jueves, 11 de marzo de 2010

No saben nada de Ajedrez


El desconocimiento en materia ajedrecística de los editores de Crítica es total y absoluto, no sólo en lo reglamentario sino en lo conceptual. La tapa de hoy reproduce una vetusta y errónea adaptación forzada del Ajedrez a la política que, la verdad, da vergüenza ajena porque hay que decir ya mismo que en el Ajedrez no existe el “jaque a la dama”. Sólo el Rey puede ser jaqueado. “Jaque al Rey” significa un llamado de alerta, un “correlo que te lo bajo”, entonces el jugador que tiene el Rey amenazado debe obligatoriamente moverlo o interponer una pieza entre su monarca y la pieza rival que lo está apuntando para eliminar la amenaza. Cuando ya no existe posibilidad de moverlo o de cubrirlo se llega al “Jaque Mate”, la derrota.

La Dama es la pieza más importante dado que puede surcar todas las diagonales como la pareja de alfiles y todas las columnas como las torres. A la Dama nunca se la jaquea, se la come y listo sin mediar aviso alguno.

El desaguisado de la muchachada de Crítica es que además coloca a Mercedes Marcó del Pont en el lugar de la Dama, cuando en rigor su “calidad ajedrecística” en este momento político del gobierno sería equivalente a la de una torre, una pieza "pesada" y muy fuerte pero que no llega a tener el poder de fuego de la Dama. Y esto nos lleva a otro aspecto del Ajedrez, quizá su costado más elegante, bello y fantástico, que es el del “sacrificio de calidad”. Generalmente este sacrificio lo perpetra el jugador que está atacando y para agrietar la defensa rival decide, por ejemplo, sacrificar una torre por un caballo o un alfil –que tienen menos importancia- o hasta a veces incluso se entrega la Dama misma puesto que esa acción generará el ingreso de otras piezas que acabarán con la resistencia del adversario (como lo hizo Fischer a los 13 años contra Donald Byrne)

En este Ajedrez endemoniado que se viene librando entre el gobierno y el combinado opositor podríamos decir que la partida viene apretada con toques para uno y otro lado, con situaciones cambiantes donde por momentos parece que las acciones se vuelcan decididamente para un bando pero al rato se invierten las condiciones y el que estaba mejor pasa a estar en problemas. El descabezamiento de Marcó del Pont aparecería en este contexto como un sacrificio, como una “entrega de calidad” del oficialismo que de ser bien aprovechado le puede generar jugosos dividendos.

En Ajedrez muchas veces un sacrificio de calidad abre defensas y configura un nuevo escenario para llegar más rápido incluso que lo pensado a la victoria.

Tenemos entonces a un diario con una plana mayor analfabeta en términos ajedrecísticos y una instancia en la confrontación que sorpresivamente le puede generar al gobierno una buena mejoría en su puja contra el frente del NO. Eso sí, este sacrificio no fue buscado ni mucho menos pensado. Es más producto de una etapa pletórica de movidas generadas por olfato, como esas que se realizan cuando el reloj apura, que fruto de una elaborada estrategia.

El "Grupo A" tiene ante sí la posibilidad de tomar esa pieza y meterse en grandes problemas. En una de esas algún senador con años de pimponeo los salva de realizar esta movida chambona.

Si yo fuera opositor no tomaría esta pieza que me está ofrendando el kirchnerismo y me dedicaría a dos cosas: Decirle a los chicos de Crítica que no sean tan obtusos para titular y FUN DA MEN TAL MEN TE me dedicaría a ver cómo freno al Trueno Naranja que viene a ochenta y capota baja y si muerde la banquina nos lleva a todos puestos.

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Fernando Krakowiak le responde a Alcira Argumedo

Fernando Krakowiak me envió la columna que a continuación reproduzco, inspirada en ésta de la diputada Argumedo sobre el tema de la deuda y Ecuador, la gran mascarada con que Proyecto Sur disimula su ferviente adhesión al Grupo A, total, "Derecha hay en los dos lados" ¿Vistess?


