viernes, 19 de agosto de 2011

El calvario



La semana llega a su fin y lo que aparece como principal línea de acción no es nada nuevo ni inesperado sino en todo caso lo previsible pero magnificado por el dramatismo que impuso en la escena el 50 % obtenido por Cristina. Se sabía que la operación urdida era la del gran acuerdo opositor luego del 14 de agosto dado que se descontaba el triunfo de la presidenta, lo que por supuesto innovó fue no sólo el rinde de la cosecha de CFK sino la sequía del espectro opositor. Si uno reinicia su cabeza y mira que el segundo obtuvo la miserable cifra de 12, 6 %, la verdad, no lo puede creer. Entonces, luego de 5 días donde se han vivido todos los climas posibles, donde el dispositivo mediático humilló a las fuerzas políticas que al fin y al cabo lo representaron, lo que queda es lo que había, sólo que con una variante, tratar por todos los medios de evitar que el oficialismo quede cerca del quórum propio en la cámara de diputados y para tal fin están buscando la forma de que Alfonsín y Duhalde se bajen puesto que se les ha tornado verdad irrefutable que “quien conoce a Binner lo vota”, algo medio traído de los pelos si consideramos que en la mismísima Santa Fe el gobernador perdió 32 a 37% con Cristina Fernández de Kirchner. No obstante la línea pasa por ahí, ya se la creyeron todos y operan en consecuencia.

Qué hará, por su parte, "El Alberto" es algo que los atormenta ¿Se sumará a la estrategia?

Los problemas para este diseño son varios. Así como los medios han comprobado que sin política territorial no hay votos, ahora las fuerzas políticas están comenzando a sentirse engrilladas por la ley de Reforma Política vigente desde el año pasado. Sin dudas van a poner todo el aparato a trabajar para poner a la justicia electoral contra la pared, de manera de obtener algún vericueto legal que les posibilite bajar algunas candidaturas presidenciales, algo realmente difícil de lograr porque el 76 % de la población refrendó con su voto el domingo pasado el andamiaje electoral vigente. Se puede ir contra muchas cosas en la vida, contra el voto popular es difícil. No me imagino a muchos jueces dispuestos a tensar una ley electoral avalada por una elección. Pero aún considerando que lograsen alguna decisión favorable en los tribunales, lo que no podrán hacer es bajar bajar las listas de candidatos a diputados nacionales que quedarían guachas o cortas (Pinedo lo sufrió en carne propia con el mísero 16%) Además se les generaría un problema de otro tipo y es terminar reviviendo el karma de la Unión Democrática pero en un rejunte de características tan desesperadas y evidente que muy probablemente le signifique a Cristina y sus listas un despliegue aún mayor que el del domingo pasado.

El gran dato que arrojan las elecciones del 14 de agosto es la comprobación cruda de que los medios tienen pies de barro si desde la política no hay fuerzas sólidamente instaladas. El 50 % de Cristina es un golpe al corazón de toda una sobrevaloración de lo mediático y quedó expuesta en toda su dimensión la comprobación que si las fuerzas opositoras no tienen desarrollo territorial y privilegian el recorrido por los set de TV al trabajo en la base, no hay ni fiscales ni votos. Ahora quieren asustar con el riesgo de un kirchnerismo hegemónico justo cuando otra de las enseñanzas del domingo es que el electorado no pisa esos palitos.

De todas maneras, el problema de fondo que tiene la oposición es que mientras no se animen a unificarse en los hechos y en las listas no lograrán convencer a nadie de que son alternativa. Aún admitiendo que pudieran bajar un par de fórmulas presidenciales seguirían teniendo el problema de restarse votos entre sí. En capital, por ejemplo, un voto a Patricia Bullrich termina siendo un voto en contra de Lozano, Pinedo y Redrado. Ese horizontalismo en el que tan cómodos se sienten en las conferencia de prensa se hace añicos a la hora de organizarse en el sistema electoral con el agravante de que hasta se les hizo trizas el cantito de que “si sumamos todos los votos opositores la mayoría votó en contra de la presidenta”

La única forma en que el espectro opositor podrá reponerse será asumiendo que en definitiva no tienen diferencias sustanciales en una franja que va desde el PRO a Libres de Sur, que dentro de ese espectro tienen una serie de denominadores comunes y trabajar en consecuencia, asumiéndose como parte de lo mismo, o como un Frente Amplio de centroderecha democrático. Otro camino no tienen, al parecer, y esa refundación debiera ser la tarea de la oposición a partir del 23 de ocubre. Mientras tanto, sólo les queda esperar que Alfonsín Y Duhalde se bajen, que también lo haga “El Alberto”, que la justicia se los permita, y saber que al no poder fusionar listas de diputados, cada voto a una de las fuerzas será, además de un voto contra el FPV, también un voto en contra de sus aliados.

Un verdadero calvario.
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4 comentarios:

ram dijo...

Este menjunje de mamarrachos, omite comentar que, si es por "hegemonía", en al congreso YA LA TIENEN, el engendro A es mayoritario y conduce todas o casi todas las comisiones y aún si repitiera las cifras el 23 de octubre, el oficialismo no puede cambiar ese detallito. O sea, el "miedo institucional" que los hace cacarear es mentira.
Me imagino que se podría responder a todo esto con, digamos, con una preguntita: "¿Y vos qué hiciste con tu hegemonía, grupo A?", aparte de nada concreto y la desesperación por arruinar todo.
Los "logros" de estos simpáticos entes, cuando pudieron imponer su "hegemonía" ha sido, que no hay presupuesto, que hay una ley (vetada pero además ilegítima) del 82% móvil para jubilaciones SIN la guita (como sabemos, simplemente cae del cielo).
Sanz, cuya mayor virtud, además del cagazo a asumir sus responsabilidades, es la de ser insidioso; nos podría explicar cuáles son las leyes "perjudiciales", digo, porque si no las identifica uno tiene el derecho a suponer que ni sabe de lo que habla o de que sus convicciones se fueron por la canaleta de las propinas y la "presencia" en los medios, eso, la canaleta de venderse barato.
Y la lista es larga...

posagno dijo...

Con ánimos de ir por más quedaron Binner, R.Saa y Altamira, de manera que éstos tres no se bajan ni ahí. En los primeros dos casos pensando en (y con chances de) comerle los votos a Alfonsito y Duhalde. Con o sin candidatura presidencial si alguien cambia el voto de Alfonsito a Binner y de Duahalde a R.Saa es muy probable que también se lleven las listas de diputados nacionales. Por lo que están en una disyuntiva tipo dunga dunga o muerte. Si eligen una estrategia de Grupo A, tienen altas chances de desaparecer a manos de adversarios hasta ayer internos. Si eligen una estrategia de supervivencia de banda tienen que bancarse que los operen los medios hegemònicos y disputarle el voto a Binner y R.Saa. Encima no tienen garantía de éxito. La lógica más instintiva indicaría que tienen que elegir ésta última opción. Y tienen que hacerlo rápido, el libro de pases a nivel municipal con la opción de xx a FPV está abierto y funcionando.

Carlos G. dijo...

Perón Gerardo, hay algo que no entiendo.
Hasta donde yo sé y entendí no hay forma de que la justicia pueda impedir que se bajen candidaturas.
Lo que no es posible es generar nuevas alianzas.
O te entiendo mal?

walter dijo...

Hay algo que me provoca risa,las autocriticas que todos se hacen es que no supieron comunicar el mensaje o sus ideas,yo me pregunto,no será al reves???que la gente les entendió el mensaje???la verdad que lucen patéticos jajajajaj
Aguante morocha!!!!!!!!

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