jueves, 12 de mayo de 2011

Qué pena, Beatriz...



En el libro de Beatriz Sarlo sobrevuela la idea muy trillada en ciertos ambientes de que todos los que desde distintos lugares apoyamos la experiencia kirchnerista en un punto somos inocentes que pensamos que el gobierno es lo que ellos saben que no es. Esta mirada superada no es, obviamente, exclusividad de la columnista de La Nación y, como ya he escrito en algún otro post, anida en un sector -que presumo reducido- para el que tanto oficialismo como oposición son las dos caras de la moneda del presente político argentino, moneda que, como no podía ser de otra manera, consideran absolutamente devaluada.

Si decís lo que decís del kirchnerismo, si lo caracterizás como algo no ubicable en la derecha pero  absolutamente intrincado con “los piqueteros”, “los intendentes” y la burocracia sindical, pero al mismo tiempo reconocés que cuando ves una columna robusta de Facebook 678 decís “A la pipeta”, la verdad, estás diciendo que toda esa gente es un colectivo de nabos que creen que el gobierno es lo que en realidad vos y algunos más saben que no es. El problema es la mirada o si se quiere el lugar desde donde se mira un proceso. Por supuesto que si uno se pone a analizar si cada acción del kirchnerismo cumple con las normas Iram de la política muy probablemente obtenga un resultado negativo, lo mismo que si lo hubiera hecho con el gobierno de Alfonsín o con el de Lula. En la realidad, los gobiernos casi nunca superan el desafío de la blancura…. Tienen cosas buenas y malas, virtudes y defectos, lo que los define, empero, no es un saldo entre aciertos y errores sino las tendencias generales, la orientación, para qué lado avanzan. Por eso es que desde este costado del análisis nadie puede negar que el kirchnerismo va para un lado que favorece a los intereses populares. Puede discutirse si va bien o más o menos, si podría ir mejor, si por momentos avanza y por momentos se queda. Puede y debe debatirse todo eso (algo que está en toda conversación intra-K que se da a lo largo del país) lo que no puede suponerse es que es un gobierno más, un proceso más, que dejará al país peor que como estaba. El kirchnerismo dejará una marca profunda y muy difícil de borrar en la historia política argentina.

Uno entra al libro de Sarlo con respeto porque es una intelectual que viene en el candelero a lo largo de las últimas 5 décadas, pero básicamente porque la considera una mina piola, pero este libro en buena medida defrauda y quiero ser honesto. Digo que “La Audacia y el Cáculo” defrauda no porque lo haya comprado para leer un panegírico K sino porque no encontré lo que buscaba, no encontré ideas nuevas, planteos novedosos, no me sorprendió, ahí está la idea. En música como en el ensayo político me gusta lo que me sorprende, lo que se cuela por la ventana, lo que me dice “Ey, hola” con un formato nuevo, desconocido pero al mismo tiempo fulgurante. Bien, el libro de Sarlo es como un disco de Pat Metheny, perfectamente tocado, con una pulcritud y fineza que asombra pero las notas son todas viejas. Está tocada perfectamente una música que ha envejecido. Eso es lo que me quedó cuando lo terminé..

