miércoles, 22 de julio de 2015

En el diario no hablaban de ti...


Después discutimos si el salario mínimo alcanza o no, y cuál debería ser su piso. Después discutimos si la importancia del mínimo es cuantitativa o cualitativa (los que saben dicen que la importancia del salario mínimo es que cuando aumenta tira para arriba al resto de la masa salarial y eso se refleja en con convenios colectivos, etc). Después discutimos a qué nivel queda el salario mínimo en términos históricos. Porque antes tenemos que discutir la persistencia desinformativa del gran enclave mediático opositor que en función de los fines políticos de sus patronales se caga de manera alevosa en principios elementales del periodismo y hoy llegó al extremo de no consignar en sus tapas el acuerdo alcanzado ayer e el Consejo del Salario, conformado por las patronales empresarias, la representación de los trabajadores y el Estado. 

Ya sabemos cómo son, pero igualmente no hay que dejar pasar ninguna de estas acciones sin remarcar la forma en que cotidianamente anteponen la línea editorial a la información con fines claramente desestabilizadores.

4 comentarios:

Diego dijo...

Para disimular que no actúan en tandem, por lo menos podrían poner una foto distinta del festejo del gol de River. ¿O achican gastos comprando a medias la misma foto?

Nando Bonatto dijo...

No hay caso, está en su naturaleza,no pueden superar la aversión

Martiniano dijo...

Gerardo una pregunta, si La Naciòn y Clarìn mienten tanto, y la gente se da cuenta de ello, ¿Por qué siguen siendo los diarios mas vendidos (y por amplio margen)?

Gerardo Fernández dijo...

Martiniano: En una perspectiva histórica, venden cada vez menos y en términos de credibilidad la caída es atroz. Si comparás la incidencia que tienen hoy con 20 años atrás, todo demuestra que han caído. No obstante, tienen un piso y eso hace que sigan siendo los más vendidos. Pero por otra parte, eso no significa que absolutamente toda la sociedad los desprecie. Hay una porción nada desdeñable de lectores que se identifican con ese periodismo.

Su principal inconveniente es que antes se los leía para "saber qué pasó en el mundo" y hoy se los lee para ver qué dicen de lo que sucede en el mundo. En términos periodísticos eso es un cáncer que ha empezado a avanzar.