lunes, 25 de agosto de 2008

Miente, miente que algo quedará...

Es notable la capacidad de la derecha para fabricar operaciones. Ahora aparece este Foro del Bicentenario reclamándole al Poder Ejecutivo Nacional “que desde una actitud serena arbitre las medidas y acciones necesarias para evitar que estos hechos se repitan contra toda persona, cualquiera sea el ideario que exprese o defienda"
La operación arrancó con una denuncia plagada de falsedades, como bien se lo explica acá y acá, y a partir de ahí se vienen sucediendo una serie de hechos donde se pone al golpista como victima de agresiones que no existieron, como por ejemplo un reportaje que le realizó en el canal 26 Chiche Gelblung sobreimprimiendo al pie de la pantalla durante buena parte del mismo “DESPUÉS DEL ATAQUE”.
Ahora este comunicado donde se llega al extremo de manifestar temor por actitudes autoritarias cuando Grondona, Escribano y demás cuadros de la derecha auspiciaron las prácticas mas ferozmente autoritarias de la patronal sojera que vació las góndolas en las grandes ciudades.
La derecha transformó hábilmente las puteadas de una docena de personas en un ataque contra la “libre expresión” y ya a esta altura podríamos concluir en que el éxito es rotundo: Ya instalaron que Mariano Grondona fue agredido en Azul y no hay otra verdad que esa. Y que nadie ose recordar que el doctor trató de “puta” a una periodista local, o buscarle su significancia griega a tan bella palabrota.
Por supuesto que este foro patético nada dice cuando los agredidos son dirigentes o periodistas que piensan distinto.
Cuando el autoritarismo es de la derecha se lo enfoca como manifestaciones un tanto exaltadas de gente que está con el agua al cuello. Objetivamente se lo comprende y hasta se lo justifica.
Ya sabemos qué se dice cuando la cosa es al revés.
El problema es que tanta mentira en una primera etapa confunde y luego se transforma en verdad. Si La Nación dice que Grondona fue agredido y desde ningún espacio de “periodismo independiente” se dice lo contrario, significa que la cosa fue así. Ya la imagino a Ruíz Guiñazú echándole en cara a algún funcionario del gobierno este episodio.
Y es notable cómo la corporación calla y mira para otro lado.
Todos se hacen los boludos.
Es penoso repetirlo, pero acá se silenciaron escraches y aprietes violentísimos durante la sedición sojera, pero nada de eso tuvo espacio en los medios.
Es penoso sentir la bronca en la garganta ante la impunidad con que la derecha manipula la información.Y es jodido tener que andar apretando el puño y mordiéndose los labios a cada rato ante tanta desfachatez.

13 comentarios:

No dijo...

Además, al menos en mi caso, se siente una especie de "soledad", que no es más que una puta consecuencia del bombardeo constante de información en nuestro inconsciente. Es el puto "espiral del silencio" de la filo-nazi Noelle-Neumann.

Anónimo dijo...

No creo que la gente se la trague tan facilmente la de que Grondona fue "agredido".Mas bien trascendio todo lo otro.Por morbo, porque ven raro a Grondona diciendo "puta" mas que por conciencia, pero creo que saben que fue un manijazo y que fue un grupo muy pequeño a recriminarle cosas que ya todo el mundo sabe.
La gente es boluda, pero los demas no tanto.

Goliardo dijo...

Vi ayer "al tomista" defendiendo lo que defiende siempre. es más, se da el lujo de citar la Biblia diciendo que no hay que mirar el pasado, porque vamos a quedar convertidos en sal. Ayer lo vi al Doctor, "parecía masturbado" con ese tono pedorro, esos gestos de... Comparto con caribe, Grondona está dicharachero con lo que el cree que es un triunfo. Noto algo en la calle, como un malestar con el campo, la gente no entiende que carajo quiere Buzzi ahora. Si el gobierno sabe entender esto, puede salir no tan golpeado. Siempre y cuando siga con medidas progresistas, asi el "forroprogresismo" esta obligado a no hacer la gilada que hicieron con la 125.

No dijo...

