sábado, 23 de julio de 2011

Agarrate que se viene un sacudón



Estamos en vísperas de un sarandeo de aquellos. Sea cual sea el resultado de mañana en Santa Fe, el dispositivo mediático transformará la cosecha de votos de Miguel Del Sel y la desde el primer día previsible derrota del Chivo Rossi en una nueva victoria de "la Argentina del diálogo y el consenso". Esto se sumará al triunfo de Macri en la ciudad hace 15 días y entroncará con la asistencia perfecta de toda la oposición de derecha al acto de la Sociedad Rural donde nuevamente Hugo Biolcatti se encargó de recordarnos que nada ha cambiado y que ni bien cambien las condiciones y el chacareraje deje de llevársela en pala tendrán nuevamente infantería para volver al ataque.

De momento contamos con el gran aliciente de que ni los votos de Macri ni la buena elección que va a hacer Del Sel mañana encuentran un único cauce en vistas a las elecciones de octubre, como tampoco los votos de Bonfatti, ya que a nivel nacional, socialistas y radicales van separados. La gran ventaja nuestra es el despliegue nacional del Frente para la Victoria, que le permite soportar la reelección de los oficialismos Fueguino, Chubutense, porteño, santafesino y muy probablemente cordobés sin que se ponga en duda el triunfo de Cristina. Este sigue siendo el problema irresoluble para el "Grupo A", que padecerá en octubre la condena de ser un amontanamiento generado no por coincidencias sino por el espanto. Como ya escribí hace 15 días, sólo Eduardo Duhalde, en apariencia, estaría dispuesto a bajarse para apoyar a Ricardo Alfonsín si éste resulta el más votado en las P.A.S.O. Nada pareciera indicar que Hermes Binner o la degustadora de jamón piensen lo mismo.

La idea de una Cristina electoralmente inconmovible la ratifiqué en mi pueblo, el único distrito de la provincia de Buenos Aires donde en 2007 ganó nada menos que Lavagna y el peronismo hoy día no cuenta con ningún concejal. En este ámbito nada propicio para el FPV nadie duda, empero, que la presidenta ganará en octubre con la fusta bajo el brazo. Hasta el radicalismo local, en el poder desde 1995, ha inventado un sello -"Primero está Tres Lomas"- para ir con la boleta ultracorta y desentenderse de la UDESO tanto a nivel provincial como nacional. El discurso de la gente del intendente Mario Espada es "votá lo que quieras arriba, lo único que te pedimos es que nos acompañes en la distrital".

Esto es una muestra de cómo se descuenta que en octubre la reelección de Cristina Fernández es un fortín inexpugnable. Pero nada está ganado todavía y tenemos por delante una serie de escenarios donde habremos de padecer la virulencia del dispositivo mediático desplegando una visión de la realidad absolutamente envalentonada. En este contexto es indudable que Agustín Rossi, aún realizando  una elección muchísimo mejor que la de dos años atrás, al igual que el FPV en capital, quedará sepultado por toda una campaña de prensa fabulosa que apuntará a instalar la idea del fin de ciclo a nivel nacional.

Hay que aferrarse al timón y aguantar porque el sacudón va a ser fuerte.
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Yo lo voté a Macri



Una foto vale más que mil palabras


Gracias Aldo por descubrir esta joya...
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viernes, 22 de julio de 2011

Liberen al campo!!!

(Click sobre la imagen para ampliar)

Foto tomada hoy a las 11.54,  en la ruta 5 a la altura de Francisco Madero
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jueves, 21 de julio de 2011

Estoy de invernada

El sábado retomo el blog. Estoy pastoreando en mi pueblo y hoy doy una charla sobre Periodismo 2.0 a las 19 en la Unidad Básica.

jueves, 14 de julio de 2011

Los globos se sembraron durante 25 años



Muchas de las elucubraciones que vengo teniendo sobre cómo hacer para que los sectores medios entiendan que les conviene más nuestro proyecto que el que expresa Macri han encontrado en este documento del Gallego Fernández muchas respuestas que sin ser totalizadoras, indudablemente generan un avance importante en orden a la visualización del problema y sus posibles soluciones. El Gallego explica con certeza cómo funciona la cabeza del individualista y nos recuerda algo vital: que es tan individualista el cuentapropista que está en la lona como el gerente que vive muy regio en Palermo:

"Es tan individualista el que desde necesidades extremas, intenta resolver lo apremiante de su situación por sus propios medios, como el gerente que vive en Palermo y considera que su posición es el resultado de su esfuerzo. Ambos son una esponja del discurso liberal, es la formula aplicada por el menemismo en los noventa."


