Así como la edición argentina de la revista
Newsweek tuvo derecho a quitar de su página web una nota de
Martín Caparrós, el diario
La Nacion tiene derecho a
despedir al periodista Claudio Minghetti.
En el primer caso,
acá está lo que opiné en su momento, en éste es elemental razonar que ninguna empresa periodística está obligada a tener en su plantel a un empleado que piense distinto de su línea editorial. El problema acá es el discurso hipócrita del diario, que permanentemente habla de "Libertad de prensa", "Periodismo independiente" y demás frases hechas que no se sostienen en la realidad cuando ha quedado al descubierto una vez más que si no le gusta cómo piensa un periodista sencillamente lo echa. Desde este blog hemos dicho permanentemente que los grandes medios son empresas que condicionan la labor periodística a sus propios intereses políticos, comerciales e ideológicos. Hemos afirmado en infinidad de post que en los medios, si no te gusta su línea editorial te la tenés que tragar o bien atenerte a las consecuencias. Así funcionan las cosas en las empresas periodísticas, que tienen particularidades que las diferencian de otras. El periodista que trabaja en relación de dependencia en estos tiempos -porque años atrás las empresas no estaban tan intolerantes- sabe que si su visión de las cosas contradice la de la patronal debe callarla o asumir que tarde o temprano le llegará el telegrama. El propio Minghetti ha dejado traslucir hoy en varios reportajes que se la veía venir.
Si algo no negocian los medios es su línea editorial.
La sociedad argentina tiene hoy con este despido una evidencia incontrastable de cómo proceden los grandes medios de comunicación que se dicen los primeros defensores de la libertad de expresión y el respeto de las ideas del otro. Siempre han echado gente por estas razones pero antes la noticia quedaba encriptada y no tomaba estado público porque había una complicidad de tipo corporativo, un código según el cual ninguna empresa se metía en los asuntos laborales de la otra. Las cosas han cambiado y la sola existencia de medios no controlados por un mismo puñado de empresas posibilita que se sepa cómo procede en la vida real el centenario diario de los Mitre-Saguier.
No estamos discutiendo derechos, estamos discutiendo política.
UPDATE:
La Nacion emitió
este comunicado sobre la desvinculación de
Minghetti. Típico, siempre que los despidos son en la "prensa libre" se deben a reestructuración de áreas o cambios de programación mientras que cuando suceden en medios afines al gobierno estamos en presencia de la más cruel de las censuras...
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2 comentarios:
Gerardo: Habría que agregar que estos cruces sobre la "línea editorial" de los medios, antes estaba reservada a la sección política o la económica. En Espectáculos, Deportes, etc., había mayor libertad. El despido de Minghetti demuestra que el concepto de "batalla cultural" es más válido que nunca: los sectores dominantes saben que están siendo derrotados y quieren quedarse al menos con la propiedad sobre el relato. Para desde allí, tratar de dar vuelta la taba en un futuro.
Por eso a mí lo que más me llamó la atención es el comentario de Minghetti sobre que ya hace un tiempo lo habían excluido de las notas sobre políticas cinematográficas del gobierno -de las que él era defensor-, lo que se entronca con una tapa reciente de Noticias sobre las nuevas ficciones o el balde de mierda que Tato Young intentó tirarle al INCAA, Coscia y De Luque el domingo pasado en Clarín. Saludos.
Que lío armaste! jaja
http://www.lanacion.com.ar/1414766-comunicado-de-la-nacion-ante-versiones-infundadas
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