martes, 29 de noviembre de 2011

Cobos no puede ponerle la banda presidencial a Cristina


Uno piensa que no debe engancharse en cuestiones aparentemente menores como por caso quién le pone la banda presidencial a Cristina, pero instantáneamente se dice a sí mismo que la vida es una suma de trascendencias y pequeñeces, o que a veces lo que se cree menor no lo es tanto. Este tema es uno de esos dilemas. Cuando empezó este debate pensé que no había que dar por el pito más de lo que el pito vale pero, la verdad, ahora no lo veo así.

Cobos es un traidor, está claro. La oportunidad de traicionar, empero, se la dieron los senadores del peronismo que se dieron vuelta y le dejaron servida en bandeja la oportunidad de traicionar al gobierno que representaba. Además, estaba sentado ahí como fruto de un armado político que ya a esa altura estaba roto. El kirchnerismo no puede desentenderse alegremente de Cobos, no puede alegar que se lo plantaron.

Pero lo que define la discusión en términos políticos es que luego de votar contra su gobierno, Cobos se quedó en el cargo, haciendo una usurpación lisa y llana de un espacio institucional al que deshonró con el auspicio y aval de todo el andamiaje comunicacional y político que se vive llenando la boca con frases tales como "el respeto a las instituciones". Lo dijimos muchas veces y lo repetimos: Nadie podía obligarlo a votar en contra de sus convicciones, lo único que se le exigía entonces era que como acto seguido a su votación diera un paso al costado, como lo hubiera hecho cualquier caballero. Pero no sólo no renunció sino que usufructuó el espacio para fines opositores.

Eso es lo que lo invalida para estar en la ceremonia de diciembre. Su esencia tránsfuga y su práctica de okupa político.

Y eso es lo que hay que sancionar políticamente.
.

13 comentarios:

Ricardo Moura dijo...

Si quien realmente debe entregar el cargo es el presidente "saliente" —que resulta que es la propia Cristina. Cristina—, no veo por qué no jura ella solita, y ya está.

Y si no, que cualquier otro/a le tome el juramento y se dejen de joder, pero ese traidor infame es absolutamente inaceptable.

Además, a esa altura ya no será más vicepresidente —no tendrá ningún cargo, ¿no?

Hermes dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Hermes dijo...

No sé si te sigo en esta, Gerardo. Creo que todos estamos de acuerdo en que "El Cleto" es un cobarde, un traidor, un operador y que debería haber renunciado hace ya mucho tiempo. También veo que la cuestión del pragmatismo es relevante, no sería de lo más lindo tener una lluvia de silbatinas y puteadas en plena entrega de la Banda Presidencial. Es cierto, Cobos fue el aliado infiltrado de la oposición (convengamos que tampoco fue tremendo aliado), Cobos no renunció tras convertirse en un ferviente opositor, en definitiva, Cobos NO RESPETÓ LAS INSTITUCIONES. Pensaba que no sólo sería justo, sino también correspondiente castigar a Cobos por lo que hizo, pero después recapacité y me di cuenta de que pagarle con la misma moneda sería lo peor que se puede hacer.
Primero, estaríamos traicionando todo lo que Cristina defiende en sus discursos y actos públicos; cuando pide que no puteen a Cobos o a cualquier otro hijo de puta (que merece las puteadas y más) demuestra su cintura política y justifica por qué está donde está.
Segundo, los medios se harían un festín so pretexto de defender las instituciones, como lo hacen con todo.
Tercero y último, no hay que olvidar que somos muy distintos de lacras como Cobos, ellos quizás no respeten las instituciones (no nos tiene que sorprender), pero los políticos de verdad, que hoy están ocupando cargos tienen que ser justos y ecuánimes.
Muy a mi pesar, esa bosta de Cobos es quien debe entregarle la banda a Cristina, para demostrar que nosotros SÍ RESPETAMOS a esta democracia y nos bancamos que un pseudo-político forme parte de un acto tan simbólico como éste.

P.D.: Además, imaginate la imagen triste le vamos a dar a TN y compañía. Un supuesto exponente de la oposición en su momento más bajo y patético, todo un símbolo de la caída de una clase política cuyo tiempo pasó y que se vino abajo por su propia ceguera. Sería grandioso...

Resentido común dijo...