Lo que Proyecto Sur no dice

Por Fernando Krakowiak


La diputada Alcira Argumedo, escribió el lunes 8 de marzo en Página/12 una columna de opinión donde elogia la revisión de la deuda que hizo Ecuador para justificar un pedido similar de Proyecto Sur en el ámbito local y desmentir que se trate de una propuesta "irracional e irresponsable": "Cuando los acreedores supieron que se habían registrado prolijamente todos y cada uno de los desfalcos cometidos, acudieron pronto a negociar aceptando el pago de una tercera parte de lo demandado", afirma en referencia a la auditoría que llevó adelante el presidente Rafael Correa. La afirmación contiene sólo una parte de la verdad, siendo más importante para la comprensión del hecho lo que no dice que lo que destaca.

Después de haber realizado una investigación para comprobar qué porción de la deuda era ilegítima, Ecuador cuestionó en diciembre de 2008 los bonos Global 2012 y 2030, papeles que los bancos recibieron luego de la renegociación posterior al default de 1999. Sin embargo, al momento de negociar no los desconoció sino que ofreció una quita inicial del 70 por ciento, avalando implícitamente su legalidad. Los Global 2012 y 2030 sumaban 3210 millones de dólares, sólo el 32 por ciento de la deuda total y la quita nominal acordada el año pasado fue finalmente del 65 por ciento. Argentina, en cambio, en diciembre de 2001 declaró un default por 81.800 millones de dólares, el 62 por ciento de la deuda total estimada por ese entonces en 132.000 millones de dólares y en marzo de 2005 logró un recorte nominal del 65,6 por ciento. La quita obtenida fue la más grande de la historia y Ecuador la tomó como referencia para revisar su deuda. De hecho, el presidente Rafael Correa dijo en varias oportunidades durante la negociación que estaba siguiendo el "modelo argentino".

Argumedo pareciera tener claro cómo fue el proceso ecuatoriano porque reconoce que Correa no repudió su deuda sino que forzó a los acreedores a negociar. Además, aclara que esos acreedores aceptaron pagar una tercera parte "de lo demandado" y no del total de la deuda. Sin embargo, omite que el gobierno argentino aplicó antes una quita mayor que fue tomada como ejemplo por ese mismo Correa que tanta admiración provoca en las filas de Proyecto Sur. Ahora bien, si Correa no desconoció la deuda ilegítima sino que negoció un recorte, sustancialmente menor al que logró la Argentina hace apenas cinco años, ¿qué utilidad tiene reivindicar hoy lo hecho por Ecuador más allá del entusiasmo que puede generar en algunos incautos?

miércoles, 10 de marzo de 2010

El cumple de la vieja, el hondurazo del Trueno Naranja y la Gran LAPA


Viajé a mi pueblo porque tengo la dicha de poder festejarlo los 89 años a mi madre, que ya se quedó tramando qué tipo de fiesta hará para celebrar sus “primeros” noventa pirulos.

Como siempre gocé de la amistad y hospitalidad de Griyo y su hermosa familia, y hasta me hice una escapadita a la escuela secundaria rural donde él trabaja que, ya que estamos es bueno remarcarlo, cuenta con un nivel de asistencia desde el gobierno de la provincia muy superior al que tiene el Liceo 9 “Santiago Derqui” al que concurre mi hija Maite en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En estos tres días de pastoreo se me fortaleció una idea y es que tal como están las cosas hoy por hoy pagar la deuda en los términos en que lo plantea el gobierno es por lejos la medida más audaz y popular que se pueda tomar. Parece muy loco decirlo así de sopetón, pero es verdad que hoy pagar la deuda con reservas es lo más avanzado en términos políticos. No es “revolucionario” porque no es esta una etapa de transformaciones estructurales que, como es sabido, sólo llegarán con el gobierno de Solanas y Stolbizer. En estos tiempos de reformismo defensivo, donde a lo sumo se celebran logros menores como la ley de medios o la asignación por hijo, pagar la deuda con reservas, de modo de poder así disponer de “caja” para atender a lo social, es lo más vanguardista que hay siendo que a primera vista puede parecer todo lo contrario.

Es realmente apasionante analizar este contrasentido porque algo que a primera vista es feo y hasta si se quiere vergonzante como “pagar la deuda externa” termina siendo una medida muy positiva dado que las otras opciones contribuyen a empiojar aún más el panorama. A veces la media que a priori parece por lejos la peor termina siendo la más favorable. Esto debería ser tomado con más ahínco por muchos compañeros que sienten “cosita” por defender el pago de la deuda. No, viejo, no hay que defenderlo porque haya que bancar los trapos, hay que defenderlo porque es la medida más inteligente entre las que tenemos a mano, salvo que nos conformemos con esa comisión patética con que Pinedo, Aguad, Rodríguez Saa y Bullrich le pagan a ese centroizquierda del papelón technicolor .

