miércoles, 9 de marzo de 2016

El vuelo del buitre



Con mucho esfuerzo, y el aporte inestimable de Luis Santos, inicio un nuevo proyecto que denominamos "fernández10m" y consiste en realizar reportajes de 10 minutos sobre temas de candente actualidad. La primera entrega es con el economista Arnaldo Bocco, a quien le formulo las preguntas que, creo, todos nos hacemos sobre las consecuencias de un arreglo con los buitres.
Ojalá que esto sea un aporte al pensamiento en estos días cruciales que estamos viviendo.

lunes, 7 de marzo de 2016

El silencio deliberado de Cristina


Todos especulan con qué va a hacer Cristina y muchos (pero muchos) le pegan por todos lados, achacándole que no conduce, que no se pone al frente, que no da directivas, que sólo se comunica con La Cámpora, etc. Aquí mismo hemos escrito en su momento: “Cristina tiene que decidir si va a conducir al conjunto o sólo a La Cámpora“. Mi sensación es que está dejando pasar el tiempo deliberadamente para que el conjunto del FPV y, centralmente, el peronismo procese la derrota y tome posición ante el gobierno de Macri, teniendo en cuenta que el tema Buitres y la consecuente derogación de la Ley Cerrojo es un punto de inflexión de una trascendencia política muchísimo más gravitante a futuro de lo que muchos imaginan. Creo que la ex presidenta ha entendido que lo mejor es esperar que los melones se acomoden en el camino, y que la sociedad vea con sus propios ojos quienes son fieles a lo realizado en estos 12 años de gobiernos kirchneristas y quienes desisten. Recién después moverá y lo hará pivoteando sobre las consecuencias de la rendición con los buitres y su correlato en el FPV, que generará indudablemente una divisoria de aguas.
Es que la pregunta del momento es si existen posibilidades de garantizar unidad en el peronismo cuando el bloque de diputados ha planteado formalmente que no dará quórum para la sesión donde se trate la derogación de ley cerrojo y hay sectores que harán todo lo contrario, llegando en algunos casos a acompañar el voto de Cambiemos.
Pero hay otro elemento y es la ya remanida excusa de los peronismos provinciales de que si no se acompaña al gobierno nacional no habrá presupuesto para obras, etc. En realidad esta excusa se refuta muy sencillamente y es imaginando cómo podría gobernar Macri con la mayoría de los gobernadores en pie de guerra y su correlato en el senado, sumando a ello los serios inconvenientes para conseguir quórum propio en diputados. Queda muy claro que en ese escenario, la opción de Macri sería negociar y ceder o subirse al helicóptero.
Se dice también que el peronismo, como partido de poder, está siempre obligado a participar de la toma de decisiones, aunque en este caso pareciera que lo que sencillamente está haciendo es capitulando. Es que 25 años de control del estado generó en su seno ese “oficialismo permanente” del cual venimos hablando hace unas semanas, una subespecie que no fue muy visible para la sociedad mientras gobernaba el peronismo, ya sea con Menem o con Néstor y Cristina, pero que ahora queda expuesta en toda su dimensión, generando las condiciones para que la fractura sea inevitable y Creo que Cristina tiene esto mucho más claro que todos nosotros.
Han cambiado las condiciones. Sabíamos que la pérdida del gobierno nacional y la PBA incidirían directamente en el peronismo y hoy estamos en los umbrales de la división entre quienes asumen el rol de oposición en que nos colocó la sociedad con su voto y quienes entienden que hay que seguir negociando con el gobierno de turno, independientemente de que hoy Casa Rosada esté en manos de una fuerza que se sitúa en las antípodas del proyecto nacional y popular que el peronismo llevó adelante en los últimos 12 años.
Lo dicho no implica estar de acuerdo en todo con Cristina, ni mucho menos. Creo que ha tenido mejor despliegue en la gestión del estado que en la política interna. Pero por sobre las diferencias, no podemos olvidar que sus gobiernos fueron lo mejor que le pasó al pueblo argentino en los últimos 50 años.
Por supuesto que la división es funcional al proyecto de los CEOS, pero en las actuales circunstancias también lo sería el intento de una unidad viscosa, que ni siquiera podrá contener dentro de un mismo sello a sectores que siguen fieles al liderazgo de Cristina y aquellos que lidera el gobernador Urtubey.
No nos engañemos.