Creo que la mejor sanción es precisamente un buen primer plano de la TV en ese momento
http://resentidocomun.blogspot.com/2011/11/cobos-y-la-banda.html

Ricardo dijo...

Gerardo,

Cobos ya tuvo su sanción política: la instrascendencia absoluta, su prescindencia en estas elecciones 2011 en las que no se presentó ni para Consejal en Mendoza.

El oficialismo, con el 54% en el bolsillo, no tiene que darle mayor trascendencia al asunto del que en realidad tiene. Que Cobos le coloque la banda presidencial y que piense, en ese momento, que en 2009 se decía que ese iba a ser él. Y que quede claro que la traición, o la defección, se la cobró la ciudadanía y no el oficialismo.

Ya hace 15 días pedia que fuera él quien se hiciera cargo de su última responsabilidad institucional, para toda la vida quizás:

http://loshuevosylasideas.blogspot.com/2011/11/que-sea-cobos-por-favor.html

Saludos.

ram dijo...

Hay toda una historieta armada sobre la barbarie K en la que cobos siempre fue un triste títere.
Si está en la ceremonia dirán que lo miraron feo o que se le cagaron de risa y lo malo que es eso para la imagen argentina, las instituciones y el reuma de mi abuela.
Si no está, dirán que lo obligaron, lo forzaron, lo presionaron y lo malo que estodo eso para la imagen arg.......................
O sea, cobos no importa, como tampoco importa el luto, la bipolaridad, la economía que se hunde, el dólar a 10 mangos, nada, no importa nada que no sea mantener un sistema de negocios como les gustaba.
Quiero ver a cobos, quiero verle la cara, quiero disfrutar ese instante en que el tipo pasará a ser el fiambre político que ya es (sin el certificado, que sería ese acto) y quiero también que se vaya en silencio, en indiferencia y sabiendo que, sí, nos cagamos en él y su puta "institucionalidad".
Esta cucaracha ofrece el único servicio que puede dar, mostrar que se es mejor que ellos y no es poca cosa.

fer, el kioskero dijo...

De acuerdo con Ud, don RAM. Pero se corre el riesgo que el sorete se quiera poner él mismo la banda je!!!

Ricardo Moura dijo...

¿"respeto a las instituciones"? ¿De qué hablan? En el minuto en que Cristina cesa formalmente, también cesa el vice, quien por ende ya no es más presidente del Senado y no debe tener ninguna atribución.
Leo:
"En 1995, a Carlos Menem -el primer presidente reelecto- le tomó juramento su hermano Eduardo Menem, a la sazón titular[provisional] del Senado que había sido elegido por sus pares para continuar en el cargo. Posteriormente, el riojano se había colocado a si mismo la banda y tomado el bastón que previamente había colocado él mismo sobre la mesa".
No concuerdo en absoluto con que "la mejor sanción es precisamente un buen primer plano de la TV en ese momento."
No, yo no quiero volver a ver a Cobos. ¡Nunca más!. Si él (y los suyos) insiste en no hacerse a un lado, será porque piensan que obligar a Cristina a jurar ante él, reconociéndole alguna autoridad, la humilla..
¿O no?
No, la mejor manera de demostrar que Cobos ya no existe, es ésa, que no exista, no se lo vea nunca más —y no cobre un minuto más de salario—.

CesarDogo dijo...

Gerardo, de acuerdo en tu descripción y lectura de Cleto, pero yo lo dejaría y que vuelva a balbucear el cobarde, que la transpire frente a la mirada fija, inmutable y triunfante de Cristina... y la barra.

Que sufra, tiemble y si se quiere desmayar o mearse encima, que lo haga.
Pago por verlo.

Tito Rosé dijo...

Y lo peor es que mañana reasume como presi.....

Udi dijo...

la foto de la Asunción: http://udi414.blogspot.com/2011/11/exclusivo-foto-del-acto-de-asuncion-de.html

Raul dijo...

Coincido con vos, Gerardo. Cleto es despreciable no por lo que votó, sino por quedarse después de votar.

Pero no seria lindo verlo tener que poner la banda a su jefa después de haberla traicionado, y haber pensado que Gardel era él?

Resentido común dijo...

Ricardo: Cobos no quiere ponerle la banda a Cristina, está desesperado por que lo llamen a pedirle que se corra y así victimizare. Para él ponerle la banda a Cristina es su peor pesadilla.

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