miércoles, 26 de agosto de 2015

Cuando Macri dice "Espero que en octubre las cosas sean normales" significa "Si no gano, se pudre"

El objetivo es pudrirla. Partir de la base de que el FPV va a hacer fraude y luego agarrarse de complicaciones y hasta delitos menores (que siempre los hay en todos los sistemas electorales serios) para salir a romper todo.

Como dudan de sus posibilidades electorales, juegan en el plano de la tensión social y mediática. Es otra fase -nueva- de disputa. Hasta ahora cuestionaban la legitimidad de ejercicio, decían "es una dictadura"  y Mauricio Macri declaraba


Ahora mudaron directamente al cuestionamiento de la legitimidad de orígen. Basta con sólo prestar atención a los títulos que lanza Mauricio Macri para entrever la trampa. 


O sea que ha puesto en palabras la verdadera estrategia. Al decir "Espero que el 25 de octubre las cosas sean normales" uno se imagina cómo deberían desarrollarse, ya que en código Cambiemos, "normalidad" equivale a Globos. Así las cosas ¿Qué debería suceder, que no sea una victoria de Macri, para que "las cosas sean normales"? Si el oficialismo gana las elecciones tendremos las principales ciudades del país con sus plazas centrales ocupadas por movilizaciones de personas que no aceptarán el resultado, como consecuencia de todas estas acciones que se han desplegado en torno a la elección de Tucumán.

Buscan acobardar a la sociedad, meter toda la tensión posible y movilizar a su núcleo duro que, como sabemos, tiene amplia capacidad de movilización.

Para tal fin, ya Elisa Carrió adelantó en julio cómo sería el plan


Hay que salir de la cuestión netamente electoral y los diversos sistemas de votación: En Salta, Córdoba y Santa Fe, con voto electrónico y boleta única perdieron. En CABA ganaron y en Mendoza, con sistema tradicional también ganaron. Graciela Fernández Meijide le ganó con el sistema tradicional al aparato monumental de Eduardo Duhalde en 1997. Los ignotos Alejandro Armendariz y Elva Roulet le ganaron con sistema tradicional nada menos que al todopoderoso Herminio Iglesias en 1983. Luis Juez hizo gran espamento en 2007 cuando perdió una elección ajustadísima con Schiaretti y en 2011, con boleta única perdió por más de 10 puntos...

Basta: el debate no pasa por ahí.

Como muy bien lo dicen los compañeros del blog Nestornautas:

"El problema acá es otro, y va más allá de una elección puntual, más o menos controvertida; y es que nos han arrojado fuera del mundo de la política, con moralina de púlpito y dedito levantado: nosotros somos los feos, malos, sucios, ladrones, perversos y asesinos; o todo eso junto, y más.

Ellos -por el contrario- son la encarnación misma de la esencia, la dignidad y las virtudes republicanas, y los designados vaya uno a saber por quien y cuando para custodiar las instituciones; incluso de los "excesos" y "errores" de la democracia, lo que los pone por encima incluso de la propia soberanía popular."


Este accionar desestabilizador antes se coronaba con los tanques en las calles. Ahora se les complica puesto que está en duda tanto la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas como la adhesión de su oficialidad a volver a ocupar un rol que lo único que les garantiza, a la postre, es ir presos. Sí pueden contar con el despliegue de las policías provinciales que ya en diciembre de 2012 demostraron que pueden poner en vilo al país. Pero les falta una carta, un poder que pueda arrogarse legitimidad y ese poder no es otro que la corporación judicial que, como se sabe, está ansiosa por meter mano. 

Lamentablemente para ellos, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner ha tenido claridad política y audacia para prever posibles escenarios de golpes institucionales a la hondureña y a la paraguaya, y ha accionado al interior del aparato judicial que es el último recurso que tienen para llevar a cabo el trabajo sucio. Cuando el kirchnerismo objeta a la corporación judicial no lo hace para "quedarse con todo" sino para meter cuñas en un entramado históricamente dispuesto a avalar las peores tropelías.

No está claro cómo les saldría esa jugada pero todo indica que van por ese camino, que esa es la estrategia de fondo. Por lo pronto avanzan con el "Tucumanazo" y preparando el escenario de puebladas en las plazas para desconocer los resultados, mientras tanto van viendo cómo resuelven la etapa posterior. El plan es nefasto desde donde se lo mire y lo más preocupante es el nivel de daño que puede generar en el cuerpo social de los argentinos, pero hay que asumir que a eso están jugando y salir a denunciarlo por todos los medios posibles.

Están jugando a pudrirla y las consecuencias pueden ser tristísimas.

3 comentarios:

GrouchoMarx dijo...

