viernes, 10 de junio de 2011

El Canilla se se merece un post



"La estructura PJ es heredera de los ganadores de los setentas , pero la conducción ideológica y elcomponente emocional que atrae nuevamente a la participación es heredera de los perdedores.

Las correlaciones de fuerzas relativas a nuestro presente supongo serán decicivas para resolver esta tensión"

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Se me ocurre que estos dos párrafos de mi amigo El Canilla contribuyen a explicar mucho de lo que hace rato se viene discutiendo dentro del kirchnerismo.
.

23 comentarios:

Voces dijo...

Y si, la síntesis del Canilla es excelente.

guido dijo...

Yo no la veo tan excelente, los ganadores de los 70 fueron videla y martinez de hoz. Esa no es la estructura del peronismo. En realidad me parece un poco insultante (además de empíricamente falsa y algo delirante). Pero bueno, es que de puro sectario que soy no me banco una crítica constructiva.

El tema con el progresismo, es que sus estructuras (el banco credicoop ponele) es heredero del genocidio de camboya y el asesinato de trosky. Su conducción actual, en cambio, nada que ver. Vamos a ver como se dan las correlaciones y todo eso.

guido dijo...

Gerardo, escribí un comentario de caliente, si es muy agresivo a lo mejor no vale la pena publicarlo. La idea, igual, es la misma que expresé en el post anterior.

Disculpas y saludos.

Ezequiel Meler dijo...

Gerardo:

Tengo varias diferencias. La primera, la más obvia y ya mencionada, es que no hubo estrictamente ganadores en el peronismo de los setenta. Después del 74, vino el 76. Y después, el peronismo merecidamente perdió sus primeras presidenciales.

Lo que sucede entonces, entre el 83 y el 89, es un realineamiento que, como en otros casos, excede las lógicas de acumulación de poder de los setenta. Un hombre de las 62, como el Tony Cafiero, pasa a ser el emblema de la Renovación. Gente que viene de Guardia se liga también a ese colectivo. Los sectores que se nuclean en el PR quedan afuera, pero de todo, y por la simple razón de que no entendieron el cambio de escenario.

No hay herederos de los setenta. La lógica política del PJ, en todo caso, puede ser cuestionada en virtud del sendero que toma desde el 89, pero también en parte desde el 95. El discurso kirchnerista y su apelación ideológica reconoce siempre esta diferencia consustancial, que también se expresa en el lugar dado a los jóvenes (que, como señala Gerardo en otro posteo, mal se puede mirar desde la óptica de los setenta, una óptica mucho más peligrosa para el militante, en un contexto que contenía un sentido especial de la relación entre política y posesión de fierros.

Así como no podemos comparar lógicas políticas (como sucede en el debate sobre las juventudes), creo que ni siquiera podemos comparar trayectorias individuales, por el simple motivo de que los alineamientos del 74 no fueron la bisagra final del peronismo.

Un abrazo

Gerardo Fernández dijo...

Ezequiel; Tengo viarias diferencias con tu comentario. La primera y fundamental es que del enfrentamiento de los setenta salió victoriosa indudablemente el ala más reaccionaria ¿Si no cómo se explica que en la reapertura democrática Luder haya propuesto una amnistía vergonzante? ¿Cómo se explica la candidatura a gobernador de Herminio? ¿Como la de Taccone a senador por la capital?

Gerardo Fernández dijo...

Guido: No me parece que hayas escrito en caliente sino en atraso.

Ezequiel Meler dijo...

Gerardo: esos tipos dejaron de existir entre octubre del 84 y el 85, a más tardar. El ala reaccionaria de la que hablamos no llegó al 89, donde fueron dos tipos de la Renovación. Por otra parte, insisto, la comparación derecha izquierda, ¿es entre Brito Lima y Firmenich? Obviamente perdieron los dos, pero si alguno pudo reinsertarse, seguro fue Brito Lima, por la propia lógica política posterior al 83.
Saludos.

