lunes, 11 de abril de 2016

Elogio de la emoción


Así como el mismísimo Néstor Kirchner dijo que para bajarnos el precio nos decían kirchneristas, ahora resulta que la descalificación a quienes siguen fieles a las banderas levantadas en los gobiernos de Néstor y Cristina es “kirchnerismo emocional”, algo verdaderamente insólito cuando ha sido el mismísimo movimiento peronista el que ha hecho del sentimiento una de sus principales razones de ser. Pero lo gracioso es que esa acusación proviene de algunos que habrían descubierto hace dos meses que la política es una mera sucesión de roscas palaciegas. No muchachos, la política y la lucha por el poder es eso, pero también mucho más. ¿Quién les hizo creer que la política -y si se quiere la política peronista- es el oficialismo permanente de Pichetto? Noo, no es eso. Mucho menos la traición desembozada de impresentables como Bossio.
La vecina que me acaba de preguntar si voy esta noche a Aeroparque y ante mi “no lo sé” me dice, “Yo sí”, supera largamente los 60 años y llega a fin de mes tranqui. Pero esta noche va a Aeroparque y cuando lo dice, en sus ojos se intensifica ese brillo generado por la humedad de la emoción.
El supuesto “frepasismo” que esta noche comienza una sucesión de manifestaciones a favor de nuestra ex presidenta no es sólo militancia de La Cámpora y el EDE. Es gente suelta que no olvida todo lo que Cristina gestionó a favor del pueblo. En líneas generales, esos sectores con necesidades básicas satisfechas que se movilizan, celebran una gestión que favoreció a otros que están más abajo que ellos en la pirámide social. Son personas que hicieron trámites para que el chiquito de su empleada doméstica pudiera acceder a una vacante en una escuela cercana, así se le facilitaba el día a su mamá, son gente que se emociona con la AUH, gente que el miércoles lloró cuando Bossio y el massismo acompañaron la aniquilación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Es gente que se desgarra con los despidos y las imágenes que empiezan a mostrar el drama de los que el macrismo arrumbó a los empujones en la pobreza. Y es gente que también expresa a miles que en silencio recuerdan todo lo que se hizo y no olvidan.
Celebro entonces la emocionalidad de los que reivindican un gobierno que fue lo mejor que le pasó al pueblo trabajador luego de los gobiernos del general Juan Domingo Perón. Y lo celebro porque esa emoción no les impide reflexionar y al mismo tiempo criticar todo lo que no les gusta del entorno de Cristina, así como no dejan de visibilizar los errores que ella misma cometió. Pero ahora resulta que desde una pseudo racionalidad se pretende hacernos creer que la emoción es una forma de la boludez…
En sociedades como las nuestras, crecidas en el marco de injusticias históricas, la recuperación de derechos, la redistribución y el enfrentamiento con los poderes establecidos es algo emocionante. Por eso combaten a la emoción, porque es mucho más fácil atacar a la emoción que a las políticas concretas que la generaron. Lo triste son los que se comieron el versito de que la política es pura negociación de palacio, sin gente, sin masas, sin bullanguería y sin emoción.

6 comentarios:

Carlos G. dijo...

Haber sentido durante 12 años que, finalmente, uno formaba parte de la Argentina; haber colgado por primera vez en mi vida unas cintitas celestes y blancas en el espejo retrovisor del auto; haber disfrutado de un país inclusivo; haberse emocionado viendo a la gente en los festejos del bicentenario, haber llorado el 27-10-10 y haber colgado en la puerta una bandera con una cinta negra; haber despedido a CFK el 9D, son todas muestras de kirchnerismo emocional, muestras de que todavía estamos vivos.

Juan Guillermo Cocina dijo...

¿Sabe que pasa? Esa pobre gente confunde racionalismo con cinismo.

Deberían echar una ojeada a un librito de un tal Maquiavelo (según algunos cínicos, el gran cínico del pensamiento político), llamado "El Príncipe"; solo para observar que la política no es cinismo, sino racionalismo + emoción. Luego de todo el análisis frío, sistemático, desapasionado, el escrito finaliza con una exhortación en pos de la unificación italiana por medio de la acción caudillesca (hoy dirían "italianismo emocional"); y cierra con una cita poética de Petrarca.

Los cínicos se escudan en el racionalismo para criticar a quienes encaran la política con pasión, sin la cual es imposible cohesionar ningún proyecto colectivo; no porque sean racionales, sino porque sufren una incapacidad de entregarse a algo más grande que ellos mismos; tienen miedo de desilusionarse; en definitiva, tienen miedo de amar, que es lo mismo que decir, tienen miedo de vivir.

Los cínicos son cínicos porque son cobardes; no porque sean racionales. Hay que dejarlos en sus cuevas húmedas y solitarias.

Daniel dijo...

No hay nada más emocional que lo que ha sido el voto a Macri. Cero racionalidad, solo un impulso violento que los llevó a desalojar al kirchnerismo al costo que fuera.

claudio Maxl dijo...

No hay q dejar q los sanguchitos se apropien d la palabra peronismo. ellos son menemistas residuales, el peronismo es kirchnerismo. Q la alternativa sea peronismo K o menemismo PJotista.

Vanesa dijo...

seré emocional y boluda pero los ojos se me llenaron de lágrimas cuando la cámara la enfocó saliendo de Aeroparque saludando y sonriente. Como cuando vuelve un familiar que hace mucho no ves.

Raúl dijo...

Anooche era de noche...pero brillo otra vez el sol
Hoy esta nublado...pero brilla igual el sol

Por primera vez en 4 meses siento alegria en el corazon.
Y aunque mañana el impresentable pistolero la deje presa arbitrariamente (no tiene otra manera) nada cambiará el hecho de que Cristina volvió y es parte del pueblo, desde antes, ahora y para siempre. Y no hay NI UNO SOLO en el otro bando , ni en el "nuestro" que le llegue siquiera a la suela del zapato. Podrán tener territorio pero no pueden llenar ni una cabina telefónica. Rosca no es liderazgo y volvió a demostrarse anoche. In your face urtubey, bossio, scioli, gioja y siguen las firmas (así, bien en minúscula). Que se metan el peronometro en el orto. Yo me siento mucho mas peronista que estos 4 de copas electorales (los votos nunca fueron de ellos, mas claro echale agua)
Y a los minions amarillos ni los nombro porque no existen fuera de la tapa de un diario o un call center lleno de trolls a sueldo...

Nos siguen matando, extinguiendo, reduciendo a "secta", "grasa militante", "iluminados", "emocionales"...seguimos mas vivos que nunca, después de 12 años de luz y 4 meses de oscuridad.

Anoche el MENSAJE quedo claro, quien quiera entender que lo haga.

No aflojemos compañeros, puede haber una luz al final del túnel siniestro en el que metieron al país estos hijos de puta.

Abrazo para todos

Raúl