Fijate como ya opera en la gente el “serio” pasquín mitrista:
http://www.lanacion.com.ar/1822329-tras-el-primer-dia-de-escrutinio-definitivo-jose-cano-obtuvo-el-74-de-los-votos y miles de comentaristas gritando “FRAUDE, FRAUDE”

O sea que contaron algo más de 6.000 votos sobre 1.119.264 votantes y ya está demostrado el fraude. Votos que corresponden al distrito Capital, donde Cano le sacó el 19% a Manzur.

Si uno entra en el escrutinio provisorio, las mesas 1 a 24 dan una diferencia astronómica a favor de Cano, PERO YA ESTABAN CARGADAS EN EL SISTEMA. Forman parte de ese 40,76% provisorio del Frente Bicentenario. Al revés de lo que pasó en el escrutinio provisorio donde se empezó por el interior con un FPV arriba del 80% ahora empezaron por la zona High.

Es como si en octubre contabilizamos 20 mesas de Recoleta y proyectamos la avalancha amarilla para el resto del país. Una truchada indigna de La Nazion. Dejemos eso a clarinete o perfil.

Anoche el bloguero D.Tirelli se puso a controlar las mesas y los telegramas. Exageradamente alarmado encontró (hasta la 315 incluida) tres errores. En una no se contabilizaron los votos a gobernador, en otra figura todo con 0 y en la tercera no le colocaron votos al FPV). Es decir, errores de suma 0, que se corregirán en el escrutinio definitivo), en tres mesas sobre 315.

La mesa 315, donde el FPV sacó 0, es de una escuela donde en el resto de las mesas ganó con cierta holgura. Y es del distrito Capital. Si agregamos esos votos omitidos, se compensan, con creces, las omisiones de las dos mesas anteriores.

Las urnas quemadas pertenecen a localidades donde el FPV literalmente arrasó, con entre el 75% y 80%. Obviamente representan algo más de 10.000 votos pero todo hace suponer, cuando se haga la elección complementaria, que ese voto será, en su mayoría, del FPV.

La oposición solamente gano en dos distritos. Uno es significativo, pero la enorme diferencia del interior es indescontable. El escrutinio provisorio hace prever que, probablemente, la diferencia se achique en un punto o como máximo dos puntos entre Manzur y Cano por el levemente menor porcentaje escrutado en Capital. O sea que de 102.000 quede en algo más cercano a los 90.000.

La verdad es que lo de estos tipos ya ronda lo patético.

oti dijo...

Gerardo, ya lo comentamos otras veces el asunto.

Lo que, a mi juicio, no debemos perder de vista es que hay una geopolítica oligárquica de manipulación mediática a los fines de la desestabilización como fin en sí mismo.

Yo entiendo que ser "mal perdedor" es parte de la condición humana. A los malos perdedores los dejás que se descarguen y ya está, no representan ningún peligro.

Pero el peligro viene cuando hay una geopolítica oligárquica que manipula esa situación, creando condiciones para la desestabilización política.

Considero que los poderes oligárquicos solo pueden aspirar a bloquear o trabar el juego ajeno, pero no pueden articular un juego propio. El candidato político que tienen está totalmente vacío y ni siquiera muestra convicciones para llevar adelante lo que serían sus creencias.

La agenda de los poderes oligárquicos es impracticable en la Argentina en el corto y mediano plazo: a) que un futuro gobierno se alinie con USA y Europa Occidental contra China y Rusia; b) que apoyen un tratado secreto de libre comercio; c) que se reprivaticen las empresas desprivatizadas; d) que se tomen medidas de ajuste económico y financiero, entre otras.

Esto es totalmente impracticable porque los poderes oligárquicos no pueden resolver la propia crisis del sistema monetario y financiero mundial que es su propia crisis. Entonces prefieren que, ante esa imposibilidad que tienen, nadie juegue a su propio juego en tanto alternativa colectiva de todos los países que quieren jugar su juego y evitar el suicidio que se les proponen desde el sistema hegemónico NorOccidental.

En la medida que el P y el K muestren la capacidad y voluntad de seguir en el futuro gobierno pos CFK un camino nacional alternativo a eso, profundizando relaciones con países que piensan parecido, van a ser objeto de la geopolítica oligárquica, siendo TN y el Grupo Clarín un simple engranaje de la misma.

Las presiones van a ser tremendas, pero la capacidad de luchar de una mayoría del pueblo en combinación con la crisis terrible en que se encuentra el sistema global del poder oligárquico nos dan esperanzas de victoria.

Raúl C. dijo...

No estaría mal convocar a autoridades internacionales -un equipo de personalidades bien fuerte- para supervisar la elección de octubre, como se hizo en su momento en Venezuela y otros países.