivimos en clave futbolera (el Mundial está omnipresente y me lleva a eso) podríamos decir que estamos jugando una final al mejor de tres partidos, en la cual ganamos con relativa comodidad el primero (la elección de Cristina en 2007) perdimos jugando bastante mal la revancha (28 junio) y en el bueno, al término del primer tiempo vamos ganando 2 a 0. Nos queda todo el segundo tiempo. Entonces hay que ciudar la pelota, estar atentos en defensa y mantener la presión en campo contrario. Jugar con la tranquilidad del resultado y la desesperación del rival. Si no cometemos errores tontos ni nos hacemos ningún gol en contra, creo que la final es nuestra.