Como tipo que ha protagonizado este fenómeno de la bloguería, me interesó conocer qué tenía para decir de nosotros Beatríz Sarlo, es más, hasta en cierto punto lo consideraba un reconocimiento desde las altas esferas de la intelectualidad porteña, pero a poco de andar me dí cuenta que no se dignó leernos, estudiarnos. Creí que por lo menos se había tomado el trabajo de caminar por la blogosfera, pero no, no lo ha hecho y termina dando una imagen de los blog que es verdaderamente ofensiva porque nadie va a negar que en la bloguería kirchnerista hay de todo en cuando a gustos y calidad, pero me defraudó que la autora no se haya demorado en, ponele, Manolo, en Fede Vázquez, o en Mendieta, para nombrar sólo a tres amigos. Porque si se hubiera tomado una copa en uno de esos tres boliches no hubiera escrito tantas superficialidades. Pero además, lo grave de no detenerse en el fenómeno bloguero es que perdió la posibilidad de entender verdaderamente de qué se trata esta batalla cultural del presente. Porque hasta 678 mismo es inentendible sin analizar a fondo la significación de la bloguería ya desde mediados de 2007 (que luego explotó con la sedición agromediática del 2008 pero ya venía pisando fuerte desde por lo menos un año atrás. Recuerdo, por caso, las discusiones en torno a las elecciones porteñas de 2007 entre Artemio y El Criador de Gorilas, que se jugaba a que Lozano no entraba a la HCD) La bloguería fue la explosión protagonizada por un montonazo de gente que vislumbró en internet un campo de batalla novedoso y que puso muchísimo esmero, muchísimas horas y en algunos casos muchísimo talento para ensanchar el ágora. Pero lo más importante es que lo logró, lo más importante es que se metió en la plaza, que dijo “acá estoy y tengo estas cosas para decir” y tuvo la suficiente calidad como para ser reconocida antes que nada por la gente, por los internautas que hartos de leer lo mismo en los mismos lugares de siempre se puso a buscar no sé si ideas nuevas pero al menos algo distinto, y lo halló en los blogs. Explicar el fenómeno por lo fácil que es hacer un blog es un reduccionismo conceptual imperdonable en alguien que se ha pasado la vida discutiendo ideas y procesos vanguardistas. Equivale a decir que el fenómeno de las radios de baja potencia de fines de los ochenta se debió a que era barato equiparlas. Es no entender o, lo que sería peor, negar, que había un cuello de botella en la comunicación en tanto sólo estaban representados los sectores dominantes y no había amplificación de otras voces y que por lo tanto ya las radios truchas en su momento como la bloguería después vinieron a ser el canal de representación de toda una gama de voces que no tenían cabida en un sistema de medios monopolizado por un puñado de empresas.

A Sarlo le termina sucediendo lo mismo que a José Pablo Feimann y da la impresión de que en el fondo les molesta soberanamente que hayan surgido estas ventanitas donde la gente puede manifestar sus “pienso de que”, pareciera que no se lo bancan, da la impresión de que les encantaba el mundo prebloguero, que estaban comodísimos en un sistema de medios reducido donde ellos tenían chapas de exclusividad y títulos nobiliarios que nadie osaba discutir y que si lo hacía era mediante el quimérico recurso de enviar una carta de lectores que invariablemente no era nunca publicada. En realidad no es que nadie se animara a discutirles, lo que no había era una plataforma donde colgar esas interpelaciones, no existía un espacio para subir ideas, hasta que aparecieron las plataformas para hacer blogs y  se posibilitó que en una PC hogareña el internauta pudiera encontrar, además de las páginas rimbombantes de los grandes diarios y sitios de renombre, pequeñas bitácoras con ideas que, buenas o malas, de mayor o menor rigurosidad (eso no es del todo central) empezaron a amplificar otras voces y de alguna manera se fue ensanchando la plaza pública y 
se sumaron otras voces que a juzgar por la importancia que se les ha dado desde el establishment periodístico e intelectual, pero antes que nada por la cantidad de lectores que conquistaron, es evidente que algo tenían para decir.

Si el movimiento bloguero hubiera sido el del blogero “activista” que imagina Sarlo, no hubiera tenido sentido este libro porque no estaríamos hablando de un fenómeno que impactó en redacciones, en asesores de prensa, en dirigentes políticos y en todos los lugares donde se debate el destino del país. Si los blogs no hubieran tenido la aceptación que tienen, si diariamente no hubiera miles de argentinos que los leen, no se los habría demonizado ni difamado como se lo hace a diario. Si los blogs no generaran opinión no serían objeto de agresiones semanales desde uno u otro lado de ese periodismo que se siente interpelado por desconocidos que aparecieron no se sabe de dónde explicitando un montonazo de ideas que, al parecer , a ellos nunca se les hubieran ocurrido.