Y lo más curioso es que pareciera que “la gente” lo está viendo. Está viendo que el planteo de fondo del gobierno es correcto y que, además, los últimos pasos del espectro opositor comienzan a dar miedito y si a eso le sumamos la animalada que están cometiendo con Mercedes Marcó del Pont (¿Futura ministra de Economía?), el panorama se pone realmente interesante. El propio Felipe Solá admitió anoche en TN que este accionar no le reporta nada al rejunte opositor.

El paso de los días va exponiendo cada vez con mayor claridad que la disyuntiva nacional se da entre un gobierno reformista, “tibio” si se lo mira desde la épica revolucionarista de los setenta o desde ese izquierdismo que expresan Eduardo Buzzi y Claudio Lozano, “desintegrador” desde la mirada de La Nación, y un abanico de monigotes que lo único que tienen para proponerle al país es el NO al kirchnerismo.

Pareciera que antes, cuando el gobierno gozaba de amplias mayorías, “daba” para ponerle fichas al “Grupo A”, por esas cosas tan adentradas en nuestra formación cívica (Forjada en tiempos militares) de “los contrapesos” del sistema republicano. Era como que estaba bueno apoyar a los opositores para que los K no se llevaran todo por delante. Pero cuando este grupete pudo construir una mayoría numérica escueta y maloliente, empezó a demostrar cuál es su modus operandi, que objetivos persigue y qué proyecto posee. Ahí, creo, comenzaron a encenderse alarmas que hace tiempo no sonaban.

Habrá que ver entonces cómo se van procesando estas cositas en la cabeza del pueblo; cuánto cala el hondurazo que está promoviendo desembozadamente el Trueno Naranja y por otro lado habrá que ver si los argentinos están dispuestos a hacer la gran WISKY ROMEO ZULU e intentar despegar pese al sonido estridente de alarmas que indican no hacerlo.


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sábado, 6 de marzo de 2010

"Estoy orgulloso de mi presidenta"


Desde 1983 hasta nuestros días nunca se escuchó decir tanto como ahora “Estoy orgulloso de nuestra presidenta”.

Seguramente tampoco se escucharon en estos casi treinta años tantos insultos descalificadores, de una ruindad tal que define de manera inconfundible a los que los emiten. Pero ni con Alfonsín, ni con Menem o De la Rúa se escuchó esto del orgullo, y no es poca cosa. Recuerdo, no obstante, que por ejemplo me enorgullecí cuando Alfonsín le respondió en la jeta a Reegan. Con Menem no había orgullo, lo que primaba era una cierta complicidad porque la rata significó para muchos “vivos” algo así como ese amigo “que llegó”, entonces se lo mentaba como “El turco” o “Carlitos”, pero siempre en código de Bar, tipo:

- “¿Viste la que se mandó el turco?”

En Menem se elogiaba esa cosa tan nuestra de meter el perro, esa tendencia a gozar más del gol con la mano a los ingleses que con el otro donde el Diego gambeteó a media escuadra pirata. A Menem se lo veía como el piola, el cheronca, el audaz que hasta se dio el lujo de decir que si en verdad hubiera confesado en la campaña electoral cuál era su verdadero programa, no lo votaba nadie…

Menem despertó todos esos costados de la argentinidad que nos granjearon esa imagen bastante apestosa que tenemos en el resto del mundo. Removió esa fétida costra y la puso en la superficie y los piolas que creyeron pasar a la posteridad como genios de los nuevos emprendimientos, merced al parripollo que montaron con el retiro voluntario, terminaron sus días en la peor de las indignidades y hoy son los que putean, obtusos y tercos, sin llegar a comprender que están así precisamente por haber escupido tanto para arriba.

Cristina, en cambio, genera orgullo y dignidad. Esto nunca se vio desde 1983, es más, hasta parecía que era imposible que alguna vez sucediera. A Menem, Alfonsín y De La Rúa parecía que nadie los había votado. Como que daba “cosita” decirlo, asumirlo. Hoy, en cambio, son cada vez más las personas que llaman a las radios o que en la calle o en la panadería asumen haberla votado y exhiben su orgullo por eso.