domingo, 6 de marzo de 2016

El Vermucito | Audio del 06-03-2016


LEGISLADORA ANDREA CONDE, SOBRE EL ATAQUE A UN LOCAL DE NUEVO ENCUENTRO
COLUMNA DE ARNALDO BOCCO SOBRE EL ARREGLO CON LOS BUITRES
DIEGO DOMINELLI SOBRE LA SITUACIÓN DE AEROLINEAS ARGENTINAS
PACO DURAÑONA, INTENDENTE DE SAN ANTONIO DE ARECO, SOBRE LA INTERNA DEL FPV
EDUARDO BARCESAT Y LA DESCOMPOSICION DEL PODER JUDICIAL
PRIMERA HORA
SEGUNDA HORA


viernes, 4 de marzo de 2016

Punto de inflexión


En algunos rincones del peronismo se perciben dudas en torno a qué hacer con la Ley Cerrojo y qué impacto tendrá esto en las provincias gobernadas por el PJ si no "acompañan" al gobierno de Macri en la capitulación ante los buitres. En tanto, el gobierno nacional juega hábilmente a dos puntas: por un lado extorsiona con que si no hay "acuerdo" con los buitres no habrá recursos para obras en las provincias y por otro aprovecha para atar una serie de acuerdos parlamentarios que le garanticen la escribanía.

Frente a este panorama, el peronismo se debate entre ser fiel a la política que apoyó desde el 2003 a 2016 en materia de deuda externa o tirar todo por la borda y razonar con el pragmatismo de los oficialistas permanentes como Pichetto, Bossio y cía.

Es que no se trata de que el gobierno de Macri busque rendirse ante los buitres por el bien del país y su gente. Visto desde nuestro lado, que le vaya bien a Cambiemos significa que al pueblo le irá horrible. Se trata, ni más ni menos, de proyectos políticos diametralmente opuestos ¿O alguien puede imaginar que el macrismo va a financiar obras en las provincias así porque sí? 

La discusión de fondo es si somos capaces de seguir manteniendo las banderas y convicciones que sostuvimos en los 12 años de gobierno o si hacemos borrón y cuenta nueva y volvemos a la lógica del país que estalló en 2001. En este sentido, el peronismo se enfrenta quizá a la encrucijada más cruenta desde el retorno a la vida en democracia, que por cierto no pasa por arreglar con Frigerio así suelta los cheques para la obra pública sino cómo posicionarse ante la embestida del neoliberalismo, que busca prioritariamente cooptarlo para escindirlo y dejarlo sin potencia para volver a darle volumen político a una experiencia revoltosa como la del kirchnerismo.

La arremetida es colosal y en todos los frentes, pero sin dudas el más preocupante de todos es el ataque al peronismo por ser la herramienta política más potente del movimiento nacional y popular. Si finalmente logran quebrarlo y consiguen que una parte vote positivamente la derogación de la Ley cerrojo -algo que día a día aparece como lo más probable- la derrota asumirá ribetes dramáticos puesto que colocará al peronismo al borde una fractura y un peronismo dividido es la garantía para la victoria de Cambiemos en las legislativas de 2017 en el marco de un veranito artificial como el que tuvimos con el menemismo en 1994 y 1995.

Por cierto que las razones de quienes gobiernan territorios no son para nada desdeñables y es lógico que deben tener puentes con la administración central. 

El punto es si todo da lo mismo

Y cuántos estamos dispuestos a decir que no, que no todo da lo mismo



jueves, 3 de marzo de 2016

Suena el teléfono...

Antonio Jaime Stiuso, ese personaje siniestro que desde 1976 vive en las penumbras y de quien sólo hay una foto y algunos segundos de video, una noche llama a Intratables para hablar en vivo con el ex fiscal Luis Moreno Ocampo, lo ponen al aire y en ese preciso instante todos entendemos por qué la jueza Palmaghini se declaró incompetente. Se acabaron las medias tintas y la operación entra en una fase superior.

