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jueves, 22 de septiembre de 2011

Desafíos del próximo gobierno de Cristina



Pienso en cuál debería ser la agenda del próximo gobierno de Cristina. Digamos que hasta ahora se trató por todos los medios de poner más Estado y se lograron éxitos importantes, pero siempre dentro de un marco que no es otro que el diseño de país que nos dejó el neoliberalismo. Está bien, no había otra opción. Para llegar al cuarto escalón primero hay que subir los tres que están antes, eso es básico. Si querés redistribuir primero tenés que agrandar la torta y si el molde no es del todo de tu agrado pues lo usás ya que es lo que tenés a mano, después llegará el tiempo de poner un molde que te gusta.

La gran discusión de estos años se dio contra el status quo que dejó el menemismo y tuvo ribetes por momentos fantásticos como lo fue la discusión por la renta extraordinaria del campo o el derecho del Estado a recuperar los fondos previsionales como pasa en todo el mundo. El debate fue contra una cosmovisión que impugnaba el recupero, aunque fuese insignificante, del Estado. Ese debate se ganó con la holgura que expresa el 50 % de votos de Cristina. Las PASO tuvieron una contundencia mayor de lo que imaginamos, fueron una toma de posición tan definida de la sociedad argentina que cerraron varias polémicas. Lo que viene ahora es pensar si el próximo gobierno de Cristina irá un poco más allá en algunas áreas y si intentará romper ese corsé noventista en sectores como, por ejemplo el campo, los medios, ferrocarriles y la banca.

Está claro que la gestión de Julián Domínguez en el Ministerio de Agricultura ha sido brillante en lo referido a caminar, negociar y asistir a todas aquellas regiones con problemas pero la duda es si el gobierno aspira a generar una política agropecuaria que de alguna forma modifique el estado de cosas en el sector que dejó el menemismo. El modelo que tenemos hoy es estructuralmente el que nos dejó Cavallo ¿Qué hacemos? ¿Se puede pensar en un diseño por fuera de los pooles?

En cuanto a la ley de medios, la cuestión está en si el futuro gobierno de Cristina tendrá  capacidad y concepto para crear condiciones que generen el surgimiento y sostenimiento de nuevos medios y fundamentalmente nuevos contenidos. A dos años de la sanción de la nueva norma lo que se puede mostrar en términos de novedad en contenidos es nulo. Los nuevos canales como PAKA PAKA, INCAA TV, 360 TV o CN23 tranquilamente podrían haber surgido con la ley vieja. No son producto de la nueva legislación sino básicamente emprendimientos tradicionales que pueden ser subidos al nuevo y revolucionario sistema de la TV Digital. En materia de radio no se ha avanzado en nada que sea visible. El freno en la justicia al Art. 161 ha servido como justificativo para que mucha gente desinformada crea que por eso no se puede aplicar enteramente la nueva ley pero es sabido que este aspecto, siendo importante, no explica porqué no se ha avanzado en muchas otras áreas. En los pueblos y pequeñas ciudades las radios siguen dependiendo de las intendencias o de las cerealeras y un puñado de grandes comercios del lugar.  En líneas generales seguimos analizando la estructura de medios en el mismo contexto de siempre, falta crear una mirada nueva que en términos de financiación se interponga entre las formas conocidas de grandes empresas o publicidad oficial y, por supuesto, poner en funcionamiento una estructura estatal de fomento que esté por encima del interés del gobierno de turno.

En materia de ferrocarriles es muy delicado su abordaje porque tenemos, por un lado, una gestión que los ha mejorado pero no en los términos deseados o deseables. Por ejemplo tenemos casos como el San Martín donde se reacondicionaron vagones pero con una concepción de traslado de presidiarios. Es inadmisible que se hayan puesto  asientos de chapa rectos. En la línea Mitre los servicios locales funcionan muy bien, el problema está como es obvio en las horas pico. Los grandes inconvenientes están en el Roca y el Sarmiento donde la respuesta ha ido más lenta de lo aconsejable. Nadie puede negar que hubo lentitud en el tema ferroviario, que los anuncios no fueron seguidos con una gestión acorde. Acá es donde hay que poner mucho trabajo.

En lo referido a la banca, de más está decir que se impone actualizar un sistema que fue puesto en funcionamiento en plena dictadura y que por ende dista de concebir a la actividad como un servicio público.