Gerardo Fernández dijo...

Ezequiel: ¿Así que el ala reaccionaria no llegó a 1989? ¿Y qué pasó en los 90? preguntale a Luciano, con quien tendés a coincidir...
Claro, dos tipos de la renovación trabajaron por el socialismo. Ahí anda uno de ellos todavía, pidiendo una política que incluya a Videla.
¿En qué quedamos, hermano?

Ezequiel Meler dijo...

Gerardo: no coincido. Me parece que pensar el menemismo como continuidad de la vieja derecha peronista, que podìa ser nacional - falangista, es erròneo. No hay lìnea recta ni oblicua entre la Triple A y Guido Di Tella. El menemismo es neoliberal, pero con los dos pies en el marco del liberalismo polìtico, no sòlo econòmico. Y en todo caso, es apenas el resultado de un proceso que no tenìa ese sello, donde jugaron desde el Chacho hasta Julio Bàrbaro. Incluso como derechas, es muy distinto Herminio / Lúder que Menem / Cavallo.

Y, por otra parte, es del riñòn de Duhalde del que sale su màximo hombre de confianza desde el 96, nuestro querido Nèstor Kirchner. Lo nuevo nace de lo viejo, porque no puede nacer de sì mismo.

Saludos

Ezequiel Meler dijo...

PD: los dos tipos que se enfrentaron en el 88, reducidos a fòrmulas, fueron Menem - Duhalde versus Cafiero - De la Sota -a ellos me referìa-

Gerardo Fernández dijo...

Ezequiel: Pero ese tipo que sale, una vez que se consolida despliega una política muy distinta de la de los 90. Obvio que hay diferencias entre, ponele, Menem y Luder-Bittel, pero siempre dentro del campo de una cosmovisión que poco tiene que ver con lo que hoy expresa Critina Fernández.

Ezequiel Meler dijo...

Pero no es tan distinta de la que expresaba Cafiero en el 87, por ejemplo.

Gerardo Fernández dijo...

Ezequiel: No me lo recuerdes que perdí un laburo por bregar a favor del frente con el Tony. Mirá, obvio que la política de Néstor no difiere mucho de la que planteaba Cafiero en el 87. Ambas están a años luz de lo que hizo luego Menem.

Ezequiel Meler dijo...

Gobernar es el privilegio de los ganadores. Con ayudas externas en ambos tèrminos de la fòrmula, ganaron Menem y Duhalde. Un presidente argentino creyò que Cafiero era màs peligroso (tengo grabado a un jefe de campaña de un precandidato)

Ezequiel Meler dijo...

El punto, que se pierde, en todo caso, es que ambos, Menem y Kirchner, me parecen herederos de los que El canilla llama los ganadores, pero porque les ganaron, ellos o sus referentes, el control del partido para el 87. Más allá de eso, creo que todos perdieron en el peronismo de los setenta y que poco o nada ha quedado de todo eso, de la derecha falangista o de los muchachos del PR

Gerardo Fernández dijo...

Ezequiel Meler: Es cierto, ambos salieron de los ganadores, pero el testimonio político de uno y otro es diametralmente opuesto, de estas discusiones que deberán llevarnos a discutir seriamente a Menem.

Ezequiel Meler dijo...

Y ahí, me parece, coincidimos en que los 70 son menos relevantes. Menem es un tipo de derecha, sí, pero es un hombre de la democracia, consagrado por el voto de peronistas y no peronistas, dos veces. Saludos

Voces dijo...

Guido:
Yo entiendo que se refiere a los ganadores de los 70 dentro del Peronismo.







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El Canilla dijo...

