sábado, 17 de mayo de 2014

Bombardeo mediático



Clarín publica una especie sustentada en rumores y, por supuesto, sin fuentes. Luego una consultora "privada" realiza un estudio que naturalmente arroja un resultado parecido al brulote del gran diario argentino y ahí entra en escena La Nacion poniendo en tapa esas conclusiones. A partir de ahí el abanico de medios satélites amplifica lo que en verdad es un invento.

Esto se da ya con una alevosía verdaderamente llamativa.

Otra de las delicias del periodismo hegemónico de estas horas consiste en poner titulares estrambóticos apuntando indefectiblemente a la cabeza de figuras del oficialismo. Cuando la minoría que verdaderamente lee la notas, ya no solamente titulares, se sumerge en el texto no encuentra una sola prueba o un argumento razonable que le de sustento al título. Pero esto no es falta de profesionalismo sino consecuencia del atropello con que la voluntad editorial está arrasando a la información. Es que ha quedado de lado el pequeño detalle de si lo que se publica es verdad o falso. No importa si es cierto o no. Lo que prima es que todo lo que se publique dañe al gobierno nacional y su entorno. Pero además, el recurso del titular rimbombante apunta también al abastecimiento del ala más recalcitrante de sus lectores, que son los que elevan la voz en las colas de los bancos, en oficinas y los que entran a las redes sociales a replicarlo. Una de las últimas demostraciones de este modus operandi tuvo como destinatario al presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez: el jueves circuló la noticia de que le gritó "rajá de acá" a una diputada para que dejara sin quórum la sesión de modo que los diversos bloques opositores no pudieran tratar la elevación del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias para los empleados mejor remunerados (dato a tener siempre presente), pero fue el propio diario La Nacion el que confesó que la oposición sólo contaba con setenta legisladores presentes cuando es archiconocido que el quórum de la cámara baja requiere 129 presencias en el recinto. El objetivo no era el "rajá de acá" sino maltratar a una de las figuras más importantes del oficialismo ¿Y por qué? Porque precisamente hoy es Clarín el que informa del lanzamiento de Domínguez como candidato a presidente por el FPV.

Algo parecido sucede con la divulgación de informes plagados de falsedades, como el de Lanata sobre Wado de Pedro. No les interesa que en menos de 24 hs sean desmentidos. Saben muy bien que esas operaciones amplificadas por el inmenso volumen de penetración del sistema Clarín con su red de satélites de alguna u otra manera impacta y genera dudas. De hecho en Mercedes se pudo observar cómo mucha gente le otorgó algún nivel de credibilidad al envío de PPT. El objetivo es esmerilar la imagen del funcionario.

Hay un funcionario que cada dos por tres es "tocado" por Clarín: Alejandro Vanoli, presidente de la Comisión Nacional de Valores ¿Por qué? Fácil: será ese organismo el que audite la parte más delicada del proceso de adecuación del multimedios a la ley de SCA. Por eso no habrá que extrañarse si en unos días vuelven a instalar ataques contra este organismo, hay que estar atentos.

Siempre que se ataca a un figura por hay por detrás un objetivo económico, político sino directamente una extorsión. Esta es la marca de agua que Clarín le ha dejado al periodismo hegemónico en Argentina.

Otra moda es poner zócalos estruendosos que generalmente no se compadecen con el audio, sucede que día a día crece la cantidad de personas que ven los canales de cable sin escuchar el audio. Esto sucede en hospitales, estaciones de servicio, vía pública, bares, etc. Lugares donde sólo está la imagen. Hay un buen ejemplo en  este caso de A24 donde Graña no dijo en ningún momento que había saqueos sino "rumores", pero ya el zócalo instalaba como certeza que los había. 20 de noviembre de 2013...



La manipulación de la información y la publicación de mentiras es inherente a los medios de comunicación y existe desde que se publicó la primera hoja impresa pero sucede que antes casi no había recursos tecnológicos para probarlo. Los titulares de los matutinos eran tomados como agenda en las primeras mañanas de las radios y ya quedaba instalada la certeza, "lo que había pasado" y ahí terminaba la construcción de sentido. Esto fue lo que llevó a sostener durante décadas que ningún gobierno podría soportar una decena de titulares negativos de Clarín. 

Los tiempos han cambiado y hoy la sociedad cuenta con varios elementos novedosos para defenderse haciendo circular entre sí noticias y datos sin pasar por el filtro del sistema de medios hegemónico.

Pero falta mucho para que esas herramientas verdaderamente hagan mella en el poder de penetración de estas grandes moles de comunicación. Es más: está por verse si ello llegará a ser posible...

3 comentarios:

Lic. Baleno dijo...

Es una advertencia de lo que les puede pasar si no se alinean. Minguito decia "ojo que nosotros te podemos hacer un buraco asi..." hace 20 años. Minguito, claro, hacia de periodista. Lo gracioso es que lo decia desde un diarito barrial que no leia nadie. Nada que ver con los Minguitos de ahora.

tatincito dijo...

Estoy de acuerdo con todo lo que exponés en el post.

¿Nos estaría faltando, entonces, creatividad en nuestra militancia?

Yo creo que si. Si intentamos peleársela de igual a igual, perdemos por paliza. No tenemos los medios ni el tiempo necesario.

Solo nos puede asegurar el triunfo el hecho de que, colectivamente, podamos ser geniales, mas que creativos, comunicacionalmente hablando.

Algo muy fácil, como podrás ver. (jaja)





Seba dijo...

Es por eso que se perdió la batalla con los medios, el oficialismo invirtió en chupamedias y no en la creatividad que hay en Blogs.