A Beatriz Sarlo la historia le hizo un delivery sin costo y le dejó en su PC la posibilidad de entender de qué se trata el debate en los tiempos del 2.0 pero no abrió del todo el paquete. Se dejó llevar por dimes y diretes, chusmeó un poco y lo tiró a la basura. Lamentablemente, el espacio del pensamiento y las ideas se perdió la posibilidad de contar con un aporte suyo novedoso, a la altura de su currículum.

Una pena.
 .

17 comentarios:

damianivanoff dijo...

Salud al movimiento bloguero, al cual sigo desde 2007. Me hiciste acordar cómo eran algunos blogs pre- 125 y cómo fueron después.


Un abrazo. Y el que no lo entienda...pobre de ellos.

Daniel Olivau dijo...

La intelectualidad en general le cuesta entender la comunicación horizontal. Y me atrevería a decir, que no la van a entender jamás. No porque sean idiotas, necios o mal-intencionados.

Cuando teorizan o son apocalipticos o son integrados (H.Eco). Su "sistema operativo" no le da que nadie regule el medio, que nadie arbitre nuestros escritos. Que nadie califique, ni ponga escalafones. Para ellos todo esto sigue siendo "nuevo" y "novedoso". Y caen en un optimismo desmedido o un pesimismo destructivo. Ni lo uno, ni lo otro.

Basta como ejemplo que hasta hace poquito, un academico no podía citar una obra digital, ya que carecía de "chapa", era cosa poca seria.

Disfruten el viaje.

Wal dijo...

Muy cierto lo que dice Daniel. Todos los que pasamos por la academia sabemos de los roles y jerarquias que se autoimponen entre los intelectuales.
Su prestigio y reconocimiento (por ende su sosten material) depende de ello y por eso marginan o ignoran a quienes desde le llano les discuten.
Recuerdo en los 90 estudiando historia argentia en filo, los alumnos los interpelabamos sobre porque no se veia la version historia revisionista y la niguneban diciendo que no era
"seria"; igual que la iglesia catolica tenian su canon y todo lo que sirviera a su version de la historia era hereje.

PD: Parece que Betty Sarlo estaria en 6,7,8; seria bueno que la produccion de Gvirtz te invite a debatir con ella Gerardo.

Wal

El Canilla dijo...

Ta bueno el asunto, me voy a comprar el libro así lo critico como bloguero. El gran Bachelard diría que en la ciencia , lo único seguro es que en algún momento los paradigmas vigentes cambian, y el amigaso de Bourdieu, peleador si los hubo ,buscaría en el texto de la gran Beatriz si rompió el objeto para analizarlo.je ...volveremos sobre el tema

ram dijo...

Quizás lo peor de este tiempo sea tener que sumar a una oposición deshilachada y patética, una "batalla cultural" con cierta intelectualidad, también opositora pero con algún supuesto atisbo de nivel, y no, que esos intelectuales y esa oposición militen en la liviandad y la pereza, en no conocer y además negarse a conocer, al "enemigo K", las muletillas y los lugares comunes que repiten como loros les son suficientes, supoongo que alcanza para justificar algún cheque pero, peor para ellos, los mantiene lejos del rumbo que debieran tener si de veras quieren ganar la disscusión, o algo.
Sarlo no es la peor en ese naufragio, percibe cosas que a los otros ni les interesan, pero las lee mal, o no las lee, o las lee bien y se hace la tonta para seguir cobrando sin hacerse odiar del todo por ese "enemigo" que no tiene aspecto de perdedor, los que firman los cheques sí. La vida sigue y un clarín no vale quemar todas las naves.
Una lástima, porque se pierde la oportunidad de un debate más o menos serio, más "programático" (discutir un país, no una letra, la K). Y también es malo porque ese debate ausente, se reemplaza por otro, uno "interior" donde aparecen los codazos, las quintitas, las operetas, las "guerras" truchas de progres vs. perucas (o viceversa).
Aunque lo mío sea la comentada y no tengo blog, me considero parte de este menjunje bloguero en el que no es para nada casual que aparezcan cosas muy interesantes y mucho más profundas que las que la prensa seria, profesional y de alta calidad en delirios, emite y hace que se vea chiquitita, miserable y reptando por los mendrugos que le tira el patrón.
Un montón de tipos y tipas que, de puro gusto, pagándose el abono (no hay internet gratis) y sin pedir nada a cambio hayan construido todo un espacio - cada vez menos virtual, como lo percibió la misma Sarlo al ver la monada del facebook 678 en la calle; monada blanca seguramente, de clase media y, más seguramente, una monada sin las carencias argumentales de "profesionales" como majul, leuco, etc.
Si de la soledad de tipos aislados frente a la PC, se pasó a montones en las calles, a un tráfico enorme en la red, a encuentros, a apariciones en la tele de algunos de ellos (y no solo en canal 7) y, linda frutillita, al choreo de sus planteos o la censura lisa y llana cuando pueden, por parte de lo más selecto de esa prensa ("seria y etc.....).
A favor o en contra, alguien, intelectual para colmo, no puede dejar de percibirlo y, menos, puede (¿o debe?) explicarlo con un "análisis" cualunque, superficial y fiacoso.
¿En qué cabeza les cabe que hay blogueros (negros y populistas) que se mofen, y con razón pa'pior, de lo que elaboran sus finas inteligencias? - Un bochorno, doña Beatriz.