Todos no, pero...por ej. creo que ninguno de nosotros quiere ver a grondona en tv y sin embargo tiene aire desde que tengo memoria. Sin contar su columna semanal en el 2º matutino más vendido del país. Es decir, lo normal sería que desde el fracaso de Onganía, el tipo no haya tenido credibilidad y no lo siga nadie, más aún, después de lo que hizo en la última dictadura. Y lo que hace hoy defendiendo públicamente a Patti, Grassi, etc. Sin embargo, el tipo tiene un público y persiste en el medio como un "erudito", como una opinión calificada...
No sé si porque la gente olvida, porque no le importa, porque cada vez piensa más parecido a lo que piensa Marianito,etc, el resultado es que hoy en día, después de más de 40 años de "periodismo" el tipo sigue siendo para el grueso de la sociedad un periodista común y cualunque y lo leen, lo escuchan, lo ven para ver qué dice sobre la política, la economía, etc

Anónimo dijo...

Yo creo que hay que seguir puteándolo, que quieren que les diga. No merece otra cosa. Por supuesto que tras él esta toda la corporación mediática y el poder real protegiéndolo, pero eso fue siempre así.
PD: ¿Lo vieron comentando que el Kun Agüero no podía jugar y que lo hacía sólo porque era yerno de Maradona? Fue antes de los dos goles del Kun a Brasil. Ahí demostró su amplo espectro: puede hablar boludeces sobre el tema que le tiren.

Anónimo dijo...

Hola Comparto con Goliardo aca en Rosario el pasquin La Capital de neto corte conservador y cuyos dueños los manzanos y vila entre otros tiene hoy en una nota del campo mas de cien comentarios en las que la mayoria cosa que antes era lo contrario criticas hascia el campo cuestionando los coqueteos prostibuleros de Buzzi con duhalde entre tantas otras cosas. Demuestran que lo que les interesa son sus intereses y que el resto de la sociedad se cague, que cuando ellos tienen las vacas flacas todos tenemos que ayudarlos y cuando tuvimos el cordon industrial en Rosario muerto ni se preguntaron que nos pasaba, bueno espero que empiecen a despertar muchos de los que se hipnotizaron por estos guachocratas y por los cerviles periodistas que todavia tratan de meter lo que les conviene cual bocanada de ahogado.

Anónimo dijo...

Maria G es una basura, todo lo demas es chachara como dijo el inolvidable V Leonidas.
Guillermo

uno dijo...

Jajaj, en serio que Grondona habló de Fútbol también?

Hace un tiempo hablando con amigos comentaba cómo Grondona habla todo el tiempo de no mirar para atrás, pero cómo hincha las pelotas con el mundo griego y latino no? El también es setentista pero de antes de cristo.

Creo que si todavía está en el aire es porque o sabe mucho de filosofía o logró que la gente pensara que sabe mucho de filosofía, entonces apela constantemente a falacias de autoridad o sofismas del tipo "Aristóteles diría que este gobierno es una mierda".

Yo también me sentía bombardeado por los medios, pero fue positivo, gracias a eso conocí el mundo de los blogs y hasta me hice uno para no romperle tanto las bolas a los que me rodean, jajaj.

Partes de Guerra dijo...

Gerardo:

Serénese. No vale la pena angustiarse por algo así. La gente del común hoy por hoy no se traga Grondona. Y de los "periodistas" como Magdalena o "defendiendoatodaprisa" Morales, o Joaquín no se puede esperar más que solidaridad con el escriba solícita de cualquier dictadura. Vio que figurones los que integran ese foro, mamita. jajaj.

Un abrazo grande. Y le repito, no se angustie por estas canalladas. La gente no se las cree.

Mariano T. dijo...

OLa verdad Grondona no me importa mucho.
Pero el tema es : El escrache vale o no vale?
Si vale, lo podemos usar todos, diga lo que diga la prensa (que también había criticado mucho el escrache a Rossi, que tampoco fue ninguna agresión física)

DelsioEvarGamboa dijo...

Bueno, como veo que le siguen pegando a Marianito, no me quiero quedar afuera y vuelvo a subir el intento de ensayo de los otros días. Es un poco largo, pero esto es como el truco "lo que cuesta vale"

La parábola de Mariano . . .
Hay vidas que son más despreciables, que la más despreciable de las muertes . . .

