miércoles, 23 de mayo de 2012

La tapa de Clarín


El tema no es menor. Cuando se dice que los medios de comunicación en muchos casos anteponen sus intereses empresarios a la función de informar, se describe una situación que hoy está puesta a la vista de todos en el diario Clarín.

La noticia será destacada o no en la portada dependiendo de cómo afecte los intereses del medio, no los de la sociedad. La resolución de la Corte Suprema de Justicia sobre el Art. 161 de la ley de medios impacta de lleno en la sociedad argentina porque la acerca a la plena vigencia de una legislación con alto impacto en la comunicación, algo que el conjunto de la sociedad genera y consume. Impacta de lleno en el corazón del multimedios Clarín en tanto acota los plazos para que como grupo deba comenzar a desprenderse de señales para adaptarse a los límites que estipula la ley en materia de concentración de medios. Pero el diario pone esta noticia en segundo orden, para que todos vean cómo es su juego y luego nadie se asombre cuando su nivel de credibilidad cae estrepitosamente. Como la credibilidad de su empresa de medición de audiencia IBOPE, que le da a Lanata y a las once 20 puntos de rating, más o menos lo mismo que el partido de Boca y Racing...

La sociedad argentina ha visto cómo en los últimos años, cuando una disposición judicial lo favorece, Clarín habla de "un fallo de la justicia" mientras que si lo perjudica será "una medida del juez X", personalizando y por ende restando importancia a la medida. Esa misma sociedad hoy ve cómo cuando una noticia le cae horrible a Clarín, el diario sencillamente la ningunea.

No es torpeza ni falta de sutileza. Sencillamente es la demostración de que tantas décadas de hacer lo que les venía en gana desnaturalizó su vínculo con el periodismo y la verdad. El mundo Clarín está fatalmente convencido de que ellos son el periodismo y quienes descubren en qué lugar sagrado habita la verdad.
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1 comentario:

guido dijo...

Igual la corte se podría haber jugado un poco más. Si el juez que tiene la causa declara inconstitucional el artículo (que es lo esperable), se viene una apelación larga como esperanza de pobre hasta que la corte por fin falle definitivamente. Además, considerar tres meses como tiempo razonable me parece una barbaridad. Es casi un período presidencial. Casi puede decirse que los cortesanos autorizan desautorizar al congreso el tiempo que dure un gobierno.

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