Pero también nos ayuda a desentrañar cómo reacciona el individualista que, ponele, mal que mal zafa; Cuáles son sus reflejos, por ejemplo, ante los anuncios de viviendas para los sin techo (Las negritas son mías)

"En tanto el discurso del PRO estaba dirigido a todos los votantes, el nuestro estaba focalizado en las asimetrías entre la zona norte y la zona sur; el discurso nuestro podría impactar en los sectores con consumos satisfechos, si estos sectores en su visión ideológica, considerasen que el estado tiene como finalidad construir un orden social de justicia e igualdad; por el contrario, estos sectores consideran que todos tienen iguales oportunidades en el mercado para satisfacer necesidades, y que sólo se requiere del esfuerzo propio para lograrlo, por lo que toda intervención reparadora del estado, es reconocerle un privilegio a quienes no se esfuerzan por alcanzar con-diciones de vida digna. Esto quedaba amplificado cuando se hacía referencia a lo que nosotros empíricamente exhibimos como logros del gobierno nacional. Para quienes son portadores de valores individualistas y liberales, todo reparación del estado en su intervención en la sociedad, representa un gasto que sostienen con sus im-puestos destinado a personas que consideran holgazanes. En síntesis la propuesta hacíamos fue interpretada por los sectores individualistas, como una propuesta destinada a construir un orden de igualdad y equidad a costilla de su trabajo."

La verdad es que este texto parece mejorar con cada lectura (acá está, por si no lo viste hoy temprano) Es que nos viene a recordar que un ciclo de 25 años ¡25 años! nos fue en vano. Que aquello que comenzó en 1976 tuvo una fuerte continuidad hasta diciembre de 2001 y que en ese cuarto de siglo se sembró una noción del mundo que en todo caso en estos tiempos lejos de morir, sigue germinando, con el agregado de que en lo ideológico fue muchísimo más letal la década menemista que los siete años de dictadura cívico-militar. Esa suposición de que el pobre lo es por haragán, esa mirada del Estado como un ente opresor, como freno a la "actividad privada", esa sospecha de que al fin y al cabo el Estado le saca al que trabaja para darle al vago, cuando en realidad los que hacen la gran diferencia son los sectores del gran capital concentrado, todo eso está muchísimo más vivo que lo que creíamos y el domingo nos fue comunicado de la manera más atroz. En una de esas confundimos el dislate de la dirigencia opositora con las corrientes ideológicas profundas que anidan en buena parte de la sociedad y por otra parte nos dejamos llevar por cierta endogamia, por cierto microclima, mientras afueran estaban pasando cosas...

Como no puedo escindirme de mi profesión y por ende de la cuestión mediática, observo como un problema la endogamia comunicacional. Recibir Página/12 o Tiempo Argentino, navegar por blogs como éste, sintonizar Radio Nacional, Cooperativa, la 530 o la AM 750 y en la tele conectarnos con 678 y Duro de Domar en un punto genera aislamiento y eso en política se paga carísimo. Hay que buscar mecanismos para salir de esta encerrona y eso nos toca a nosotros, es un problema nuestro, a tenerlo siempre presente (recuerdo ahora cuando los oyentes de Radio nacional le pegaron a Anguita por hacerle una nota a Federico Pinedo) Los medios concentrados van a seguir haciendo su juego y no entenderlo será un acto de inocencia superlativo. Culparlos por encriptar y ocultar información, por proteger candidatos , en suma, exigirles que practiquen un periodismo que en rigor nunca practicaron calmará conciencias pero no altera el teatro de operaciones. Ese dispositivo seguirá jugando sucio y no hay lugar para el reproche moral.

Esto es política, compañeros...

