viernes, 26 de agosto de 2016

El kirchnerismo está muerto, pero existe para desestabilizar


Tomemos sólo algunos datos de la semana: Cayó un 13 % la venta de electrodomésticos; la desocupación creció, según el INDEC macrista, un 9,3%; el gobierno comienza a frenar importaciones de productos cuyo ingreso atenta directamente contra las fuentes laborales.

Tomemos un eje central en toda la prensa hegemónica: El kirchnerismo está en terapia intensiva y las apariciones de Cristina Fernández de Kirchner son celebradas en Casa Rosada.

Todo muy claro, pero el análisis se complejiza cuando se lee y escucha a los alfiles del complejo comunicacional hegemónico y entonces resulta que ese kirchnerismo en hilachas, en franca retirada, estaría teniendo -pese a todo- una infinita capacidad de maniobra como para ser el responsable de los ataques denunciados por el presidente y la gobernadora de la PBA. ¿En qué quedamos? ¿Alguien en su sano juicio puede suponer seriamente que una fuerza política que, según los escribas hegemónicos, prácticamente no existe, pueda complicar de una manera tan poderosa al presidente de la Nación y la gobernadora bonaerense?

¿No será que para las usinas políticas e ideológicas del oficialismo es más fácil agitar el fantasma K que hacerse cargo de que son sus graves desaciertos políticos los responsables estructurales del clima que se vive en los barrios?

A 8 meses de macrismo explícito parece mentira concluir el análisis en que lo que tenía para dar es lo que anticipamos tantas veces: Ajuste brutal, fortísima transferencia de recursos a los sectores concentrados y, a consecuencia de estas medidas, aumento desmedido de pobreza y desocupación.

El macrismo es esto, señoras y señores. Es sencillo, no hay que andar con tanto Gre Gre para decir Gregorio. ¿Que el país que tomó no era fácil? Por supuesto ¿Qué había varios frentes complicados? Es cierto. Pero la habilidad política, la prestancia para gobernar y la capacidad para solucionar problemas es un valor del gobierno de turno, ya no del anterior ¡Y es aquí donde se observa con dramatismo que Macri ha venido a reinstalar los privilegios de los sectores más acomodados y el resto que se la banque! Por supuesto que todo envuelto en un paquete de discurso mediático como el que padece el pueblo argentino, donde la culpa de todo la tiene el gobierno que, curiosamente, le dio los mejores años a los sectores populares.

Repito: no era fácil. había muchos problemas, algunos de ellos graves, pero ¿Alguien es su sano juicio puede comparar esta gravedad con la que heredó Néstor Kirchner en 2003? Que cada uno se responda a sí mismo, en la intimidad.

7 comentarios:

Anònimo Veneciano dijo...

será una invasión zombi?

ram dijo...

En tiempos de la Guerra Española, alguien, dirigiéndose a un milico fascista le disparó una frase luego célebre, "los muertos que vos matáis, gozan de buena salud"; no pasó mucho tiempo hasta enterarnos que los muertos que mataban, muy muertos estaban pero la frase quedó y hasta con beneficiarios insospechables como un profe que tuve, médico él, de mala pracis frecuente pero, éso sí, no fatal.
Nuestro amado virrey de la dependencia sin angustia no es milico fascista (aunque sea obvio que le encantaría) pero la frase en cuestión se le aplica a ese kirchnerismo, reacio al velorio y tributario de una memoria que se expande como mancha de aceite... no sólo está vivo sino que se nutre de las barrabasadas amarillas que nunca dejan de ocurrir.... y ya que empecé con la guerra española, los milicos fascistas se quedaron 40 años, es un alivio que la frase siga vigente y que el peor violador de la memoria de Frehhie Mercury, haya chocado la calesita antes del 1er. cumpleaños....

gustavo piazza dijo...

no. no en la intimidad.
uno de los "paradigmas" mentales que me construyen, tiene que ver con el empirista inglés que, cuestionado por un fisiócrata francés, preguntado al respecto, dijo: lo refuto así. Y pateó una piedra.
digo, desde gramsci que nos estamos planteando lo del sentido común que obstruye la posible revolución, y desde descartes que nos planteamos lo del sentido común. (para qué seguir, ya maquiavelo decía que pensamos según lo que tenemos en el bolsillo).
digo. más allá de un sentido común instalado a fuerza de televisores prendidos en cada clínica donde vayamos, o la del pastorcillo que decía que se venía el lobo, o la de savonarola, y para qué seguir, los "sentidos comunes" sociales tienen un límite, que es la realidad, y resulta tan dura como la piedra que pateaba mi empirista.
quizás nos haga falta un poco más de paciencia. en modo alguno nos hace falta hablar en voz baja.
todavía. no lo desaprovechemos...

gustavo piazza dijo...

y, ram, todo bien, me encantan tus posteos, pero la frase de los muertos que vos matáis ya se le atribuye, parece que falsamente, a zorrilla en el juan tenorio, circa 1600. un abrazo, de todas maneras.

Hugo dijo...

Ya lo dijo el General: "No es que nosotros seamos tan buenos, sino que los demás son peores". Frase célebre de vigencia absoluta.

ram dijo...

Bueno, Gustavo, las frases célebres tienen ese qué sé yo de que uno las hace nacer cuando se las encuentra y no cuando nacieron.... hace tiempo me prestaron (y lógicamente "olvidé" devolver) unos libros de la duerra española.... y en el anecdotario figuraba la de un intelectual al que debían boletear pero no pasó y el tipo habría largado la frase (del intelectual ni me consta ni me acuerdo pero, con la frase se me presentó el profe.... la frase era "para él"). Que el origen venga de los tiempos de Colón no tendría nada de raro, dada la mala costumbre de reciclarse de la Historia.... sin irnos muy lejos, hace una ponchada de siglos un judío andrajoso encontraba más fácil que un equivalente a nuestro querido virrey pase por el ojo de una aguja, antes que servir para algo bueno.... y resulta que ahora un comprovinciano mío se anda preguntando acerca de lo "novedoso" que sería el susodicho querido virrey...... cosas leyeres, Sancho....

Hugo dijo...

Gustavo Piazza. Tenés razón. La frase "los muertos que vos matáis gozan de buena salud" se la atribuyeron falsamente a Zorrilla, tanto Ortega y Gasset como David Viñas. En realidad la frase textual aparece en una una traducción al castellano de la obra "El mentiroso" del francés Pierre Corneille, de 1643, que su vez es una readaptación de "la verdad sospechosa" del mexicano Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, de 1618, en donde un personaje dice refiriéndose a alguien que se lo daba por muerto: "el muerto cuyos sesos fueron esparcidos por la campaña, aparece sano y salvo"