Vendría a ser el álter ego de Lugones, y no por poeta precisamente, sino por la autoría de las proclamas militares, apuntalando -como aquél-, las más nefastas ideologías golpistas.
Ya no hay remiendo ni zurcido que aguante. Su caperuza hace mucho que ha empezado a deshilacharse. A la vista quedan las cicatrices faciales de su indisimulable hipocresía, y emerge desnudo hasta los tobillos, el auténtico personaje: el subsecretario del Interior de José María Guido -un títere de los militares golpistas que depusieron al estadista Arturo Frondizi-, el autor intelectual de los tristemente célebres bandos del Gral. Onganía -al derrocar al presidente Arturo Illia-; el que apoyó e instó a López Rega para que continuara su “tarea” con las Tres A, “que pronto vendrán “otros” a terminarla”; el amanuense de los genocidas de la última dictadura; el apólogo serial en el que todas las formas autoritarias hallaron siempre eco, tanto en su dialéctica como en su prosa rentada, eso sí, pedagogizando con abundantes citas de los clásicos griegos -en latín, por supuesto- o de Ortega y Gasset, su filósofo de cabecera, de modo de asegurar el necesario sustento “académico”, siempre con ademanes de predicador, y soflamando falazmente como en una misión sacerdotal y redentora, desde su inefable estrado profesoral.
Mariano Grondona, quién sino, que como director de la revista interamericana “Visión”, en su momento saludó alborozadamente, y ponderó “la aséptica revolución” del 24 de Marzo de 1976, haciendo un elogio desmedido de la “profesionalidad” de Videla y de la cultura “verde oliva”. Ahora, desde su columna, que comparte con Joaquín Morales Solá -del mismo plumaje aunque en versión “seria”, no por conducta sino porque no se ríe nunca- en el diario La Nación, -el Decano del conservadurismo reaccionario, conspirativo, antipopular y añorante de la Generación del 80 y la Década Infame, que usufructuó en su provecho, así como La Prensa y Clarín, la expropiación de la Empresa “Papel Prensa” por Martínez de Hoz para, a cambio, apuntalar periodísticamente al Proceso- que los tiene, a ellos digo, que no a Martínez de Hoz, como francotiradores vedettes de tiempo completo contra el gobierno, y aunque el pasado los condene, se presentan como íconos de la libertad de expresión, al igual que otros tantos mercenarios de la opinión. ¿De qué periodismo independiente hablan, si responden a sectores bien identificados y a los intereses monopólicos de la corporación periodística de la que son escribas? ¿O no? . . . Allí Grondona -como si quisiera saltar el cerco de púas que rodea su conciencia- ofende a la pri-mera persona del plural cuando afirma en un cínico mea culpa que, “ni los observadores de en-tonces imaginábamos la catástrofe que se avecinaba” refiriéndose al golpe de Estado. Queda bien claro que Grondona no era un “observador” sino un “protagonista”. Como asesor consuetu-dinario de golpistas y usurpadores del poder; no necesitaba “imaginar” lo que, por su condición de “erudito”, tenía obligación de saber, porque hasta el más despistado conocía lo que ocurría.
Lo cierto es que muchísimos argentinos –mucho más comprometidos que “observadores”- tal vez no mejores, pero no peores y sí, claramente distintos, vaticinaron en su momento el inevitable carácter terrorista de la dictadura que sobrevino al golpe, y alertaron con angustia a esa gran proporción de civilidad pasiva que se informaba con “Gente” –la revista frívola del Proceso- y que tardíamente comprendió su error.
Pero Grondona, que invoca haber integrado ingenuamente el coro de la “imprevisión política”, no puede ocultar hoy su pertenencia absoluta al bando genocida. Para él, no hubo aquí un verdadero Ejército de Ocupación, y su lógica contrapartida, una lucha por la liberación, -como los Maquis en Francia y los Partisanos en Italia contra la invasión Nazi- no, para su lacayo criterio, la opción terrorista de las fuerzas armadas apenas fue, un “mimetismo” provocado por la “subversión marxista”, que sólo mereció reproche “a partir de Marzo de 1976, porque hasta ese momento, cuando reprimían a los subversivos, lo hacían por orden de un gobierno constitucional”. ¿Ignora el sesudo catedrático que en otros países civilizados ante similar situa-ción, no fue necesario ningún golpe de Estado? No es bueno tener que estar recordando este tema, pero peor es que se lo olvide.
Mariano Grondona, confeso admirador de Pinochet al que no le cuestionó jamás que hubiera “desaparecido” y asesinado a más de cuatro mil chilenos, declaró, con la misma boca con que bebe y come el cuerpo de Cristo todos los domingos, en asperjada comunión y con arrobada profusión de piadosa fe cristiana, que aquellos crímenes fueron algo normal porque “estaba entre las reglas del juego”. Eso sí, hace poco, reveló que se sintió defraudado al enterarse que el Dictador tenía cuentas millonarias y toneladas de oro en el exterior . . .
Desde su tendencioso programa televisivo “Hora Clave”, donde recala toda la lacra del Proceso, además de trasnochados consectarios y provectos obsecuentes, que constituyen su habitual “elenco estable”, y que añoran la época de la “mano dura”, mediatizó la esclerosis de Fernando Ciro y su mujer Elena Cruz, a la nazifascista Cecilia Pando, a la porno-dirigente filoprocesista Karina Mujica -alias Valentina- y a otros de idéntico pelambre, patéticos campeones de la ética y la moral, que pontifican con una sobreactuada como dudosa ostentación de fe, haciendo indisimulada apología de la represión y el genocidio.
Cuando ya nadie ignora la participación policial y militar en la represión ilegal, y el carácter instrumental de la dictadura para imponer un plan económico antinacional que nos hipotecó de por vida, cuando han quedado bien en claro la cobardía y las pérfidas intenciones por las que además, nos llevaron a una guerra absurda, que la tuvieron que pelear y morir los chicos, mientras los generales, sobrecargados de entorchadas charreteras y condecoraciones obtenidas con “coraje y valentía” detrás de sus escritorios, la miraban cómodamente por TV; Marianito sigue sobreactuando su “mesura filosófica” para elucubrar en alambicadas “conclusiones” su siempre edulcorada crítica a los actos más siniestros del Terrorismo de Estado. Con una fala-cia que las comillas no alcanzan a disimular, sostiene que las fuerzas armadas ganaron la “gue-rra” pero “perdieron la paz” porque hoy, en nombre de la justicia, “se ejerce la venganza”.
Ganar la paz, en su perversa lógica, hubiera sido asegurar la impunidad que ya empieza a resquebrajarse, gracias a aquellos que durante treinta años de lucha abnegada, de memoria terca, y de dignidad recuperada lo están haciendo posible. Y son los que detrás de esa demorada, pero siempre oportuna reivindicación, no alientan el odio y la venganza que imaginan con mezquindad los Grondona y los Morales Solá de siempre –porque llegado el caso, ellos sí que lo harían- sino el amor por la vida, por la verdad y por la justicia. Algo que a los que aún piensan como ellos, poco les importa . . .
Ayer, golpista declarado y veterano de mil obsecuencias. Hoy, sin ningún rubor y en impúdica impostura, como un moderno fariseo en su templo mediático y para una incauta feligresía, todavía pontifica y dicta cátedra sobre las mieles de la Democracia. Pero, sabido es que más temprano que tarde, parafraseando a la canción . . . ¡Si no lo desnuda el viento, lo va a desnudar la historia!
DelsioEvarGamboa
Laborde.Cba.Arg.