Es fino el análisis que propone Ezequiel, en cuanto que tanto Menem como Kirchner son herederos de los ganadores de los setentas , puesto en los términos que escribí yo.
Obviamente es cierto que el neoliberalismo y el Consenso de Washington produjeron una transformación al interior del peronismo -como al interior de toda la sociedad-pero lo que yo trataba de proponer es que esa condición de producción ideológica reconoce diferentes matrices y que, así como Menem viene de la matriz caudillista -por darle una categoría rápidamente-Kirchner viene de la matriz más Cookista-por darle otra ídem-y ese dicurso es el que resulta atractivo a la juventud -20 a 35 años- que se siente atraída, interpelada a la participación en política. El post original de Gerardo refería a las dificultades entre los peronistas pre-K para aceptar la nueva disputa, provocada por nuevos actores( La Cámpora no es solamente un colectivo de pibes de base o de operarios de la Ford que TIENEN que ir al acto de Moyano- y a mi no me parece mal- sino que es el lugar desde donde una nueva generación,intelectualmente formada entra al peronismo dispuesta a disputar poder )político)y al mismo tiempo generar consensos con los sectores que sin ser peronistas, se sienten representados por el discurso peronista K, que no es el discurso peronista histórico y que propone una nueva forma de práctica política, menos rígida ideológicamente como las de las minorías de "vanguardia" pero menos dispuesta a aceptar las proposiciones del neoliberalismo . Si no Nac& Pop al menos Nacionales y aplicadoras de los derechos a más sectores de la sociedad.

Bueno, no soy de escribir mucho, pero mi sintético comentario a la propuesta de Gerardo de ayer necesitaba tiempo y algo de escritura para ser aclarado.

salut a todos y a Gerardo , gracias por obligarme a pensar, nuevamente.

Ezequiel Meler dijo...

El Canilla:

Supongo que estamos hablando de matrices apelativas antes que de trayectorias personales. Pero tampoco me cierra. El peronismo no tiene una tradición de dirigentes caudillista: el único que podía hacer eso era Perón. Sí tiene una matriz de gobernadores de provincias periféricas, que de nuevo no es exactamente parte de la querella del 74.

Por otra parte, fijate que la reivindicación de la matriz que llamás Cookista, de existir, no viene de arriba hacia abajo, sino de abajo hacia arriba. Cooke era un referente para los que pensábamos en la recuperación del peronismo como herramienta popular en los 90: hoy ese lugar simbólico es de Jauretche. ¿Por qué? Porque Cooke no puede ser recuperado desde ninguna gestión del capitalismo dependiente, por buena que sea. Cuando Néstor y Cristina aluden al setentismo, lo hacen (en el caso de Néstor, lo hacían) en términos de ideales, nunca de proyectos concretos, porque en el planteo final no pueden sacar nada de ahí, salvo la necesidad de no cometer los mismos errores. Por eso hoy Cristina se puede poner una camiseta de la Juventud Sindical, y por eso La Cámpora negocia su unidad con la JP del PJ bonaerense.

El peronismo en general es ajeno a los planteos vanguardistas: siempre cayeron mal. Como cae mal pensar que porque alguien va a un acto en un micro de eso se deduce que "TIENE" que hacerlo. La política del peronismo es notablemente más compleja, como mostró el hijo de Carlos Auyero, Javier.

Finalmente, pienso que antes que el contexto de Washington, lo que cambió al peronismo fue el nuevo escenario de una democracia que llegaba para quedarse, que redefinía todas las reglas del juego, incluida la ley de hierro que suponía que elecciones libres equivalen a victoria peronista. En pocas palabras, al peronismo lo redefinió tanto el alfonsinismo como su crisis, y quienes acompañaron su auge (cafiero) cayeron con él. Todo muy concentrado para charlarlo así, pero esas son las reglas de los blogs.
Abrazo,
EM

andreita dijo...