Norberto dijo...

Por lo ue entiendo, no solo no se sumergió en los post, sino que tampoco tuvo en cuenta los debates que estos generan, que con sus contradicciones y ampliación de conceptos, nos llevan a conocer otras opiniones y la ampliación de los conceptos y conocimientos.
Al no haber profundizado en el tema, se perdió conocer porque cada vez es mas el público que toma esto como modo de información o expresión, aún cuando uno no disponga de la capacidad (intelectual, tiempo, etc) como para mantener un blog.
Nunca menos y abrazos

Gerardo Fernández dijo...

Los casos de ram y Norberto vienen a señalar una falencia del post y es que omití mencionar a los comentaristas, personas que por diversos motivos no tienen un blog pero que día a día vierten sus puntos de vista comentando diversos post. Esa es otra pata del bloguerismo no debidamente visualizada.
Pienso, por caso en el inolvidable "Andrés el Viejo"...

hector felix dijo...

El problema de muchos intelectuales metidos a analistas políticos es que tiene dificultad para seguir el corso y ricorso de la historia que les toca vivir.
Por eso en las curvas de la historia derrapan tan fulero, muchos hasta se salen del comino.

pato dijo...

UFAAAAAAAAAAAAAA CON LA SARLO LA NUEVA FIGURITA DEL MONOPOLIO, BASTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Voces dijo...

Muy buena tu síntesis Gerardo.

el del sur dijo...

Ella y otros no entendieron como evolucionó la sociedad argentina desde el 2001 (asambleas) a hoy (horizontalidad de la información y poder de opinión), les pasó el camión por adelante y no lo vieron, y lo peor, no lo pueden explicar porque no lo vivenciaron y en el fondo, se arrepienten de no haberse subido (no pueden explicarse ellos en que parte se perdieron la película).

Un placer acompañar los

Ana dijo...

La victimización no suele ser un buen argumento. Porque así como vos decís "no critiquen al kirchnerismo porque es tomarnos por idiotas a los kirchneristas", también puede salir con las mismas palabras vacuas un macrista, un alfonsinista, trotskista, etc.

Mendieta dijo...

Voy a leer el libro, pero creo entender, leyendo tu sintesis, por donde va la cosa. Gracias por la mencion.

Gerardo Fernández dijo...

Lamentablemente los comentarios de este post se perdieron por la caída de Blogger de la semana pasada

5x1 dijo...

yo recien lo vi ahora y lo de Sarlo tiene mucha tela para cortar, creo que los defectos de como trata los blogs es algo calculado, es adrede. La trampa del libro (que todavia no termine de leer) es pegarnos con altura, especialmente sacar de la mesa la cuestion estructural (lo que ella reconoce que se hizo) y dejar lo otro. Que es lo otro? el marketing, CFK como Celebrity (y acting de La Viuda), La Campora como casting juvenil... cuando vos le sacas los resultados estructurales, del kirchnerismo solo nos queda la frivolidad, el seguidismo de las encuestas, los progres entre desorientados, entristas y meloneadores de principes... Te queda la rosca y la mugre tambien, te queda El Califato santacruceño que conquista la capital como Palito pero setentista (Bombita Rodriguez al poder), te queda todo eso con lo cual Capusotto se caga de risa y Barcelona tambien.

