lunes, 10 de febrero de 2014

Si Lanata se comió que Chávez perdía, recemos por Obarrio...


Hay un microclima que viene causando estragos en cierto periodismo que milita poniendo su voluntad muy por delante de la realidad y que cada dos por tres genera bloopers gigantescos como el que en estas horas protagoniza Mariano Obarrio. Si Pino Solanas volviese a filmar esas escenas brumosas como en Sur no dudaría en convocarlo: indudablemente es el generador de humo más fabuloso del interregno K. Debería escribir un libro titulado “La década ahumada”
Pero un periodista no puede ingresar echando humo alegremente a un diario prestigioso como La Nacion si en ese edificio tan nuevo y tan orondo no hubiesen varios capitostes que lo publican sin pasarlo previamente por el deshollinador editorial. Hay dos posibilidades: o le creen o se le cagan de risa, pero igual lo publican porque en cualquiera de los dos casos ese material combustible es funcional a los deseos de los sectores a los que el diario expresa y es que todo estalle en mil pedazos cuanto antes.
Pero nada de esto puede suceder sin el bendito microclima, sin ese cuchicheo de pasillo, sin ese secreteo previo a ir al aire, sin ese bolaceo que nunca es chequeado con seriedad porque en rigor no se busca brindar una información de calidad. Se pretende que la noticia – y por qué no la realidad – se sujete al interés editorial de los medios hegemónicos, que no es otro que militar a como dé lugar por la desestabilización del gobierno nacional. Todo lo que consideren funcional a la generación de malestar será publicado y no les preocupa en lo más mínimo el escarnio. Mañana la emprenderán con otro bolazo de igual tamaño. Para ellos es un fin en sí mismo que el gobierno que osó desafiarlos sufra el peor de los castigos. Total, todo pasa, como en el cable, donde el zócalo de la hora en punto hace olvidar el de las y media.
La corrida no les salió como pensaban, Capitanich no se fue por el affaire del FPT, urgía inventar alguna otra opereta para mantener la presión, entonces se les ocurrió involucrar nada menos que al Papa en sus maquinaciones.
Todo suma...

No hay comentarios.: