jueves, 3 de marzo de 2016

Suena el teléfono...

Antonio Jaime Stiuso, ese personaje siniestro que desde 1976 vive en las penumbras y de quien sólo hay una foto y algunos segundos de video, una noche llama a Intratables para hablar en vivo con el ex fiscal Luis Moreno Ocampo, lo ponen al aire y en ese preciso instante todos entendemos por qué la jueza Palmaghini se declaró incompetente. Se acabaron las medias tintas y la operación entra en una fase superior.

En cualquier momento cena a solas con Mirtha.
No hay que perder el eje y el eje es que el círculo rojo necesita transformar al gobierno de Cristina en la peor catástrofe de la historia porque es la única manera que tienen de justificar el ajuste despiadado con que están castigando a la sociedad argentina y para evitar reacciones por el descontento que eso engendra, necesitan desmovilización y miedo. La primera es la amenaza del despido, es Prat Gay diciendo que habrá que elegir entre ganar menos o perder el empleo. La segunda es el hedor simbólico de Stiuso apretando en vivo a un ex fiscal de la república por TV en horario central.
Y no hay que confundirse: el destinatario de todos estos aprietes es el pueblo argentino. Esto va más allá de Cristina, como ella misma lo dijo innumerables veces. Lo que se busca es que por décadas no vuelva a haber un gobierno que al menos pruebe enfrentar al poder real como se lo intentó entre 2003 y 2015 con el apoyo de una porción significativa de los argentinos. El objetivo es evitar que se pueda conformar nuevamente una coalición electoral ganadora, porque además dan por sentado que un regreso del pueblo al gobierno tendría características más duras puesto que la violencia del macrismo, inevitablemente genera su contracara por más que se lo quiera evitar.
Stiuso llamando a Intratables es el círculo rojo declarando que en este país se acabó la joda y que van a hacer todo lo que sea necesario para que a los argentinos nunca más se les ocurra apoyar gobiernos díscolos.
PRIORIDADES
Alguna vez alguien dijo que lo que más le gustaba del kirchnerismo eran sus enemigos. Esa frase vuelve a cobrar actualidad. Sin duda podremos encontrar notorias falencias en la gestión de la política por parte de Cristina, pero al mismo tiempo hallaremos una virtud en la gestión del estado, básicamente en su orientación enfocada a desarmar las cuevas donde está el hormigón armado del poder real. Se avanzó lo que se pudo, fundamentalmente por el accionar del establishment, que demostró tener muchas más defensas de las que se presumía. Lo importante, empero, es el intento y es eso, precisamente, lo que se busca castigar. Cuando se dice que nuestros días tienen puntos de contacto con el 55 no se exagera. Obsérvese dónde estuvo el radicalismo en ambos casos, sin ir más lejos…
La clase dominante es feroz. No le tembló el pulso cuando tuvo que asesinar obreros en laSemana trágica ni en la Patagonia, o luego  bombardear Plaza de Mayo, asesinando a 355 civiles e hiriendo a más de 600, mucho menos cuando en 1976 desencadenó la mayor cacería humana de nuestra historia. Tampoco dudará ahora en hacer lo que entienda necesario para cortar desde raíz cualquier brote díscolo.
Son lecciones para tener en cuenta porque mientras desde este lado del mostrador podemos discutir durante días cuáles fueron los errores, lo que el círculo rojo castiga con fiereza es el haberlo intentado.

4 comentarios:

Daniel dijo...

Hay muchísima gente de a pie que apoyó y votó a esta secta de hijos de puta y no hay tantos arrepentidos como debería haberlos porque han sido demasiado operados por años.
Los medios de comunicación en reemplazo de los ejercitos han demostrado una eficacia impresionante. Sin embargo está Internet donde puede encontrarse todo lo que a uno puede sacarlo de dudas, de manera que estamos en presencia de un fenómeno comunicacional que aún no hemos alcanzado a comprender en toda su dimensión.

Carlos G. dijo...

La verdad es que, después de la década menemista y de la debacle radical pensé, durante mucho tiempo, que no había salida en democracia.
Porque los resortes del funcionamiento del sistema estaban en pocas manos.
La llegada de Néstor y Cristina me hicieron dudar primero, y luego casi llegar al convencimiento de que finalmente se había podido abordar el poder respetando las formas y la esencia del sistema democrático.
Hoy comprendo que no fue así; que fue un intento, un buen intento, casi revolucionario, pero que no alcanzó.
Y hoy pagamos el precio de no haber logrado construir sobre bases firmes y que en pocas semanas el enemigo haya logrado hacer tanto daño.
Tanto se ha hablado de la autocrítica, de los votos que se perdieron, de los sectores a los que no se les dio lugar, y yo creo que también habrá que pensar de cómo deberá ser el próximo intento, de cómo se deberá actuar para asegurar la hegemonía de un proyecto que propenda a una patria más justa, libre y soberana, que es todo lo que hoy estamos perdiendo.

GISOFANIA dijo...

Coincido con Daniel.

Es un espanto de dimensiones colosales

Politico Aficionado dijo...

No desesperen compañeros, dicen las Escrituras que el Mal no prevalecerá.