A ningún presidente se le faltó tanto el respeto como a Cristina pero ninguno de sus antecesores generó ese sentimiento tan especial que es el del orgullo, porque el orgullo no sale así porque sí. El orgullo es algo caro, como el amor. A lo largo de la vida uno la pasa de maravillas con muchas personas, ya sea en pareja o en noches de lujuria, pero eso no significa amar. Se ama pocas veces en la vida. Con el orgullo ciudadano pasa algo parecido: Uno no se enorgullece todos los días…

Y eso vale...

Porque en cada argentino que manifiesta su orgullo por nuestra presidenta está ese embrión de dignidad indispensable para construir una gran nación.

Y para que no queden dudas, por si no fui claro, digo que “estoy orgulloso de mi presidenta”



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viernes, 5 de marzo de 2010

Por favor lean esta nota de Walter Graziano


Vayan a lo de Baleno y después me cuentan.


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Qué le interesa a los lectores de Clarín

Toda vez que evaluamos la cantidad y calidad de los lectores que visitan la blogosfera decimos que, por ejemplo, Clarín oscila los días de semana en los ochocientos, novencientos mil visitantes únicos, pero que de ahí hay que ir desgranando las diversas motivaciones de cada uno de los visitantes. Están los que entran por deportes, por Espectáculos, por el clima, etc, etc. Por eso deducimos que finalmente los lectores que realmente les interesa la política son muchos, obvio, pero en un número notablemente más pequeño que el total de visitantes. En cambio en los blogs políticos todos los lectores entran buscando exclusivamente debate político.

La suma de todos los visitantes a los blogs políticos es entonces bastante importante, no sé si los ochenta mil de los que habla Artemio López, pero de todos modos es una cifra considerable.


Hoy Clarín publica esta nota donde en cierta manera abona nuestra teoría. Acá están las palabras y noticias más buscadas en febrero.


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Un gobierno contra todos

La idea es que el kirchnerismo está cada día más aislado y enfrentado contra todos. La pregunta es ¿quiénes son “todos”? La pregunta es si “Todos” están en condiciones de garantizar gobierno y proyecto al país.

“Todos” es “el lobo” Aguad y Pino Solanas; “Todos” es Chucky y el Trueno naranja; “Todos” es Giustinani y Piñón Fijo. “Todos” es el líder carismático del desguace noventista y el presidente por una semana que declaró alegremente el default en diciembre del 2001.

“Todos” es la suma de los que desde distintos ángulos se oponen al kirchnerismo. “Todos” se opone a la ley de medios; “Todos” se opone al uso de reservas para pagar la deuda, pero claro, hay que separar un poco y no poner a “Todos” en una misma bolsa porque por ejemplo, el centroizquierda apoyó la ley de medios aunque ahora este con “Todos”, porque los radicales no es que no quieran pagar, quieren hacerlo pero seguro que lo quieren hacer consiguiendo préstamos del exterior.

En realidad “Todos” tiene un montonazo de contradicciones en su interior pero coinciden en una sola cosa: Borrar del mapa lo antes posible al kirchnerismo. Luego se verá, luego se negociará cómo reconstruir los “denominadores comunes” que llevaron por ejemplo al radicalismo a garantizarle quórum al menemismo para que las cámaras pudieran sesionar y sancionar las leyes de “Reforma del Estado” que el riojano precisaba para poner en marcha su plan..

El país hoy está reconstruido luego del terremoto del 2001 causado por “Todos”. Costó muchísimo esfuerzo pero salimos adelante, no sin errores e incluso haciendo en algunas áreas menos de lo que se podría haber hecho.

Pero salimos del atolladero.

Ahora viene otro tiempo, ahora se impone volver a la “normalidad”, al diálogo y el consenso entre “Todos”, entre “Todos” los que nos llevaron a la crisis más profunda en décadas, entre “Todos” los que malvendieron las joyas de la abuela, descontaron salarios y jubilaciones, endeudaron cruelmente al país y se fueron matando gente en las plazas.

¿Es posible un gobierno de “Todos”?

No lo creo, no lo imagino, no me entra en la cabeza.

¿Y a vos te entra, te cabe?

Qué es lo que hizo tan mal el kirchnerismo para que “Todos” lo quieran rajar?

Si Menem, Rodríguez Saa, Solanas y Cobos lo odian por igual ¿Será porque hizo las cosas mal o porque las hizo bien?


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