sábado, 18 de septiembre de 2010

Paradojas de estar en el medio

por Guillermo Cichello


“…estaban frente a una asociación inmensa,
mitad de idiotas, mitad de cobardes; lo que se llamaba,
y lo que se llama, el mundo de las buenas gentes”

J. Michelet, Historia de la revolución francesa



La reciente controversia suscitada por la revocación de la licencia, a instancias de la Secretaría de Comunicaciones del Estado, de la compañía de internet Fibertel, permitió escuchar reiteradamente cierta voz de la calle quejándose por la clausura de esa vía -queja propalada a gusto por las grandes empresas de comunicación-, que se situaba “en el medio de una pelea entre el gobierno y el grupo Clarín”. Se trata de una voz indiferente a los intereses en juego en el conflicto, indolente de las razones que animan tal cancelación y muy ceñida a su propio y afectado interés de cliente. Una voz neutra que se enuncia desde un lugar pretendidamente equidistante de los polos que debaten en conflicto, que “no tiene nada que ver” con esa pelea cuyas consecuencias afectan su equilibrada individualidad.

Conocemos esa media voz, esa voz media, que pretende no tener nunca nada que ver, ni quiere saber nada que vaya más allá de su parcela privada. Ama ese desconocimiento –esa voluntad expresa de no saber nada-, como odia el conflicto (hoy día se abjura del clima de crispación), no por un particular y razonado apego a la paz, sino porque el conflicto reclama decisión, toma de partido, fijar posición. El equilibrio, la mesura, la independencia y la neutralidad son consideradas sus virtudes mayores, porque haciendo profesión de ellas se exime de involucrarse en una resolución.

“¿Qué tengo que ver yo con esta pelea entre los Kirchner y Clarín?” –continúa rezongando, pero no muy fuerte, a media voz, nuestro pacífico señor que no interviene en una batalla que se le antoja ajena, extraña, pero que le ha salpicado justo en el medio de su equilibrado cuerpo, resultando que mañana no podrá conectarse a la red con su servidor favorito, no sabe bien porqué –ni quiere-, pero lo que más le molesta es que se metan con él, justo con él que no hizo nada, y de pronto se encuentra a mitad de camino de una balacera incomprensible.
Si uno rastrea los pasados pronunciamientos de esa voz media, de ese susurro imparcial, a media agua de cualquier decisión asumida, los encuentra en la abominable aceptación de la desaparición a manos de la dictadura de los “extremistas” (nombrados así, claro, porque perdieron el centro equilibrado), no queriendo saber muy bien porqué, pero balbuceando a media voz que “por algo debía ser…en algo andarían…no se sabe, pero estarían metidos en algo”. La misma falta de pronunciamiento expreso acudió en el apoyo silencioso y negligente al neoliberalismo de los noventa, que quizá conduciría al cataclismo colectivo –qué se yo-, pero mientras tanto ofrecía créditos en cuotas y un dólar a un peso. También en el favor tibio concedido a un Mauricio Macri, quien lo logró por haber pulsado la cuerda media de esa clase y presentarse como alguien mesurado que, viniendo de un espacio distinto, neutral, ajeno a la política partidaria, gestionaría asépticamente “porque nunca tuvo que ver con nada”.

Pero más allá de sus veleidades neutrales o moderadas, cuando esa voz media se pronuncia siempre coincide (porque está formada a su imagen) con la prominente voz de las grandes corporaciones (las empresas multinacionales, la Iglesia, las Fuerzas Armadas, la Sociedad Rural), que imponen la suya como la voz general e instituyen su interés como el de todos.
Entonces, sin analizar el modo o la oportunidad en que el actual gobierno instala los temas en la discusión pública, lo más interesante de este momento histórico que sin dudas el kirchnerismo comanda, es que intima, casi obliga, a pronunciarse, a tomar partido, a comprometer una decisión. Sin anular la cómoda –aunque más falsa- neutralidad, resulta cada vez más difícil declararse “yo… argentino”.

8 comentarios:

Columna Norte dijo...

Excelente nota compañero.
Saludos,
Ikal

Juan Carlos Petella dijo...

la nota me parece bastante tonta y simplificadora.

Greta dijo...

La nota me parece excelente. Creo que muchos se deben sentir reflejados en esa pintura del que está "en el medio" y que, aunque no lo quieran o lo nieguen, termina ubicándolos en el lado del que domina. Duele, pero es así.
Lo que me parece muy contradictorio con el contenido de la nota, es el aviso de Fibertel en la parte superior, una empresa que ya no existe, que fue multada por estafar a sus clientes (entre los que me cuento), por realizar publicidad engañosa y fraudulenta (como la del aviso) y por seguir incorporando clientes.
Realmente...no lo entiendo.

David dijo...

La estupidez en su mirada consiste en persisitir en la creencia de que solo la derecha tiene tal comportamiento cobarde. La soceidad argentina de manera mayoritaria apoyó cada golpe, votó dos veces a Menem, apoyó la guerra de Galtieri- así debería llamársele- y tantas otras barbaridades.
Es una sociedad de coberades, que ente cualquier cpnflicto de polariza en dos parte que desean eliminar al otro, pero que no lo logran. Caínes y Abeles que no pueden superar el odio por aprendizaje cívico ni por medio de una guerra civil. Una sociedad de expertos en cobardía, donde ésta no es patrimonio de la derecha ni de la izquierda, sino inherente a la mayoría. Por algo somos el mamarracho que somos, superados en funcionalidad civil- por cualquiera de nuestros vecinos países.

jorge schussheim dijo...

El peor analfabeto es el analfabeto político.
El no oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos.
El no sabe que el costo de vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas.
El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política.
No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.
Bertolt Brecht

Juan Carlos Petella dijo...

Jorge Schussheim , cuando habla a traves de Brecht, y menciona a políticos corruptos se refiere a Nestor Kirchner y su obvia asociación con los negocios nacionales del juego ´pr medio de Cristobal Lopez y a las mineras y petroleras del extranjero? Y cuando menciona a los analfabetos políticos, se refiere a quienes sostienen este proyecto?

Anónimo dijo...

Juan: Si hiciéramos un a lista de políticos corruptos quizás deberíamos incluir a todos los que ocuparon cargos en todos los gobiernos. Pero de lo que estoy seguro es que si hiciéramos una lista de analfabetos políticos no podríamos dejar de incluirlo a usted y a todos los que para rebatir una idea solo pueden responder con ofensas o descalificaciones sin fundamento.
Si apoyo a este modelo no es porque sea un ignorante, lo hago porque en mis 50 años es lo que mas se parece a un ejercicio de democracia superadora. Y para su información, lo que mas me alienta apoyar estas medidas de gobierno es que hacen enojar a los que se despojaron a la nación de sus riquezas y se robaron la dignidad de los mas humildes.

Veronica Icasuriaga dijo...

Lo que a mi me deja pensando el articulo mas alla de las posiciones politicas que cada uno tiene el derecho de tener porque la democracia hemos comprobado los que pasamos por la dictadura con todas sus falencias es el mejor sistema posible. Que incluso nos permite discernir en este espacio, Pienso cual es la posicion del sujeto que esta en la nota que plantea Guillermo de "estar en el medio"...sosteniendo el lugar del no saber como forma de sentirse gozado por el Otro..desde la inoperancia y la impotencia para mi gusto restos dejados por la dictadura de otros dichos como "el silencio es salud" y "no te metas". Por supuesto que daria para mas y siempre es un gusto leer tus textos Guillermo...

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