El reto del próximo gobierno está no sólo en el intento de romper el corsé que dejaron los noventa sino en generar las bases para que el que lo suceda arranque con un piso inamovible y creo que pensar en cómo llevamos a la práctica estos conceptos definirá los próximos 50 años del país. Es un tema apasionante que trasciende muchos debates que tenemos en la actualidad y que, visto en perspectiva, nos coloca en la disputa importante, en lo trascendente, que no es otra cosa que ir tras los pasos del futuro, vaya desafío.
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5 comentarios:

Felipe dijo...

El PEA y el Plan2020 son el production de una planificacion participativa. Yo creo que esa metodologia va a contribuir en al menos esos 2 aspectos sea inamovible.

En cuanto al aspecto medios que mencionas, no hay que olvidar que se licitaron 200 canales de los cuales la mitad pertenecen a asociaciones sin fines de lucro.
Eso va a tener mas impacto y visibilidad cuando los canales empiecen a operar y en la medida que todos pasemos de la TV analogica a la digital.

El tema trenes, tengo entendido que a partir de ahora estan "provincializados"; es decir que las inversiones en mejora de la infraestructura pasaran por las provincias.

me fui por las ramas, pero coincido con que hay que romper el corset o crearle un corset "nac&pop" a los que sigan

profemarcos dijo...

El problema es si los que critican "por izquierda" van a trabajar para que las cosas avancen o solo van a quedarse en la crítica por la crítica misma

Fernando Rosso dijo...

Debate: pasado, presente y futuro del kirchnerismo. Una lectura desde Gramsci. “Ramble Tamble” vs. “El violento oficio de la crítica”

Post “El Violento Oficio de la Crítica” 15/09/11

Del “Nac&Pop” a la restauración (leyendo desde Gramsci al kirchnerismo)

http://elviolentooficio.blogspot.com/2011/09/del-nac-la-restauracion-leyendo-desde.html


Respuesta de Artemio López en
“Ramble Tamble” 17/09/11:

crisis orgánica o crisis de coyuntura… el kirchenrismo impide la revolución?

http://rambletamble.blogspot.com/2011/09/crisis-organica-o-crisis-de-coyuntura.html


Nueva Respuesta de El
violento…”20/09/11

¿Progresista o Restaurador? Otra vez sobre Gramsci y el kirchnerismo (una respuesta a Artermio López)

http://elviolentooficio.blogspot.com/2011/09/progresista-o-restaurador-otra-vez.html


Nueva Respuesta de Artemio López

acerca de la catequésis trosca

http://rambletamble.blogspot.com/2011/09/acerca-de-la-catequesis-trosca.html

uno dijo...

Para mí el principal objetivo es lograr la tan deseada independencia económica. No creo en la teoría del "viento de cola" pero por otro lado sí creo que sin estos términos de intercambio favorables no se podría haber crecido al ritmo que se hizo e invertido en educación, planes sociales, etc. Es vital diversificar la estructura productiva y los destinos de exportación, para no estar tan preocupados por la devaluación brasileña por ejemplo. Asi como está el plan agroindustrial se podría hacer un plan netamente industrial. Sería ideal que la industria, además de generar el trabajo, lograra aportar divisas como el campo.

Otra cosa que me encantaría sería una reforma impositiva. Eliminación o reducción del IVA para la canasta básica, y impuestos a la renta financiera, a la minería (se que es difícil después de la reforma del 94) a la riqueza, etc.

Ernes dijo...

Agregaría el tema de la educación, a pesar de que se le ha inyectado una gran cantidad de dinero (que en su mayor parte ha venido a cubrir una innegable y muy necesaria recuperación salarial de los docentes), por debajo de ello subyace el viejo modelo neolibreal heredado de los '90.

Valga como ejemplo lo que hace poco ocurrió en mi universidad, cuyo consejo superior aprobó crear una empresa privada que haga usufructo de un conocimiento generado en la universidad (y financiado por la sociedad), cargándolo también de una cláusula de confidencialidad y dejándole a la universidad una suma irrisoria que ni siquiera cubre los gastos de la investigación. Muy poca gente cuestionó esto, ni tampoco el conflicto de intereses que se produce en tanto que los directores de la empresa son los mismos investigadores, que además continuarán cobrando su dedicación exclusiva. Este avance del "rentabilismo" (solo se investiga aquello que es rentable) traído del Plan Bolonia está ocurriendo en muchas universidades nacionales.