Anónimo dijo...

Aquí está una nota de Virginia Navarro, en donde describe todo.
http://tinyurl.com/705690
saludos

Ezequiel dijo...

Muy buen espacio, Gerardo.
En general, hay que asumir que toda sociedad vive de divisiones funcionales a su historia y a sus intereses. La Opinión Pública unánime es una de esas figuras del nuevo poder económico para plantar agendas.
Me parece muy esclarecedor de la soledad de ciertos intelectuales orgánicos de la derecha el hecho de que la lista sea esta:
"Marcos Aguinis, Gerardo Ancarola, René Balestra, Felipe de la Balze, José Claudio Escribano, Rosendo Fraga, María Angélica Gelli, Alieto Guadagni, Juan Archibaldo Lanús, Félix Luna, Mario Mariscotti, José Enrique Miguens, Avelino Porto, Daniel Sabsay, María Sáenz Quesada y Horacio Sanguinetti."
Ni Sarlo la firma.
Nunca vamos, ni acá ni en ningún lado, a tirar en la misma dirección. Uno busca sus aliados más o menos naturales, los más afines, y trata de que todos los jugadores acepten las reglas.
Por lo demás, el voto K de Octubre no estuvo en las rutas. Ese fue un voto de sectores excluidos, bajo el umbral de pobreza o apenas por encima. Esa es la base social del kircherismo. Y a ellos nadie les hace encuestas, ni reportajes, ni postean en los diarios.
Tranquilidad. En una construcción de largo plazo, no todo va a ser siempre desde el gobierno, pero de nuevo, nosotros ya sabemos cómo es NO tener el gobierno.

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