El punto es que mientras sigamos en ese microclima se nos tornará imposible conectarnos con ese 47 % y eso es algo imprescindible para transformar el estado actual de cosas. Supongamos que controlamos un 44 % de la intención de voto y que con eso basta para la reelección en primera vuelta. Tenemos que ver que esos sólo son votos, y que para llevar adelante lo que planteamos muchos como proyecto profundo (cuya base es el "Fifty-Fifty") se necesitan muchas más cosas que votos; pensemos incluso en las contradicciones internas del colectivo kirchnerista (honestamente, no creo que haya grandes diferencias ideológicas entre, ponele, Gioja y Macri), pensemos en que por ejemplo en áreas vitales como la agropecuaria, la base estructural sigue aún hoy siendo la que dejó Cavallo...Si vemos todos estos elementos y los sopesamos en su conjunto nos encontraremos con que es mucho lo que queda por hacer y fundamentalmente que ahí empieza a jugar y a fondo lo ideológico, por eso es imperioso visualizar estos aspectos y proceder en consecuencia. Si finalmente hay balotage y si Macri gana 60 a 40, 65 a 35 o 57 a 43, la verdad, es lo de menos.
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¿Que hacer frente al dolor y sobre todo la bronca de esta derrota?

¿Que hacer frente al dolor y sobre todo la bronca de esta derrota? ¿Ejecutar sumariamente a Barone y Barragán en un hara kiri autocrítico y ejemplificador? o ¿por el contrario pasar a deguello algunos miles de porteños superfluos y fascistoides?

Escribe Lido Iacomini 

Francamente pido calma a ambos sectores extremos de nuestros indignados y un esfuerzo especial por pensar sin prejuicios en algunas características que trascienden el momento de la campaña e incluso van adquiriendo rasgos estructurales Aunque operan imbricándose fuertemente en este proceso electoral que hemos vivido.



Hemos pasado por distintas etapas en la vida de ésta ciudad donde su pueblo ha sido protagonista destacado de los sucesos políticos nacionales. La gesta del 45 trajo a la clase obrera de los cordones del Gran Bs. As. Y parió aquí un nuevo movimiento nacional y al peronismo. Las movilizaciones gigantescas del 73 tuvieron un corazón juvenil, obrero y estudiantil, que fue capaz de congregar y unir a amplísimos sectores populares, inundando las calles de esta ciudad. Diciembre del 2001, ya pronto hace 10 años, abrió un nuevo ciclo. El 19 y 20 de Diciembre fueron una foto, en Buenos Aires, de los precursores mundiales que se alzaban indignados frente a la evidencia fáctica del fracaso del modelo neoliberal. Ante la liquidación de nuestro perfil industrial, destacó la hora de los movimientos sociales, que sobreimprimió sus características y las de sus métodos de lucha entrelazándola sobre la historia de lucha ya alcanzada por nuestro movimiento popular. Nada de todo esto es pasado ni nadie pudo aplastarlo. Pero desde el triunfo casi agónico de Néstor en el 2003 el agua que corrió bajo los puentes gestó una recuperación inédita y veloz del potencial nacional: recuperación económica a tasas chinas, recomposición del trabajo y del empleo, repolitización de las mayorías, reinserción latinoamericana y mundial de la Argentina. Somos un resultado, aún transicional, de las luchas obreras, del sufrimiento y combate contra el neoliberalismo, de la lucha de las madres y los movimientos de derechos humanos, de los movimientos sociales y de la nueva ilusión inesperada, alumbrada por el kirchnerismo. Pero también del auge de la venta de automóviles cero km para anchas franjas medias de nuestra sociedad y un consumismo, esta vez atado, como la fabricación automotriz, a la producción nacional. Y el hombre y su conciencia también es un resultado de las características productivas de su sociedad. Y las características de la producción y el consumo actuales son consecuencia de la recuperación indispensable de nuestra propia industria.



