viernes, 25 de noviembre de 2011

Aceitar el dial para sintonizar mejor


Se está discutiendo mucho porque están surgiendo, de a poquito, casi de manera imperceptible, diferencias al interior del kirchnerismo en torno a la agenda de los cuatro años que se vienen, los tiempos de la "Sintonía fina". El tema de la quita de subsidios es apenas un árbol pequeño que está adelante de un bosque que a algunos les mete miedo y a otros les encanta. En ocasiones como éstas aparecen los que se desmarcan, los que buscan un poco de juego propio, los que te dicen "para ésta no cuentes conmigo" y los que se solazan con el ajuste en ciernes, los que lo gozan y van con el gestito de "je je, ahora los quiero ver defendiendo el dólar y la impugnación presidencial a que el parlamento legisle sobre el derecho constitucional de los trabajadores a compartir ganancias de las empresas"

Otros temen por los pibes, por cómo hacer para ponerle mística a la defensa de medidas grises, tediosas, de un sesgo administrativo que apesta.

Algo está claro. El tiempo de la minoría intensa terminó y se llevó consigo esa bohemia con que nos apapachábamos mientras nos lamíamos las heridas en 2008. Ya no se callan los parientes cuando llegamos a la fiesta, ahora nos piden consejos.

El punto, creo, es ver de qué manera nos hacemos cargo de administrar la victoria. Al fin y al cabo queríamos ganar para empezar a sentar las bases de un país un poco más serio ¿no? Bueno, manos a la obra.

Claro, el tema es ver si habrá que validar o no políticas que algunos consideren antipáticas, o si gobernar en un punto significa hacer cosas que no nos gustan y mensurar minuto a minuto el vínculo entre lo táctico y el proyecto estratégico. Bueno, ahí habrá -como siempre- diversos grados de aguante. La postura de Cristina en torno al reparto de ganancias de las empresas es muy discutible pero también está el tema de lo táctico, en ver si hoy aquí y ahora el proyecto de la CGT suma o resta en relación al proyecto global. Lo que sí creo es que el kirchnerismo tendrá que aceitar muy bien las poleas de transmisión por las que discurre la discusión política interna -que siempre fue mucho más caliente que lo que se imaginan desde afuera-. El gobierno va a tener que esforzarse en explicar para adentro muchas políticas porque estamos en un tiempo donde así como el bonus del voto es mucho menor (ya le pasó a Cristina en 2008 que a 5 meses de haberla votado, buena parte del país la reputeaba y cómo) habrá que esforzarse para que la militancia juvenil siga con las banderas en alto defendiendo políticas que en apariencia -y sólo en apariencia- tienen muchísimo menor glamour transformador que, ponele, la ley de medios. Pero también vamos a tener que esforzarnos cada uno de nosotros en ir encontrándole sentido a la construcción de un país con reglas de juego nuevas.

Creo que lo principal es asumir que se viene lo que Luciano denomina "angostamiento distributivo" y está bien. Uno hace política con los elementos de la realidad, uno hace política con lo que hay, no con lo que le gustaría que hubiese. Uno tiene que transformar sobre lo dado. La naturalidad con que el peronismo comprende y asimila esto explica la diferencia que le hace al resto.

En mi caso me apasiona el tiempo que se viene. Tengo muchas ganas de contribuir al diseño de un país distinto. Nunca más en vida protagonizaré un triunfo como el que logramos y no estoy dispuesto a dejar pasar la posibilidad de transformarlo en gestión.
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5 comentarios:

Daniel dijo...

El tema de tocar los subsidios era inexorable, y de ahí, bueno sino lo percibíamos estábamos en otra dimensión.
Cerrar las cuentas bien es fundamental. Casi diría; elemental.
El aguante está. Siempre estará.
Es como decir; -"Venezuela no se industrializó, tiene inflación".
El aguante a la revolución bolivariana siempre está.
Las cosas son perfectibles.
Las discusiones del COMO preocupan hoy.
Por mi parte me preocupan las que van entre nosotros.
El sábado discutía con un conocido que me llevaba a la lógica liberal.
-"Bueno amigo, eso no es lo que votamos".
Ciertos componentes ortodoxos hacen falta en el cocktail, nadie se la da -y menos a esta altura- de superados. Pero se supone que estamos construyendo con otra lógica.
Uno confía antes que nada en la dirección de contenidos del proyecto.
Pero las discusiones se dan y siempre se darán.
No se si esto divide interiormente. Pero por ejemplo, estamos discutiendo que sería buena una aplicación progresiva de la quita.
A x= 100%
A y = 80%
A z: 50%
Por ejemplo.

uno dijo...

Uh otra vez que comento y se me borra todo. Resumiendo:

Daniel, a mi no me parece que fuera inevitable tocar el tema de los subsidios. Fue una decisión que se tomó como se podían haber tomado otras. Lo de las cuentas claras es relativo para un Estado, se puede tolerar el déficit fiscal, no es el fin del mundo. Es paradójico como Nestor nos inculcó la importancia de los superávits gemelos cuando es una vieja bandera de la derecha neoliberal, que él pudo llevar adelante y los viejos liberales no.

Florencio F. Boglione dijo...

Me parece que con el tema de los subsidios no había margen político antes del 54% para empezar a recortarlos. Esta claro que la "sintonía fina" no podrá ser sobre los sectores mas vulnerables, sería inviable políticamente.
Gerardo coincido con lo q decís, estamos en sintonía...

Saludos Cordiales.

desvinchado dijo...

Vamos que no es lo mismo decir que los subsidios son inviables a decir que la guita se necesita para otra cosa. Si , depende de la profundidad de la crisis internacional o la recesión que venga, se usa esa guita para mantener el nivel de actividad con obras de infraestructura para compensar la baja de la actividad privada vamos joya. O si se le saca un poco de combustible al consumo inflacionario de las clases altas medias y se refuerza el de los sectores bajos joya también. Eso es lo que esperamos los del palo, lo que tiene lógica hacer y lo que ya se hizo en el pasado. Especialmente, teniendo en cuenta la inflación y el dolar,hay que capturar el ahorro que se va a dolares a traves de la baja de subsidios, combatiendo la informalidad y por ejemplo facilitando crédito para la vivienda. nos conviene que la gente ahorre para pagar la cuota y no empuje el consumo inflacionario, no compita con el consumo popular. Me equivoco?

Raul Quevedo dijo...

lo que me preocupa es donde se dice algo y como se lo contextualiza: en la asamblea de la UIA rechazar el pryecto de ley de la distribución de ganancias no me parece el mejor lugar . Menos aún preguntar si estaba Moyano . A titulo de qué . Francisco Olivera en La Nación edita muy bien el mensaja de Cristina y repara en un detalle que no vi que fuera observado :"inovar los comportamientos" tres veces lo dijo y le atribuyó a Mendigueren la expresión ; hete aquí que según Oliovera esto sería motivo de una charla previa que había tenido la presidenta con Mendigueren por que este en su discurso no uso tal expresión . Estas cosas son las que no me gustan . Hay algún canal de dialogo privado también con Moyano?. Moyano no es el enemigo . Se sabe como piensa Moyano o sabemos unicamente lo que dicen los medios enemigos . La medidas están bien y Zait la explica mejor que nadie y Heller hoy completó algo redondo . Pero sigue sin gustarme el nuevo entorno . Auitismo no , solo militancia tampoco , pero tratar de generar organización cuatro años no es nada

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