pablo olano dijo...

con mi señora nos entusiasmamos con Feiman el bueno, lo seguíamos por sus notas en contratapa de pagina 12 y su posición frente a la 125, mas leí parte de su publicación sobre la historia del peronismo, cuando vino a mi ciudad Maipú (bs as)por el ciclo café cultura concordamos con sus dichos en plena campaña 2008 frente a muchos 4X4 cortadores de rutas, donde majestuosamente dio una lección junto a Rep de historia argentina magistral, resfregandoles en la cara verdades irrefutables sobre el accionar de estos medio pelo ante el movimiento pronista, y le escuche una frase que compartimos ambos , cunado insistentemente los oligarquitas le preguntaban sobre la corrupción de los gobiernos K, el repondio que Nestor fue el que tuvo que embarrarse para poder gestar una plataforma de accionar política tal que le permitiera a Cristina sobrevolar el fango,era un reconocimiento brutal por parte de él sobre el entramado político, lo indignante de ahora es escucharlo interpelar el accionar de las decisiones políticas de Nestor en su armado político con su consecuente alejamiento, no leí el libro de el flaco porque me parece que quiere lucrar con esa situación o peor aun limpiar su imagen ante Cristina, lo que si es claro que muchos de los intelectuales solo sirven para alimentar su ego y nunca van a entender al pueblo, y estan en las antípodas con los que si entendieron a la Argentina y su pueblo, como Jaureche, Scalabrini, Cooke, que no solo ideologizaban sino que se ponían manos a la obra a trabajara la par de los políticos que apoyaban , en cuanto a Capàrros solo voy a decir lo mismo que para la Sarlo,no se su tendencia sexual pero harían una muy buena pareja ya que los une la envidia y el odio a todo lo popular, nacional y democrático, encarnado esto eventualmente en la figura de nuestra presidenta

espumita dijo...

La crítica a los intelectuales es siempre pertinente, no lo dudo, y es interesante que todos los sectores legitimen su derecho a la opinión, y más fundamental su condición de acceso a la palabra. Pero no creo que sea lícito partir de esa idea para sostener que los intelectuales no saben captar la realidad por que están demasiado almidonados o por que necesitan mantener su escalafón, o muchísimo menos por una acusación de que necesitan cobrar un cheque. Es me parece que es un reduccionismo bastante pobre que no se adecua a una figura tan heterogénea como “los intelectuales”. Por que si se va al caso Foster también es un intelectual y ha trabajado para el canal nacional y no le criticaría eso.

Por otro lado, si de cobrar un cheque se trata, es interesante la reducción que se hizo en la escuela secundaria de la carga horaria de filosofía, sumado al hecho de que se le dio incumbencia sobre esa materia a carreras que en general se dictan en terciarios, y que se le quito incumbencia a filosofía en materias como “política y ciudadanía”. Que bueno, ahora un abogado puede enseñarle a los chicos lo que es la participación ciudadana pero un filósofo no. Y se corrió filosofía al último año de la secundaria, con lo que en este año, año de elecciones, no se va a dictar filosofía prácticamente en todo el país... si, definitivamente los filósofos tienen una urgencia por conseguir un cheque. Es muy interesante la situación de un artista o de un pensador en este momento en la argentina. Parece mejor hacer como Feiman e ir al canal público a defender a Rozas y a Eva Perón

Y por otro lado, si es tan pobre la visión de la realidad que tienen los intelectuales: Por qué necesitaron a Foster para discutir con Sarlo, y por que a 678 no va nunca una persona común... un trabajador o un desocupado, en vez de ponerlos como tribuna y en esas fotos tan tiernas que ponen en los cortes. Por que parece que el lugar que encarna la voz de los desamparados y los excluidos del sistema no tiene lugar para ellos... más que como público, espectador o símbolos de identificación.

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