sábado, 15 de junio de 2013

Cómo hacemos para que el país mucho mejor que les devolvemos no se lo lleven puesto nuevamente.


Entre anoche y esta mañana me pasó de escuchar un par de programas de radio donde los conductores recibían informaciones aparentemente negativas en torno a la cosecha (y remarco esto porque ya escuchamos que íbamos a tener que importar carne y trigo ¿te acordás?) y realizaron comentarios que delataban un estado de excitación sorprendente. Qué cosa, los muchachos quedan al borde del gozo cuantas más malas noticias les dan, pero esto tiene una explicación y es que todo aquello que aliente un desmadre beneficia a los sectores políticos y económicos que se oponen al gobierno nacional.

Nuestra historia es terminante al mostrarnos cómo el entramado del poder concentrado emergió de cada crisis mucho mejor posicionado que antes del desmadre. En medio del despelote las grandes empresas licuaron deudas u obtuvieron mil y una medida de gobiernos en retirada o recién llegados que les sirvieron para reposicionarse. Basta mirar los réditos que obtuvo Clarín en 2002 sin ir más lejos, cuando el interinato de Eduardo Duhalde le pesificó una deuda en dólares imposible de pagar.

Pero también hay otro elemento que fundamenta este gozo ante las malas noticia económicas (que luego no se concretan, repito) y es la visión oligárquica del país, algo sobre lo que deberíamos volver a repensar en profundidad porque día a día se observa que está más vigente que lo que suponíamos. La visión oligárquica desprecia al país, la visión oligárquica está convencida de que aquí sólo se puede producir carnes y granos y que la ideas, la cultura y el progreso tendrán que bajar inexorablemente del norte. La visión oligárquica es el vientre donde se incubó la frase "este país", latiguillo que encierra un desprecio profundo y que le sirve a más de un infeliz para suponer que él está para cosas mayores y que de haber nacido en otra tierra sería un capo de aquellos...

Esa visión oligárquica requiere para materializarse un modelo de organización política y económica con la que el  peronismo polemizó. No casualmente las políticas implementadas en las dictaduras tuvieron como objetivo destruir sus reformas y mucho menos es una casualidad que el cuarto de siglo que comenzó el 24 de marzo de 1976 y culminó en diciembre del 2001 haya tenido como objetivo destruir las bases de ese país con redistribución de riqueza e incipiente desarrollo industrial que nada tenía en común con el modelo agroexportador.

No fue "el mal" que nos arrastró a la desgracia, no fuimos "los argentinos" que no supimos hacer las cosas. No es que los brasileros son "mejores". No, ellos tuvieron una burguesía que entendió que para crecer debe aliarse al estado porque el desarrollo capitalista se funda en esa alianza. En nuestro país, en cambio, no tuvimos esa burguesía y padecimos una dirigencia formateada por el pensamiento oligárquico que nunca aceptó que dejáramos de ser "el granero del mundo" y obró en consecuencia, tomando el poder por asalto toda vez que los gobiernos traspasaban ciertos límites.

El inconveniente se les generó en 2001 cuando no supieron manejar el desenlace del cuarto de siglo restaurador. No tuvieron dirigentes aptos para esa transición y en el camino ya habían perdido al poder militar que era el garante histórico para intervenir cuando se les daba la gana sacando gobiernos democráticos y entronizando a sus cuadros tras los tanques y los sables. La necesidad de erradicar la "semilla del mal" político e ideológico llevó a las FFAA a un accionar tan desmesurado que les costó el desprecio masivo del pueblo que durará décadas. Como esa abeja que  al usar el aguijón como defensa genera su propia muerte, la oligarquía argentina tuvo que jugar a fuego al poder militar para recuperar el país agroexportador pero luego, cuando necesitó intervenir nuevamente se encontró con que no tenía con qué, no casualmente una de las banderas que más flamea en los cacerolazos reza "Devuelvan el país". Es un clamor desesperado para que dejemos de introducir reformas y volvamos, mansos, a ese destino que según las minorías tenemos prefijado.

En la base de la discusión política de nuestros días está esa constante, por eso no escatiman esfuerzos en golpear con lo que venga a un gobierno que más allá de aciertos y errores coyunturales está buscando revivir la estructura de ese país que les llevó un cuarto de siglo destruir. Les salió todo bien en esos 25 años, pero se quedaron sin dirigencia para conducir la continuidad, por eso hoy vemos que el espectro opositor a la hora de las definiciones piensa parecido. No es casualidad. Cuando decimos que los proyectos en pugna son el modelo de redistribución o el retorno a los noventa estamos recordando de dónde venimos y cuál es la verdadera divisoria de aguas. Luego se podrán discutir las medidas y ver si  el gobierno a estado o no a la altura de las circunstancias en áreas específicas, algo que de por sí no es para cortarse las venas puesto que siempre se avanza a los tumbos, yendo y viniendo, acertando y equivocando. Lo importante en todo caso es si se corrige o no.

Pero ese debate, con ser muy necesario, no debe imposibilitarnos ver cuál es el eje de fondo que explica las tensiones del presente, por eso cuando hablamos de conservar todo lo logrado estamos diciendo que hay que ver cómo defendemos el piso, que indudablemente hemos elevado, y eso es demanda de política pura. Nada de lo conseguido será eterno sin una fuerza política dispuesta a defenderlo. Ya se descuartizó al estado una vez ¿porqué no se podría volver a destruir lo poco o mucho que se haya reconstruido en esta década? Ya se remató Aerolíneas ¿Puede haber alguna duda que hay fuerzas políticas que lo primero que harían es volver a privatizarla?

El tema es cómo defendemos el piso.

Dicho con otra palabras: cómo no les devolvemos el país o cómo hacemos para que el país mucho mejor que les devolvemos no se lo lleven puesto nuevamente.

