sábado, 24 de enero de 2015

¿Por qué ahora y no antes?

La pregunta de por qué el kirchnerismo tomó determinadas medidas en un momento y no antes sumado a la impugnación de decisiones contra factores de poder con los que supo tener alianzas quizá quedará en la historia como el reproche tipo del antikirchnerismo en todas sus ramas. Más allá de que estamos hablando de política, materia sumamente dinámica, donde minuto a minuto las condiciones se van modificando y ello determina los momentos para la toma de decisiones, hay algo que se debe tener muy en cuenta para componer un diagnóstico certero de este fenómeno político que gobierna hace una década: Cuando se rompe una alianza, en lugar de negociar o replegarse, el kirchnerismo embiste y esto es lo que le ha dado un nivel de vitalidad sorprendente.

Cuando le plantearon a Néstor por qué lo había puesto a Martín Redrado al frente del Banco Central, respondió "¿Y qué iba a hacer, ponerlo a Kunkel?" Esa respuesta explica mucho de la forma de ser kirchnerista: no romper lanzas cuando no están las condiciones maduras, negociar y acumular poder propio para quedarse con todo o bien estar pertrechado para dar la disputa cuando sea inevitable. La relación con Clarín es el ejemplo más claro. Luego de haber transitado el mandato de Néstor en armonía, cuando merced a la crisis de la 125 el grupo se posiciona en la vereda de enfrente, el kirchnerismo rompe lanzas y pasa a la confrontación abierta.

Ahora vuelve a suceder una ruptura nada menos que con el entramado de lo que el italiano Norberto Bobbio denomina el criptoestado -un sórdido entramado que subyase bajo las apariencias del estado formal donde tienen preeminencia los aparatos de inteligencia- y Cristina, en lugar de ceder redobla la apuesta y descabeza la Secretaría de Inteligencia con las consecuencias por todos conocidas.

Este es el dato distintivo que el kirchnerismo dejará a la cultura política argentina. Puede ser Clarín, pueden ser las AFJP, pueden ser los fondos buitre y nada menos que la justicia de Estados Unidos o pueden ser los servicios y los jueces de la servilleta de Corach. En todos los casos habrá combate, nunca rendición sin dar la pelea. Y esta característica tiene que estar indudablemente operando como elemento de cohesión con ese tercio de la sociedad que sigue lo sigue acompañando.


Cuando se acusa al kirchnerismo de tensar al extremo la convivencia política argentina en rigor se lo está culpando por no ceder ante lo dado y no aceptar que, más tarde o más temprano, deba subsumirse ante el mandato de status quo. Cuando el cacerolismo clama por la devolución del país e incluso cuando se caracteriza al gobierno como una dictadura, en el fondo se está reclamando el retorno a ese país donde todo estaba ordenado de determinada manera y llegado un punto, cuando las tensiones se agudizaban, irrumpía la lógica cívico-militar para dar golpes de estado que eran presentados como la última herramienta que le quedaba a la Nación para recomponerse cívicamente y encarar así el camino hacia una democracia plena cuando estuviesen dadas las condiciones objetivas. La política dentro de un corralito, acotada, tutelada. Bien, esa lógica que duró desde 1955 a 2003 ha sido aniquilada por el kirchnerismo pero como estamos en esa típica fase de transición donde lo viejo aún no está del todo muerto y lo nuevo aún no ha terminado de nacer, padecemos un nivel turbulencia que por momentos agobia.

Luego viene la discusión sobre la validez o no de esa actitud del kirchnerismo. Va de suyo que me encuentro entre quienes entienden que sin esta postura no se habrían logrado avances en muchas áreas, pese a que aún reste mucho por hacer e incluso mucho por corregir. También habrá que discutir si por ahí no se le va la mano en sumar confrontaciones que quizá podrían evitarse o al menos escalonarse. Lo indiscutible es que las batallas centrales que había que dar se han dado y que la de estos días quizá sea la más dura de todas porque el enemigo tiene un poder y un nivel de alianzas descomunal.

De lo que no hay dudas es que si Cristina se animó a descabezar la secretaría de inteligencia es porque evaluó que cualquiera de las opciones restantes era aún más perjudicial.

9 comentarios:

Daniel dijo...

Este caso (Amia) está recorrido por la intervención del lobby israelí internacional cuyo trabajo se dirigió a encubrir a los culpables.
Porqué el gobierno...sí hizo, o no hizo...?
Porque es harto complicado moverse y (nada menos) gobernar con semejante presión encima. Y los servicios se movían por entre los pliegos de ese lobby.

Diego dijo...

A mí me parece que además de la inteligencia, y muy relacionado con ella, está el Poder Judicial.

Otra cosa que es notable es que -sobre todo la oposición- se queja cuando el kirchnerismo supuestamente llega tarde a conjurar todos estos males. Ahora salen que los Kirchner son gobierno desde hace 12 años y no quisieron atacar a los servicios. ¡Como si en alguna de las iniciativas que tomó el Gobierno la oposición hubiera apoyado alguna vez! Al contrario, siempre se opusieron de forma cerril. Asco dan estos tipos.

oti dijo...