Como decís, Ezequiel, es demasiado complejo para la regla de los blogs. Por lo mismo discutirlo así es complicado, por ejemplo mi categoría "caudillistico" intenta referir al remanente de la estructura de alianzas que el peronismo fundador mantuvo con los líderes provinciales territoriales al momento de crearse el partido peronista del 45.
Pero justamente, lo que propones acerca de las modificaciones que la época histórica del neoliberalismo realiza sobre todas las estructuras de la sociedad(económicas,políticas y culturales)yo propongo que se realizan sobre matrices resultantes ( y por lo tanto herederas) de las tensiones de los setenta. Tensiones que fueron clausuradas por la dictadura ( muchas veces montada sobre la derecha PJ ganadora que tampoco dudó en asociarse para liquidar la disputa con la izquierada PJ y la no PJ) ,pero que a para mi todavía aparecen como no saldadas aunque si modificadas, desde ya.
Es en la disputa política planteada en el interior del peronismo y hacia los margenes, por izquierda (Sabatelismo?)o derecha ( De Narvaizmo ?)donde yo veo marcas que me permitan pensar en este problema y plantearlo así.
Creo que , si la conducción ideológica del peronismo fuera de nuevo Duhalde, la alianza por derecha con un De Narváez sería un hecho, ya que pienso que hoy también el peronismo es un partido catch all.Pero seguramente esto es un problema más académico que político.
Por supuesto no estoy hablando de trayectorias personales sino de ejemplos que traten de ilustrar algo que exigiría descripción densa.
Abrazo, che.

El Canilla dijo...

Ja!!!! que loco.
Yo no soy Andreíta, Ezequiel. Sigo siendo El Canilla pero la compu estaba logueada con mi mujer.

guido dijo...

Gerardo, no creo que atrase, quise hacer una ironía imitando el conjunto de estereotipos que a mi entender encierra la hipótesis del canilla. Que tenga que explicar esto hace obvio que no me salió, y por eso propuse no publicarla.

Canilla, por un lado me parece preciso señalar que deberíamos poder demostrar la existencia de una dificultad del peronismo "pre-k" de aceptar nuevos actores. Como señalaron varios en el post anterior (eu inclued), no todo el mundo tiene la percepción de Gerardo.

Por otro lado, creo que lo que falta al planteo es justamente densidad (en el sentido geertziano que lo ponés, capas de sentido superpuestas y no coincidentes entre los distintos "guiñadores"). Ni la "estructura del pj", ni la conducción tienen esa univocidad que el comentario sugiere. Como ya señaló Ezequiel, los K, parte de los "ganadores" (buena parte de los cuales pasaron la dictadura presos) tienen su origen en "la estructura del pj", no en otro lado, son un emergente de esa estructura.

Creo que hay una identificación entre esa contradicción postulada entre EdPJ/Cond y otros pares más venerables como tendencia/burocracia, izq/der, renovación/ortodoxia, etc. Aún adoptando el punto de vista que considera razonable la existencia real de esas contradicciones pienso que no puede obviarse que, para los peronistas, no son esos ncesariamente los clivajes a partir de los cuales se explica y se narra la historia reciente.

Vale señalar algo tradicionalmente soslayado en el canon setentista más difundido: la "derecha" peronista de los 70 estaba predominantemente constituída por veteranos de la resistancia peronista. Ese solo dato torna ininteligible, desde el punto de vista de las (o algunas de las) lecturas peronistas, un relato donde una izquierda popular se enfrentó a un bloque conformado por "la derecha", las bandas asesinas de Lopecito, los militares y el capital. Para otras perspectivas, por ejemplo, a Lopez Rega lo tiró la CGT de Miguel y en el golpe de estado fraguó el terror a la patria sindical ya sin adeversarios políticos de fuste en el gobierno peronista.

No estoy tratando de confrontar un relato con otro (ese es laburo de historiadores). Solo trato de explicar esa tensión que preocupa a Gerardo. Los que se indignan por el supuesto sectarismo que, opinan, hay entre los peronistas con respecto a los que se acercaron estos últimos años no siempre toman en consideración el efecto en el interlocutor del propio discurso. Algo extraño, cuando el relato canónico que repiten, pone a esos mismos interlocutores en un lugar que, si no es el del enemigo, se le acerca bastante.

saludos