8 comentarios:

germencachariense dijo...

En serio creés que es un país mejor con la misma infraestructura que había cuando llegaron?
Contame de los trenes de los 7500 millones invertido en Cirigliano & C.O.
Contame de los dos palos verdes que cuesta Aerolíneas a diario, mas que por el motivo que llevó al peronismo noventoso a privatizarla muy malamente.
Esta semana llevé a mi abuela al hospital Posadas- el único Hospital Modelo Nacional- y creí conocer el infierno.
En serio decís semejante barbaridad?

ram dijo...

En principio resulta tentadora la idea de "dejárselo", a ver qué hacen o, mejor dicho, cuánto demoran en evaporar las reservas, endeudar a lo pavo, sí, hacer mierda todo, incluso la buena vida de tanto palurdo horrorizado por pagar ganancias - sí, le van a hacer el favor de que no tenga más ganancias ni laburo en más de un caso.
En la época de los milicos, había quienes ponían cara seria para decir: "los argentinos son hijos del rigor", mientras se humedecía por los generales majestuosos, por supuesto, bicherío así quiere "su país devuelto", sin que se casen putos y tortas, sin que se persigan santos pedófilos y sin que, fundamental, la negrada tenga derechos que no le corresponden, un abuso éso de comer todos los días o comprarse un LCD en cuotas. Un país de trabajo y mérito (como es de los sojeros, vió?) y no esta cosa llena de vagos, negritas preñadas y negritos con computadoras. Sí, no al abismo.
Eso sí, cuando todo salte por los aires, todos ésos, como el bicho que opina antes, son los que van a cagar aceite rogando porque vuelva la yegua y sus potrillos a arreglar el desastre... sí, sería lindo dejar que se den el gusto, pero una mala costumbre K es, justamente, preferir bailar con las fuleras antes que arruinar el baile.

tatincito dijo...

Cachariense: Si, este es un país muchísimo mejor que el que ustedes nos dejaron. ¿Que hay problemas? Claro que sí.

Y Aerolíneas no "cuesta dos millones por día", si no que se están invirtiendo dos millones por día. ¿O te pensas que a los aviones te los regalan?

AA compró 50 aeronaves nuevas. Y eso es un flor de numerito.

Por otro lado, ha salido en algunos medios, (en los "independientes" me parece que no) que de cada 10 pasajeros, 7 prefieren a Aerolíneas Argentinas. O sea, que AA está recuperando la inversión. Mal que te pese.

El Gobierno Nacional le aplicó a los Cirigliano 326 multas por incumplimiento de contrato, multas que fueron cautelarizadas ,todas, por la Justicia, impidiendo la consumación de castigos mas severos a esos vulgares chorros y asesinos que son los dueños de TBA.

Y con respecto a los accidentes en el Sarmiento, un par de preguntitas: ¿Vos sabes cuantos sistemas de frenos tiene una formación?

¿Me podrías explicar porque no aplican la reversa cuando "fallan los frenos"?

Desconozco el estado del Hospital Posadas, pero viendo lo que decís en tu post, no me cabe la menor duda que es otra mentira tuya.

Y estamos cada día mejor, mal que les recontrapese.

hector dijo...

germencachariense, vos vivís en una garrafa o antes salias muy poco?, es la misma infraestructura?. Al ferrocarril lo podes criticar, pero lo que no podes hacer es ignorar que el unico gobierno, que en los ultimos 50 años trato de revertir la decadencia del ferrocarril, fue este.
En cuanto a los hospitales, tenes razon mucho no se hizo, pero tu mama ahora por lo menos cobra una jubilacion, cosa que antes no sucedia.

Mariano T. dijo...

Si contamos los 10 años, diría que posiblemente este gobierno haya sido el peor de la historia para los ferrocarriles, que estan MUCHO PEOR que en 2003. El hecho de que en los últimos meses estan tratando de parar el colapso para que no colapse el transporte en su totalidad, no puede tapar el desastre anterior.
En cuanto a Aerolíneas, la privatización ya sabemos que no funcionó. Un futuro gobierno debería investigar si los dos millones de dólares diarios de PERDIDA por día se deben a que los actuales directivos son ladrones e ineptos, o si la empresa es inviable. Si lo primero es lo real, la empresa se puede intervenir y mejorar a que tenga números más decentes, y enjuiciar a los ladrones, si lo segundo es cierto, lo mejor para el país es frenar la hemorragia y cerrarla.
Una tercer observación. En 2010 y 2011 los números daban para importar carne de nuestros vecinos con buena ganancia, y Moreno lo impidió, para no darle la razón a buzzi. En este momento, se podría importar trigo con muy buen margen, en el mercado interno vale 420 dólares, y en EEUU menos de 300, el flete no pasa de 30 la tn. Por supuesto no van a dejar entrar un grano, aunque el pan se vaya a 20$.
No tengo idea que podría hacer un futuro gobierno de otro signo. Pero le va a costar mucho hacer las cosas peores que este. En 2015 va a quedar tierra arrasada. Esperemos salvar a la justicia aunque sea.

jfc dijo...

Mariano t sos un mentiroso o en el 2003 estabas en miami

profemarcos dijo...

La estupidez de los "dos millones de pesos diarios" fue el latiguillo de Menem y Neustad para privatizar el ferrocarril y los teléfonos, y el correo, y la marina mercante, etc. Ahora ya está claro que piensan los que lo usan...

Politico Aficionado dijo...

Al cartel de la foto le faltan las firmas del FMI, la banca Morgan y los fondos buitres.

El país no se lo vamos a devolver a menos que el pueblo así lo disponga. De eso se trata la democracia.

¡Muy buen post Gerardo!

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