En cualquier momento cena a solas con Mirtha.
No hay que perder el eje y el eje es que el círculo rojo necesita transformar al gobierno de Cristina en la peor catástrofe de la historia porque es la única manera que tienen de justificar el ajuste despiadado con que están castigando a la sociedad argentina y para evitar reacciones por el descontento que eso engendra, necesitan desmovilización y miedo. La primera es la amenaza del despido, es Prat Gay diciendo que habrá que elegir entre ganar menos o perder el empleo. La segunda es el hedor simbólico de Stiuso apretando en vivo a un ex fiscal de la república por TV en horario central.
Y no hay que confundirse: el destinatario de todos estos aprietes es el pueblo argentino. Esto va más allá de Cristina, como ella misma lo dijo innumerables veces. Lo que se busca es que por décadas no vuelva a haber un gobierno que al menos pruebe enfrentar al poder real como se lo intentó entre 2003 y 2015 con el apoyo de una porción significativa de los argentinos. El objetivo es evitar que se pueda conformar nuevamente una coalición electoral ganadora, porque además dan por sentado que un regreso del pueblo al gobierno tendría características más duras puesto que la violencia del macrismo, inevitablemente genera su contracara por más que se lo quiera evitar.
Stiuso llamando a Intratables es el círculo rojo declarando que en este país se acabó la joda y que van a hacer todo lo que sea necesario para que a los argentinos nunca más se les ocurra apoyar gobiernos díscolos.
PRIORIDADES
Alguna vez alguien dijo que lo que más le gustaba del kirchnerismo eran sus enemigos. Esa frase vuelve a cobrar actualidad. Sin duda podremos encontrar notorias falencias en la gestión de la política por parte de Cristina, pero al mismo tiempo hallaremos una virtud en la gestión del estado, básicamente en su orientación enfocada a desarmar las cuevas donde está el hormigón armado del poder real. Se avanzó lo que se pudo, fundamentalmente por el accionar del establishment, que demostró tener muchas más defensas de las que se presumía. Lo importante, empero, es el intento y es eso, precisamente, lo que se busca castigar. Cuando se dice que nuestros días tienen puntos de contacto con el 55 no se exagera. Obsérvese dónde estuvo el radicalismo en ambos casos, sin ir más lejos…
La clase dominante es feroz. No le tembló el pulso cuando tuvo que asesinar obreros en laSemana trágica ni en la Patagonia, o luego  bombardear Plaza de Mayo, asesinando a 355 civiles e hiriendo a más de 600, mucho menos cuando en 1976 desencadenó la mayor cacería humana de nuestra historia. Tampoco dudará ahora en hacer lo que entienda necesario para cortar desde raíz cualquier brote díscolo.
Son lecciones para tener en cuenta porque mientras desde este lado del mostrador podemos discutir durante días cuáles fueron los errores, lo que el círculo rojo castiga con fiereza es el haberlo intentado.

martes, 1 de marzo de 2016

No cuenten conmigo


Se viene la gran ofensiva de los buitres. Dirán que aquellos que no apoyen el “acuerdo” estarán apostando por un país que siga “fuera del mundo”, el país de los K…
Nos vienen a convidar a arrepentirnos y habemos muchos a quienes no se nos pasa por la cabeza la más mínima intención de retroceder ni medio centímetro en nuestras convicciones. Seguramente habrá oficialistas permanentes que manoteen el manual de las excusas del político políticamente correcto para borrar con el codo todo lo que escribieron y dijeron desde 2005 hasta nuestros días. No será el caso de miles de argentinos que sabemos muy bien adónde conducen estos renuncios.
Quieren endeudarse para pagarle a los buitres y así tomar nuevas deudas que nos van a dejar nuevamente engrampados por décadas
No, gracias, ya comí
Probablemente el peronismo se quiebre y mal en esta votación. Y habrá que remarla más de la cuenta pues si eso sucede, es todo ganancia para Cambiemos, pero a veces la unidad es imposible y más cuando se cruzan en el camino de las fuerzas populares dilemas como el de bajarse o no los lienzos con los buitres.
No cuenten conmigo para avalar razones de gobernabilidad. Búsquenme entre los que se mantienen firmes no ante convicciones dogmáticas sino convicciones soldadas al calor de la experiencia de vida, porque en mis 55 años vi el desguace del estado de Martínez de Hoz y sus secuaces y luego el festival que hicieron con las joyas de la abuela en los noventa. Lo vi, lo padecí, lo palpé y con eso me basta.
No cuenten conmigo para firmar la definitiva postración de mi patria
Aunque es choto reconocerlo, estoy entrando en una etapa de mi vida donde se empieza de a poquito a hacer el balance de una vida y se anotan las deudas y las ganancias, los orgullos y las vergüenzas. No dejo mucho, salvo una línea de conducta política e ideológica a favor de la dignidad de pueblo y mi patria. Nadie podrá achacarme haber tranzado con “los mercados” ni con toda esta runfla que tira por la borda todo lo que se hizo en materia ya no de deuda externa sino de inteligencia para pararse en el mundo y proyectar un destino del que nuestros descendientes pudieran enorgullecerse.
Y aprendí que muchas cosas son negociables y observará el lector que puse “muchas” en lugar de “todas”… porque no todo es negociable. Por eso, desde el orgullo de haber bancado el proyecto político que le dio a mi pueblo los días más felices desde 1955 a la fecha, desde la satisfacción de haber enfrentado a familiares, a amigos y la mar en coche por el kirchnerismo digo que no cuenten conmigo para avalar la rendición incondicional, que no cuenten conmigo para exponer excusas y que sí cuenten conmigo para volver a empezar cuantas veces sea necesario. La oligarquía nos ha condenado a tener que rearmar todo lo que sus gobiernos destruyen y estamos nuevamente al borde de tener que empezar todo de nuevo, corrigiendo, recauchutando, atando con alambre, pero ¿Sabés qué? Felices porque como dijo Ernestito hace unos días, a veces la derrota se parece tanto a la victoria…
ernesto-seman-derrota-victoria

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