martes, 23 de abril de 2013

Sanz: el presidente que no fue



El show de Lanata estremece al mundillo opositor. Los lunes son distintos con PPT, la cadena nacional de la gente linda arranca al palo, la señora Ruíz Guiñazú rigorea diputados entre "no cierto" y "no cierto" y se crea un clima de "fin de ciclo" que sólo pasa por las mismas mentes afiebradas  de siempre y arrastra a algunos bocones a metidas de pata como la de Ernesto Sanz, el macquiavello de la tierra del buen sol y del buen vino, que no hizo más que poner en palabras el sordo deseo de esa Argentina garca que siempre se las ingenió para hacer sus negociados a costa del padecimiento de los sectores populares.

Cuando este señor, junto al resto de la Argentina del "diálogo y el consenso" controlaron el parlamento, lo único que buscaron fue cercenar lo que ellos denominaban "la caja", presentando proyectos que apuntaban a desfinanciar al estado sin reparar en que si esas iniciativas hubieran triunfado el que hubiera pagado los platos rotos sería el pueblo trabajador y los sectores más desprotegidos.

Es que al fin y al cabo esa es su razón de ser. El radicalismo, independientemente de los núcleos progresistas que supo tener, en líneas generales siempre jugó para la oligarquía, por eso siempre se embanderó con cada aventura golpista, suministrando cuadros de gobierno a la taquería. Eso sí, siempre lo hizo en pos de generar las condiciones para "el desarrollo de una democracia plena con justicia social" (¿Viste que todos los golpes se hicieron a favor de la democracia?) Ahora apuestan al despelote para venir luego a aportar "la experiencia del partido centenario en la reconstrucción de la Argentina del diálogo", ese país donde efectivamente dialogan y consensúan los poderosos mientras las mayorías populares se sumen en la miseria.

13 comentarios:

Tito dijo...

Excelente y bien resumido.

Las apátridas expresiones de Sanz, dejan al desnudo, la miserabilidad de sus intereses, un hombre pequeño con un cargo demasiado grande para su porte.

Un abonado a espacios mediáticos amenos (Leuco, Nelson Castro, A dos Voces, y algún otro satélite) y siempre esquivo al debate, tanto así que en la comisión ad hoc formada en Senadores en donde el Canciller Timerman dio cuenta de los pormenores del tratado firmado con Iran para colaboración en el esclarecimiento del atentado contra la AMIA, tuvo un cruce con Timerman y no resistió ni la primera repregunta, porque sus dichos no le eran propios, su crítica no tuvo el menor atisbo de análisis y/o contrapropuesta, estaba editorializado de "atrás", como casi la general de la oposición, dentro de un zoológico que se resisten a abandonar, porque no tienen impronta ni interés en delinear un modelo alternativo a lo que ellos consideran pernicioso.

Tito Rosé dijo...

Perfecto Gerardo, pero a éste tilingo el mote de Macquiavello le queda gigante.

Gerardo Fernández dijo...

Tenés razón

José Pepe dijo...

"El radicalismo... siempre se embanderó con cada aventura golpista".

Muy certero esto. Fue el gobierno peronista del 83-89 el que metió presos a los militares, mientras los radicales pedían una amnistía.

Después los radicales de los 90 los indultaron.

Esto viene de lejos también: Perón, un coronel radical, hizo un golpe de estado antes de llegar al poder.

Son golpistas peligrosos, estos tipos.

HUINCA dijo...

claro, a los 1500 muertos de la patagonia rebelde los mataron los peronistas, como a los de la semana trágica, como a los del puerto. y los antipersonalistas que se prestaron al fraude patriótico durante la década infame, peronistas también zavala ortiz, el que dirigió el bombardeo de plaza de mayo era peronista también. Illia, ese viejito bueno que gobernó tres años con el 50% de los votantes sin poder elegir a quien quisieran. Y con Zavala Ortiz, el que mandóa a bombardear la plaza de mayo 10 minutos antes, de ministro. Y la ley de obediencia debida fue peronista también, y los muertos de delarúa... y hoy, lilita y la cortarrutas golpista stolbizer... montoneras! renuncie, montonero cobos! (también peronista, hogbio)

Anamaría dijo...

Es una discución vieja y perimida, ya no queda nada de todo eso que hablan. Ahora, creo yo, está el kirchnerismo (que en escencia parece ser lo mejor del radicalismo progresista y lo mejor del peronismo camporismo) todo el resto es la derecha conservadora cada vez más rancia, reaccionaria y golpista, aunque se hagan llamar Radicales, como este Saenz o peronista como Duhalde, ponele

José Pepe dijo...

Anamaria: disiento con que el kirchnerismo sea lo mejor de nada; pero estoy de acuerdo en que es una discusion vieja y perimida.

Hice el comentario porque me saca la reescritura ridicula de la historia que hacen varios kirchneristas. Decir que el radicalismo es golpista es una p*lotudez olimpica, en especial cuando te fijas en el "nivel de golpismo" del resto de los partidos.

Pincha dijo...

Bien ahí Gerardo!!! Esta claro que si nos bién lo dejaremos todo en la canaleta de la droga y la corrupción. Es mejor el modelo neoliberal que retrotrae la discusión sobre esta menuda cuestión al remanido "aguijón de la probreza", sobre todo si hace mella sobre otro cristiano macho.
Pincha

Pincha dijo...

Bien ahí Gerardo!!! Esta claro que si nos va bién lo dejaremos todo en la canaleta de la droga y la corrupción. Es mejor el modelo neoliberal que retrotrae la discusión sobre esta menuda cuestión al remanido "aguijón de la probreza", sobre todo si hace mella sobre otro cristiano macho.
Pincha

Anamaría dijo...

El radicalismo de Alfonsín y su matriz progresista está representado por Mareau y punto, quedó el solo, el resto es una runfla de conservadores de la peor calaña. Heredaron el nombre de radicalismo como expresión vieja y perimida. El Kirchnerismo es el camporismo aplicado, más democrático, más maduro que tal vez haya tomado del Alfonsinismo (para ser más precisa)ese touch más elegante. Es un ente superador de ambas tendencias

HUINCA dijo...

decir que el radicalismo no es golpìsta sí que es como mínimo, arriesgado. el problema no está en la reescritura de la historia -historiografía, evtl- el problema, con el radicalismo está en su historia. Única. irrebatible. Imposible de disimular.

ram dijo...

Más allá de lo que pueda significar este ínfimo personaje - sanz - lo central es que confirma que la UCR es UCResidual, un saldos y retazos de un partido que supo tener mejores cosas que mostrar, que se podían disscutir pero que ya, hoy, y viendo a los sanz, aguad; simplemente son pornografía, y muy berreta.
Hay una categoría nueva para analizar, no alcanza con fijarnos si tal o cual es hijo de puta o estúpido, ya no, nos quedamos cortos, viendo a un sanz se nos presenta el hijo de puta, el estúpido, con el añadido de la falta de ambición, la dependencia funcional a un verso ajeno y la tozudez en aferrarse a todo aquello que NO le sivió, no le sirve ni le servirá... en resumen, hijo de puta, estúpido e inútil. Una maravilla.

Carlos G. dijo...

Este muchacho Sanz se va a ir por la canaleta de la historia cloacal.

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