Gerardo, lo que pasa es que si ese "criptoestado" no es sometido al gobierno y al Estado, el que va a pagar las consecuencias es el gobierno.

Ya no hay tiempo para discurrir por qué no se hizo hace 10 años. Es una cuestión de supervivencia. Hay que atacarlos a fondo ahora antes de que sea demasiado tarde.

Así como la lógica de confrontar con los buitres llevó a contradicciones con el gobierno pseudoprogresista en USA, es lo mismo ahora con las agencias de inteligencia extranjeras y su "asesoría" a la SIDE de Argentina.

Hay que confrontar a la estructura que manejaba la SIDE y bancarse las contradicciones que vengan con los gobiernos extranjeros (principalmente USA e Israel).

Si no se enfrentaba a los buitres y negociábamos, sucumbíamos. Ahora, si no se enfrentan los poderes extranjeros que controlan la SIDE, sucumbimos como proyecto de país y de gobierno.

El juicio por el encubrimiento hay que tomarlo muy en serio. Allí se empezará por los actores internos que capitularon, negociaron, o por las razones que fueren dejaron que el encubrimiento CIA-MOSAD-SIDE-Nisman prosperase.

Pero, desde esos actores internos se aludirá forzosamente a los externos (CIA-MOSAD). Todo eso quedará documentado en el marco de un proceso judicial, lo que servirá de plataforma para pedir las capturas internacionales -para ser indagados o interrogados- de los agentes que enviaron el informe a Stiusso.

Los que están fuera de la ley son los que manipulan la ley, no los que son víctimas de estas manipulaciones.

Es hora ya, luego de 20 años, que los que manipularon la ley se sometan a ella. No importa el poder o el respaldo de poder que tengan. Se los llama para que se sometan a la ley, que es la forma de evitar que sigan manipulándola.

Andrés dijo...

Buenas Gerardo,

Eso mismo se aplica a la intervención ferroviara luego del accidente de Once. Si el gobierno hubiera actuado antes, habrían llovido amparos por todos lados y los medios hubiesen bombardeado con denuncia de "maniobras típicas del chavismo", explicando que no se puede retirar las concesiones a los Cirigliano.

Como lo hizo luego, las críticas van a que no le importó el usuario, que por qué no lo hizo antes, etc.

Saludos,

Andrés

claudio Maxl dijo...

Y San Martin el 25 d mayo d 1810 era teniente coronel del ejercito real español, recien retorna al Rio d la Plata en 1812. Se lo podria definir entonces como un cipayo arrepentido y sus contemporaneos le habrian preguntado: Xq ahora y no antes?, je.

ram dijo...

Cada vez que se menciona una cuestión a partir del esquema "antes-después", me da la impresión que, en el fondo, lo que se busca es bajarle el precio a lo que se esté haciendo en ese momento... no sé y creo que nadie (salvo los involucrados en tomar las medidas) SABE los por qué de ahora y no de "antes"; con el diario del lunes es fácil suponer que con 3 arqueros no nos comíamos la goleada, pero las cosas no son sencillas...¿se podía prever que nisman pasaría de operador a "operado" einmediatamente a oportunísimo difunto?, ahora nismo, se puede conjeturar que el tal stiusso de"tenebroso poder en las sombras" no va a pasar a ser un nuevo "cadáver encontrado en una zanja"?.
Quizás, se eligió un "ahora" porque "después" hubiera sido muy tarde; o deja de ser un dato de la realidad que la mayor parte del país está de vacaciones?, vacaciones que si no son récord, pega en el palo?.
Es temprano para apurarse a concluir, ¿y si la palabra resulta ser "oportuno"? (o lo contrario, claro).

Santiago dijo...

Gerardo: buenas, treslomense.
Te decía que leí completo el post. Acuerdo con la idea general, pero me parece un eufemismo extremo lo de Clarín. Renovar la licencia del 13 y suspender el plazo (para todos) de las licencias por 10 años(5 meses después) es más que convivir en armonía. Y me parece demasiado caro para un gobierno y muy negativo como política de comunicación. (sin contar la ley Clarín, que negoció Duhalde y se aprobó en el Congreso a 3 semanas de su asunción). Abrazo

Gerardo Fernández dijo...

Santiago: Hubo una alianza y jamás pensé o dije lo contrario. Es más, según cuenta Martín Sivak en su libro "Clarín Una Historia" en un momento Néstor hasta lo quiso comprar. Imaginate...

Santiago dijo...

Gerardo: no planteé que dijeras lo contrario. Para mí los elementos de la alianza fueron demasiado desbalanceados, Clarín ganó muchísimo en la etapa 03-07 (ningún gobierno le dio tanto) a cambio de algo por lo menos discutible. El de Martín es un gran laburo, por cierto.

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