martes, 9 de junio de 2015

No le tocaron timbre y Sergio juega a la derrota de Macri


El Zugzwang no ofrece salida ganadora ni tampoco una que al menos conduzca al empate. Consciente de esta situación, Sergio Massa habría elegido la jugada menos mala que es seguir adelante con su candidatura presidencial. No se sabe con qué recursos contará, algunos sospechan que lo que pueda conseguir lo aportará Roberti, el marido de Mónica López, con lo cuál habrá que ver si la candidatura a la gobernación termina siendo de ella o si lo reviven a Felipe Solá. De momento, el FR cuenta con buen espacio para la campaña audiovisual en base a los votos obtenidos en las elecciones del año pasado.

A partir de mañana, momento en que se inscriben las alianzas, quedarán 10 días para presentar los nombres que ocuparán cada nominación. Muy probablemente Massa especule con que en ese lapso haya algunas malas noticias para Mauricio Macri que lo lleven a recalcular. De lo contrario, jugará a ser el responsable de la derrota del PRO/UCR. La pregunta es cuántos votos le podrán quedar entre las PASO y las generales, habida cuenta que la polarización se intensificará entre una y otra elección. También hay dudas sobre cuántos referentes lo acompañarán puesto que se acaba de confirmar que el intendente de San Martín, Gabriel Katopodis acaba de formalizar su regreso al FPV


A Macri no le conviene ponerle un respirador artificial a un dirigente joven que sin dudas saldrá a adversarlo en la primera de cambio. A Massa no le queda otro camino que salir a tirar golpes como ese boxeador que está sentido contra las cuerdas y lanza mandobles esperando embocar al rival y mandarlo a la lona. Ese es el cuadro de situación. Sergio sabe que lo mejor que le puede pasar es que gane el FPV, entre otras cosas porque si bien Macri emergerá del proceso electoral fortalecido en representación parlamentaria y gobernando alguna provincia, el impacto de la derrota será duro. Por el contrario, si gana Macri, queda sin espacio ni oxígeno político. El triunfo oficialista los reubica a los dos en un escenario que de una u otra forma los iguala. Les da tiempo para rearmarse y seguramente todo esto ha sido evaluado por la gente del Frente Renovador. Sergio Massa es lo suficientemente joven como para esperar a 2019, 2023 y más aún (Aunque su principal contrapeso es que al oportunismo político hay que adocenarle fundamentos político-ideológicos de largo alcance, de lo contrario no se sobrevive)

Lo concreto es que, tal como están barajadas las cartas, hoy por hoy los puntos que recojan Massa y Stolbizer podrían llegar a ser los que le falten a Macri para llevar la contienda al ballotage, con lo cuál terminarán siendo dos colectoras por el absurdo del FPV.

4 comentarios:

Nando Bonatto dijo...

Demasiados vaivenes la sobreexposición lo ha incinerado

uno dijo...

Calculo que el aflautado puede tener total país...6,7,8 puntos, empatando con la magú rubiona.
Me pregunto ¿donde tiene el "medidor de días" ese con el que fanfarroneaba este pobre tipejo? ¡Inútil para todo!...si se lo dio para guardar a Omix ó a Carraasco..¡Se lo venden esos garcas,Je!

claudio Maxl dijo...

Y donde estan los q alababan la brillante operacion depilado d Massita ejecutada x el PRO_cesado, je, el relato se desploma minuto a minuto, el desangre d Massita con garrocha inversa lo unico q hizo fue engrosar al FPV hasta llevarlo al 45% PBA(ultima encuesta Aresco), eso implica triunfo en primera vuelta teniendo en cuenta los arrolladores triunfos en el interior profundo donde el PRO_cesado no existe (Salta y Chaco fueron la muestra). El nuevo relato q se kiere instalar ahora ante el indubitable triunfo 2015 es kien es el opositor q recibira la posta presidencial 2019. Puede existir alguien q se viaje tan mal para suponer la minima chance d exito ante una Cristina retornando en 2019?. El proceso iniciado en 2003 tiene como espejo electoral el PRI mexicano.

Carpe Diem dijo...

Hablar del 2019 en un país como el nuestro es temerario, pero en el caso de Massa puede ser razonable, porque el 2015 se le extinguió.
En tal marco, reprogramar para el futuro lo que creyó en determinada instancia que podría tener ya, es una forma de no bajar los brazos y de cuidar su menguada tropa.
A la obvia conclusión de que en 2019 Cristina estará en condiciones de competir, poniendo entonces en mayores dificultades a opositores internos y externos, se le puede aplicar también lo del primer párrafo: influirán en aquel escenario todos los condicionantes políticos, económicos y sociales y el tratamiento que en los próximos 4 años se les de a los desafíos que para el país se presentan en una coyuntura regional y mundial para nada serena. También falta saber quién es el hombre del FPV que lleve la antorcha durante este tiempo (sin perjuicio de que Daniel Scioli es claro favorito ante Randazzo), y que tan dispuesto esté de devolver el sillón sin intentar su propia reelección. En fin, mucha agua pasará bajo los puentes.

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