Así tenemos una clase media que mira nuevamente p’alante y para sí misma y nuestra “oferta” para conquistarla no puede ser confrontación porque “agotó” su perfil confrontativo y ahora quiere “disfrutar”. ¿Cómo la incluimos en una propuesta cuando aún tenemos enormes masas bajo la línea de la pobreza y con franjas gigantes de trabajo en negro, extendidas villas, que necesitan hospitales, escuelas y viviendas? El modelo de Estado que proponemos (que incluye la satisfacción de éstas demandas) puede ser atractivo para ellos pero solo el Estado nacional (que está en nuestras manos) puede hacerlo. Ni lo hizo ni lo va a hacer Macri y si nosotros no lo ponemos en marcha (es decir fuera de la irrealidad de la utopía) demostrando que la escuela pública puede ser de excelencia librada del lucro privatista y lo mismo la salud, no vamos a arrastrar una porción lo suficientemente significativa que sustente el poder popular. Ya que elegimos el camino democrático para la conquista del poder. (Es bueno que recordemos como se planteaban los bolcheviques esta cuestión: el poder nace de la fuerza). Este proceso político tiene en ese sentido un curso parecido al de Venezuela, de permanentes reválidas eleccionarias y en consecuencia leyes propias de consolidación o pérdida del poder. En realidad somos democráticos porque no nos queda otra, en este sentido de inclusión de las reglas de la democracia liberal.

Y la dialéctica de promesas y realidades debe adoquinar caminos con hechos tangibles que deben disparar nuevas promesas hasta convertir todo eso en un mito fundante.



No me caben dudas que no podemos descafeinar la política ni la ideología que implican al abordar la campaña ni llevarlas al terreno de la nadería macrista. Pero de un análisis de la realidad social, económica y de expectativas de nuestros ciudadanos surgen las amarras que aten nuestras propuestas de transformación a sus deseos e imaginarios. Fabricar propuestas de laboratorio no sirve y nos conduce en un camino testimonial y fabricar marketing deriva inexorable en un oportunismo sin banderas.



Yo quisiera introducir una mirada sobre algunas otras cuestiones que estuvieron dando vueltas alrededor de la campaña y las candidaturas y que con seguridad seguirán siendo motivo de controversias y debate agudizadas por el escenario de la derrota reciente. Y que pueden agravarse si se mantiene un enfoque voluntarista, no analítico e inmediatista. Lo peor que podemos hacer es cerrar los ojos y postergar los debates porque estamos en campaña, porque los golpes que vamos a recibir machacan sobre heridas y estas se pueden transformar en gangrenas.



Para reexaminar la coyuntura política e intentar hacer un aporte al balance posterior a la primera vuelta electoral de la ciudad de Buenos Aires, es indispensable tener en cuenta el contexto político general y en el caso específico de la ciudad la historia de desencuentros que en ésta experimentó el movimiento nacional y popular.



Una vez resuelto por Cristina, desde una potente centralidad, el armado de las listas de Octubre, esto supone que las elecciones, tanto las de Julio en la CABA como de Agosto y Octubre en la Nación, son tan solo una parte (si bien importante pero relativizada por la impotencia de la oposición en impedir el triunfo de Cristina Kirchner) de la aguda lucha política que está entablada en la Argentina y cuyo objetivo es redefinir el rumbo de las políticas nacionales: de un lado quienes pretenden proseguir, profundizando, el rumbo de cambios que caracterizan la actual época latinoamericana y del otro quienes no se atreven o francamente se oponen a enfrentar el neoliberalismo en bancarrota (como lo demuestra el re agravamiento de la crisis europea) y se limitan a medrar con las dificultades kirchneristas ante falta de consistencia en una alternativa sustentable y creíble. Este es el 1er. tema del debate nacional. ¿hacia dónde marchamos y cuáles serán las medidas que vienen?



Dada la perspectiva de fracaso opositor en Octubre, por la magnitud del liderazgo de la presidenta, sus maniobras buscan condicionar el rumbo, debilitar la unidad y cohesión interna, edificar un trabado escenario parlamentario e ir promoviendo a los mas inconsecuentes de nuestras propias filas para crear condiciones de desgaste y recambio para el 2015 que les sean favorables. Tan es así que ya Magnetto, en la pluma de Van der Kooy inventó el “cristinismo” como nueva oposición del kirchnerismo, tratando de sacar partido de las contradicciones internas.



