viernes, 10 de junio de 2016

Qué le proponemos a los argentinos?

Muchos tenemos la tendencia a espantarnos y expandir a cada minuto por las redes nuestro asombro por las definiciones ideológicas y las medidas antipopulares que genera el gobierno de Macri día tras día, pero llega un punto en que pareciera que una suerte de empate se extiende indefinidamente entre el espanto del kirchnerismo por lo que hace el macrismo y el de éste por el desastre que, dice, le dejó aquél. El estiramiento de esta escena no hace más que favorecer al oficialismo por la sencilla razón de que detenta el poder con una serie de ramificaciones en áreas como medios y justicia que lo posicionan con una fuerza nada despreciable. Pero, además, el problema de que esta foto siga congelada es que obtura la gestación de la alternativa política que imperiosamente se necesita para capitalizar lo que nosotros consideramos como un desastre, que es la acción de gobierno de Cambiemos.
El macrismo seguirá desplegando su sino restaurador sin el más mínimo complejo por la sencilla razón de que tiene muy claro para qué ha llegado al gobierno. Se dio el lujo de vetar la ley antidespidos y, la verdad, no voló una mosca. Así de fuerte se siente y así de fuerte está, aunque desde la oposición muchos quieran ver otra imagen.
El único freno posible está en el parlamento, donde el peronismo no termina de presentarse como un bloque nítidamente opositor, fundamentalmente en el senado, que es el espacio en que más rudamente se sienten las presiones de la lapicera, y en el resultado que puedan arrojar las elecciones de medio término del año entrante, donde el panorama para el FPV no es nada sencillo: En la PBA los bloques parlamentarios están partidos en tres, tanto en diputados como en senadores y la posibilidad, aunque sea de garantizar una interna ordenada es hoy por hoy casi una utopía. En este escenario confuso, no escasean las operaciones de todo tipo, como el rumor que habla de un acuerdo entre Randazzo y los intendentes “dialoguistas” con el massismo, algo que no sería de extrañar para nada. Por otro lado tenemos al cristinismo, al sciolismo y otros sectores minúsculos que andan buscando con quién arreglar. La pregunta es obvia ¿Está el peronismo provincial en condiciones de presentar una propuesta única y lo suficientemente poderosa como para asestarle una derrota a Cambiemos?
No sólo queda muy poco tiempo para presentar esa propuesta sino también para comenzar a decirle a la sociedad qué propuestas tenemos para revertir el estado de cosas que está consolidando el macrismo. Desde el vamos, surgen preguntas como ¿Qué vamos a hacer con las tarifas de luz y gas? ¿Pensamos retrotraer todo al 9 de diciembre de 2015? ¿Qué pensamos de los subsidios?
La respuesta política se fortalece con propuestas en áreas donde el adversario ha tallado. Esto significa que no es poca la cantidad de argentinos a la que se convenció de que el cuadro tarifario que dejó el gobierno de Cristina era una bomba de tiempo. Más allá de nuestro propio debate interno sobre si no debimos haber tocado el tema subsidios muchísimo antes, lo concreto es que el discurso de “la pesada herencia” tuvo índices de penetración nada desdeñables y eso nos obliga a expedirnos, ante la otra buena instalación que hizo la cadena paraoficial: “Si ganaba Scioli hubiera hecho lo mismo”
Todos los debates son bienvenidos, siempre que apunten para adelante, porque ello significa que estaremos pensando seriamente en qué propuestas le presentaremos al pueblo para que vuelva a acompañarnos. Lo que políticamente ya no sirve es seguir llorando sobre la leche derramada y alarmándose por cada nueva iniciativa restauradora del macrismo porque con eso no vamos a ningún lado.
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En la publicación original de este post, el amigo Musgrave dejó un comentario que corresponde anexar porque es un aporte importantísimo:
"dejame cambiar el eje. Hay dos problemas, uno es el de las propuestas y otro más grave para mi, es el de quienes son las voces de las propuestas. Tengo la sensación de q mientras nuestras voces sigan siendo las mismas la gente va a pensar “por que no lo hicieron cuando fueron gobierno?”
Perón decía, no siendo muy original pero si muy pragmático, “en política las estrategias se validan por los resultados”. O sea la estrategia q sirve es la q te permite ganar elecciones.
Por eso en la tradición peronista, se repite el mantra “el peronismo no puede ser conducido por perdedores”
Porque la realidad de la cosas es que, a diferencia de lo q uno piensa, en politica economica y en politicas publicas en general, ya está todo inventado. Lo que se necesidad es politicos con liderazgo q sean capaces de generar elecotorabilidad para para aplicar esas politicas"

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