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A veces el otro no tiene la culpa de todo

viernes, 16 de noviembre de 2012

El 17 de octubre del 45 no había Facebook ni Twitter


Tampoco se convocaron por redes las movilizaciones del 2001, ni las del 25 de mayo de 1810 o el mayo francés. Esto viene a cuento de ciertos análisis peculiares (por decir bolaceos desfachatados) que nos quieren hacer creer que los últimos cacerolazos fueron motorizados a través de las redes sociales.

La redes son herramientas, meros instrumentos que pueden servir si hay razones políticas de fondo para generar determinadas actividades políticas. Imaginate a Carrió convocando a un acto a través de las redes, o a Duhaldo o Ricardito... ¿Te parece que pueden llenar la Federación de Box?

Lo que saca a la fracción opositora de los sectores medios a la calle es el vacío de representación que padecen; lo que los moviliza es la desesperación por tener frente a sí a un gobierno fuerte y saber que enfrente no hay nada sólido, que no sólo pueda oponerse con éxito -capacidad de veto- ahora, sino que la perspectiva no es para nada alentadora de cara a las elecciones del año entrante.

Es notable que en ciertos ambientes mediáticos, lugares harto apropiados para comprar las teorías más descabelladas, que luego son demolidas por la realidad, se da crédito a esta idea de que la gente fue convocada por la redes. La historia de las grandes movilizaciones en todo el mundo refuta de un plumazo tamaño equívoco. Si no hay predisposición o condiciones políticas para una determinada manifestación, no hay redes sociales que valgan ¿O en Europa, por caso, las manifestaciones de estos días las generan las redes sociales?

Claro, es muy poco saludable decir que en rigor las movilizaciones de la oposición de clase media en realidad son fogoneadas por los grandes medios que astutamente dicen que la convocatoria es "a través de las rdes sociales" como también es poco rentable contar que los principales difusores de los cacerolazos son cuadros ligados al PRO, a Patricia Bullrich y al agrogarquismo.

El problema es que entre los que mienten y los que se la creen, se va armando un análisis de fantasía que más tarde o más  temprano se termina haciendo añicos.

3 comentarios:

La Corriente Kirchnerista de Santa Fe dijo...

Claro que es así Gerardo, pero discutir la incidencia de las redes es una forma de esquivarle el bulto a la verdadera discusión político, que es lo que los cacerolos quieren realmente. Te vimos anoche con Mónica Gutiérrez, que estaba absolutamente sacad con ése análisis, y repetía histérica que había que tomar nota de dos cosas: 1) La dimensión política de las redes sociales (nos remitimos al post) y 2) Lo que la gente reclamaba, que como bien dijiste vos eran muchas cosas, algunas contradictorias entre sí, la mayoría ambiguas. Ese es el punto, no el rol de las redes sociales.

ram dijo...

Bueno, las benditas redes estarán de moda pero lo que el cacerolaje expresaba no era precisamente eso, sino más bien el carácter de loros repetidores de un discurso repetido hasta el hartazgo (goebbeliano, hubiera dicho cuando andaba disfrazado de progre, el actual lechón de proa magnético jorgito lanata).
Pero bueno, tal vez la tele o la radio sean "redes sociales" ahora y yo, que salgo poco, ni me enteré.
Y lo ciertamente grosero e insufrible de todas las movidas montadas con el 8 de noviembre, sea la pedorrez e inconsistencia de tanto "análisis" que se emite por tele, radio y, claro, las susodichas redes sociales; es sorprendente su influencia, me maravilla ver en las verdulerías, panaderías, etc. a tanta vieja quejosa y percusionista de olla, consultando su laptop o blackberry, a ver como sigue la película y si la diktadora renuncia y asume algún figurín ochoenesco...
Dan asco, simple y pre ideológico asco.

Dr. Carlos A. Medina dijo...

Ram, lo del lechón de proa magnético es un hallazgo, no paro de reirme.

Lo de Gerardo, como siempre, de lujo. Son los medios opositores los que fogonean en las redes, fijate que cuándo aflojan, se reúnen cuatro gatos y dicen cualquier cosa, no se les cae una idea ni por casualidad.
Saludos.