Otros, como Scioli, cantan loas a Néstor Kirchner, pero se reivindican peronistas no kirchneristas. Para ellos Kirchner fue tan sólo un peronista mas, por excelente que fuese, con lo que dejan la puerta abierta al “peronismo” duhaldista y esperan “turno” para elevar a Scioli al primer nivel, incluso enfrentando mas adelante, casi seguro, a Cristina Kirchner. Y acá pesa el apellido. Estas cuestiones, por sí solas alcanzarían para avanzar en el debate sobre el alcance fundacional del kirchnerismo, sin dudas incluyendo pero a la vez excediendo en mucho las fronteras del peronismo. Como puede verse esta no es una mera cuestión “teórica”, sino de un alcance político práctico que se irá plasmando con mayor nitidez después de Octubre.



Tenemos entonces un 2º gran tema del debate nacional: la relación entre peronismo y kirchnerismo. ¿ Es el peronismo que reabsorbe al kirchnerismo, lo deglute y hegemoniza a las diversas vertientes que surgieron desde variados orígenes en estos años inéditos? ó ¿es el kirchnerismo, que luego de revitalizar a un peronismo que semejaba exhausto luego de la sangría causada por la represión dictatorial y la cooptación neoliberal del menemismo, quien ensanchándolo en una nueva y abarcadora identidad, resignifica al movimiento nacional y popular?



Esto se relaciona con la selección de las candidaturas, con las características de la campaña y el afán del PJ (también la CGT), por poner su sello. Como la insistencia de algunos en el abuso de la marcha peronista en una ciudad como Buenos Aires. Eso a pesar de que la elección de Filmus hecha por Cristina mostraba su propia visión, o perfil, de cómo resolver la relación peronismo kirchnerismo. Y también a pesar que los candidatos porteños del Frente para la Victoria reconocen las dificultades que encontraron para soldar una relación con las mayorías ciudadanas allende las fronteras de la militancia y a pesar de la recomposición de la relación de Cristina con la ciudad. Esto de ninguna manera es una cuestión meramente instrumental sino que es una cuestión centralmente política. De todos ellos ningún sector está afuera pero tampoco ninguno puede hegemonizar sin romper el aún incipiente desarrollo de un nuevo movimiento nacional.



Tenemos un 3er. tema, que aunque solapado es de vital y estratégica importancia y que atañe no solo a lo que hagamos, por importante que esto es, sino al contexto internacional. Aún en el marco de indefiniciones en que se desenvuelve la crisis internacional la Argentina deberá inclinarse, sin excluirse, por un perfil G20 ó nuevas herramientas del UNASUR (por. Ej. Banco del Sur). Por supuesto hay quienes colocan la varilla más alto e impulsan a que nuestro gobierno se sume al ALBA. Yo creo que esto no es mas que una manifestación de voluntarismo político y no está dentro del menú real para el perfil de Argentina, aunque debemos defender el ALBA. Los dilemas que le plantea a nuestro país el lugar que una industria automotriz, a la que es imposible renunciar, en conexión estrecha con Brasil y de la que aún hay que aspirar por más, no es mas que una muestra de una situación que por aún por un largo período vamos a transitar. Este dilema aparece porque el UNASUR enfrenta dificultades para abrirse camino y la velocidad de su construcción no está a la altura de la gravedad de la crisis internacional y poderosos intereses económicos pretenden limitarnos a un G20 que no se logra desprender de los instrumentos que la crisis caducó y construir una nueva hegemonía sin esperar los nuevos fracasos que la reiteración de las recetas del FMI inevitablemente acarreará. Varios factores operan negativamente: no está mas Lula al frente de nuestro principal socio estratégico y si bien Dilma parece seguir su rumbo la lucha interna no se salda y los intereses de los monopolios paulistas junto a la dependencia de los volátiles capitales externos que sufre Brasil pisan el freno. Y sobre todo no tiene más un secretario general como Néstor Kirchner que le imprima un audaz sello. No tenemos en cuenta que en eso la importancia del crecimiento de la inteligencia internacional de N. Kirchner fue de enorme peso. En ese marco aparece opacada la figura de Hugo Chávez ( más allá de su actual enfermedad que esperemos que sea felizmente superada) por los problemas económicos y políticos que padece hoy Venezuela. En realidad hay un equipo latinoamericano que debe reaparecer para protagonizar un rumbo económico y político del subcontinente que nos de el marco estratégico sin el cual no tenemos destino.
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