viernes, 12 de febrero de 2016

Te mando la gendarmería


Hay tres gerentes de la agencia de noticias Télam que se niegan a renunciar y reclaman que, en todo caso, sean despedidos con la indemnización que marca la ley, la misma a la que se acogió el mismísimo presidente actual de la agencia, el Sr Rodolfo Pousá en 2002, cuando tuvo que abandonar la presidencia por la caída del gobierno de La Alianza. Ante esta situación, la decisión es enviar fuerzas de gendarmería por la noche a los domicilios de estas tres personas, a los que ingresaron por la fuerza, como lo hacían durante los años del terrorismo de estado. Incluso destruyeron la puerta de un departamento donde uno de los tres “perseguidos” -Pablo Taricco- ya no vive ahí hace dos años. Se acusa a estas tres personas de haber sido filmados por cámaras de seguridad del edificio de Bolivar 531 sacando material de la agencia que podría ser “sensible” y lo que hallaron en los procedimientos son agendas y material de La Cámpora, fuerza política de la que son conocidos militantes.
Si ante la negativa a renunciar a un organismo te mandan la gendarmería por la noche, la verdad es que da pánico imaginar hasta dónde puede llegar este gobierno con el accionar represivo. Asusta porque a dos meses ya hay una presa política, porque se ha reprimido a trabajadores que reclaman por sus despidos y hasta se ha baleado una murguita de pibes en una villa.
El macrismo busca radicalizar la confrontación con sectores del kirchnerismo, porque entiende que de esta manera obtiene réditos políticos. La verdad es que es un proceder temible porque la historia enseña que siempre que se le dieron tareas represivas a las fuerzas de seguridad la consecuencia fue el descontrol. Pero la pregunta que espera respuesta urgente es si Macri y su gente creen verdaderamente que así se gestionan los conflictos en democracia. De nuevo: estamos hablando de tres personas que se niegan a renunciar a Télam y en vez de despedirlos abonando la indemnización que estipula la legislación vigente, les mandan la gendarmería por la noche.
¿Entendemos lo que ha sucedido, su significación y perspectiva?

4 comentarios:

el cacho dijo...

No se necesita ser ni politólogo, ni hace falta la licenciatura en psicología social para darse cuenta que este gobierno está dispuesto A TODO; No tienen, NI TENDRÁN, miramientos para volver a practicar los mismos procedimientos que los que usaban Videla/Massera/Agosti, es más, admiran a esos terroristas de estado y los consideran SUS MAESTROS.
¿Que exagero? Bueno: Veremos!. Cuando en poco tiempo comiencen los reclamos callejeros y masivos: Marchas,cacerolazos (los de verdad,los de las ollas VACÍAS), los paros, las huelgas, les veremos TODA la crueldad, TODO el odio que albergan en sus cerebros. ¿Cuantos muertos va a aguantar la CLASE MIERDA?.

Anónimo dijo...

este artículo aclara mucho xq "la gente" no responde a la eveidente aplanadora que nos lleva a los patacones
http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-292201-2016-02-11.html

Carlos G. dijo...

La verdad es que no sé si "entendemos".
Algunos quizás entiendan y otros quizás no.
Otros muchos no querrán entender.
También cabría preguntarse ¿a quién le importa? quizás les quepa el "algo habrán hecho".
¿Cuántos habrá que ahora salen del placard?
¿A cuántos el clima de época los devolverá a 30 o 35 años atrás?

Cecilia desde el Bosque dijo...

Es una pesadilla,, cada día nos depara una nueva imagen de algo que creiamos sepultado. Los mismos titulares aparecían en los mismos diarios durante la dictadura cuando esas mismas fuerzas de seguridad allanaban casas de militantes sociales, estudiantes en agrupaciones politicas o gremiales. Nuestros padres enterraban o quemaban libros o revistas que pudieran "comprometernos". El "algo habrán hecho" era eso,, participar de agrupaciones politicas, de gremios o grupos de militancia.
En una situación similar, el hijo de un conocido de mi padre no quiso renunciar a un cargo en el estado cuando llegó la dictadura del 76 y lo allanaron de esa misma manera. En ese momento no habia abogados y se lo llevaron, nunca apareció.
No hay derecho que tengamos que estar viviendo lo mismo.