viernes, 26 de febrero de 2016

Pichetto y el oficialismo permanente


Macri fue muy claro en lo referido a los buitres, dijo que había que sentarse con el juez Griesa y hacer lo que él ordenase. Todo indica que está a un paso de lograr su objetivo, en una rendición incondicional que asombra por los números ya que mientras Néstor Kirchner arregló con el 94 % de los bonistas con 30 mil millones de dólares, Mauricio está dispuesto a darle 15 mil millones al 7 % restante, un negoción, para los usureros, por cierto (¿Te acordás cuando se decía que los empresarios están más capacitados para conducir el estado porque saben administrar?)

Un sólo obstáculo le quedará a Griesa y los buitres para consumar la victoria y es que el parlamento argentino derogue las leyes "Cerrojo" y de "Pago soberano". De otra manera la rendición incondicional del macrismo es imposible. ¿Qué necesitan para derogarla? Los votos de una parte del bloque de senadores del FPV puesto que, se supone, en Diputados están más cerca de ganar la votación con el concurso de Bossio, el joven militante del oficialismo, sea con Cristina o con Mauricio, y la decena y media de diputados que lo acompaña. Donde Cambiemos está verdaderamente complicado es en el senado, por eso está realizando todos los esfuerzos posibles para conseguir sea como sea el voto de varios senadores peronistas a quienes les ofrece el oro y el moro para sus provincias y ver si así levantan la mano a favor de los buitres.

Siempre que la materia en estudio es peronismo, es muy difícil anticipar los escenarios posibles que esta votación generará, pero me arriesgo a sospechar que abrirá una brecha de dimensiones gigantescas y que ya nada será como antes. El senador Miguel Pichetto, como encarnación del oficialista permanente está operando a cara descubierta a favor de la derogación y habrá que ver cuántos votos junta, además de los salteños y otros que, se descuenta, lo acompañarán. La coartada discursiva es un rosario de vetustos lugares comunes: contribuir a la gobernabilidad, no poner palos en la rueda y demás hits por el estilo.

En la base del debate, y más allá de la derogación de las leyes para firmar la rendición con los buitres, el dilema que late como bomba de tiempo en el seno del peronismo es qué margen de tolerancia habrá para esto que podríamos definir como "el oficialismo permanente", esa tendencia a arreglar con la lapicera, independientemente de quién la maneje y que empezará a visualizarse con más nitidez en este tiempo, donde las cajas de la nación y la provincia de Buenos Aires han quedado en manos del macrismo. Bossio y Pichetto son los abanderados, se escudan en la cerrazón de Cristina y La Cámpora para no confesar sus verdaderos objetivos. A ver: es cierto que el cristinismo se ensimismó en demasía (aquí hablamos oportunamente al respecto) pero a no confundirse: Una cosa es la disputa interna con un sector y muy otra la compulsión a arreglar con el poder de turno a como dé lugar, pisoteando el mandato que nos dio la sociedad mediante su voto.

El oficialismo permanente se fue desarrollando en casi tres décadas de manejo del estado nacional y la PBA. Fue menemista en los noventa y kirchnerista del 2003 en adelante. Y ahora, como si nada, se arrima al macrismo. Para el oficialista permanente todos estos movimientos tienen siempre una florida fundamentación. El punto es determinar dónde está el límite y cómo se distingue a aquellos intendentes y gobernadores que asumen con dignidad el rol de opositores -que es donde nos colocó la sociedad- para desde ahí negociar todo lo que sea negociable con el poder central, y aquellos que son meros militantes de la tesorería y poco les importa si está en manos del peronismo o del macrismo. 

Hacer política de mayorías implica amplitud, pero ser amplios no significa que todo da lo mismo.

7 comentarios:

marioaya dijo...

¿sería posible encontrar y publicar el cierre de picheto en el senado cuando se aprobo la ley en 2005 y 2010?

Hugo dijo...

Qué bueno que lo descubras. Y no es el único.
EL kirchnerismo había sido masivamente menemista pero con amnesia.
La pregunta es: cundo sigue la resistencia con aguante?
Parece que ya no respiran, muchachos

Diego dijo...

Me parece desubicado poner a los gobernadores (y menos a los intendentes, se ve que la mirada conurbana te nubla, acordate del intendente de Tres Lomas) en el rol de oposición al gobierno nacional. Que influye, influye, no hay dudas, pero no tienen ninguna herramienta institucional más que los representantes (a los cuales no manejan).

juan carlos paulina dijo...

LA BANELCO VIENE MARCHANDO A PASO REDOBLADO !!!!!!!

gustavo piazza dijo...

dejémonos de joder!!! Yo no vengo del peronismo, es más, sin néstor y cristina hubiera sido un apolítico más. así que en principio, (aunque me afilié) por el peronismo no daría dos mangos, si no fuera que largaron una consigna de afiliarse. la pregunta que me hago: sirve el peronismo? si no sirve para enfrentar a mugricio, si no sirve para defender al pueblo, si no sirve para evitar que nos vuelvan a empernar a nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos, si no nos van a defender, para qué mierda están? para qué nos piden el voto, para aprobar los decretos de mugricio? para que la corte suprema adicta al dictador la meta a la kris y a kiciloff en cana? tiene sentido el peronismo si es una colectora más de cambiemos? defínanse, o desaparezcan...

Vanesa dijo...

Los gobernadores e intendentes están preocupados por sobrevivir. Pero una cosa es hacer "oposición responsable" y otra "colaboracionismo". No sea cosa que logren sobrevivir 4 años y luego nadie los vote. O creen que el votante del PRO los votará en agradecimiento?
La estrategia colaboracionista no funcionó en CABA. Cuando vamos a elecciones y criticamos medidas del PRO nos pegan (y con razón) de izquierda y derecha: "pero si los legisladores del FpV votaron esa medida". Y cada vez sacamos menos votos.
Votar por endeudarnos de esta manera no es peronista. Nos niega la independencia económica.

uno dijo...

Ya por 2008, cuando defendió con behemencia la 125 en el cierre de la votación, pensaba que era el mismo que había seguido a Menem con la misma devoción, y me hice la imagen de que es un profesional de la política, un mercenario si se quiere, pero que sigue a su líder hasta el final de su poder, no es un Cobos, pero tampoco un Recalde. Algo así como una espada sin cabeza, como se decía de Lavalle. No me extraña entonces que ahora al no tener un claro liderazgo ande medio perdido. Habría que analizar su actuación en los años no peronistas desde 1999 hasta 2001, la verdad no tengo idea que hizo en esa época.

Al margen, no tengo muy claro que nuestro candidato, no hubiera hecho un arreglo parecido, incluso no tengo muy clara la propuesta exacta que se le habría hecho a los buitres, pero si tiene una quita de al menos un 15 o 20%, leí que no sería muy diferente a la de 2005, si se computan los cupones de PBI.